domingo, 1 de marzo de 2026

A mis 33 años


En noviembre del pasado año cumplí 33 años, la edad con la que teóricamente Cristo murió y posteriormente resucitó, y con la cual he reflexionado mucho desde que los cumplí. A mis 33 años creo que bien podía escribir una entrada no sobre lo que he conseguido, que desgraciadamente es nada, sino sobre lo que he aprendido hasta la fecha. Obviamente, treinta y tres años no son nada, y teóricamente aún queda mucho camino por recorrer y aprender en la vida. Pero como soy bastante desconfiado y pesimista por naturaleza, prefiero, por si acaso, dejar plasmado aquí lo que he aprendido a lo largo de mi vida.

Recuerdo que cuando abrí este blog y comencé a escribir mis primeras entradas estaba a punto de cumplir 21 años. Era noviembre de 2013 y uno no era consciente del infierno en el que estaba a punto de entrar, y en el cual aún continúa inmerso quien escribe esta entrada. Han pasado ya doce años desde entonces y uno no es el mismo de aquél veinteañero que creía, o esperaba, comerse el mundo. Los reveses de la vida, las circunstancias, los obstáculos y el destino han hecho que mi presente (el cual era entonces mi futuro) no fuera como yo soñaba. 

A través de estos reveses, uno comienza a conocer y a aprender lo que es la resignación, y lo que supone vivir con ella y aceptarla como compañera de vida. Y es que si algo tengo claro y he aprendido es que aunque lo llegues a tener en mente, nunca hagas planes a largo plazo, ya que no sabes lo que la vida te tiene deparada. Es probable que llegues a cumplir tus objetivos, o tal vez no. La vida es un sobresalto constante y uno nunca sabe lo que le tiene deparado el día de mañana. Quizás consigas tus objetivos o quizás la vida te tenga deparado algo distinto. No algo mejor o peor, sino algo distinto.

He aprendido que si algo debes tener claro en la vida es no dar por hecho lo que va a ser tu futuro. Quizás consigues aprobar tus estudios, sacarte una carrera y opositar para un alto cargo. O quizás la vida te da un revés que hace que por determinados factores acabes estudiando, opositando o trabajando en algo completamente diferente de lo que tenías previsto. 

Con el tiempo he entendido que quizás uno pueda conseguir el ansiado amor de esa persona que amas y en la que piensas constantemente. Quizás consigas tenerla como compañera de vida... o tal vez no. Tal vez, donde tú creías que la vida te estaba diciendo "esta es" resulta que, a diferencia de lo que el gran Alejandro Sanz decía, la vida te deja a entender duramente, con penas, llantos y resignaciones, que no era ella. 

Con los años me he dado cuenta de que debes preocuparte de tu futuro, pero no obsesionarte pensando en él, ya que una cosa es lo que el hombre propone y otra lo que Dios dispone. Aléjate y deja marchar a quien pienses que no te aporta ya nada (si es que alguna vez te aportó), y si no lo haces tú será la vida la que se encargue de alejar a esa persona de ti. Quizás incluso no solo no te aporte, sino que te traiga más problemas de los que ya tienes en tu vida personal. 

En estos 33 años de mi vida he aprendido también que uno debe preguntarse alguna que otra vez si está en el lugar adecuado y con las personas correctas. Si sientes que sí, es que vas por el buen camino y con las personas adecuadas. Si por el contrario no es así, sal de ahí y aléjate de esas personas y de ese entorno cuanto antes. Y si no lo haces tú, ya se encargará la vida de hacerlo por ti y de alejarte de ese lugar y de esas personas. 

He comprendido que no hay que obsesionarse por preocuparse de cuál es el sentido de la vida, ya que nunca lo vas a descubrir. No te obsesiones con preguntarte si Dios existe o no, ya que con independencia de su existencia tu vida seguirá siendo afortunada o desgraciada. Hay personas que encuentran en la religión su salvación en la vida y ésta comienza a irles mejor, quizás porque todo forma parte de ese "plan divino" del que siempre hemos oído hablar y que nunca llegamos a comprender desde el raciocinio. No te obsesiones con lo que el destino, Dios o la vida te deparará, que todo llegará, y muchas veces no es bueno enterarse antes de tiempo porque puede que no traiga nada bueno. 

He aprendido que hay que amar y valorar a quienes tienes a tu lado y, aunque te cueste porque tu forma de ser así te lo impida, darles un abrazo inmenso, un "te quiero" desde lo más profundo de tu corazón y un beso que te deje sin aliento. Nunca sabrás cuánto tiempo estarás aquí o estarán ellos a tu lado. Aprovecha cada instante con ellos y disfrútalos al máximo. Disfruta la vida mientras tengas oportunidad, ya que ésta es fugaz y en cualquier momento puede terminar o simplemente los años te van arrastrando, sin que te des cuenta, hacia un momento en el cual ya no hay vuelta atrás para ello.

Aprendí también que no hay que tratar de entender por qué surgen las cosas, ya que si están de pasar o no es porque Dios, el destino o la vida ya lo tenían escrito para ti. Las vueltas que da la vida, tanto para bien como para mal, son factores a tener en cuenta en todo momento, ya que de reveses es de lo que está compuesta nuestra existencia. Siempre esos reveses suelen ser, por regla general, más negativos que positivos. Existen los buenos momentos, pero estos son más limitados en tiempo y cantidad que los malos. 

En definitiva, y como aparece descrito en "Lo que el viento se llevó", "No pierdas el tiempo, es de lo que está hecha la vida", y, como diría Pablo Milanés "De lo pasado no lo voy a negar, el futuro algún día llegará, y del presente qué me importa la gente, si es que siempre van a hablar". Aprovecha el presente, ya que algún día dirás con pena y nostalgia, como todos hemos dicho, que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor. Una verdad como un templo que sin embargo no excusa que haya momentos del pasado iguales o incluso peores que los del presente. 

Por otro lado, y sobre todo, he aprendido que no debes poner jamás la mano en el fuego por nadie, ya que nunca conocerás del todo a quienes tengas a tu lado. Habla y actúa con cuidado con quienes tienes confianza, ya que una mala palabra o cualquier acto puede echar a perder toda la confianza, la cual en muchas ocasiones es irreversible. No intentes agradar a todo el mundo, ya que ni Cristo lo consiguió en su vida. Y sobre todo, no hables más de la cuenta, ya que es mejor callar y no meter la pata que hablar de más y tirarlo todo por la borda.

Otra cuestión que a base de experiencias he llegado a comprender en estos años es que da igual si remueves cielo y tierra por determinadas personas. Quienes estén predestinadas a formar parte de tu vida, aparecerán sí o sí, del mismo modo que la vida te quitará, por mucho que intentes retenerlas, a aquellas personas que no estén de seguir a tu lado. Esto también es aplicable a aquellas personas que por un motivo u otro vuelven a tu vida cuando menos te lo esperas y cuando creías que su papel en tu destino había acabado para siempre. En definitivas cuentas, lo que la vida te tenga deparado en todos sus aspectos es algo de lo que no podrás escapar jamás, tanto para bien como para mal, y en ello incluyo la salud, las relaciones familiares y sociales, el trabajo, los estudios, el amor, el dinero, etc. Esa misma vida que puede cambiarlo todo en un solo segundo, tanto para lo bueno como para lo malo, haciéndo que tu existencia pase de afortunada a desafortunada o a la inversa. 

Con esta entrada quiero hacer un pequeño balance de lo que he aprendido en estos 33 años de mi vida. Si el gran Julio Iglesias compuso una canción cuando llegó a mi edad actual, ¿por qué no habría de hacer yo lo mismo aunque fuese escribiendo en una simple entrada que pasará desapercibida? Se supone que aún no he llegado ni a la mitad de mi vida, pero la fecha de caducidad nunca la sabe uno mismo, con lo cual es mejor dejar escrito lo que hoy siento por si acaso mañana no estoy aquí, y si lo estoy, quizás corroborar lo que he dejado plasmado o descojonarme por la forma en la que pueda ver la vida en un futuro mientras me río de mí mismo por las reflexiones a las que había llegado a los 33 años. Unas reflexiones que, por supuesto, no son las que tenía cuando empecé a escribir aquí con 20 años, y que seguramente tampoco serán las mismas si dentro de unos años sigo vivo y decido echar un vistazo a esta entrada. Sea lo que sea y pase lo que pase, escrito está.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Una sociedad enferma


"El mundo se ha vuelto loco", decía Messala (Stephen Boyd) a Judah (Charlton Heston) en la iniguablale obra de 1959 "Ben Hur". Messala no imaginaría jamás que el mundo del siglo I d. C. sería, salvando las distancias, mucho más racional que el que viviríamos los seres humanos en pleno 2026. ¿A cuento de qué viene esta reflexión? En base a las sucesivas noticias que están circulando en los últimos días, en las cuales se está haciendo una promoción masiva de una nueva, denominada, tendencia: "los therian" un conjunto de personas que se consideran, según describen los medios, como "una persona que se identifica a nivel psicológico o espiritual como un animal no humano, total o parcialmente". 

Pues bien, ese tipo de "personas", por llamarlas de alguna forma, se están haciendo cada vez más visibles como consecuencia de la cobertura sistémica que desde las redes sociales y los medios de comunicación se les están otorgando. Concentraciones en cientos de ciudades y numerosos altercados se han producido como consecuencia de este "fenómeno" que se extiende ya por todo el mundo. 

Una vez dicho esto, conviene preguntarse: ¿Cuándo comenzó el mundo a perder la cordura y la razón? ¿Desde cuándo es noticia darle cobertura social y mediática a personas que son por razones obvias enfermos mentales? ¿Por qué se está haciendo querer mostrar normal lo anormal? ¿Por qué lo que de toda la vida de Dios se viene catalogando como un "trastorno" o "enfermedad mental" se nos presenta ahora como un sentimiento o una identificación por parte de las personas hacia algo o alguien? ¿Desde cuándo es normal que las personas se identifiquen psicológicamente o espiritualmente con un animal, planta, objeto, etc? ¿Desde cuándo surge este fenómeno anormal y se le da cobertura social?

Creo que no hay definición posible cuando escribo esta entrada e intento buscarle algún adjetivo a esta aberración inhumana. ¿Cómo es posible que hayamos llegado a un punto en el cual no solo se normaliza sino que se promocionan enfermedades mentales de esta índole? Sí, enfermedades mentales. Ese y no otro es el término que mejor se adapta al problema que sufren estos individuos. Un problema que, lejos de ser denunciado y tratado desde el punto de vista psiquiátrico, es normalizado y popularizado. 

Qué asco y qué vergüenza siento como ser humano cuando observo cómo a mi alrededor la sociedad ha perdido todo tipo de cordura y de raciocinio en favor de una sinrazón que se ha adueñado de nuestras vidas y de nuestro mundo. ¿Por qué tengo que aguantar que si voy por la calle, un tipo que se cree un animal salvaje me llegue a atacar? ¿Por qué tengo que resignarme y ver cómo por mi ciudad la gente van disfrazadas de animales porque éstos se identifican como tales? ¿Hasta dónde hemos llegado como especie humana para aceptar y aplaudir esta locura colectivista?

Y no sólo me refiero a aquellos enfermos que se creen animales, también extiendo esta crítica a quienes se consideran plantas u objetos. Por no hablar de aquellos colectivos de personas que consideran que su sexo no es el que le corresponde y deciden someterse a procesos de hormonalización para quedar satisfechos consigo mismos. Ese tipo de personas que te tachan de "insensible" y "mala persona" por no aceptar su condición cuando son ellos mismos quienes no se aceptan tal y como realmente son. 

No me voy a extender en la cuestión del colectivo transgénero o de los "no binarios" porque esta crítica va dirigida también contra estos mismos colectivos, aunque el primero, en este caso, es el colectivo de los denominados "therian". Colectivos que si bien están siendo secundados por personas de todas las edades, lo es sobre todo entre los más jovenes, lo cual demuestra el nivel inmoral de la mayoría de los nacidos especialmente desde el comienzo del presente siglo hasta el día de hoy. 

Por último, y antes de terminar, quisiera lanzar una pregunta que dejó en el aire: ¿No es un poco raro que este "fenómeno" haya surgido a nivel mundial precisamente cuando ha estallado el caso Epstein, el cual amenaza a gran parte de la élite política, social, científica, económica, cultural, etc? ¿Es solo casualidad que estos pobres enfermos hayan salido a la luz en estos momentos o estamos ante algo más que premeditado para tener entretenida a la masa mientras van saliendo a la luz informes y documentos a cuál más abominable y aterradores? 

Ahí dejo la pregunta, aunque la respuesta se contesta por sí misma. Vivimos en los tiempos donde la decadencia humana, la locura colectiva, la aberración, lo anormal, lo inmoral y lo vomitivo es el ejemplo a seguir y la tendencia popular en la actualidad. El mundo nunca ha sido un lugar apacible y perfecto, todo lo contrario; pero tampoco es el psiquiátrico terrenal en el que unos pocos han convertido el mundo desde unos años hasta la fecha. 

Solo cabe preguntarse ¿Dónde estaban estos enfermos hace treinta, cuarenta o cincuenta años? Nadie sabía de la existencia de este tipo de individuos porque lo coherente es que estuviesen siendo tratados por profesionales de la salud mental y no entrevistados y grabados por los medios de comunicación. Este es el mundo desolador y peligroso en el que nos encontramos y que amenaza con empeorar a medida que avancen los próximos años. 

Si Dios destruyó, según describe el Génesis, Sodoma y Gomorra, que eran solo dos ciudades sumidas en la degradación y la abominación, ¿Qué tendría que hacer ahora que se ha extendido esa degradación y abominación a nivel mundial? Que cada cual escoja la respuesta que mejor considere oportuna. Yo la tengo bastante clara, aunque prefiero ahorrarme escribirla por aquí. 

lunes, 23 de febrero de 2026

Cuarenta y cinco años del 23-F


Tal día como hoy se cumplen cuarenta y cinco años de uno de los sucesos más relevantes en los últimos cincuenta años de la historia de España: el 23-F. Un suceso del cual ya he hablado en otras ocasiones pero que hoy aprovecho para hacer algunos comentarios más. En diciembre de este año pasado vi la miniserie que se ha estrenado en Movistar: "Anatomía de un instante". Una miniserie basada en el libro homónimo que escribió en 2009 Javier Cercas sobre el 23-F. 

Personalmente, y antes de entrar de lleno en el 23-F, debo añadir que la miniserie está muy bien realizada y se adapta bastante a la novela que Cercas escribió hace ya diecisiete años. Por supuesto, como ocurre en la cultura española, la obra tiende a limpiar el nombre de la izquierda y a manchar el de la derecha, aunque esto es algo que a nadie debe pillarle por sorpresa, y menos en una miniserie basada en una novela cuyo autor es de izquierdas. 

Dicho esto, entramos a analizar el 23-F. Debo confesar que me resulta difícil hablar del 23-F en términos como "golpe de Estado", "sublevación militar", etc. Todos los que hemos leído diferentes ensayos relacionados con el tema sabemos de sobra que el 23-F no fue ningún tipo de golpe de Estado. Más bien fue un contragolpe de Estado o una operación realizada por el propio sistema (en este caso el CESID) con el objetivo de emprender una serie de reformas que corrigiesen el desvarío al que Adolfo Suárez había conducido a España durante los años de la transición. 

Quien me lea dirá "Estás mezclando la Operación Armada con el 23-F". Es cierto, pero porque una cosa llevó a la otra. Después de las elecciones generales de 1979, el declive de Suárez y de la UCD eran ya un clamor. ETA asesinaba casi a diario y el recién sistema político surgido en 1978 empezaba a hacer aguas como consecuencia de la ambición nacionalista que tanto CIU en Cataluña como el PNV en el País Vasco estaban llevando ya a cabo. Es entonces cuando los partidos políticos deciden recurrir a lo que muchos denominaron "una Operación De Gaulle" a la española, con el objetivo de presentar una moción de censura contra Adolfo Suárez y hacerlo caer en favor del general Alfonso Armada, el cual había sido tutor y hombre de la máxima confianza del rey Juan Carlos I. 

No es ningún secreto que en 1980 nadie deseaba ya la presencia de Suárez en el gobierno, y que todo el sistema, empezando por el rey y terminando por el último mando del CESID, estaban en contactos para entablar negociaciones con el fin de elegir a un nuevo presidente del gobierno vía moción de censura y de esta forma desalojar a un Suárez aislado y debilitado del poder. ¿Cuál es la sorpresa? Que el 29 de enero de 1981, Suárez anuncia su dimisión. ¿Qué motivos llevó al entonces presidente del gobierno a tomar esta decisión? 

Mucho se ha hablado de los motivos: desde una maniobra anticipada para evitar su desalojo del poder a través de la moción de censura hasta una estrategia que pasaba por retirarse provisionalmente de la primera línea política y volver a luchar por la Moncloa en las próximas elecciones generales con él nuevamente como candidato de la UCD. Nadie sabe los motivos. Lo cierto y verdad es que Suárez renuncia y eso provoca que la Operación Armada se acelere y acabe en lo que finalmente fue: el 23-F. 

Con la dimisión de Suárez, Armada se ve sorprendido por el giro de los acontecimientos y comienza a acelerar la operación, esta vez para la sesión de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo como nuevo presidente del gobierno. El resto ya lo sabemos todos. Antonio Tejero entra en el Congreso de los Diputados pegando tiros hacia el techo, creyendo que estaba participando en un golpe de Estado dirigido por Jaime Milans del Bosch, cuando realmente estaba siendo utilizado y traicionado por el propio sistema para dejarlo a él como el "malo de la película" mientras que Armada se llevaría todos los honores acudiendo al Congreso y siendo investido presidente en un Congreso tomado por la Guardia Civil. 

Pensándolo detenidamente, todo ello era sumamente surrealista. De haber triunfado el golpe ¿Cómo se habría vendido la noticia de la investidura de Armada por un Congreso tomado por las armas? ¿Se habría vendido como una situación extrema y heroica a la vez? ¿O habría sido vendido como un colapso del sistema o un retroceso del mismo al investir como presidente a un militar que ni siquiera había pasado por la ronda de consultas del rey ni había sido designado por éste como candidato a la presidencia? Cuando me hago estas preguntas hubiera deseado que el "golpe" hubiese triunfado, solo para ver cómo habría vendido el sistema aquella chapuza en la que todo pasaba por llevar en volandas a la Moncloa a Armada tras destituir de forma humillante a Suárez y formar un gobierno con todos los partidos políticos de entonces. 

Y es que la versión alternativa del 23-F ya la reconocen individuos como el propio Luis María Anson, el cual iba a ser ministro de Información en ese gobierno que nunca llegó a producirse. Anson reconoció hace ya un par de años, y con toda la desvergüenza del mundo, que efectivamente todo fue una operación de Estado con el fin de corregir los excesos a los que Suárez había llevado al país. 

De haber salido adelante la moción de censura o la investidura de Armada en el 23-F, Adolfo Suárez habría quedado estigmatizado de por vida y habría pasado a la historia como un presidente irresponsable que condujo a España a un "golpe de Estado", el cual solo pudo resolverse gracias al ofrecimiento de Alfonso Armada para ser presidente del gobierno. La historia habría sido muy distinta: Suárez habría pasado a ser el verdugo y Armada el estadista. Un intercambio de papeles que finalmente no se produjo cuando Tejero impidió el paso de Armada al hemiciclo tras enterarse de quiénes iban a formar ese gobierno de concentración presidido por el que fuera hombre de confianza del rey.

Y es que, por muy irónico y surrealista que suene, la pura verdad es que fue Antonio Tejero y no el rey Juan Carlos quien puso fin al 23-F o, como algunos lo llaman, "la intentona golpista". El rey Juan Carlos estuvo siempre al tanto de todo, desde las múltiples conversaciones de Armada con el socialista Enrique Múgica en representación del PSOE hasta la opinión favorable de todos los líderes políticos en conducir a Armada hacia el gobierno. Opiniones que los líderes políticos le hacían en persona a Juan Carlos en la misma Zarzuela, cuando el rey los recibía de uno en uno para conocer la opinión de estos con respecto a la situación que se estaba viviendo. 

"A mí dádmelo hecho" decía Juan Carlos cuando los líderes políticos y Armada le avisaban de la situación límite y caótica en la que se encontraba España como consecuencia del desgobierno de Suárez y la propuesta alternativa de formar un gobierno de concentración. Juan Carlos I fue pues conocedor en todo momento tanto de la Operación Armada como del 23-F. 

No se le puede reconocer el mérito de salvar nada, puesto que él era el señor X de aquella operación. Una operación en la que no solo estaba incluida la Corona, sino también la propia UCD, dispuesta a traicionar a Suárez, la AP de Manuel Fraga, el PCE de Santiago Carrillo y, como no, el PSOE de Felipe González, el cual estaba ansioso por entrar en el gobierno a toda costa, aunque fuese a través de ese escenario. 

¿Cómo habría sido la historia de haber sido Felipe González vicepresidente de Armada? Es un escenario interesante. Probablemente le habría restado, o no, algunos votos en las elecciones generales que finalmente se celebraron en octubre de 1982 y en las que por fin el PSOE pudo volver al gobierno tras más de cuarenta años en el exilio. ¿Y cómo habría tratado la historia a Juan Carlos I de haber salido adelante el 23-F? Es otra pregunta interesante de la cual solo podemos sacar conjeturas. 

Lo cierto y verdad es que de haber triunfado el 23-F, la historia de España no se contaría como oficialmente se narra, o quizás sí... puede que, a pesar de todo, la historia reconociese a todos los implicados, incluyendo en primer lugar al rey Juan Carlos, como unos estadistas dispuestos a salvar el país cuando éste se encontraba en el abismo. La población es fácil de manipular, y tanto de una forma como de otra, el sistema habría salido fortalecido. 

Finalmente, y como todos sabemos, el 23-F fracasó y con ello comenzó el relato del "rey salvador" y de todas las historias falsas que desde 1981 hasta la fecha venimos escuchando. Lo cierto y verdad es que el 23-F fue una chapuza en la que al final, y contra todo pronóstico, salió mal la operación, pero ese fracaso fue lo que supuso un éxito para todos los actores implicados. ¿Quién salió perdiendo con ello? Pues como siempre, España. 

Quizás si el 23-F hubiese triunfado, la Constitución y demás leyes de aquel entonces hubiesen sido reformadas y las tropelías que se realizaron en la transición probablemente se hubiesen corregido. Pero como todos sabemos, al fracasar el 23-F fracasó también todo intento de reformar el sistema, y de aquel fracaso tenemos actualmente la situación agónica e irreversible que ahora estamos viviendo. El 23-F fue quizás la última oportunidad de enderezar una situación que ya se estaba volviendo insostenible y ahora tenemos los resultados de aquella oportunidad perdida. 

martes, 17 de febrero de 2026

El mal está entre nosotros


"¿Quién crees que eran esas personas? Allí no había solo gente corriente. Si te dijera sus nombres, cosa que no haré, no creo que pudieras dormir bien esta noche". Esta frase, dicha por Victor Ziegler (Sydney Pollack) a Bill Harford (Tom Cruise) casi en el tramo final de la célebre, enigmática y polémica película "Eyes Wide Shut" es la afirmación que veintisiete años después del estreno de esta obra (la última de Stanley Kubrick) mejor se adapta al contexto que estamos viviendo actualmente con respecto al caso Epstein y los millones de archivos, documentos, fotos, etc, que se están publicando sobre esta cuestión a lo largo de estos días.

Satanismo, orgías, tráfico de menores, asesinatos, rituales, canibalismo, venta de órganos, prostitución, clonaciones, torturas, secuestros, sectas elitistas, etc, son algunas de las noticias que se han ido publicando por Internet en los últimos días y que tienen en el caso Epstein el más claro ejemplo de cómo la élite mundial domina el mundo y en cómo verdaderamente este y no otro es el infierno o, el reino de Lucifer, al que hace mención el Apocalipsis en su versículo 12:7-9. 

Stanley Kubrick ya nos quiso mostrar algo de lo que la élite política, económica, cultural, social, deportiva, periodística, científica, religiosa, aristocrática, sanitaria, etc, realizaban en las oscuridades de la noche. La ya mítica escena de Tom Cruise entrando en una mansión a las afueras de Nueva York (realmente la escena se rodó a las afueras de Londres) en la que aparecían individuos con máscaras venecianas en medio de un ritual satánico era el escenario y el medio más adecuado para, a través de la pequeña pantalla, Kubrick pudiese mostrarnos al resto de la humanidad lo que los "dueños del mundo" hacen y deshacen a nuestras espaldas. Un objetivo que acabó llevándose por delante al propio Kubrick cuando poco antes del estreno de la película falleció como consecuencia de un paro cardíaco. ¿Casualidad? Yo creo que no.

Lo que el mundo está conociendo gracias a la desclasificación de millones de documentos relacionados con la trama criminal de Jeffrey Epstein es la prueba definitiva de cómo esa élite que Kubrick mostró perfectamente en "Eyes Wide Shut" es la misma que opera en la realidad a espaldas del ser humano. Una élite luciferina capaz de todo con tal de conducir al mundo hacia el abismo mientras rinden culto a entidades demoníacas y en cuyos documentos aparecen todo tipo de nombres, también de personalidades relevantes españolas. Puede que no todas las personas que aparecen en esos documentos hayan asistido o hayan colaborado en los asuntos más turbios de esta trama criminal y satánica, pero ya dijo una persona vinculada a este mismo caso que si no aparecías en los documentos de Epstein no eras nadie, y esos nombres ahí están publicados.

Cuando uno ve estas noticias, las cuales casualmente no están siendo publicadas por los medios de comunicación tradicionales sino por las redes sociales y los medios de comunicación alternativos, uno piensa y dice "¿Verdaderamente existe ese lugar llamado 'infierno' donde los demonios te atormentarán para la posteridad, o ese mismo infierno es realmente la tierra?". Personalmente, y visto lo que se está publicando, más otros tantísimos casos de ocultismo, satanismo y elitismo que nunca conoceremos, temo muy a mi pesar de que realmente el infierno y los demonios que nos atormentan están aquí, en la tierra. 

A fin de cuentas no es de extrañar todo esto. Teóricamente, y según se nos narra en la Biblia, tras el levantamiento de los ángeles contra Dios, éstos, junto con Lucifer, fueron arrojados a la tierra. La misma tierra en la que Dios, según los textos sagrados, nos situó a nosotros. Siguiendo esa regla de tres, es obvio que para esa élite mundial que esparce el mal por donde quiera que va crea en la entidad suprema de Lucifer como ente divino por encima incluso del mismísimo Dios, siendo nosotros, las personas cotidianas, los objetivos a sacrificar por estos demonios con piel humana. 

Como he comentado antes, este tipo de noticias tan graves no están siendo recogidas por los medios de comunicación, y no se publican porque, como ya ha dicho una persona que ha leído parte de esos documentos, "todos están implicados". Ello nos da una idea de hasta dónde puede llegar la red criminal liderada por Epstein. Hace solo unos días, una congresista norteamericana que había leído igualmente parte de estos documentos afirmó que de salir a la luz "supondrían el fin definitivo de la monarquía británica". 

Conviene recordar que el hasta hace poco príncipe Andrés y su ex mujer, Sarah Ferguson, estaban involucrados en el caso Epstein, pero todo hace asegurar a que habría más individuos de la familia real británica involucrados, y con ello, más personas relacionadas con el mundo de la aristocracia y de la política. Solo en Reino Unido ya han dimitido varios miembros del gobierno británico de Keir Starmer, el cual de momento ha asegurado que no va a dimitir bajo ningún concepto; ya veremos si esto ocurre o no.

Pero no solo más miembros de la familia real británica podrían estar implicados (el nombre del príncipe Harry aparece en los documentos). Ya aparecen claramente los nombres de los Clinton, de los Trump, de los Obama, de los Biden, los Rothschild (célebres, entre otras cosas, por las fiestas satánicas que realizaban en Francia en la década de 1970), Elon Musk, Bill Gates y un sinfín de nombres de la industria de Hollywood. Todo esto nos vuelve a recordar la frase con la que he empezado al inicio de la entrada, la cual define a la perfección el perfil de psicópatas que pululan en la élite mundial. Veremos cómo sigue avanzando esta historia, aunque ya adelanto yo que no ocurrirá nada puesto que todos están implicados. 

Sin lugar a dudas Kubrick sabía muy bien lo que hacía y lo que se estaba jugando cuando rodó "Eyes Wide Shut". De hecho Nicole Kidman, la cual da vida al personaje de Alice Harford en la película, comentó que Kubrick estaba obsesionado con la idea de que iban a ser "eliminados" antes del estreno de la película. Finalmente solo fue "eliminado" el propio director, el cual, según se dice, no llegó a ver en tu totalidad la película que realmente quería mostrar al mundo, ya que supuestamente se recortó al menos media hora del metraje original tras su repentino fallecimiento. 

Esto nos da una idea de la gravedad de lo que Kubrick quería denunciar con esta película y que solo pudo ser visto parcialmente en 1999, en la frontera entre el fin del II Milenio y del siglo XX y la llegada del III Milenio y del siglo XXI. Una denuncia en la que quería mostrar al mundo lo que aquellos que dirigen el mundo realizan en la oscuridad. No es por ello extraño que en la fiesta de la mansión suene la canción "Strangers In The Night" ("Extraños en la noche") de Frank Sinatra. Otro de los muchos mensajes subliminales que Kubrick nos dejó en sus películas, especialmente en esta.

Finalmente, y volviendo a la cuestión religiosa, no puedo más que preguntarme. Si existe Lucifer y éste es la entidad sobrenatural a la cual la élite mundial le rinde culto, ¿En qué lugar queda Dios? Ya he dicho desde hace un tiempo que mis creencias actuales se basan prácticamente en el escepticismo, pero si nos atenemos a la idea de que Dios, y por ende también el diablo existen, ¿Por qué permite un ser teóricamente bueno que tantas criaturas inocentes (hombres y mujeres, niños y adultos) padezcan el mal en este mundo bajo las criaturas de Lucifer? ¿Acaso la expansión del mal por el mundo es una cuestión ajena a Dios? 

Esto me hace recordar el pasaje evangélico (concretamente Lucas 4:5-7) en el cual Satanás le mostró a Cristo todos los reinos del mundo y se los ofreció a cambio de que Jesús le adorase, lo cual rechazó. ¿Qué poder tenía, y tiene, Satanás sobre el mundo que nosotros desconocemos y por qué Dios no interviene ante tanto mal? Que cada uno saque sus propias conclusiones, aunque para añadir algo más de reflexión conviene recordar lo que dijo William Shakespeare en su obra "La Tempestad": "El infierno está vacío, todos los demonios están aquí".

sábado, 14 de febrero de 2026

Amor, ese concepto tan complejo


Hoy, 14 de febrero, se celebra el día de San Valentín. Un día que no pasa desapercibido para nadie, con independencia de su estado civil/sentimental. Y es que San Valentín es el día de los que han encontrado al "amor de su vida", pero también es el día de aquellos que no hemos encontrado a nuestra "media naranja". Es el día de los enamorados, pero comprendiendo el adjetivo "enamorado" no solo por el de aquella persona que recibe a su vez un sentimiento recíproco por la otra parte, sino también por aquellos tipos de enamorados que no son correspondidos, que tienen un amor imposible, o incluso un amor platónico. 

A diferencia de lo que la sociedad cree, el término "amor platónico" es el de, como diría Platón, aquella persona que se enamora del alma o de la personalidad de otra, con independencia de los rasgos físicos de ésta. Y es que siempre puede darse el caso de enamorarse de una persona por sus sentimientos y/o por sus principios, aunque físicamente la persona no sea todo lo agraciada que uno podría desear. En otros casos, esta característica también se da, lo cual hace que el amor pueda ser no solo platónico sino también físico. 

Luego estamos los que hemos tenido algún amor imposible, silencioso, o lo que es peor, no correspondido a lo largo de nuestra vida. Es un sentimiento que todos hemos experimentado alguna vez. Ese sentimiento, el del amor no correspondido, es el que más duele en el alma de la persona, y doy plena fe de ello, ya que quien escribe estas líneas así lo ha vivido. Esos días sumidos en la tristeza más absoluta dentro de un infierno permanente donde miras una fotografía de esa persona mientras la destiñes por el hecho de llorar todos los días sobre ella mientras la besas o la abrazas, como si lo hicieses con esa persona. 

Claro que he vivido esa situación dolorosa. Una situación donde solo puedes pedirle a Dios, a la vida, al destino o al universo que esa persona algún día vuelva su mirada hacia ti y te responda con un "yo también te quiero". Pero la vida es dura e injusta y lo único que consigues es, de forma absurda e inútil a la vez que sincera, un llanto tras otro mientras esa persona ignora por completo, o quizás intuya con indiferencia, tus sentimientos hacia ella. Claro que he experimentado ese amargo trance de la vida, hasta el punto de quedarme dormido mientras lloraba inconsolablemente y resignadamente por una persona que, o bien no se merecía ese sentimiento de amor y desolación por mi parte, o bien nunca lo llegó a conocer. 

También puede darse el caso de que esa persona se tomase con frialdad o incluso con cinismo ese sentimiento si algún día lo conociese. Lo cierto y verdad es que el amor no correspondido es sin duda uno de los estados emocionales más duros y difíciles de llevar hasta que el tiempo, la dureza de la vida, la resignación y la aparición de nuevas personas van disipando las lágrimas y cicatrizando poco a poco esa herida. Una herida que cicatriza, pero cuya marca quedará siempre grabada en tu vida. 

Luego tenemos, esta vez sí, lo que se denomina un "amor imposible", esto es el amor que uno puede sentir por una vecina, por una estrella de Hollywood, por alguna conocida de tu entorno o por una celebridad, pero las circunstancias, la posición social, la distancia, los años y/o el mundo tan abismal que existe entre el enamorado y su persona especial hacen que ese sentimiento nunca llegue a materializarse, e incluso, en la mayoría de los casos, que ni la propia persona especial sea conocedora, al igual que en el amor no correspondido, de los sentimientos de esa persona, e incluso en otros que ni sepa de la existencia de esa persona. El amor imposible puede darse tanto de alguien del presente como del pasado, lo cual hace más verdadero si cabe el término "imposible" a ese amor que nunca se consumó.

Como se puede apreciar, el día de los enamorados no es solo el día de aquellos que sí han encontrado el amor en su vida, sino de aquellos otros que por uno u otro motivo nunca llegaron a celebrar ese día junto a su "alma gemela". Decía San Pablo (del cual siempre he sido muy crítico en mis entradas religiosas) a los Corintios que a la hora de hacer hincapié en los dones, había tres que predominaban por encima de todos: la fe, la esperanza y el amor, pero subrayaba a su vez que de estas tres, el amor es la más importante de todas. Cristo también transmite este mensaje a la hora de anunciar su nuevo mandamiento: "Amaros los unos a los otros como yo os he amado".

Esto nos da una idea de que el concepto del amor es tan grande que muchas personas quizás no sepan lo afortunadas que son al tener a su lado a alguien que lo quiere, en muchos casos, incluso más de lo que esa persona quiere a su compañero/a de vida. Y es que no hay que olvidar que también, cuando has encontrado el amor, éste ha ido decepcionando, menguando, enfriándose o incluso desapareciendo tras años de convivencia con tu pareja. Esto nos lleva a la teoría que yo siempre defiendo, que no es otra que el amor puro y eterno no existe. 

Pueden existir matrimonios y parejas cuyos sentimientos sean tan grandes que hasta el final de sus vidas mantengan esa química, fidelidad y lealtad entre ambas partes (siempre hay una parte que quiere más que otra, eso es un hecho), pero personalmente creo que ese mismo sentimiento va deteriorándose a lo largo de la vida por múltiples factores, hasta el punto de que solo queda ya, después de muchos años e incluso décadas de compañía a la par que decepciones e incluso infidelidades, una situación de rutina donde los enamorados pasan a ser solo dos conocidos que comparten techo pero cuyos sentimientos o bien han desaparecido o han mutado de forma. 

De esta forma pretendo conmemorar por mi parte este día. Un día en el que muchas parejas celebran año tras año el sentimiento compartido de atracción física y espiritual. Sí, a pesar de todo lo que he añadido anteriormente, también se da el caso, aunque es bastante menos común, de que dos personas se respeten y se amen hasta el final de sus días, dando como fruto a una familia que es el eje central sobre el que se asienta dicha relación, además de los sentimientos compartidos. Por ellos y por todos los demás que he mencionado va esta entrada de hoy. Una entrada sobre este tema, del cual ya escribí hace unos años pero que ahora, con el paso de los años y de la experiencia, he decidido escribirlo nuevamente desde mi perspectiva actual.

lunes, 2 de febrero de 2026

Sevilla, tierra de emperadores


Se dice, y con razón, que Sevilla tiene un color especial; y no es para menos. La capital andaluza tiene, además de una gran belleza y un grandioso patrimonio artístico, una historia importante a sus espaldas. Como sevillano que soy, no puedo sino dar la razón a los que enaltecen mi tierra. Una tierra que vio nacer a dos de los emperadores romanos mejores considerados en la historia: Trajano y Adriano. Los que somos sevillanos nos resultan ya familiares estos nombres, ya que ambos tienen calles dedicadas en el centro de nuestra ciudad; pero detrás de sus nombres se concentran las historias de dos gobernantes que condujeron a Roma a su punto más glorioso y extenso. 

Tanto Trajano como Adriano nacieron en la conocida ciudad de Itálica (actualmente Santiponce), a pocos kilómetros de Sevilla y ambos fueron reconocidos militares antes de sus respectivos ascensos al trono. Trajano se convirtió en emperador de Roma tras el fallecimiento del emperador Nerva, el cual lo designó hijo adoptivo y sucesor tras una rebelión de la guardia pretoriana. Finalmente, en enero del año 98, Nerva fallece tras un periodo corto de gobierno y Trajano asumió el liderazgo político, administrativo y militar del ya todopoderoso Imperio Romano.

Trajano fue conocido, sobre todo, por su afán de extender los territorios del Imperio, llegando a conquistar Dacia (la actual Rumanía) y otros territorios orientales. Mantuvo durante sus casi veinte años de gobierno una relación cordial y fructífera con el Senado, lo cual era bastante inusual. De carácter pragmático y cercano, Trajano aprobó programas sociales en defensa de los niños más pobres y fue un defensor de las políticas sociales. Llevó a cabo obras públicas en carreteras, foros y acueductos y contó hasta su fallecimiento en agosto del año 117 con el ya comentado apoyo y respeto del Senado, así como del propio ejército y del pueblo. 

En el momento de su muerte se encontraba regresando de una campaña militar en Oriente y dejaba como legado la extensión territorial más grande del Imperio Romano. Tras su enfermedad y posterior muerte, su hijo adoptivo Adriano, el cual era sobrino segundo de él, asumió el trono en un momento de exitosa estabilidad a nivel interno en el Imperio. Adriano, a diferencia de Trajano, no fue un conquistador ni tuvo interés en seguir con la expansión territorial de su padre adoptivo. 

Conocido por ser un gran amante de la cultura y la filosofía griega, prefirió consolidar y defender a ultranza las fronteras del Imperio a la vez que realizó importantes reformas administrativas. Destacado por ser uno de los emperadores que más viajó a las provincias romanas a lo largo de sus veinte años de gobierno, el emperador se hizo famoso por, entre otras cosas, la construcción en Britania del denominado "Muro de Adriano", en su afán por asegurar las fronteras romanas y mantener el orden dentro del Imperio. A su muerte en julio del año 138, su hijo adoptivo, Antonino, se convertiría en el nuevo emperador de Roma. Cabe añadir que aunque Antonino no nació en Itálica, sí tenía igualmente raíces familiares procedentes de la Bética romana.

Este es un breve resumen de la vida de dos emperadores hispanos que han pasado a la historia como referentes de lo que debe de ser, en teoría, un buen gobernante. Aunque de carácter distinto, tanto Trajano como Adriano supieron llevar a Roma a las mayores cuotas de grandeza y estabilidad. Tanto es así que el Senado confirió a Trajano el título honorífico de "Optimus Princeps" (el mejor de los príncipes) y fue el propio Senado el que, durante la época del Bajo Imperio Romano, acuñó una frase histórica a la hora de proclamar a los emperadores de entonces y desearles suerte: "Felicior Augusto, melior Trajano" (más afortunado que Augusto, mejor que Trajano). 

Por supuesto, no me olvido de otro emperador que teóricamente nació también en Itálica (aunque existe controversia sobre este tema): Teodosio I. Pero el mismo hecho de que no se sepa con exactitud el origen natal de Teodosio, hace que mi entrada se centre solamente en los dos emperadores romanos cuyos orígenes hispalenses están confirmados: Trajano y Adriano. Tras la muerte del emperador Antonino, otro hombre con raíces andaluzas fue proclamado emperador de Roma: Marco Aurelio, el cual tenía ascendencia cordobesa. Sin embargo, y aunque no hablé de sus orígenes entonces, Marco Aurelio forma parte de otra entrada que ya escribí hace dos años. 

Por último debo añadir que, en lo que respecta a la comparación con la actualidad, no son pocos los escritores, historiadores y analistas políticos que vislumbran en el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a una especie de Adriano de nuestra época (fortalecimiento de las fronteras, seguridad interna, etc). Yo, personalmente, como consecuencia de la situación actual que se vive con Groenlandía y ante el deseo ambicioso de Trump de anexionarse dicho territorio, lo compararía más con Trajano a la hora de equiparar los proyectos de expansión territorial de ambos líderes. 

Esta es pues la historia de dos emperadores que pasaron a la posteridad como ejemplos de gobernantes moderados, reformistas, carismáticos y firmes. Dos emperadores con raíces sevillanas que pasaron de nacer en la Bética romana a gobernar el mundo. Trajano y Adriano forman pues parte no solo de la historia de Roma sino también de la historia de nuestra tierra, la cual ha sido, entre otras grandes cosas, cuna de emperadores que dejaron una huella imborrable en la historia del mundo. 

martes, 27 de enero de 2026

España descarrilada


Hace justo una semana escribí acerca del devastador accidente ferroviario de Adamuz, el cual le ha costado la vida a cuarenta y cinco personas. Ese mismo día que escribí dicha entrada se produjo posteriormente otro accidente ferroviario, esta vez en Barcelona. El resultado fue el fallecimiento del maquinista y varios heridos, algunos de gravedad. 

Más de una semana después de los hechos ocurridos en Adamuz, el accidente encierra muchos interrogantes y todo hace indicar que ha sido como consecuencia de una rotura del carril de la vía, la cual no estaba en buenas condiciones y que solo fue parcialmente renovada el año pasado por una empresa que "casualmente" está relacionada con contrataciones previas en el denominado caso Koldo. 

En la entrada que escribí el pasado 20 de enero dije que aún no quería hablar sobre responsabilidades, pero a tenor de lo visto desde ese día hasta la jornada de hoy creo que es bueno decir varias cosas. La primera es la negligencia criminal y absoluta del gobierno de Pedro Sánchez en esta tragedia. Una tragedia que podría haberse evitado si el ministerio de Transportes hubiese realizado una reparación íntegra de las vías afectadas y no una mera renovación. 

Se ve que eso es pedirle demasiado a Óscar Puente, el cual ha estado más dedicado a insultar, calumniar y bloquear a usuarios de Twitter o X que en reparar la red ferroviaria española, la cual se está demostrando en estos días que está en una situación devastadora a nivel nacional. Debido a esta devastadora situación, los trenes de alta velocidad Madrid-Andalucía siguen suspendidos hasta que se completen las reparaciones que en estos momentos se están realizando. Lo mismo ha ocurrido en Cataluña, donde el accidente de Barcelona ha supuesto durante unos días la suspensión temporal de los trenes de cercanías y la convocatoria para febrero de una huelga general ferroviaria en España como consecuencia de la muerte de los dos maquinistas fallecidos en Adamuz y Barcelona.

La segunda cuestión es la actitud frívola, maligna e incluso insultante de los políticos y las instituciones con los familiares de las víctimas. La actitud del rey Felipe VI en su visita a Adamuz, donde en primer lugar se anunció que daría el pésame a los familiares de los fallecidos y posteriormente canceló dicho acto demuestra el cinismo y la nula empatía de las instituciones con los ciudadanos. 

Varios familiares de los fallecidos han sido los que han denunciado la actitud del rey de irse, ya que la presencia de los políticos a su lado podría provocar alteraciones entre éstos y las víctimas. Lo realizado por Felipe VI es un ejercicio de cobardía extrema y una actitud insultante hacia los familiares de las víctimas, por mucho que los medios ahora intenten lavar su imagen anunciando que acudirá a la misa que se celebrará en Huelva el próximo 29 de enero. 

Por si esto fuese poco, tenemos las declaraciones de Pedro Sánchez respaldando a su ministro de Transportes en esta negligencia criminal y señalando que "los accidentes ocurren a veces", lo cual demuestra no solo la arrogancia de este sujeto para con las víctimas y todos los ciudadanos sino también el insulto y la frivolidad con la que el presidente del gobierno trata a la población. 

En otro país de nuestro entorno, dicha desgracia habría supuesto, como también habría supuesto la dana o el apagón, la dimisión del gobierno actual. Sin embargo, aquí nos encontramos con unos individuos amorales que desprecian a los ciudadanos mientras hacen campaña política con la desgracia ocurrida. Una situación anómala en la que de gobernar en estos momentos el PP habría provocado ya protestas masivas y disturbios en las calles. 

Luego está también la actitud del propio gobierno de anunciar un funeral de Estado laico en Huelva para el próximo 31 de enero, el cual ha sido suspendido cuando los familiares de las víctimas han anunciado que no irían a un homenaje orquestado por los verdaderos responsables de esta desgracia, en este caso el gobierno. Un homenaje cuyos familiares han criticado por su carácter laico, ya que deseaban un funeral católico, al cual se negaba el ejecutivo y que finalmente tendrá lugar, como ya he dicho anteriormente, el próximo 29 de enero en el Palacio de Deportes Carolina Marín. Veremos qué ocurre entonces, ya que con la presencia del cobarde de Felipe VI el gobierno se ha visto obligado a acudir igualmente a dicho funeral. 

No quiero extenderme mucho más, ya que de hacerlo escribiría una entrada bastante extensa que seguramente podría llevar a censurarme el blog. Desde aquí traslado de nuevo mi pésame a los familiares de las víctimas y todo mi apoyo en estos durísimos momentos. Unos momentos en los que, al igual que ocurrió en la dana de Valencia, se ha demostrado que solo el pueblo salva al pueblo, ya que la demora con la que Renfe y Adif tardaron en dar la voz de alarma a los servicios de emergencias supuso que muchas víctimas fallecieran cuando ya podían haber sido atendidas por los sanitarios. En lugar de esto, fueron los propios vecinos de Adamuz los que salieron a socorrer a las víctimas. Una situación abominable por parte de las entidades ferroviarias y ejemplar por parte de los ciudadanos que acudieron a ayudar a los afectados. 

Ello demuestra una vez más que, tal y como aparece en la ya famosa foto que acompaña a esta entrada, las instituciones y los organismos van por un lado y los ciudadanos por otro. Ha habido una desgracia en la que han muerto muchas personas y cuya responsabilidad recae en aquellos que están al frente de las entidades y administraciones públicas. De momento hace unas horas se ha sabido que la Audiencia Nacional ha abierto diligencias contra Óscar Puente, veremos en qué acaba.
 
Por mi parte solo espero que los miserables que están al frente de las instituciones del Estado paguen por lo ocurrido y se haga Justicia con las víctimas, pero al igual que sucedió con la dana, el volcán o el apagón, estoy convencido de que ninguno de ellos pagarán las consecuencias ni mucho menos asumirán responsabilidades. Buena prueba de ello es que el gobierno de Sánchez está intentando a la desesperada buscar una versión alternativa a las ya publicadas y en evadir desde el minuto uno cualquier responsabilidad en el asunto, en este caso por la falta de mantenimiento de las vías ferroviarias. 

Negligencias gravísimas, reparaciones vinculadas a empresas relacionadas con casos de corrupción, falta de empatía y solidaridad de las instituciones con las víctimas, retrasos a la hora de socorrer a los afectados... muchos son los factores que se han acumulado en esta tragedia, lo cual demuestra que estamos, al igual que con los trenes, en una nación cuyo Estado ha descarrilado y cuyas consecuencias están siendo devastadoras para el país. 

Como ya dije en la entrada del 20 de enero, España se merece algo mejor que lo que venimos sufriendo, pero por desgracia todo hace indicar que el mal que venimos padeciendo lo seguiremos soportando a pesar de todo. España está en una situación irreversible y agónica y nada ni nadie nos puede sacar de este abismo.