sábado, 1 de agosto de 2026

Hacia la segunda Marcha Verde


Hace cuestión de unas cuarenta y ocho horas se ha producido en España uno de los sucesos más relevantes en los últimos tiempos: la entrada e invasión masiva de más de 60.000 inmigrantes (algunos han cifrado en 80.000) procedentes de Marruecos a la ciudad de Ceuta y, en menor parte, a la de Melilla. Voy a ser claro y directo, porque hay varios asuntos sobre los que quiero hacer mención y no me quiero enrollar demasiado.

En primer lugar, cabe preguntarse ¿Qué ha sido todo esto? Esto ha sido, en mi humilde opinión, una operación orquestada desde Rabat, con la complicidad de Estados Unidos e Israel, para poner a España contra las cuerdas y hacernos creer que pueden tomar Ceuta y Melilla en prácticamente una hora sin necesidad de pegar un solo disparo. Lo ocurrido tenía como objetivo hacer ver a España que Marruecos puede en cualquier momento tomar, no ya solo Ceuta, Melilla o las Islas Canarias, sino también la propia península como consecuencia del desgobierno absoluto en el que nos encontramos. La operación ha sido todo un éxito y mientras los ceutíes siguen en shock encerrados en sus casas mientras los inmigrantes están creando el caos en la ciudad, Mohamed VI está en estos momentos celebrando la operación que ha dejado a España en el subsuelo en lo que se refiere a seguridad y protección de nuestras fronteras y nuestro territorio.

En segundo lugar, cabe añadir: ¿Deberían rodar cabezas, políticamente hablando, tras esta humillación histórica y mundial a España? Absolutamente que sí. Esta humillación habría llevado en estos momentos a la dimisión del presidente del gobierno, Pedro Sánchez. Un Pedro Sánchez que en el día de ayer acudió entre abucheos a Ceuta para añadir que todo esto obedecía a "intereses de organizaciones mafiosas" y achacaba lo ocurrido a una reciente sentencia del Tribunal Supremo concerniente a las "devoluciones en caliente" de los inmigrantes. Por supuesto Pedro Sánchez no ha responsabilizado en ningún momento al gobierno marroquí ni a su rey de esta invasión. Como es habitual en él, su sumisión y complicidad a Marruecos es absoluta.

Debo añadir también que la desaparición de Sánchez de la política es ya una necesidad urgente y necesaria. España está en estos momentos atravesando una de sus peores crisis geopolíticas gracias a un presidente del gobierno traidor y a un monarca extranjero absolutista y tiránico, el cual tiene chantajeado permanentemente a Pedro Sánchez como consecuencia del hackeo que hace unos cinco años se le realizó al móvil del jefe del ejecutivo. Eso por un lado; por otro tenemos al otro lado del Océano Atlántico a un tipo igual de déspota, narcisista y peligroso que Pedro Sánchez: Donald Trump. No es casualidad que hace poco tiempo Trump amenazara a España con graves consecuencias si Sánchez no aceptaba las directrices de Estados Unidos en la OTAN. 

Tampoco es casualidad que en medio de todo este engranaje este metido de por medio un tipo miserable como es Benjamín Netanyahu. El primer ministro israelí también amenazo a España recientemente como consecuencia de la posición de nuestro país en el conflicto que se sigue viviendo en Oriente Medio. La presencia de estos tres sujetos en los puestos de mayor responsabilidad en sus respectivos países son una amenaza para la estabilidad y la posición española en el mundo, la cual es en estos momentos de humillación absoluta. La salida de Pedro Sánchez y la llegada de un gobierno que sea menos agresivo en lo que respecta a la política exterior con dos pesos pesados como son Estados Unidos e Israel es algo que España necesita cuanto antes. 

En tercer lugar, lo que está ocurriendo en estos momentos en Ceuta ha supuesto ya la suspensión por parte de Italia del Acuerdo de Schengen con nuestro país. Una suspensión que probablemente irá "in crescendo" conforme pasen las horas y se sumen más países de nuestro entorno, los cuales, por otro lado, nos han dado la espalda absolutamente en un momento tan decisivo como ha sido el ataque a nuestra soberanía por parte de Marruecos contra nosotros. Todo esto demuestra que España está sola y que su futuro depende única y exclusivamente de nosotros. Que nadie espere que la Unión Europea o la OTAN salgan en defensa nuestra. 

En cuarto lugar, según indican desde el gobierno, miles de inmigrantes están siendo ya devueltos a Marruecos. Me van a permitir que me descojone con esto último, ya que por lo que se está viendo en los medios de comunicación y en la televisión, los marroquíes están volviendo a sus casas en medio de festejos y risas. ¿Ha sido todo esto una aventura para ellos? Todo parece indicar que sí. Para algunos una aventura, para otros un paso decisivo de violar nuestra soberanía y quedarse permanentemente en España mientras en Ceuta están provocando el caos en las calles. 

En quinto lugar, ya hay algunos que están asegurando que esto no habría sido posible sin el conocimiento del CNI, de la DGST (los servicios de inteligencia marroquíes), el Mossad y la CIA. Una afirmación absolutamente lógica, ya que sería un insulto (otro más) que encima desde los medios de comunicación aseguren que ninguno de estos servicios de inteligencia tenían conocimiento previo de lo que se estaba preparando. 

Pero con independencia de lo que digan los medios, es una auténtica vergüenza ver cómo el gobierno no ha querido mover ni un solo dedo y han permitido semejante ataque y humillación a nuestra soberanía nacional. Un ataque que de momento se ha saldado con más de una cincuentena de muertos, todos ellos procedentes de los asaltantes, los cuales han perdido la vida cuando estaban pasando la frontera. 

En sexto lugar, el gobierno anunció el envío del Ejército a Ceuta para sofocar la situación. Desconozco a estas horas qué papel está desarrollando tanto el Ejército como la Guardia Civil, ya que Ceuta está, como ya he dicho anteriormente, sumida en el caos mientras los ceutíes están confinados en sus casas esperando que el peligro y los asaltantes se vayan. La imagen que hemos transmitido como Estado es de vergüenza. Un gobierno que no actúa en defensa de su territorio ni de sus ciudadanos y unas Fuerzas Armadas que están atadas de pies y manos a la hora de tomar el control de la situación. 

En séptimo lugar me pregunto ¿A cuántos de los 60.000/80.000 de los asaltantes acabará el gobierno otorgando la regularización más pronto que tarde? Que nadie se piense que todos los invasores volverán a sus casas. Muchos lo harán, otros, por el contrario, permanecerán aquí a la espera de que el gobierno de España regularice su situación en nuestro territorio, el mismo que ellos han invadido. Lo ocurrido pues es, y de hecho lo han dicho ya en televisión, lo más grave que ha sufrido España desde el 11-M en términos geopolíticos. Y es que la sombra de Marruecos siempre ha estado ahí. 

Dos años antes del 11-M ya se produjo el intento de conquistar el islote Perejil, lo cual casi supuso ir a una guerra contra nuestros vecinos del sur. Marruecos ha sido, es y será siempre un enemigo acérrimo de España, el cual conoce muy bien nuestra situación interna y sabe además cuándo es el mejor momento para un ataque contra nuestra soberanía. Ya lo hizo Hasan II en 1975, mientras Franco agonizaba, convocando la denominada "Marcha Verde" que supuso la cesión cobarde y rastrera por parte del entonces príncipe de España, Juan Carlos de Borbón, del Sáhara Occidental a Marruecos. Un capítulo que los monárquicos más acérrimos intentan esconder, para vergüenza de todos.

En octavo y último lugar, y sin salirme de los Borbones, debo hacer hincapié en la pregunta que muchos se han hecho a lo largo de estas horas: ¿Dónde está el rey? ¿Por qué no actúa el Capitán General de las Fuerzas Armadas ante este escenario caótico? Parece mentira que algunos no sepan todavía que, aunque quisiese, que no es el caso, Felipe VI está atado de pies y manos, ya que la Constitución tiene completamente prohibida la actuación del Jefe del Estado en cualquier situación. Algunos no recuerdan que vivimos, por desgracia, en una Monarquía Parlamentaria, lo cual supone despojar al rey de sus poderes y otorgárselos al gobierno y a las Cortes Generales. Felipe VI es en realidad un Capitán General honorífico. 

No tiene ninguna potestad sobre las tropas españolas. El único que ejerce funciones de Comandante en Jefe es el presidente del gobierno, y esa responsabilidad recae, para desgracia nuestra, en Pedro Sánchez. En definitiva, que dejen la gente de preguntarse dónde se encuentra el rey y que comiencen a preguntarse qué ventaja nos supone tener a una figura que es solo eso, una figura en carne y hueso. Por otro lado, cabe añadir que es casi mejor que Felipe VI no tenga funciones constitucionales, ya que quizás podría darnos la sorpresa y otorgarle a su "primo", Mohamed VI, Ceuta, Melilla y las Islas Canarias, de la misma forma que su padre lo hizo con Hasán II en 1975, como antes he comentado.

En definitiva, veremos a ver cómo acaba esta situación, aunque creo que todo acabará como siempre, en nada. La humillación ya se ha producido y ha sido portada en diversos medios de comunicación a nivel no ya nacional sino internacional y ha dejado por los suelos la imagen de España ante nuestros vecinos europeos con los que compartimos el acuerdo de Schengen. Dentro de unos días, probablemente, se dejará de hablar de esto y pasaremos a otra cosa. Pero mientras aquí en España se intenta olvidar lo ocurrido, en Rabat estarán calculando el momento de dar, esta vez sí, el asalto definitivo para ocupar de forma permanente Ceuta y Melilla. 

Ya hemos recibido el primer aviso por parte de Marruecos, con el beneplácito de Estados Unidos e Israel, y quien avisa no es traidor. La cuestión ahora es ¿Cuándo y cómo se producirá la segunda Marcha Verde? Solo Mohamed VI, y quizás Trump y Netanyahu, son los que ya tienen respuesta a esa pregunta; de momento, solo queda resignarnos y esperar a que el enemigo nos invada. Lo que sí sabemos ya, y es un hecho indudable, es que España ha demostrado, con lo ocurrido en las últimas horas, ser un Estado fallido. 

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