"¿Quién crees que eran esas personas? Allí no había solo gente corriente. Si te dijera sus nombres, cosa que no haré, no creo que pudieras dormir bien esta noche". Esta frase, dicha por Victor Ziegler (Sydney Pollack) a Bill Harford (Tom Cruise) casi en el tramo final de la célebre, enigmática y polémica película "Eyes Wide Shut" es la afirmación que veintisiete años después del estreno de esta obra (la última de Stanley Kubrick) mejor se adapta al contexto que estamos viviendo actualmente con respecto al caso Epstein y los millones de archivos, documentos, fotos, etc, que se están publicando sobre esta cuestión a lo largo de estos días.
Satanismo, orgías, tráfico de menores, asesinatos, rituales, canibalismo, venta de órganos, prostitución, clonaciones, torturas, secuestros, sectas elitistas, etc, son algunas de las noticias que se han ido publicando por Internet en los últimos días y que tienen en el caso Epstein el más claro ejemplo de cómo la élite mundial domina el mundo y en cómo verdaderamente este y no otro es el infierno o, el reino de Lucifer, al que hace mención el Apocalipsis en su versículo 12:7-9.
Stanley Kubrick ya nos quiso mostrar algo de lo que la élite política, económica, cultural, social, deportiva, periodística, científica, religiosa, aristocrática, sanitaria, etc, realizaban en las oscuridades de la noche. La ya mítica escena de Tom Cruise entrando en una mansión a las afueras de Nueva York (realmente la escena se rodó a las afueras de Londres) en la que aparecían individuos con máscaras venecianas en medio de un ritual satánico era el escenario y el medio más adecuado para, a través de la pequeña pantalla, Kubrick pudiese mostrarnos al resto de la humanidad lo que los "dueños del mundo" hacen y deshacen a nuestras espaldas. Un objetivo que acabó llevándose por delante al propio Kubrick cuando poco antes del estreno de la película falleció como consecuencia de un paro cardíaco. ¿Casualidad? Yo creo que no.
Lo que el mundo está conociendo gracias a la desclasificación de millones de documentos relacionados con la trama criminal de Jeffrey Epstein es la prueba definitiva de cómo esa élite que Kubrick mostró perfectamente en "Eyes Wide Shut" es la misma que opera en la realidad a espaldas del ser humano. Una élite luciferina capaz de todo con tal de conducir al mundo hacia el abismo mientras rinden culto a entidades demoníacas y en cuyos documentos aparecen todo tipo de nombres, también de personalidades relevantes españolas. Puede que no todas las personas que aparecen en esos documentos hayan asistido o hayan colaborado en los asuntos más turbios de esta trama criminal y satánica, pero ya dijo una persona vinculada a este mismo caso que si no aparecías en los documentos de Epstein no eras nadie, y esos nombres ahí están publicados.
Cuando uno ve estas noticias, las cuales casualmente no están siendo publicadas por los medios de comunicación tradicionales sino por las redes sociales y los medios de comunicación alternativos, uno piensa y dice "¿Verdaderamente existe ese lugar llamado 'infierno' donde los demonios te atormentarán para la posteridad, o ese mismo infierno es realmente la tierra?". Personalmente, y visto lo que se está publicando, más otros tantísimos casos de ocultismo, satanismo y elitismo que nunca conoceremos, temo muy a mi pesar de que realmente el infierno y los demonios que nos atormentan están aquí, en la tierra.
A fin de cuentas no es de extrañar todo esto. Teóricamente, y según se nos narra en la Biblia, tras el levantamiento de los ángeles contra Dios, éstos, junto con Lucifer, fueron arrojados a la tierra. La misma tierra en la que Dios, según los textos sagrados, nos situó a nosotros. Siguiendo esa regla de tres, es obvio que para esa élite mundial que esparce el mal por donde quiera que va crea en la entidad suprema de Lucifer como ente divino por encima incluso del mismísimo Dios, siendo nosotros, las personas cotidianas, los objetivos a sacrificar por estos demonios con piel humana.
Como he comentado antes, este tipo de noticias tan graves no están siendo recogidas por los medios de comunicación, y no se publican porque, como ya ha dicho una persona que ha leído parte de esos documentos, "todos están implicados". Ello nos da una idea de hasta dónde puede llegar la red criminal liderada por Epstein. Hace solo unos días, una congresista norteamericana que había leído igualmente parte de estos documentos afirmó que de salir a la luz "supondrían el fin definitivo de la monarquía británica".
Conviene recordar que el hasta hace poco príncipe Andrés y su ex mujer, Sarah Ferguson, estaban involucrados en el caso Epstein, pero todo hace asegurar a que habría más individuos de la familia real británica involucrados, y con ello, más personas relacionadas con el mundo de la aristocracia y de la política. Solo en Reino Unido ya han dimitido varios miembros del gobierno británico de Keir Starmer, el cual de momento ha asegurado que no va a dimitir bajo ningún concepto; ya veremos si esto ocurre o no.
Pero no solo más miembros de la familia real británica podrían estar implicados (el nombre del príncipe Harry aparece en los documentos). Ya aparecen claramente los nombres de los Clinton, de los Trump, de los Obama, de los Biden, los Rothschild (célebres, entre otras cosas, por las fiestas satánicas que realizaban en Francia en la década de 1970), Elon Musk, Bill Gates y un sinfín de nombres de la industria de Hollywood. Todo esto nos vuelve a recordar la frase con la que he empezado al inicio de la entrada, la cual define a la perfección el perfil de psicópatas que pululan en la élite mundial. Veremos cómo sigue avanzando esta historia, aunque ya adelanto yo que no ocurrirá nada puesto que todos están implicados.
Sin lugar a dudas Kubrick sabía muy bien lo que hacía y lo que se estaba jugando cuando rodó "Eyes Wide Shut". De hecho Nicole Kidman, la cual da vida al personaje de Alice Harford en la película, comentó que Kubrick estaba obsesionado con la idea de que iban a ser "eliminados" antes del estreno de la película. Finalmente solo fue "eliminado" el propio director, el cual, según se dice, no llegó a ver en tu totalidad la película que realmente quería mostrar al mundo, ya que supuestamente se recortó al menos media hora del metraje original tras su repentino fallecimiento.
Esto nos da una idea de la gravedad de lo que Kubrick quería denunciar con esta película y que solo pudo ser visto parcialmente en 1999, en la frontera entre el fin del II Milenio y del siglo XX y la llegada del III Milenio y del siglo XXI. Una denuncia en la que quería mostrar al mundo lo que aquellos que dirigen el mundo realizan en la oscuridad. No es por ello extraño que en la fiesta de la mansión suene la canción "Strangers In The Night" ("Extraños en la noche") de Frank Sinatra. Otro de los muchos mensajes subliminales que Kubrick nos dejó en sus películas, especialmente en esta.
Finalmente, y volviendo a la cuestión religiosa, no puedo más que preguntarme. Si existe Lucifer y éste es la entidad sobrenatural a la cual la élite mundial le rinde culto, ¿En qué lugar queda Dios? Ya he dicho desde hace un tiempo que mis creencias actuales se basan prácticamente en el escepticismo, pero si nos atenemos a la idea de que Dios, y por ende también el diablo existen, ¿Por qué permite un ser teóricamente bueno que tantas criaturas inocentes (hombres y mujeres, niños y adultos) padezcan el mal en este mundo bajo las criaturas de Lucifer? ¿Acaso la expansión del mal por el mundo es una cuestión ajena a Dios?
Esto me hace recordar el pasaje evangélico (concretamente Lucas 4:5-7) en el cual Satanás le mostró a Cristo todos los reinos del mundo y se los ofreció a cambio de que Jesús le adorase, lo cual rechazó. ¿Qué poder tenía, y tiene, Satanás sobre el mundo que nosotros desconocemos y por qué Dios no interviene ante tanto mal? Que cada uno saque sus propias conclusiones, aunque para añadir algo más de reflexión conviene recordar lo que dijo William Shakespeare en su obra "La Tempestad": "El infierno está vacío, todos los demonios están aquí".






