viernes, 16 de marzo de 2018

La hipocresía de los nuevos fariseos

Hace un par de semanas, iba por la calle y me pararon dos señores que afirmaban ser Testigos de Jehová. Como es natural en las personas que pertenecen a esta religión, me empezaron a hablar sobre la esperanza de un mundo mejor y cosas por el estilo. Aquellos que me han leído sabrán que soy una persona fervientemente creyente, pero tengo mis teorías personales acerca de dichas creencias. En este blog he escrito dos veces sobre mi teoría acerca de la procedencia de Dios y Jesucristo y la posibilidad de que Ellos sean seres provenientes de una civilización extraterrestre. Pues bien, aprovechando ese inesperado debate, les comencé a hablar a estos señores sobre esta teoría y les pregunté qué opinaban de ella. Los dos señores comenzaron a responderme literalmente con textos de las Sagradas Escrituras. Yo por mi parte les insistí y ellos continuaron con el mismo proceder a la hora de responderme. Finalmente, tras mucho insistir, ellos me contestaron directamente que no creían en civilizaciones extraterrestres, a lo que yo les contesté; Si se confirma que Jesucristo es un ser proveniente de una civilización ajena a la tierra, ¿Ustedes seguiríais creyendo en Él? No hubo respuesta alguna por parte de los dos, sólo respuestas ambiguas. Tras esto, yo continué defendiendo mi teoría, la cual era rebatida por ellos, hasta que llegado un momento de la conversación y al verse sin más argumentos con los que defenderse ante mi teoría, estos señores deciden poner fin a la conversación y me despiden respetuosamente. Creo que es la primera vez en la historia de la humanidad en la que Testigos de Jehová despiden a alguien y no al revés.

Dejando la ironía a un lado, este hecho me ha demostrado que gran parte de las personas creyentes, no lo son en realidad. Y no lo son por los siguientes motivos; Cuando alguien pregunta sobre si creerían en Dios o en Jesucristo en el supuesto de que Ellos no sean como la Biblia describen, la respuesta es ambigua o es nula. ¿Por qué? Señores, si somos creyentes, debemos creer independientemente de cómo sea el Ser Supremo en el que nosotros creemos. La misma pregunta que les plantee a estos dos señores, se la hice a tres personas también miembros de Testigos de Jehová (Debo añadir que soy Cristiano y Católico, aunque no practicante, ya que como he dicho en otras entradas, no creo en la Iglesia). Pues bien, cuando les hice esta pregunta a estas tres personas, las tres se quedaron igualmente calladas. Lo cual me dejó un poco impresionado, ya que creía que me responderían con un sí rotundo. A partir de entonces, y estamos hablando de febrero del año 2012, comencé a pensar que las creencias de algunas personas no era tan fuerte o tan verdadera como ellos afirmaban.

Lo ocurrido hace un par de semanas me corrobora lo que ya empecé a sospechar tras la conversación mantenida con los otros Testigos de Jehová en febrero de 2012; Existen falsos creyentes que afirman creer en Dios, pero sólo si Dios es exactamente como describen las Sagradas Escrituras. Si Dios fuese diferente a la forma en la que todos hemos creído siempre que era, su Fe se desvanece tan rápido como se desvanece el cuerpo humano cuando llega al borde de sus fuerzas físicas. Siendo así, ¿Qué clase de Fe es la de esta sociedad?, ¿Acaso no debemos amar y aceptar a Dios independientemente de cómo sea Él?, ¿Quién coño somos nosotros para rechazar a Dios si no es como nosotros creemos que es?, ¿Acaso Dios nos rechaza por ser nosotros como somos?, ¿Cómo puede el ser humano llegar a ser tan miserable?. Parece mentira que aquellos que hablan de aceptar a Dios sean los primeros en rechazarlo si la verdad es distinta a la que todos creemos que es. Ya dije en la entrada que escribí en enero de este año, y se lo dije a estos señores, que debemos seguir el mensaje de Jesús, el Cual dijo; "Buscad la verdad, porque ella os hará libres", a lo que ellos me respondieron; "La verdad está en la Biblia".

Los judíos rechazaron a Jesús por el simple hecho de que no creían que el Mesías fuese el hijo de un carpintero que hablase de paz, armonía y entendimiento entre los hombres. Al contrario, creían que sería un príncipe el cual traería la espada para aplastar a Roma y al resto de las naciones, y glorificar a Israel por encima de las demás, como "Pueblo elegido por Dios". A día de hoy, los judíos siguen sin creer en Él. 2018 años después de su estancia en el mundo, aquellos que se hacen llamar a sí mismos "Creyentes", son los primeros en dudar de su Fe si la verdad es distinta a la que ellos creen. Siendo así me pregunto; ¿Si finalmente fuese cierto que Cristo y María Magdalena mantuvieron una relación sentimental y tuvieron descendencia, seguirían creyendo estos falsos creyentes en Él? Por supuesto que no. El mundo está repleto de hipócritas, que no aceptan a Dios y/o a Jesús si fuese distinto a como hemos creído siempre que era Él. Por sorprendente que nos parezca, Cristo sigue siendo, por desgracia, rechazado por la humanidad, incluso por aquellos que sermonean a los demás haciéndoles creer que Dios y Jesús son como ellos creen que son, y no como puedan ser en realidad. Jesucristo dijo cuando fue alzado en la cruz; "Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen". Estoy convencido de que ahora Él le dirá a su Padre esas mismas palabras.

En una de mis últimas entradas hablé acerca del Papa Francisco y de la hipocresía que rodeaba a este Papa y a todos sus antecesores en una Iglesia que le ha dado la espalda a Dios. Por lo cual llegados a este punto cabe preguntarse; ¿Dónde está la verdadera Fe?, ¿En esa Iglesia convertida en la nueva Sodoma y Gomorra?, ¿En esos falsos creyentes que sólo creen aquello que ellos quieren creer?, ¿En esas religiones que se enriquecen a costa de Dios mientras reniegan de Él y de su palabra?. Por ello me reafirmo en lo que ya he dicho en otras ocasiones; Creo única y exclusivamente en Dios y en Jesucristo, sean como sean. No creo en ninguna Iglesia, y no creo en ninguna religión que cree fervientemente que Dios es de una forma concreta, y si es de otra diferente, entonces no reconocen a Dios como tal. No señores, Dios nos ama y nos acepta tal y como somos. Si nosotros queremos ser llamados verdaderamente "Hijos de Dios", debemos amarlo a Él y aceptarlo independientemente de como sea. ¿Quiénes somos nosotros para juzgar a Dios?. Sólo Él tiene la capacidad para juzgarnos, y el día que eso ocurra y debamos dar cuenta de nuestros actos en la vida, muchos se llevarán entonces las manos a la cabeza y se lamentarán de no haber creído verdaderamente en Él.

jueves, 15 de marzo de 2018

Albert, no te pases de la raya

Desde el pasado 21 de diciembre, fecha en la que se celebraron las elecciones catalanas, todas las encuestas a nivel nacional dan como primera fuerza política a Ciudadanos en caso de celebrarse elecciones generales en estos momentos. También Albert Rivera es el más valorado en las encuestas, y muchos lo dan ya como el futuro e inminente presidente del gobierno. A mí personalmente es algo que me resulta indiferente, puesto que Albert Rivera no es santo de mi devoción y no creo que esté a la altura de las circunstancias que España requiere en estos momentos.

Pero claro, yo sólo soy una voz clamando en el desierto, y mi opinión, al igual que la de la mayoría de los españoles, les resulta entre indiferente y nula a aquellos que están detrás en este proceso de encumbrar al catalán hacia la Moncloa. Aun así hay algo que debemos preguntarnos y muy profundamente los españoles; ¿Podemos fiarnos de Rivera? Un tipo que en estos momentos defiende fervientemente la continuidad de la prisión permanente revisable y hace dos años apoyaba con la misma firmeza su derogación. Un tipo que en 2016 dijo que jamás de los jamases apoyaría un gobierno presidido por Mariano Rajoy y ahora es él quien no sólo lo apoya sino que lo sostiene en la jefatura del gobierno. Un tipo que va exigiendo al PSOE que apoye los presupuestos de Rajoy cuando él está poniendo todas las zancadas para no apoyar dichos presupuestos por cuestiones electorales. Un tipo que ahora va criticando a Rajoy por su nefasta, traicionera e imperdonable gestión de la crisis catalana a la hora de convocar elecciones el 21-D, pero que se olvida que fue él mismo quien exigió como nadie la convocatoria de elecciones en Cataluña para apoyar el 155. Un tipo que critica como nadie la corrupción del PSOE y del PP en los mismos gobiernos autonómicos que él apoya y mantiene. Un tipo que se considera republicano pero que defiende de manera firme la monarquía Borbónica, así como la figura de Felipe VI y Juan Carlos I. Un tipo que critica el bipartidismo y se presenta como una alternativa a éste mientras ensalza la figura política de Felipe González y José María Aznar.

Como se puede apreciar, nuestro amigo Albert es un maestro de la contradicción en toda regla. Hasta hace pocos meses lideraba un partido que desde su creación en 2006 en Cataluña se autodefinía como "Socialdemócrata y de centro-izquierda". Ahora, la socialdemocracia y la izquierda ha desaparecido como por arte de magia, definiéndose el partido actualmente como "Centro-progresista-liberal". Todo ello mientras busca el voto conservador y de derechas en nuestro país. En resumen, señores. Los españoles estamos más perdidos que un chino en Sevilla Este. Tenemos por un lado a un sexagenario ensombrecido por la corrupción, que preside pero no gobierna y no deja bajo ningún concepto que otros gobiernen en su lugar. Tenemos a un tipo que no tiene autoridad siquiera bajo su propio partido, el cual ejerce la oposición pero sin su líder al frente. Tenemos a un profesor de Ciencias Políticas que cree que el Congreso es la UCM y que desea fervientemente caldear el ambiente con tal de remontar y sacar provecho de dicha situación. Y por último tenemos a Albert, el cual se ve ya como el Emmanuel Macron español, capaz de sacar a nuestro país de la crisis en la que nos han metido los dos partidos que él mismo apoya fervientemente, mientras aprovecha cualquier circunstancia para ponerse delante de una cámara y arremeter contra ellos.

Aun así conviene recordar que estamos en España, y que como dijo Manuel Fraga; “Spain is different”, por lo que todo puede pasar en nuestro país, ya que todo puede cambiar de la noche a la mañana. Por lo que conviene decirle a Albert que no se pase de la raya, no vaya a ser que con tantos bandazos acabe pegándose un Froilán en toda regla (Un tiro en el pie) por mucho que la élite esté promocionándole, ya que en España nada es seguro. Lo que sí es seguro es que con estos cuatro elementos protagonizando el panorama nacional, ¿Cómo, qué y quién va a tener confianza en el futuro de nuestro país?.

miércoles, 14 de marzo de 2018

14 años de aquel 14 de marzo

Hoy se cumplen catorce años de la primera victoria electoral de uno de los personajes más nefastos en la historia reciente de España. Concretamente, el mismo que hace sólo cinco días cumplió diez años de su segunda y última victoria electoral. Me estoy refiriendo a José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del gobierno de España durante cerca de ocho años. Un tipo desconocido que, por azares del destino, se convirtió a los 39 años y contra todo pronóstico en secretario general del PSOE y líder de la oposición en el año 2000. Cuatro años más tarde, ese mismo líder de la izquierda española se presentaba por primera vez a unas elecciones generales como candidato a la presidencia del gobierno. Todas las encuestas daban a este leonés de 43 años una derrota segura en las elecciones generales del 14 de marzo del año 2004. En contraposición, el nuevo líder del PP, Mariano Rajoy, iba a ser el próximo presidente del gobierno, según todas las encuestas. Todo parecía ir según lo previsto en el guión hasta que ocurrió lo que nadie esperaba; El mayor atentado terrorista de España hacía su aparición el 11 de marzo, justo tres días antes de las elecciones.

Al Qaeda mostraba así su venganza contra José María Aznar por la decisión personal de éste de inmiscuir a España en la guerra de Irak. Una venganza que la pagaron cerca de 200 españoles, los cuales fueron asesinados aquel horrendo día, y más de otros 2.000 heridos. La gestión de Aznar de señalar a la banda terrorista de ETA como la autora, incluso después de saberse que la propia Al Qaeda era la autora de dicha masacre, provocó una tensión social que se trasladó a las calles en la jornada de reflexión, donde se rodeó la sede del PP en Génova con Mariano Rajoy dentro de la misma. Al día siguiente y en medio de una tensión social sin precedentes en una jornada electoral, el PP perdía las elecciones contra todo pronóstico y le otorgaba al PSOE la mayor victoria electoral respaldada hasta el día de hoy por los españoles. José Luis Rodríguez Zapatero se convertía sin comerlo ni beberlo en presidente del gobierno de España con un respaldo histórico de 11 millones de españoles. Al grito de los jóvenes españoles con el famoso "Zapatero, no nos falles", y la respuesta del propio Zapatero; "Os aseguro que el poder no me va a cambiar" comenzaba un nuevo periodo incierto en la historia de nuestro país, un nuevo periodo con el que nadie contaba.

En abril de 2004, Zapatero prometía el cargo como presidente del gobierno y llegaba a la Moncloa. Su primera decisión como presidente fue la de retirar las tropas de Irak y mantener las ubicadas en Afganistan y Líbano, lo que provocó un enfriamiento sin precedentes en las relaciones españolas con EEUU. A partir de ahí, comenzaría la legislatura de la crispación. Las declaraciones de Zapatero afirmando que "España es un concepto discutido y discutible" abrirían la caja de pandora. En 2005, Zapatero aprueba en medio de un acalorado debate social la ley de matrimonio y adopción entre homosexuales y se compromete con la generalitat catalana (Entonces dirigida por el socialista Pascal Maragall) para apoyar el estatuto que aprobase el parlamento catalán (Como ya prometió en un mitín de Barcelona en noviembre de 2003). Zapatero pacta con Maragall y con el líder de CIU, Artur Mas, el nuevo estatut, el cual reconocía a Cataluña como nación. Dicho estatut se aprobaría en el congreso de los diputados en el año 2006. Los catalanes por su parte aprobarían el estatut en noviembre de ese mismo año mediante referéndum. Mientras tanto, ETA anuncia una tregua y Zapatero solicita al parlamento la autorización para iniciar las conversaciones con los terroristas. Comienza entonces a salir noticas en la prensa donde se habla del alcance de las conversaciones del gobierno con los terroristas, los cuales llegarían a plantear la concesión de Navarra al País Vasco. Estos hechos provocarían una indignación social masiva que se trasladaría a la calle en las manifestaciones en contra de la negociación con ETA. Finalmente, y tras cerca de un año, ETA rompe la tregua haciendo estallar la T4 del aeropuerto de Barajas en Madrid.

Tras este atentado, Zapatero incluso continúa negociando con los asesinos. Ya en 2007, Zapatero pactaría con el presidente andaluz, Manuel Chaves, la reforma del estatuto de Andalucía, y meses más tarde aprobaría la famosa ley de Memoria Histórica, la cual reabría de nuevo las viejas heridas de la Guerra Civil y crearía una nueva tensión social con respecto a las viejas rencillas entre "Vencedores y vencidos". Tras esto, Zapatero convoca elecciones para el 9 de marzo de 2008. Dos días antes de las elecciones, ETA hace aparición nuevamente y asesina a un concejal socialista, lo cual provoca que por segunda vez consecutiva se suspenda la campaña electoral (La primera fue en 2004 por los atentados del 11-M). El 9 de marzo, Zapatero volvería a ser reelegido presidente aún con todos los graves errores cometidos en su primer mandato. Comienza así la segunda legislatura, la cual se ve afectada por el estallido de la crisis inmobiliaria en España y la crisis económica de EEUU.

La primera reacción de Zapatero es la de negar la crisis y poner en marcha paquetes de medidas completamente insuficientes para paliar la situación económica. A partir de entonces, el paro comienza a subir indiscriminadamente hasta llegar a la escalofriante cifra de cinco millones de parados. En 2009, Zapatero recibe su primera derrota electoral a nivel nacional en las elecciones europeas de mayo. Poco después, Zapatero aprueba una reforma de la ley del aborto que permite a las niñas de 16 años abortar sin el consentimiento ni conocimiento de sus padres. Esta reforma provoca un debate social bastante tenso que aun así no provoca que el gobierno dé marcha atrás. Ya en 2010, y con la crisis en su punto más alto y con Zapatero sin hacer nada por remediar la situación en España, se produce la quiebra de Grecia, la cual pide ayuda a la UE para ser rescatada. En mayo de ese año, España se ve arrastrada por la situación griega y casi abocada también a pedir un rescate a la UE. Es entonces cuando Zapatero, tras recibir presiones por todos lados, así como llamadas de Obama y Merkel para que reaccione, decide realizar el mayor recorte social hasta entonces en la historia de nuestro país. Esto provoca una caída en picado tanto del PSOE como del propio Zapatero en las encuestas. En julio de ese mismo año se produce la sentencia del TC en contra del estatut catalán aprobado por Maragall y Zapatero, lo que provoca que la generalitat catalana (Entonces con el socialista José Montilla al frente) convoque una manifestación masiva en Barcelona contra la sentencia. Con esta histórica manifestación comienza pues el inicio del proceso independentista en Cataluña.

Por su parte, Zapatero aprueba una reforma laboral que flexibiliza el despido, lo que lleva a los sindicatos a convocarle una huelga general en septiembre de 2010. Ya en diciembre de 2010, los controladores aéreos convocan una huelga general, lo que provoca que el gobierno declare por primera vez el estado de alarma. Tras esto, Zapatero anuncia una reforma en las pensiones que lleva consigo el retraso de la edad de la jubilación hasta los 67 años. Ya en 2011, Zapatero acude a Francia para apoyar la guerra de Libia contra Gadafi, y anuncia ante el PSOE su intención de no volver a ser candidato en unas nuevas elecciones generales. A partir de aquí, Zapatero comienza su despedida con la mayoría de los españoles en contra. En mayo de 2011, aparece el movimiento 15-M, el cual se caracteriza por la indignación ciudadana contra el sistema político. Ese mismo mes, el PSOE perdería la mayoría de todos sus ayuntamientos y CCAA en favor del PP. El PSOE queda relegado completamente tanto a nivel local como regional en España. Tras esta debacle electoral y un ruido de sables en el PSOE que casi provoca la caída del propio Zapatero, éste designa a Alfredo Pérez Rubalcaba como el nuevo candidato a la presidencia del gobierno. Tras esto, Zapatero anuncia que no disolverá las cortes y que se mantendrá en la Moncloa hasta 2012, pero los mercados comienzan a meter presión y vuelven a situar a España al borde de la quiebra en julio de 2011. Es entonces cuando Zapatero anuncia su decisión de convocar elecciones anticipadas para el 20 de noviembre de 2011. Aun así, los mercados no dan tregua al presidente del gobierno y la prima de riesgo se sitúa a niveles históricos, lo que provoca que Zapatero anuncie en el congreso su intención de reformar el artículo 135 de la constitución, para anteponer ante cualquier otro gasto el pago de la deuda pública. Tras esto, Zapatero disuelve las cortes y convoca elecciones generales. Un mes antes del 20-N, ETA anuncia en un comunicado su decisión de abandonar definitivamente la lucha armada. Ya el 20 de noviembre de 2011, el PP de Mariano Rajoy obtiene una mayoría absoluta histórica y regresa al gobierno tras cerca de ocho años en la oposición, poniendo el fin definitivo a la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero.

Con esto he querido hacer un resumen sobre el que en mi opinión es junto con Mariano Rajoy, uno de los dos peores jefes de gobierno que España ha tenido. Lo he dicho en otras entradas recientes y lo vuelvo a decir; Tanto el liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero como el de Mariano Rajoy tienen su origen en los atentados del 11-M, un atentado que supone sin lugar a dudas el principio del fin del Régimen del 78. 14 años después, el 11-M sigue teniendo devastadoras consecuencias para España, pero la presidencia de Zapatero también sigue teniendo nefastas consecuencias para nuestro país después de casi siete años desde su salida del gobierno. Personalmente estoy convencido de dos cosas; Que sin el 11-M, Rajoy hubiese sido presidente en 2004 y ya estaría más que retirado, seguramente porque a él le hubiese tocado lidiar con la crisis y ésta hubiese supuesto su salida del gobierno. Es decir, el destino de Zapatero hubiese sido el de Rajoy si no fuese por los atentados. Lo segundo es que con toda probabilidad, Zapatero jamás hubiese llegado a ser presidente del gobierno sin la aparición del 11-M. El PSOE estaba en un momento muy delicado (No tanto como ahora) y una derrota de Zapatero en 2004, e incluso en 2008 hubiese supuesto su salida de la secretaría general del PSOE. Aun así, el atentado supuso un giro completo en la historia de España.

Algunos veían en Zapatero al nuevo Adolfo Suárez en su llegada al ejecutivo en 2004 debido a su idea reformista y su apuesta por el consenso. Al final de su mandato en diciembre de 2011, los españoles veían en él a un nuevo Fernando VII. Por lo que finalmente quedó retratado como lo que era y es; Un tipo inepto el cual no estaba preparado para ser jefe del gobierno y cuya inexperiencia nos ha traído graves consecuencias para España que aún estamos pagando. La grave crisis catalana que estamos sufriendo es en gran medida responsabilidad suya, ya que Zapatero fue quien apoyó y aprobó a sabiendas un estatut que rompía la unidad territorial del estado. Un estatut que incluso provocó que desde algunas filas de los altos mandos del ejército se alzase la voz contra su aprobación. Quizás en otro país de nuestro entorno, la gestión de Zapatero (Al igual que la de Rajoy) podría ser llevada ante un tribunal supremo por su infame traición al país que presidió y arruinó económicamente. Para finalizar, y volviendo al aniversario de su primera victoria electoral, debo añadir y ya lo he mencionado en otras ocasiones, que esta victoria inesperada y sus nefastas consecuencias siempre me han recordado a la victoria contra todo pronóstico de Kennedy frente a Nixon en 1960. En EEUU, la victoria de Kennedy supone el inicio de un periodo turbulento que acabaría en 1974 con la dimisión de Nixon por el caso Watergate, pasando por el asesinato del propio Kennedy, la guerra de Vietnam, etc. Algo bastante parecido comenzó en España a raíz de los atentados del 11-M y de la victoria sorprendente de Zapatero frente a Rajoy en 2004. Los controvertidos mandatos del socialista primero y del popular después han llevado a España a una crisis constitucional y política sin precedentes desde la Guerra Civil, la cual ha derivado en una declaración unilateral de independencia en Cataluña. Todo esto debemos agradecérselo en gran parte (La otra es a Rajoy) a ese tipo el cual hoy conmemora su décimo cuarto año de su llegada al poder; José Luis Rodríguez Zapatero, gracias por haber destruido España durante tu estancia en el palacio de la Moncloa. Los españoles nunca olvidaremos tu deplorable gobierno y tu gran contribución en hacer posible lo que hoy estamos viviendo; Que España esté hoy en el abismo. No dudes en que la historia te lo pagará y te situará en el pésimo lugar que te corresponde. 

martes, 13 de marzo de 2018

SÍ a la pena de muerte

Después de varios días buscándolo, la Guardia Civil encontró ayer el cuerpo sin vida del pequeño Gabriel. El cadáver del chiquillo fue encontrado en el maletero del coche de la novia de su padre, cuando ésta se disponía a trasladar el cuerpo desde el pozo en el que se encontraba hasta un lugar determinado. Una vez más vuelvo a confirmar mi tesis de que el ser humano es malo por naturaleza. ¿Qué bestia puede ocasionarle el más mínimo daño a una criatura inocente de ocho años?, ¿Qué daño podía ocasionarle a este demonio la existencia de ese crío?, ¿Cómo se puede ser tan mala persona y tan hija de puta como para llevar a cabo una acción semejante?, ¿Hasta dónde estamos llegando como sociedad?.

Con este caso, el cual ha originado en las últimas horas toda una oleada de indignación por todo el país, se vuelve a poner encima la cuestión que precisamente el jueves se va a debatir en el congreso para derogar; La prisión permanente revisable. Desde el PP son partidarios de mantener dicha pena, mientras que por parte del PSOE y Podemos son partidarios de derogarla. Ciudadanos no se sabe qué va a hacer llegado el momento (Creo que no lo sabe ni el propio Rivera), y el PNV ya ha manifestado su intención de votar a favor de su derogación. Yo personalmente, soy partidario de mantenerla. Pero con el estallido del casos de este niño cabe preguntarse; ¿Es suficiente la prisión permanente revisable para asesinos como la betia que ha asesinado a Gabriel? Por supuesto que no.

Ya sé que según ese papel mojado llamado constitución prohibe la pena de muerte en España, como así establece el artículo 15 de la misma, debido a que ésta afirma que las penas tienen como objetivo la reinserción social y no el castigo. El mismo artículo establecía además que sólo se mantendría la pena de muerte en España bajo código militar en tiempos de guerra, algo que Felipe González se encargó de derogar con una ley orgánica en 1995. Pues bien, después de todo lo ocurrido cabe preguntarse; ¿A servido de algo la reinserción social en España para casos extremadamente graves? La respuesta es un no rotundo. Todos los monstruos que han sido encarcelados han salido de prisión sin mostrar la más mínima sensibilidad ni arrepentimiento por sus crímenes. Por ello creo que ni siquiera la prisión permanente revisable es suficiente para estos casos. ¿La solución? Una reforma de la constitución que afecte, entre otras cuestiones, al capítulo II de la constitución, el cual hace referencia a "Los derechos y libertades". En dicha reforma se debe reincorporar la posibilidad de implantar la pena de muerte para casos de extrema gravedad, así como el reconocimiento tácito por parte de la constitución de que el objetivo de las penas no es la reinserción, sino el castigo.

La cuestión es; ¿Quién coño es capaz de llevar a cabo una reforma semejante? Nadie. España está dominada por partidos progresistas, cuyos principios van en contra de ajusticiar como es debido a los criminales que cometen actos tan inclasificables como los llevado a cabo por la asesina de Gabriel, los asesinos de Marta del Castillo, el asesino de Mari Luz Cortés, el asesino de Sandra Palo, José Bretón, etc. No señores, ya basta de ser sumisos con estos seres inhumanos. La reinserción ha demostrado ser un fracaso para casos tan graves como éstos, por lo que debe de ponerse en marcha vías de penalización más extremas que castiguen a los asesinos, violadores, terroristas, secuestradores y demás estiércol que pululan por las cárceles de nuestro país, y supongan a la vez una advertencia clara contra aquellos miserables que desean atentar contra las vidas humanas. Aun así, pedir esto es como pedir la luna. Por desgracia es imposible que la pena capital sea establecida en nuestro país, por lo que tendremos que seguir viviendo en una sociedad insegura y aterrada.

Finalmente, debo añadir que casi con toda seguridad, la prisión permanente revisable será derogada este jueves gracias a ese progresismo más defensor de los criminales que de las propias víctimas. Un progresismo que bien podría catalogar lo sucedido en el caso del pequeño Gabriel como un caso de "Violencia de género", ya que ha sido la pareja del padre del niño la que ha acabado con su vida. Pero claro, eso sólo sucede en el caso de que el asesino sea un hombre. En casos como este, todo se resume a una "Excepción que muestra hasta qué punto es capaz de llegar la maldad humana", o a una "Enfermedad mental" de la asesina para excusar su crimen. Por desgracia, casos como el de Gabriel seguirán sucediéndose mientras las leyes continuarán amparando a los criminales y deshonrando la memoria de las víctimas y a sus familias. Por mi parte sólo puedo decir, DEP Gabriel, ahora estás en el cielo y en compañía de Dios, a salvo ya de cualquier mal. Y a la asesina decirle que, a falta por desgracia de una pena mayor, espero y deseo que se pudra en la cárcel como todos aquellos criminales que se ríen de sus víctimas y de la sociedad. Algún día, estos mismos seres despreciables no reirán tanto cuando ardan para siempre en ese mismo infierno del que no debieron salir jamás.

lunes, 12 de marzo de 2018

Un lustro con el Papa progre

Una de las cosas que más lamento de no haber podido escribir en este blog es sobre uno de los acontecimientos que más ha dado que hablar en nuestros tiempos. Me refiero a la abdicación del Papa Benedicto XVI y a la designación del actual Papa Francisco como su sucesor en marzo de 2013. Este blog lo abrí en noviembre de 2013, por lo que el actual Papa ya llevaba ocho meses en el cargo. Sin embargo, ahora que se acercan los cinco años de su elección como jefe de la Iglesia Católica, quiero hablar un poco acerca de este personaje tan peculiar como es "El Santo Padre".

Aunque mis creencias religiosas son muy profundas, éstas se concentran únicamente en Dios, por lo que la Iglesia Católica y sus líderes no merecen para mí ningún respeto, ya que éstos se ha alejado de la palabra de Cristo y han convertido el Catolicismo en la "Gran Ramera" que San Juan visionaba en el Apocalipsis. Aun así, y visto que todavía no he escrito ninguna entrada acerca del "Sumo Pontífice", creo que ha llegado la hora de hablar de aquél a quien San Malaquías catalogó como "El último Papa", mientras que otros muchos lo denominan "El Papa revolucionario".

Pues bien, cinco años después de la llegada de Bergoglio a la Basílica de San Pedro cabe preguntarse; ¿Qué revolución ha llevado a cabo Francisco? Por lo que a mí respecta, llevo un lustro esperando esa "Revolución" que los progres (Poco creyentes ellos pero muy fans de este Papa, al que consideran un referente) llevan pregonando durante todo este tiempo. ¿Qué reformas profundas se han llevado a cabo dentro de la Iglesia Católica?, ¿Qué cambios relevantes se han llevado a efecto en el Vaticano desde la llegada de este argentino a Roma?. Podemos llegar a la conclusión de que en estos cinco años no ha cambiado absolutamente nada en la plaza de San Pedro. 

Bergoglio fue escogido después de que Ratzinger abdicase tras verse acorralado por el escándalo de los abusos sexuales a niños por parte de personajes muy relevantes en el Vaticano (Cabe añadir que entre ellos estaba el propio hermano de Ratzinger). Se puede decir pues que la Iglesia necesitaba un lavado de imagen muy importante, ¿Quién mejor para liderar ese lavado de imagen que un argentino progresista enlazado con la dictadura de Perón? (Este no es el primer caso en el que un Papa se ve enlazado con una dictadura, ya que Ratzinger lo estuvo con el régimen nazi cuando era un adolescente).

A partir de la elección de Bergoglio como Papa, todo cambió en la imagen que se tenía del Vaticano. Con Benedicto XVI, la institución católica era considerada como una institución tan fría y distante como su Sumo Pontífice, mientras que con Francisco la cosa ha mejorado notablemente gracias a esa "Revolución inexistente" que los medios de comunicación han promocionado falsamente. Una revolución que el Papa dijo que llevaría a cabo pero que sólo han quedado en palabras y gestos. Unos gestos hipócritas que demuestran la falsedad de este Papa (Y de los otros también), el cual está más preocupado en quedar bien de cara a esos medios de comunicación que le apoyan, que en llevar a cabo esa reforma profunda que la Iglesia Católica necesita. 

Las palabras y los gestos son insuficientes para un líder mundial que debe dar ejemplo, y que debe darlo con hechos, no con palabras. Digamos que la única acción que ha llevado a cabo este Papa es la de nombrar en los altos cargos de la Iglesia a personajes que como él, son cercanos al ala progresista (Como no podía ser menos), y eso es lo que ha llevado a ser considerado como un personaje clave e histórico a la hora de modernizar la Iglesia. Pero las cuestiones que afectan a las mujeres (Cuestiones que sí merecen la lucha por la igualdad y no lo que hacen algunas por ahí) y a la transparencia del Vaticano han quedado ancladas en meras promesas que nunca llegarán.

En resumen, tenemos como marketing puro y duro a un Papa-actor, el cual interpreta muy bien su papel de un "Vicario de Roma progre" para dar a la humanidad una falsa imagen renovada del catolicismo. Un Papa que independientemente del destino final que tenga como Obispo de Roma (Fallecimiento o abdicación), su objetivo ya lo ha cumplido y con creces; Cambiarlo todo para que todo siga igual.

domingo, 11 de marzo de 2018

15 años de la Cumbre de las Azores

En estos días se cumplen 15 años de la famosa e histórica reunión que se celebró en marzo del año 2003 en las islas de las Azores, donde se decidió la invasión de Irak. Dicha reunión estuvo compuesta, como todos sabemos, por el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, el primer ministro de Reino Unido, Tony Blair, el presidente del gobierno español, José María Aznar, y por el primer ministro de Portugal y anfitrión de dicha reunión, José Manuel Durao Barroso. En dicha cumbre, como ya he mencionado, se acordó darle 48 horas al entonces presidente de Irak, Saddam Hussein para que tanto él como sus hijos abandonasen el poder e Irak. En caso de negarse, EEUU atacaría Bagdad de manera inminente. Finalmente, el dictador iraquí se negó a acatar el ultimatum dado por Bush y decidió seguir al frente del país, lo que dio comienzo una vez terminado el plazo de 48 horas al inicio de la Segunda Guerra del Golfo.

Antes de celebrarse la cumbre de las Azores, se produjo, como todo el mundo recuerda, manifestaciones en todo el mundo en contra de la invasión estadounidense. Yo personalmente recuerdo como si fuese ayer las masivas manifestaciones que se produjo en Madrid, Sevilla y otras tantas ciudades españolas en contra de la guerra. El famoso "No a la guerra" inundaba las calles de España, donde los ciudadanos pedían al entonces gobierno de José María Aznar que no se implicase en una guerra en la que a nosotros nadie nos había llamado. Como todos sabemos, las masivas protestas y peticiones para poner fin a la participación no surtieron efecto; Aznar decide ir a las Azores con toda España clamando contra la guerra y se hace finalmente la famosa e histórica foto por la que pasará a la posteridad. Cabe decir que por mucho que se piense lo contrario, Aznar, a diferencia de Tony Blair, no envió tropas de apoyo a EEUU en el momento de la invasión a Irak, sino una vez que la invasión terminó en mayo de 2003 y los estadounidenses ocuparon el país tras derrocar a Saddam Hussein. Aun así, la sombra de Irak siempre acompañará a Aznar por donde quiera que éste vaya.

La excusa que tanto Bush, Blair, Aznar y Barroso (No olvidemos que el portugués también estuvo presente en la reunión como anfitrión) expusieron ante el mundo para la invasión de Irak fue la existencia de unas armas de destrucción masiva que supuestamente Saddam tenía en su poder. Una vez que Hussein es derrocado y EEUU ocupa Irak, comienza a tambalearse la idea de la existencia de esas armas. Finalmente, Bush y Blair reconocerían que las armas nunca existieron y se "Disculparon" ante la opinión pública. Aznar es hasta el día de hoy el único mandatario que sí ha reconocido que no existían pero que no ha pedido perdón por su error.

Hay muchas personas que a día de hoy siguen reconociendo el grave error que Aznar cometió al inmiscuir a España en una guerra ajena. Pero hay que tener en cuenta una serie de cuestiones; Aznar estaba ya en su último año de mandato, por lo que podemos decir que le importaba un carajo la opinión mayoritaria de la población sobre cualquier tema. Aznar se creía Dios y creyó firmemente que su mayoría absoluta era sinónimo de absolutismo, y por ello llevó a cabo una acción tan delicada como la de apoyar un conflicto bélico con la posición en contra de la sociedad. Aznar no solo estaba en su último año de gobierno, sino que ya había anunciado con antelación su retirada tras las elecciones generales del año 2004, por lo que independientemente de lo que hiciera o dejara de hacer, no tendría que rendir cuentas nuevamente en las urnas. A la vista está de que su decisión de ir a la guerra no la llevó siquiera al congreso para ser debatida y votada. Otro ejemplo de su arrogancia fue la gestión miserable que en mayo de 2003 se llevó a cabo por parte del gobierno en el accidente del avión Yak-42, que costó la vida a 62 militares españoles que venían de vuelta de la guerra de Afganistan. Este grave suceso, aunque no estaba relacionado con Irak, sí estaba relacionado con el otro apoyo bélico que Aznar había acordado con Bush, como fue la guerra de Afganistan, lo que provocó que el rechazo de la sociedad con respecto a la guerra fuera en aumento.

Las graves y trágicas consecuencias de la decisión de apoyar la invasión irakí y la posterior decisión de enviar tropas a dicho país no se hicieron esperar en España. Justo un año después de la invasión, y a tres días de las elecciones generales de 2004, Al Qaeda comete el mayor atentado terrorista hasta la fecha no sólo en España, sino en Europa. Cerca de 200 personas fueron asesinadas en los trenes de Madrid, y más de 2.000 personas resultaron heridas. Aznar, por su parte, atribuyó la responsabilidad de los atentados a ETA, incluso cuando comenzaron a salir pruebas que vinculaban abiertamente a Al Qaeda con el atentado en Atocha. La población se vio engañada por el gobierno en la gestión de los atentados y las consecuencias políticas no tardaron en producirse. A los tres días, el líder de la oposición y según las encuestas, eventual perdedor de dichas elecciones, José Luis Rodríguez Zapatero, consiguió contra todo pronóstico una abrumadora victoria electoral frente al sucesor de Aznar y según las encuestas, eventual ganador de las elecciones, Mariano Rajoy. Tras su llegada a Moncloa, la primera decisión de Zapatero fue la de traer de vuelta a las tropas en Irak, aunque mantuvo las tropas en Afganistan para contentar a Bush. Aun así, dicha decisión provocó graves conflictos diplomáticos entre España y Estados Unidos que aún hoy no se han cerrado del todo.

Podemos decir con esto que el apoyo a la guerra de Irak por parte de Aznar conduce inexorablemente al atentado del 11-M por parte de los terroristas islámicos, provocando este atentado la apertura de una nueva era en la política española que hoy en día seguimos viendo sus efectos. Como ya dije en la entrada acerca de los 15 años de liderazgo de Mariano Rajoy al frente del PP, tanto Zapatero como el propio Rajoy son líderes surgidos a través del atentado terrorista de 2004 en Madrid, siendo este atentado a su vez el legado que Aznar dejó como consecuencia de su firme decisión de ir a Irak sí o sí. Por lo cual, podemos llegar a la conclusión que de los países que acudieron a la reunión de las Azores, España ha sido la que peor parte se ha llevado de esta histórica cumbre que aún hoy, 15 años después de su celebración, sigue atormentándonos su sombra.

Reino Unido fue víctima de un atentado terrorista en julio de 2005 por Al Qaeda, donde murieron 52 personas. Sin embargo, dicho atentado no tuvo consecuencias políticas como sí las hubo en España. Tony Blair dimitiría en 2007 tras diez años en el cargo y en 2010 se produciría el relevo en el gobierno entre los laboristas y los conservadores sin que ningún factor acondicionase dicha alternancia política. En Estados Unidos todos sabemos cómo acabo la historia con Bush. Tras ocho años en el cargo y con las encuestas por los suelos, Bush saldría de la Casa Blanca tras la contundente victoria de los demócratas con Obama al frente. Sólo en España, las consecuencias de la guerra y del atentado siguen teniendo sus consecuencias en la política nacional. Para finalizar, en lo que respecta a Aznar cabe decir una cosa bastante curiosa. Hace justo un año, Bertín Osborne lo entrevistó en su famoso programa "Mi casa es la tuya". En dicho programa, Aznar afirmó orgulloso que su mejor foto ha sido la de las Azores, y reiteró que volvería a las islas portuguesas para apoyar nuevamente la guerra "100.000 veces si hiciera falta". Pero aparte de esta declaración, que personalmente me llamó y mucho la atención, lo que también me impactó fue la declaración que hizo en dicho programa acerca de la ayuda que antes de la guerra había recibido España por parte de Bush en la lucha contra el terrorismo etarra. Según Aznar, "No podía aceptar su ayuda y negarle la mía cuando él lo necesitaba". Ante esta declaración tengo que decir que no sé qué tipo de ayuda recibiría Aznar por parte de los Estados Unidos, pero aunque en cierta medida tiene parte de razón en esta última afirmación, ello no le excusa de haber tomado una decisión que tuvo para España graves consecuencias políticas, y que aún hoy, 15 años después, las sigue padeciendo. 

sábado, 10 de marzo de 2018

La dictadura del progresismo

En estos días he podido corroborar cómo en la sociedad en la que vivimos existe una falsa libertad de expresión. A raíz del famoso día de la mujer donde se celebró la huelga feminista que todos conocemos, ha habido algún que otro debate sobre la idoneidad o no de convocar esta huelga y los objetivos que ella buscaba. Bastaba que una sola persona pusiese sólo en entredicho lo que hasta ahora era incuestionable, para que esa persona se llevase todos los ataques posibles por parte de aquellos que se autodenominan "Progresistas y tolerantes".

Es curioso cómo funciona la suciedad (Sí, suciedad) en la que malvivimos. En nuestro sistema existe una amplia serie de cuestiones que son intocables y sobre las que no se puede cuestionar absolutamente nada. Si te sales de ese guión, de aquello a lo que hoy en día se conoce como "Lo políticamente correcto", amigo, más te vale que te busques una cueva en lo más profundo de un bosque, porque socialmente estás marcado. Yo sin ir más lejos he discutido con muchas personas en los últimos días sobre una entrada que escribí, cuyo título es "La dictadura del feminismo". No voy a repetir lo que mencioné en ella, porque me duele un poco la boca de tanto repetir ante mis interlocutores (Que no han sido pocos) hacia lo que yo estaba haciendo referencia verdaderamente en dicha entrada. Incluso aunque lo repitiese por nonagésima vez, la gente no entendería o no querría entender los argumentos que yo expuse en su momento. A diferencia de Francisco Umbral, yo no vengo aquí para hablar de mi libro (En este caso, mi entrada), sino para hablar sobre aquello que muchas personas, incluida yo, hemos experimentado estos días cuando hacemos referencia a temas que trascienden todo debate.

Yo comprendo que hoy en día las almas humanas están muy susceptibles ante cualquier opinión contraria que se pueda exponer públicamente, pero se supone que vivimos en un país donde ese papel insignificante llamado constitución nos garantiza a la muchedumbre que componemos el tejido social aquello que el artículo 20 de ese papel mojado define como "Libertad de expresión". Una libertad de expresión que por supuesto queda muy bonita en la teoría, pero que en la práctica es algo más difícil de llevar a cabo. En nuestro país, concretamente desde el sector más progresista de nuestra sociedad, existe un pensamiento férreo hacia unos principios que éstos defienden y sobre los cuales no admiten crítica alguna. He expuesto la cuestión feminista como también podría exponer la cuestión del aborto, el endurecimiento de las penas, el nacionalismo, la inmigración, la religión, la LGTB o como quiera que se llame ese colectivo compuesto por más consonantes que las frases del programa "La ruleta de la suerte".

Hablemos alto y claro, señores. No existe libertad de expresión en nuestra sociedad. Y no existe porque predomina ese factor invisible de "Lo políticamente correcto", lo cual restringe y limita nuestra libertad a la hora de exponer ya sea en público o en privado nuestras opiniones sobre las cuestiones que nos rodean y afectan. Un factor que ha creado y sostenido el sector conservador de la sociedad, por supuesto, pero sobre todo y especialmente, el sector progresista de nuestro país. Un sector sectario (Valga la redundancia) cuyos integrantes no permiten ni una sola crítica contra los planteamientos que defienden, y que acto seguido te descalifican tildándote de adjetivos que precisamente les hacen más honor a sus emisores que a sus receptores; "Fascista, totalitarista, autoritario, intolerante...". Un sector muy importante de la sociedad que hace gala de su intolerancia y totalitarismo mientras abandera hipócritamente la causa de la igualdad y el respeto. Un sector que recuerda cada vez más a ciertos sistemas políticos totalitarios que ensombrecieron a Europa y a Asia durante el siglo XX. Un sector que defiende un sistema cuan "1984" en el cual predomina una idea intangible por encima de las demás corrientes. Un sector que abandera una vertiente ideológica, la cual está llevando a occidente a la división y a la degradación social y moral en pos de "La libertad y la igualdad", esa misma libertad e igualdad que deniegan a aquellos que no piensan como ellos. Un sector que afirma "Surgir y representar al pueblo", pero que es promocionado y financiado por las élites judías compuestas por miserables como Soros o la familia Rotshchild, pertenecientes al ala de los neoliberales progresistas. Un sector que está ocasionando daños inimaginables a una sociedad cada vez más surrealista y que no es otro que el sector del mal llamado "Progresismo".