lunes, 5 de octubre de 2026

A votar


Quién nos iba a decir hace tan solo un mes que el problema de la vivienda, el caso Mari Carmen, la resurrección del movimiento 15-M y la derogación por parte de Junts de los dos reales decretos-leyes que comenté aquí en mi última entrada iban a ser los detonantes para la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales para el próximo día 29 de noviembre. Una decisión que a mí personalmente me hace sospechar y que me hace dudar sobre los acontecimientos que están por venir. 

¿Por qué ha salido Pedro Sánchez tan decidido esta mañana para anunciar elecciones generales tras negarlo en infinitas ocasiones? ¿Acaso hay algo detrás que nosotros no sepamos? Conviene recordar que cuando se produjo su última convocatoria electoral fue poco más de doce horas tras perder estrepitosamente las elecciones municipales y autonómicas de 2023. Una decisión arriesgada en la que todo el mundo daba a Sánchez por muerto en términos políticos pero que contra todo pronóstico provocó su enésima resurrección política. 

¿Quién nos dice ahora que no estamos en el mismo escenario, o al menos en uno similar? Con su mujer a la espera de ser juzgada, con su hermano condenado y con un sinfín de casos de corrupción que le acechan a él y a su gobierno, la única solución que tenía Sánchez era la de tirar para adelante y estirar la legislatura hasta el verano de 2026. ¿Por qué no ha sido así? Muchos aseguran, como yo mismo he añadido antes, que el problema de la vivienda y el mediático caso de Mari Carmen, además de la resurrección del 15-M y la derogación de los dos reales decretos-leyes han sido los ejes fundamentales que han provocado la caída de Sánchez y el punto y final a la legislatura, pero yo personalmente creo que hay algo más detrás.

Algunos aseguran que en las últimas semanas, el caso Mari Carmen y la resurrección del 15-M han provocado un vuelco en la situación social favorable para la izquierda, y que en esa situación favorable en estos momentos es donde Sánchez ha aprovechado para subirse al carro y adelantar unas elecciones que puede que en resultados no sean tan malas como muchos creen. Lo vimos en julio de 2023 y quién sabe si no podría ocurrir ahora de nuevo. Con el horizonte que Sánchez tiene por delante, convocar elecciones anticipadas era todo un riesgo mortal para él, pero ¿Por qué las convoca entonces? Si todas las encuestas pronostican una debacle electoral para el PSOE, ¿Por qué las convoca Sánchez ahora?

En mi opinión, creo que hay dos motivos por los que Sánchez ha decidido ir a por todas hoy. La primera es, como ya he dicho, ese extraño vuelco social en favor de la izquierda que se ha mediatizado con el caso Mari Carmen y que ha supuesto que las acampadas en la Puerta del Sol hayan vuelto después de quince años. La otra es el hecho gravísimo de la violación a la integridad territorial en Ceuta hace poco más de dos meses y que ha supuesto la confirmación de un Estado fallido absoluto. 

Aquí hay, en mi opinión, dos teorías. La primera es que Sánchez sabe, de alguna forma, que la situación social actual con respecto al tema de la vivienda le va a favorecer de aquí a finales de noviembre y la segunda es que Sánchez es consciente de que se avecina un terremoto social próximamente y alguien le ha aconsejado que se haga a un lado mientras que el PP de Alberto Núñez Feijóo se come de lleno esa crisis.

Sea lo que sea, lo cierto y verdad es que ya hemos entrado en campaña electoral. Sánchez, en su anuncio de convocatoria electoral desde Moncloa, ha hecho un llamamiento apocalíptico a la sociedad española: o se está con él o con la ultraderecha. No hay medias tintas. Sánchez va a por todas y se ha autoproclamado la democracia personificada mientras personifica a la oposición con el mal absoluto. 

Está claro que esta campaña electoral va a ser a cara de perro, y personalmente apuesto a que la participación va a ser bastante alta. Yo la compararía con las de 1996, en las que todo el mundo daba por finiquitado a Felipe González tras los casos de corrupción que le acechaban y que finalmente provocó una dulce derrota por parte del PSOE frente a un PP liderado por José María Aznar que no acababa de convencer a la sociedad española. Creo que treinta años después ese va a ser el escenario. 

En lo que a mí respecta, ya dije en su momento que no volvería a votar jamás bajo este sistema, y debo decir que me como mis propias palabras. Solo por esta vez, y si nada lo impide, acudiré a votar el próximo 29 de noviembre. ¿Por quién? Por Alberto Núñez Feijóo. ¿Lo hago por ilusión? No ¿Lo hago porque confío en su programa electoral? En absoluto ¿Lo hago porque me cae bien el líder del PP? Nada más lejos de la realidad. Si voto a Feijóo es simple y llanamente por el factor del "voto útil". 

Feijóo es un líder débil, antipático y pasado de moda, el cual no genera ninguna ilusión. Si llega al gobierno, no va a cambiar absolutamente nada y los problemas de España seguirán in crescendo con independencia de quien gobierne. ¿Por qué lo hago pues? Por la repulsa total personal y el rechazo absoluto que me produce el todavía presidente del gobierno, Pedro Sánchez Pérez-Castejón. 

Por eso y por saldarme una deuda que tengo para conmigo mismo desde hace diez años, cuando preso del rechazo que me provocaba la figura de Mariano Rajoy acabé votando a Sánchez, con el objetivo de que el actual jefe del ejecutivo echase al entonces líder del PP de la Moncloa, el cual había incumplido todas sus promesas con sus votantes, entre los que me encontraba.

Dicho esto, veremos a ver quién gana las elecciones. El pescado no está vendido aún, y Sánchez es capaz de resucitar una vez más, dejándonos a todos boquiabiertos mientras él celebra el 29 de noviembre un resultado que le permita seguir gobernando con sus actuales socios. Si Feijóo cree que Sánchez está ya derrotado es que no sabe bien a quién tiene delante. 

Sea el motivo que sea lo que ha llevado esta mañana al presidente del gobierno a convocar elecciones generales, la campaña electoral ya está abierta y cualquier escenario, desde el de una victoria histórica del bloque de la derecha hasta una victoria histórica por parte del bloque de la izquierda, puede producirse. Todo está encima de la mesa, incluido un posible pucherazo electoral.

La bochornosa Ley de Nietos está en estos momentos aparcada en el Tribunal Supremo, pero eso no impide que Sánchez pueda alterar el censo electoral en beneficio propio. De momento, ya sabemos que los dos reales decretos-leyes que el pasado viernes fueron derogados van a ser ahora aprobados de nuevo en el Consejo de Ministros para que la Diputación Permanente pueda, esta vez sí y sin la necesidad del voto de Junts, salir adelante. Como vemos, Sánchez hace cualquier cosa por mantenerse en el poder y esta campaña electoral será la más trascendental y radical de todas cuantas hemos visto hasta la fecha. 

jueves, 1 de octubre de 2026

Mari Carmen y sus 15-Muñecos


Con la crisis de Ceuta todavía abierta y cuando los ceutíes se encuentran en estos momentos en medio del caos ha aparecido de repente un tema estrella para hacer olvidar la violación de nuestro territorio y la integridad de nuestra nación: El caso de Mari Carmen. Creo que no hace falta decir a estas alturas quién es Mari Carmen, puesto que todos sabemos que es una anciana de 87 años que ha sido desahuciada hace unos días. Un desahucio que incluso a llegado a oídos del propio Papa León XIV.

Hasta ahí todo correcto, la cuestión viene cuando se habla de los puntos negros que acechan al caso de esta señora. Su padre obtuvo un contrato de alquiler en 1956 y tras el fallecimiento de éste se subroga el contrato a su madre. Tras el fallecimiento de ésta se produce una segunda subrogación, en este caso a la propia Mari Carmen, con la condición en este caso de que no era un contrato permanente sino temporal, con lo cual esta señora debía abandonar la casa, lo cual debió realizar en 2007 y no lo hizo. 

Por otro lado se habla del pago de alquiler que esta señora realizaba, el cual era muy bajo en proporción a la zona en la cual el piso estaba situado y en base al precio actual de la vivienda. Por si todo esto no fuese poco, la ya mencionada Mari Carmen no era la propietaria, como ya he comentado antes, sino la arrendataria, y como punto final a esta extraña historia, se le ofreció a lo largo de estos años a la desahuciada varias ofertas de compra y de alquiler de la vivienda, las cuales tanto Mari Carmen en un caso como la empresa propietaria en otro rechazaron en su día. 

Por último, se ha comentado que esta señora posee una discapacidad del 50%, circunstancia que ha generado debate jurídico, pero aquí las opiniones varían, ya que en el caso que nos ocupa el desahucio podía paralizarse siempre y cuando la persona en cuestión tuviese un 65% o más de discapacidad, lo cual no se produce en este caso. 

Finalmente, y como todos sabemos, el desahucio se produjo hace unos días y hace apenas unas horas se ha confirmado que el Ayuntamiento de Madrid ha mediado entre la empresa propietaria y los abogados de Mari Carmen para que esta pueda volver a "su" piso en condiciones similares a antes de que se produjese su desahucio. La inquilina pues volverá al hogar en el que lleva viviendo décadas. 

Dicho todo esto debo añadir que no por anciana deja de ser una sinvergüenza la señora Mari Carmen, ya que ha tenido múltiples opciones de llegar a un convenio y evitar llegar hasta este extremo, pero su desvergüenza ha podido más que su intención de llegar a un acuerdo con la empresa propietaria. No pasa nada por llamar sinvergüenza a un anciano si realmente lo es. Nuestro querido rey emérito, Juan Carlos I, es también un sinvergüenza y tiene 88 años. Los años no te privan del hecho de no tener vergüenza alguna, ni te eximen de llamarte así si realmente lo eres.

Pero aquí no acaba el asunto, ya que el caso de Mari Carmen es solo la punta del iceberg, aunque dicho caso ya se haya resuelto. Tras el desahucio de esta señora hace unos días (la cual animaba a manifestarse y a salir a la calle), la izquierda y la extrema izquierda han mediatizado a nivel nacional el caso de esta señora hasta el punto de realizar manifestaciones y protestas por toda España, las cuales se han saldado con el acampamento de la Puerta del Sol y el renacimiento del espíritu del 15-M quince años después. 

Como se puede ver, la izquierda, la cual estaba bajo tierra sin querer salir debido a la corrupción del gobierno y al caos que rodea la situación en Ceuta y la ingobernabilidad en la que se encuentra sumida el país, ha visto el cielo abierto con este caso y ha hecho de nuevo gala de su egocentrismo y de su totalitarismo en las calles. Aquí en Sevilla, la plaza de la Encarnación, o las Setas, como mejor se conoce, ha vuelto a ser escenario de protestas por parte de los grupos izquierdistas como hace quince años lo fueron en mayo de 2011.

¿La respuesta a todo esto? Dos reales decretos-leyes que antes de ayer aprobó el gobierno de Pedro Sánchez en Consejo de Ministros, entre los que se encuentran medidas como la suspensión de desahucios hasta el año 2030, prórrogas automáticas de alquileres, límites a las subidas de alquiler, así como medidas fiscales contra las casas vacías y los alquileres turísticos. En definitiva, con estas medidas sale ganando el inquilino y sale perjudicado el propietario. 

Sánchez y Yolanda Díaz han visto en esta situación una oportunidad de oro para satisfacer a sus corrientes más izquierdistas y así lo han hecho. Nunca un desahucio fue tan oportuno para un gobierno ni para un país, el cual debe de olvidar cuanto antes y gracias a los medios de comunicación que su integridad nacional ha sido violada. Ahora la noticia es Mari Carmen y el resurgimiento del 15-M, el cual lleva ya días acampado en la Puerta del Sol sin fecha alguna para irse del punto cero de España. 

Los propios manifestantes (ellos mismos se autodenominan "antifascistas") ya han dicho que los dos decretos que ha aprobado el gobierno, y que deben de ser aprobados en el Congreso de los Diputados este viernes, no suponen en ningún caso el fin del problema de la vivienda en España, y por eso mantienen en pie sus protestas sine die. Por supuesto las dianas, amenazas e insultos de los manifestantes han vuelto a ser, como no podía ser menos, Ayuso, Almeida, Feijóo, Abascal y toda la corriente "reaccionaria" a ojos de los totalitarios izquierdistas que en estos momentos se encuentran en la Puerta del Sol. 

Pero lo más surrealista de todo esto ha sido ver a individuos del propio gobierno de España, como la propia Yolanda Díaz, animando a la gente a salir a la calle para protestar contra el gobierno. Un gobierno que lleva ocho años gobernando y que no ha hecho absolutamente nada hasta ahora por tajar el problema de la vivienda mientras culpa a la oposición de ello. 

No cabe más surrealismo en este desgraciado país y la situación a nivel nacional no puede ser más desconcertante y absurda a la vez. La izquierda, ante la posibilidad de una derrota en las urnas, está alimentando ya a sus cachorros para que cojan carrera y se lancen contra el eventual gobierno PP-VOX que pueda surgir de las urnas en 2027. 

La situación que se vive en estos momentos recuerda en cierta forma a lo vivido en mayo de 2011, cuando el PSOE de Zapatero se veía ya con un pie dentro y otro fuera de Moncloa y alimentaron desde dentro las movilizaciones del 15-M. El hecho, como ya he comentado antes, de que los manifestantes se echen a la calle para protestar contra Ayuso, Abascal, Feijóo, Almeida, etc, demuestra que la izquierda trama algo, y no precisamente bueno, para frenar el avance de PP y VOX en las encuestas. 

¿Otro partido más a la izquierda antes de las generales de 2027? ¿Más tensión y polarización en todo el país? ¿Incendiar las calles? ¿Provocar más aún el caos ante la ingobernabilidad en la que se encuentra sumida España, con una ciudad sitiada y un Estado claramente desaparecido y fallido? ¿La enésima resurrección política de Pedro Sánchez? No sé qué planean estos sujetos, pero por supuesto nada bueno puede salir de la mente del todavía presidente del gobierno. 

Algunos aseguran que la izquierda se ha levantado contra Sánchez, al igual que lo hizo en 2011 contra Zapatero. Nada más lejos de la realidad. El 15-M de 2011 solo sirvió para la creación por parte del CNI de Podemos, Pablo Iglesias y demás morralla. Lo que surja de este segundo 15-M lo veremos en los próximos meses, pero todo hace indicar que será un nuevo intento para ir con toda munición contra PP y VOX si estos llegan a ganar las elecciones, y si no las ganan, también. 

martes, 29 de septiembre de 2026

Más allá de la vida


"Libre, como el sol cuando amanece yo soy libre, como el mar. Libre como el ave que escapó de su prisión y puede al fin volar". Estos versos de la mítica canción del gran Nino Bravo están basados en la historia de un alemán que, en un intento desesperado por cruzar el muro de Berlín hacia Alemania Occidental, es disparado por las autoridades de la frontera, quedando muerto en el acto. En su canción, Nino Bravo hace de alguna forma un reconocimiento a la teoría de Platón sobre el alma y el cuerpo humano, el cual sería esa "prisión" en la que nos encontramos los seres humanos mientras vivimos y de la cual salimos cuando la muerte ha llegado a nosotros. 

De eso quiero hablar esta noche; de un tema que ya traté en este mismo blog hace ya doce años pero del cual quiero volver a pronunciarme cuando ya los años y las vivencias de uno han hecho mella en mí. ¿Qué es la muerte? ¿Es acaso algo que nos conduce a otro mundo o a otra dimensión? ¿Es quizás un estado inconsciente en el cual quedamos tras pasar por la vida? ¿Es quizás un escalón más dentro de nuestra existencia? De la muerte se ha dicho mucho pero no se ha demostrado nada. El ser humano, dentro de su ilusión por mantenerse con vida, cree que seguimos existiendo en otro plano físico; que no todo acaba cuando dejamos aquí nuestro cuerpo o, como diría Platón, nuestra cárcel. 

¿Puede haber algo más allá? Es posible, claro que es posible, sin embargo nadie ha vuelto para narrarnos lo que experimentamos cuando el alma abandona nuestro cuerpo. Lo único a lo que podemos ceñirnos es a las experiencias cercanas a la muerte que muchas personas han tenido y de la cual aseguran en la mayoría de los casos haber visto "una luz" o "un túnel luminoso". 

Muchas de esas personas aseguran que se han visto a sí mismos fuera de sus cuerpos; otros aseguran que han visto la reacción de médicos y familiares mientras ellos se encontraban en coma o en muerte cerebral. Otros aseguran haber visto a sus propios familiares difuntos, los cuales, antes de que el alma regrese al cuerpo, les han advertido que "todavía no es su hora". Hay muchos casos, a cual más sorprendente de las experiencias que narran estas personas. 

Otra pregunta que también nos formulamos es si nuestros seres queridos, una vez que ya no están entre nosotros, nos protegen. Personalmente, en este asunto, sí soy bastante escéptico, ya que nuestros familiares y/o amigos no son ángeles ni seres sobrenaturales que tienen la potestad de protegernos frente al peligro en el que los vivos estamos inmersos día a día. En mi opinión, nuestros seres queridos pueden estar a nuestro lado, quizás sufriendo en muchas ocasiones cuando la vida nos hunde, o sonriendo con nosotros cuando esa misma vida dura e injusta nos ofrece alguna alegría. Esa posibilidad si es, en mi opinión, factible. 

Hay también una verdad bastante dura, y es que la vida se ve muy distinta cuando estás en un hospital. Cuando te asomas a la ventana de un hospital y ves la vida en la calle y la angustia de estar en un lugar donde la muerte es la protagonista principal en ese recinto. Sí, claro que la vida se ve de otra manera, sobre todo cuando hablas con personas que están en esos lugares y que, quizás de forma consciente o inconsciente, saben que están en un lugar donde son trasladadas las personas que están en fase terminal. ¿Se puede aprender algo en ese tipo de situaciones? Absolutamente.

Pero como ya he dicho anteriormente, la vida es dura e injusta, y por eso lloramos sin parar cuando un ser querido, un familiar o un amigo fallece, ya sea después de una larga enfermedad o de una forma imprevista. Una vez escuché a alguien decir lo injusta que había sido la vida por haberse llevado tan pronto a un ser querido. Debo decir que esa percepción es verdadera pero a medias, ya que no solo la vida es injusta con la propia víctima, que es quien peor sale parado, sino con los familiares más cercanos, e incluso en algunos casos, aunque en menor medida, con sus amigos. La vida es dura e injusta con toda una familia y con toda una serie de individuos cuando alguien se nos va sin habernos podido despedir siquiera de esa persona. En otros casos, cuando los familiares están junto a la persona moribunda sí tienen la posibilidad de despedirse de ella.

En mi caso, cuando tuve la ocasión de despedirme de mi padre sin que él lo supiera, lo hice con estas palabras "Nos vemos". Esa advertencia o esa despedida temporal puede hacerse real cuando a mí me llegue mi hora, o quizás no. Nadie sabe a dónde vamos si hay algo más allá. Hay personas que aseguran, cuando fallece alguien, que ya está junto a su pareja, padres, hijos, hermanos, abuelos, etc. Una tesis que no tiene ninguna certeza, ya que nadie sabe si nos volveremos a encontrar o no. Y si en algún momento es verdad esa teoría, nada nos hace confirmar que nuestro reencuentro sea tan alegre y precioso como si estuviésemos plenamente vivos. 

Lo que sí es seguro es que nuestros difuntos no mueren o desaparecen del todo si los nombramos continuamente y nos acordamos de ellos de forma cotidiana. Ese es el mejor acto de amor hacia aquellos que ya no están entre nosotros. Los difuntos "viven" en cierta forma, siempre que son recordados por sus allegados. Cuando mueren definitivamente es cuando absolutamente nadie los recuerda o los menciona siquiera.

En definitiva, y en lo que respecta a la posibilidad de un más allá, creo que puede haber algo después de la muerte, pero desde luego lo que nos espera no es, ni por asomo, algo parecido a lo que dejamos aquí. Por un lado mantengo esa tesis, pero de la misma forma me pregunto a mí mismo una cosa: ¿Si venimos de la nada antes de nacer, quién nos dice que no volveremos a irnos a esa nada? 

Quizás la vida sea solo un paréntesis de existencia entre la nada y tras haber cumplido nuestro ciclo vital en este mundo (hay quienes sostienen que venimos a la tierra con un propósito) volvemos a la nada. Sea como fuere, lo cierto y verdad es que estas preguntas solo las podemos saber cuando nos vamos, y ahí, como ya he dicho anteriormente, no hay nadie a quien poder comunicárselo en el mundo de los vivos. 

jueves, 3 de septiembre de 2026

Moción de censura ciudadana


En mi última entrada hablé acerca de la importancia que requería en estos momentos para España permanecer unidos y, como dice la letra de la Canción del Legionario, "formar bandera". Pues bien, en el día de ayer, 2 de septiembre de 2026, después de muchos años, España ha vuelto a formar bandera al salir a las calles cientos de miles de personas en todos los municipios, con el fin de respaldar a Ceuta, apoyar nuestra unidad nacional, renegar de la invasión y censurar a su vez al gobierno de Pedro Sánchez. 

Personalmente, no acudía a una manifestación desde que en julio de 1997, mi madre y yo fuimos a la organizada por el atentado de ETA contra la vida de Miguel Ángel Blanco. Han pasado casi treinta años y en el día de ayer, ella y yo hemos vuelto a ir a la ya histórica manifestación que se ha celebrado en todos los puntos de la geografía española, apoyando a Ceuta, nuestra unidad territorial y censurando al gobierno que padecemos. Orgulloso estoy de haber contribuido a "formar bandera" junto a los cientos de miles de compatriotas que han salido a las calles de nuestro país.

No se veía algo así desde Miguel Ángel Blanco. Y no soy el único que lo cree, hay personas que también aseguran lo mismo. Nunca España se había movilizado tanto a favor de su unidad nacional (ni siquiera cuando se produjo la farsa del procés catalán) como contra el gobierno de nuestro país. Un gobierno que se encuentra en estos momentos intentando escurrir el bulto, y de hecho en el día de ayer lo hicieron, tras el informe presentado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras, el cual atribuye a los servicios de inteligencia marroquíes un papel activo y decisivo durante la invasión a la ciudad de Ceuta. 

Sin el papel clave de los servicios de inteligencia marroquíes, jamás hubiese habido invasión alguna, como tampoco la habría habido si desde el gobierno de España se hubiese reforzado la presencia militar en la frontera. Lo más grave de todo esto no es que Marruecos liderara la invasión contra Ceuta, sino que el propio gobierno de España era consciente antes, durante y después de que esa invasión se iba a producir y no hicieron absolutamente nada.

Después de un mes desde la invasión y con más de 10.000 inmigrantes todavía sembrando el caos y el pánico en Ceuta, España ha dicho ayer basta y se ha movilizado como no se veía desde hacía décadas. El gobierno, por su parte, sigue defendiendo la actuación de Marruecos en todo momento, incluso en el día de ayer tras salir publicado el informe del CENIF. La situación en España es pues insostenible.

Un grito se escuchó ayer en la manifestación celebrada aquí, y era la activación del artículo 102 de la Constitución española. En dicho artículo se menciona que la responsabilidad criminal del presidente del gobierno o de cualquier otro miembro del ejecutivo será exigible ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Dicha moción debería ser presentada por la cuarta parte del Congreso y aprobada por la mayoría absoluta de éste.

Y es que hay que hablar claro de una vez: la situación en la que vivimos requiere, cuando menos, de la activación de ese artículo. Un artículo nunca antes usado en estos casi cincuenta años de sistema partidista en España, pero el cual ahora es más necesario que nunca. Marruecos nunca habría invadido la frontera si no fuese por la permisividad de Moncloa y el conocimiento previo que Presidencia del Gobierno tenía sobre los planes del servicio de inteligencia marroquí. 

Razones pues no faltan para activar dicho artículo, ya que es un clamor unánime que Sánchez y su gobierno han cometido un delito de alta traición contra los intereses del Estado al mirar para otro lado antes, durante y tras la invasión. Hoy, dentro de unas horas, se hablará de la invasión de Marruecos a Ceuta en el Congreso de los Diputados. Como es obvio, nada espero de ese pleno. Sánchez se excusará de toda responsabilidad, culpará a la oposición y éstos le tirarán de los pelos, como siempre.

Pero ha llegado el momento de dar un paso más allá. Si la oposición no tiene cojones para presentar una moción de censura, al menos deben de presentar una moción de responsabilidad criminal contra el presidente del gobierno, y más tras el informe presentado por el CENIF. Si la medida se presentase, es probable incluso que tenga posibilidades de salir adelante ¿Junts, quizás? Con tal de hundir a un Sánchez combativo a la desesperada, Puigdemont podría votar a favor de dicha moción, ya que su aprobación no llevaría emparejada ninguna investidura como presidente en favor de un político del PP. 

Es un hecho que la situación cada vez es más insostenible y que incluso en estos momentos, la corrupción del PSOE y del gobierno ha quedado en un segundo perfil ante el hecho de que el ejecutivo de Sánchez se ha visto superado por los acontecimientos en Ceuta. Un Sánchez cuyo apoyo acérrimo a Marruecos viene condicionado por el caso Pegasus y los 2 GB que Mohamed VI tiene en su poder con el fin de hacer chantaje permanente al presidente del gobierno y publicar dicha información si no accede a sus deseos. Sánchez pues vive en un chantaje permanente.

La cuestión es ¿Qué tienen esos 2 GB sobre Sánchez que tanto asustan al presidente del gobierno? De todo se viene hablando desde hace dos años, incluso de las grabaciones ilegales en las saunas del suegro de Sánchez a personas de la política, de la economía, etc. Si a Sánchez le da igual todo eso, que no es poco, ¿Qué habrá en esos 2 GB para que esté como un niño asustado? Conviene recordar que esos 2 GB fueron hackeados desde el móvil del presidente del gobierno, con lo cual cabe suponer que nada bueno puede salir de ahí. 

2 GB del yerno de un proxeneta son pues los responsables de la invasión ilegal y criminal de Marruecos contra España. La oposición seguramente hoy tampoco presente ni una moción de censura, ni mucho menos la activación del artículo 102 de la Constitución, pero no hace falta. La calle ayer ha sido la que ha votado con su asistencia la moción de censura desde la calle, aunque Sánchez haga oídos sordos.
 
Puede que se mantenga en el poder gracias a sus amaños con respecto a los extranjeros y a sus fraudes cuando toquen las elecciones generales del año que viene, pero de lo que no queda ninguna duda es que Pedro Sánchez está ya finiquitado políticamente por parte de la población española. Ceuta mientras tanto, resiste como puede bajo la situación límite en la que vive desde hace un mes y España ha estallado ya en la calle ante este desgobierno absoluto. Ante el chantaje permanente contra el gobierno y la desaparición de la oposición, España se ha levantado y ha dicho por fin "basta ya". Juntos hemos formado bandera una vez más en nuestra historia.

lunes, 17 de agosto de 2026

Pero juntos formamos bandera


Desde siempre, cuando escucho "La Canción del Legionario", me quedo reflexionando con una frase que se pronuncia en mitad de la canción. La frase es: "Pero juntos formamos bandera". Esa frase siempre me ha gustado y dice, en pocas palabras y en una sola línea, lo que significa formar nación; lo que significa formar patria; lo que significa formar parte de tu bandera y, por ende, de nuestro país. En estos momentos convulsos en los que vive España, y sobre todo la maltratada ciudad de Ceuta, quiero recordar de nuevo esos versos y exigir más fuerte que nunca lo importante que es formar bandera cuando nuestro país está siendo invadido.

Y es que desde hace más de dos semanas, España, y especialmente Ceuta, vive en un estado constante de caos absoluto y tensión total. Los 100.000 inmigrantes que atravesaron la frontera han sido, en su mayoría, devueltos a Marruecos, pero he aquí que nos encontramos con la friolera cifra de practicamente 10.000 invasores, los cuales se niegan a irse y permanecen en estos momentos en Ceuta sembrando el caos y el pánico, y acosando y violando a mujeres e incluso niñas ceutíes. Todo ello mientras se habla de casos en los que muchos de los inmigrantes que han cruzado la frontera padecen enfermedades altamente contagiosas y peligrosas. 

Y mientras Ceuta grita desesperada pidiendo que alguien haga algo para resolver esta situación, desde el gobierno nadie dice nada. Pedro Sánchez sigue desaparecido, de vacaciones en Lanzarote, y recomendando por Tik Tok libros y canciones. Un escenario de vergüenza y desprecio total a la ciudadanía. Una ciudadanía que grita y protesta a los cuatro vientos contra este maldito gobierno mientras éste se dedica a reirse de la población a la vez que disfrutan de sus inmerecidas vacaciones.

Nada se puede hacer en medio de esta desconcertante, alarmante e injusta situación. Desde el gobierno solo se han pronunciado para anunciar medidas de apoyo para los inmigrantes que aún continúan en Ceuta. Sí, esos mismos que, como ya he dicho antes, acosan y violan a mujeres y niñas, además de ir armados por las calles ceutíes. A esos son a los que el gobierno ha anunciado que van a ayudar. Claro, la gente ve esta situación inédita de traición y abandono absoluto por parte del Estado y se preguntan a quién recurrir en estos momentos donde hay un vacío de poder absoluto, además de una impresentable traición a la seguridad de los ceutíes por parte del poder ejecutivo. 

Muchos miran hacia Zarzuela creyendo que el rey tiene un papel destacado en la Constitución que permitiría poner fin a este caos. Nada más lejos de la realidad. Parece mentira que después de cuarenta y ocho años de vigencia de la Constitución, la población aún no asume que la figura del rey es absolutamente decorativa. Ni es en la práctica el Capitán General de las Fuerzas Armadas, ni tiene ninguna función de arbitrar ni moderar nada, ni puede pararle los pies al gobierno de Sánchez. Por desgracia tenemos una Monarquía Parlamentaria donde el poder del rey es, en la práctica, nulo. Y esto es algo que todavía muchos españoles, entre ellos monárquicos, se niegan a aceptar. 

La pregunta entonces es, si Sánchez se ríe y abandona a la población española bajo un inquebrantable apoyo al rey de Marruecos ¿Quién puede hacerse cargo de la situación? Nadie. Esa es la respuesta más clara y más breve a todo este despropósito. En algunos sitios de Internet he escuchado a lo largo de estos días que había indignación, sobre todo, en los mandos intermedios del Ejército. 

Me parece muy bien pero, ¿Acaso van a ir más allá los miembros de las Fuerzas Armadas?. Recuerdo que cuando estudiaba Derecho le pregunté a un par de profesores de Derecho Constitucional si la misión de las Fuerzas Armadas de defender a España es una actuación de oficio o debe partir del propio gobierno para que el poder militar actúe. Ambos me dijeron que debía depender del gobierno. 

Por ello, si tenemos unas Fuerzas Armadas que tampoco pueden actuar per se, ¿A quién nos queda para encomendarnos? De todo es sabido cómo los españoles, al igual que dice la Canción del Legionario, formaron bandera cuando se produjo el secuestro y posterior asesinato por parte de ETA contra Miguel Ángel Blanco. En aquel ya lejano verano de 1997, recuerdo cómo, aun teniendo yo solo cinco años, la sociedad española se movilizó y se enfrentó a ETA como nunca antes se había visto en la historia de España. 

El terrorismo vasco se vio amedrentado tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco y la movilización masiva de los españoles en pos de una España libre de terrorismo y de sanguinarios. Por desgracia, esa movilización se perdió poco después de aquellos acontecimientos ocurridos ya hace casi treinta años. Luego vino la polarización y la división actual que desde hace veintidós años hasta la fecha padece España. Una división social que solo beneficia a la clase política (recordemos a Zapatero decir "nos conviene que haya tensión") y que provoca a su vez que los españoles dejemos de pelear y de luchar por lo que es nuestro y nos corresponde. 

Por desgracia, la situación en España es ya irreversible. En mi última entrada, donde hablé acerca de la invasión a Ceuta, mencioné que teníamos un Estado fallido. Hoy me reafirmo en esa idea con más rotundidad que nunca y afirmo además que vivimos en una sociedad fallida. En un escenario de corrupción descomunal por parte del gobierno y en medio de una invasión por parte de Marruecos contra España, Sánchez se ríe de los españoles mientras hace números para regularizar próximamente la situación de éstos y así poder ganar las elecciones, aunque solo sea a costa de los votos extranjeros. 

Sánchez se descojona desde Lanzarote y Felipe VI, como es su función, solo sale a navegar en las aguas del Mediterraneo, como todos los años. Por desgracia, que nadie piense que las Fuerzas Armadas vayan a actuar de oficio, y ni mucho menos que los españoles nos sumemos todos a una para acabar de una maldita vez con esta situación límite. Ceuta está desamparada, pero también lo está, aunque no lo sepamos aún, el resto de España. ¿Quién actuaría ante una invasión en la península por parte de Marruecos? ¿Un Pedro Sánchez chantajeado por Mohamed VI? ¿Un Felipe VI despojado de poder que considera al monarca marroquí como "su primo hermano"? ¿Unas Fuerzas Armadas que están sometidas constitucionalmente al gobierno que nos traiciona?

Nada ni nadie nos va a salvar, es un hecho que hay que asumir cuanto antes. Hoy está siendo Ceuta, mañana puede ser Melilla o las Islas Canarias, y pasado puede ser perfectamente la propia Península Ibérica. España está acabada y ahora, que es precisamente cuando más necesitamos unirnos para "hacer bandera", es cuando más divididos estamos por culpa de una clase política corrupta y chulesca, la cual trata a la ciudadanía como a meros peones en una partida de ajedrez. A España, por desgracia, no la salva ya nada ni nadie. La oportunidad histórica que ahora tenemos de "hacer de nuevo bandera" es practicamente inviable e imposible de materializarse.

sábado, 1 de agosto de 2026

Hacia la segunda Marcha Verde


Hace cuestión de unas cuarenta y ocho horas se ha producido en España uno de los sucesos más relevantes en los últimos tiempos: la entrada e invasión masiva de más de 60.000 inmigrantes (algunos han cifrado en 80.000) procedentes de Marruecos a la ciudad de Ceuta y, en menor parte, a la de Melilla. Voy a ser claro y directo, porque hay varios asuntos sobre los que quiero hacer mención y no me quiero enrollar demasiado.

En primer lugar, cabe preguntarse ¿Qué ha sido todo esto? Esto ha sido, en mi humilde opinión, una operación orquestada desde Rabat, con la complicidad de Estados Unidos e Israel, para poner a España contra las cuerdas y hacernos creer que pueden tomar Ceuta y Melilla en prácticamente una hora sin necesidad de pegar un solo disparo. Lo ocurrido tenía como objetivo hacer ver a España que Marruecos puede en cualquier momento tomar, no ya solo Ceuta, Melilla o las Islas Canarias, sino también la propia península como consecuencia del desgobierno absoluto en el que nos encontramos. La operación ha sido todo un éxito y mientras los ceutíes siguen en shock encerrados en sus casas mientras los inmigrantes están creando el caos en la ciudad, Mohamed VI está en estos momentos celebrando la operación que ha dejado a España en el subsuelo en lo que se refiere a seguridad y protección de nuestras fronteras y nuestro territorio.

En segundo lugar, cabe añadir: ¿Deberían rodar cabezas, políticamente hablando, tras esta humillación histórica y mundial a España? Absolutamente que sí. Esta humillación habría llevado en estos momentos a la dimisión del presidente del gobierno, Pedro Sánchez. Un Pedro Sánchez que en el día de ayer acudió entre abucheos a Ceuta para añadir que todo esto obedecía a "intereses de organizaciones mafiosas" y achacaba lo ocurrido a una reciente sentencia del Tribunal Supremo concerniente a las "devoluciones en caliente" de los inmigrantes. Por supuesto Pedro Sánchez no ha responsabilizado en ningún momento al gobierno marroquí ni a su rey de esta invasión. Como es habitual en él, su sumisión y complicidad a Marruecos es absoluta.

Debo añadir también que la desaparición de Sánchez de la política es ya una necesidad urgente y necesaria. España está en estos momentos atravesando una de sus peores crisis geopolíticas gracias a un presidente del gobierno traidor y a un monarca extranjero absolutista y tiránico, el cual tiene chantajeado permanentemente a Pedro Sánchez como consecuencia del hackeo que hace unos cinco años se le realizó al móvil del jefe del ejecutivo. Eso por un lado; por otro tenemos al otro lado del Océano Atlántico a un tipo igual de déspota, narcisista y peligroso que Pedro Sánchez: Donald Trump. No es casualidad que hace poco tiempo Trump amenazara a España con graves consecuencias si Sánchez no aceptaba las directrices de Estados Unidos en la OTAN. 

Tampoco es casualidad que en medio de todo este engranaje este metido de por medio un tipo miserable como es Benjamín Netanyahu. El primer ministro israelí también amenazo a España recientemente como consecuencia de la posición de nuestro país en el conflicto que se sigue viviendo en Oriente Medio. La presencia de estos tres sujetos en los puestos de mayor responsabilidad en sus respectivos países son una amenaza para la estabilidad y la posición española en el mundo, la cual es en estos momentos de humillación absoluta. La salida de Pedro Sánchez y la llegada de un gobierno que sea menos agresivo en lo que respecta a la política exterior con dos pesos pesados como son Estados Unidos e Israel es algo que España necesita cuanto antes. 

En tercer lugar, lo que está ocurriendo en estos momentos en Ceuta ha supuesto ya la suspensión por parte de Italia del Acuerdo de Schengen con nuestro país. Una suspensión que probablemente irá "in crescendo" conforme pasen las horas y se sumen más países de nuestro entorno, los cuales, por otro lado, nos han dado la espalda absolutamente en un momento tan decisivo como ha sido el ataque a nuestra soberanía por parte de Marruecos contra nosotros. Todo esto demuestra que España está sola y que su futuro depende única y exclusivamente de nosotros. Que nadie espere que la Unión Europea o la OTAN salgan en defensa nuestra. 

En cuarto lugar, según indican desde el gobierno, miles de inmigrantes están siendo ya devueltos a Marruecos. Me van a permitir que me descojone con esto último, ya que por lo que se está viendo en los medios de comunicación y en la televisión, los marroquíes están volviendo a sus casas en medio de festejos y risas. ¿Ha sido todo esto una aventura para ellos? Todo parece indicar que sí. Para algunos una aventura, para otros un paso decisivo de violar nuestra soberanía y quedarse permanentemente en España mientras en Ceuta están provocando el caos en las calles. 

En quinto lugar, ya hay algunos que están asegurando que esto no habría sido posible sin el conocimiento del CNI, de la DGST (los servicios de inteligencia marroquíes), el Mossad y la CIA. Una afirmación absolutamente lógica, ya que sería un insulto (otro más) que encima desde los medios de comunicación aseguren que ninguno de estos servicios de inteligencia tenían conocimiento previo de lo que se estaba preparando. 

Pero con independencia de lo que digan los medios, es una auténtica vergüenza ver cómo el gobierno no ha querido mover ni un solo dedo y han permitido semejante ataque y humillación a nuestra soberanía nacional. Un ataque que de momento se ha saldado con más de una cincuentena de muertos, todos ellos procedentes de los asaltantes, los cuales han perdido la vida cuando estaban pasando la frontera. 

En sexto lugar, el gobierno anunció el envío del Ejército a Ceuta para sofocar la situación. Desconozco a estas horas qué papel está desarrollando tanto el Ejército como la Guardia Civil, ya que Ceuta está, como ya he dicho anteriormente, sumida en el caos mientras los ceutíes están confinados en sus casas esperando que el peligro y los asaltantes se vayan. La imagen que hemos transmitido como Estado es de vergüenza. Un gobierno que no actúa en defensa de su territorio ni de sus ciudadanos y unas Fuerzas Armadas que están atadas de pies y manos a la hora de tomar el control de la situación. 

En séptimo lugar me pregunto ¿A cuántos de los 60.000/80.000 de los asaltantes acabará el gobierno otorgando la regularización más pronto que tarde? Que nadie se piense que todos los invasores volverán a sus casas. Muchos lo harán, otros, por el contrario, permanecerán aquí a la espera de que el gobierno de España regularice su situación en nuestro territorio, el mismo que ellos han invadido. Lo ocurrido pues es, y de hecho lo han dicho ya en televisión, lo más grave que ha sufrido España desde el 11-M en términos geopolíticos. Y es que la sombra de Marruecos siempre ha estado ahí. 

Dos años antes del 11-M ya se produjo el intento de conquistar el islote Perejil, lo cual casi supuso ir a una guerra contra nuestros vecinos del sur. Marruecos ha sido, es y será siempre un enemigo acérrimo de España, el cual conoce muy bien nuestra situación interna y sabe además cuándo es el mejor momento para un ataque contra nuestra soberanía. Ya lo hizo Hasan II en 1975, mientras Franco agonizaba, convocando la denominada "Marcha Verde" que supuso la cesión cobarde y rastrera por parte del entonces príncipe de España, Juan Carlos de Borbón, del Sáhara Occidental a Marruecos. Un capítulo que los monárquicos más acérrimos intentan esconder, para vergüenza de todos.

En octavo y último lugar, y sin salirme de los Borbones, debo hacer hincapié en la pregunta que muchos se han hecho a lo largo de estas horas: ¿Dónde está el rey? ¿Por qué no actúa el Capitán General de las Fuerzas Armadas ante este escenario caótico? Parece mentira que algunos no sepan todavía que, aunque quisiese, que no es el caso, Felipe VI está atado de pies y manos, ya que la Constitución tiene completamente prohibida la actuación del Jefe del Estado en cualquier situación. Algunos no recuerdan que vivimos, por desgracia, en una Monarquía Parlamentaria, lo cual supone despojar al rey de sus poderes y otorgárselos al gobierno y a las Cortes Generales. Felipe VI es en realidad un Capitán General honorífico. 

No tiene ninguna potestad sobre las tropas españolas. El único que ejerce funciones de Comandante en Jefe es el presidente del gobierno, y esa responsabilidad recae, para desgracia nuestra, en Pedro Sánchez. En definitiva, que dejen la gente de preguntarse dónde se encuentra el rey y que comiencen a preguntarse qué ventaja nos supone tener a una figura que es solo eso, una figura en carne y hueso. Por otro lado, cabe añadir que es casi mejor que Felipe VI no tenga funciones constitucionales, ya que quizás podría darnos la sorpresa y otorgarle a su "primo", Mohamed VI, Ceuta, Melilla y las Islas Canarias, de la misma forma que su padre lo hizo con Hasán II en 1975, como antes he comentado.

En definitiva, veremos a ver cómo acaba esta situación, aunque creo que todo acabará como siempre, en nada. La humillación ya se ha producido y ha sido portada en diversos medios de comunicación a nivel no ya nacional sino internacional y ha dejado por los suelos la imagen de España ante nuestros vecinos europeos con los que compartimos el acuerdo de Schengen. Dentro de unos días, probablemente, se dejará de hablar de esto y pasaremos a otra cosa. Pero mientras aquí en España se intenta olvidar lo ocurrido, en Rabat estarán calculando el momento de dar, esta vez sí, el asalto definitivo para ocupar de forma permanente Ceuta y Melilla. 

Ya hemos recibido el primer aviso por parte de Marruecos, con el beneplácito de Estados Unidos e Israel, y quien avisa no es traidor. La cuestión ahora es ¿Cuándo y cómo se producirá la segunda Marcha Verde? Solo Mohamed VI, y quizás Trump y Netanyahu, son los que ya tienen respuesta a esa pregunta; de momento, solo queda resignarnos y esperar a que el enemigo nos invada. Lo que sí sabemos ya, y es un hecho indudable, es que España ha demostrado, con lo ocurrido en las últimas horas, ser un Estado fallido. 

lunes, 20 de julio de 2026

Hartazgo absoluto


Hace poco más de doce horas, España ha ganado por segunda vez en su historia el Mundial de Fútbol. Un hecho histórico en el deporte español y también en la sociedad española, la cual está celebrando por las calles a estas horas el campeonato, a la espera de que llegue a Madrid esta tarde el equipo de la Selección Española con la copa del Mundial. Lo que estamos viviendo a lo largo de estas horas es, por supuesto, un acontecimiento feliz y colectivo, en un país que se desangra por momentos como consecuencia de la corrupción que sacude al presidente del gobierno, Pedro Sánchez, a su familia, al PSOE y al gobierno que preside.

Con el triunfo en la noche de ayer de nuestro país quiero aprovechar para hacer la única entrada que tengo pensado escribir sobre la situación que vive España en estos momentos. Y no me refiero a la euforia por la victoria del Mundial, sino por el hartazgo absoluto en el que nos encontramos los ciudadanos como consecuencia de la corrupción política. Hace pocos días se conoció el fallo de la Audiencia Provincial de Badajoz, el cual condenaba a nueve años de inhabilitación para ejercer un cargo público al hermano del presidente del gobierno: David Sánchez, el cual vive junto a éste en la Moncloa. Una condena que lo libra de prisión, a diferencia de lo que pedían las acusaciones particulares, y lo deja tal y como estaba antes, es decir, sin ejercer ningún cargo público, aunque sí cobrando por ejercer un cargo "fantasma".

Pero aquí no acaba la historia. La decisión de la Audiencia Provincial de Madrid de sentar a Begoña Gómez frente a un Jurado Popular en primavera de 2027 (prácticamente, cuando sean las elecciones municipales); las graves informaciones que vienen saliendo en los últimos días sobre la Guardia Civil, donde un teniente general de la Benemérita denunció que la cúpula le había presionado bajo coacciones para que no participase en actos donde estuviese presente Isabel Díaz Ayuso.

El caso de Zapatero, el cual se le complica conforme van pasando los días y las semanas, y en donde ya están imputadas también sus dos hijas y todo hace indicar que la participación del ex presidente es solo la punta del iceberg de algo mucho más grave y extenso geopolíticamente; las informaciones que están saliendo día sí y día también con respecto al caso de Leire Díez, en el que se habla de financiación irregular al PSOE, así como la condena del Tribunal Supremo a veinte años de cárcel a José Luis Ábalos y Koldo García son solo algunas de las muchas noticias con la que los ciudadanos nos levantamos todos los días relacionadas con la corrupción política.

En lo que a mí respecta debo añadir que el año pasado escribí varias entradas acerca de la corrupción que afecta al PSOE y a la familia de Pedro Sánchez, pero a día de hoy creo que no merece la pena seguir escribiendo sobre casos de corrupción, ya que si hoy sale una grave noticia, mañana nos encontraremos con otra mucho más grave, y así indefinidamente hasta Dios sabe cuándo. No merece la pena. Seguiré escribiendo sobre ello pero solo cuando haya circunstancias excepcionales que la gravedad de la situación lo requiera.

Ya estoy hastiado de ver por todas partes casos de corrupción, los cuales ya son innumerables e incluso imposibles de escribir uno tras otro en un blog. Ya basta. Hice una excepción en mayo con respecto a la imputación de Zapatero, ya que era algo inaudito hasta la fecha que un ex presidente del gobierno (y actual presidente en la sombra) fuese imputado; pero una cosa es eso y otra es escribir día tras día sobre casos de corrupción en los que ya hasta se pierde uno. 

De nada sirven además todas las informaciones que están apareciendo. Pedro Sánchez ya ha dejado muy claro que no piensa dimitir ni convocar elecciones anticipadas. Si a esto le sumamos la miserable e impresentable medida de regulación de más de un millón y medio de inmigrantes, así como la puesta en marcha de otorgarle la nacionalidad española a descendientes de los exiliados españoles tras la Guerra Civil, todo hace indicar que Pedro Sánchez está orquestando un amaño electoral similar al que intentó realizar hace diez años en la sede del PSOE, donde se descubrió que tras una cortina, Sánchez y sus correligionarios estaban introduciendo papeletas en las urnas. 

Aquel descubrimiento supuso su destitución inmediata como secretario general del PSOE. Ahora, cuando han pasado ya diez años y Sánchez no solo controla con más poder la organización interna de su partido, sino que también controla el aparato del Estado y el BOE desde la Moncloa, todo hace indicar que su salida del gobierno no será ni fácil ni inmediata. Personalmente creo que, a tenor de la situación, es bastante posible que las elecciones generales de julio de 2027 (no creo en absoluto que Sánchez las adelante) den una mayoría ajustada para que el PSOE pueda seguir gobernando de la mano de sus actuales socios. Unos socios que no lo dejan caer porque saben que su oportunidad para destruir lo poco que queda de España es posible solo con la permanencia del PSOE y de Pedro Sánchez en la Moncloa.

Debo añadir que, en lo que respecta a mí, me molesta bastante que cuando llegue el momento de cerrar este blog no haya podido narrar en él la caída del actual gobierno y las medidas que realice el sucesor de Sánchez en la Moncloa, ya sea del propio PSOE o del PP. Por desgracia creo que no veremos eso. Sánchez está dispuesto a todo con tal de permanecer en el poder, ya que la presidencia es lo que le garantiza cierta inmunidad ante el futuro que le espera por delante. 

Algunos hablan ya de una inminente imputación del PSOE por financiación irregular, e incluso de una futura imputación al propio Pedro Sánchez. Si esto se produjese estaríamos ante el primer presidente del gobierno imputado en la historia de España. Hace unos días, Sánchez hizo historia con su hermano al ser el primer presidente en ejercicio cuyo familiar era condenado por prevaricación. Todo ello mientras el juicio de Begoña Gómez continúa su trámite y se teme la imputación de Sánchez.

Este es pues el escenario tan devastador que nos encontramos hoy, 20 de julio de 2026. Un escenario de hartazgo general y personal con respecto a los casos de corrupción que vemos todos los días en los medios de comunicación y/o en las redes sociales. ¿Cuál va a ser el desenlace de todo esto? A día de hoy apuesto a una convocatoria electoral en 2027 junto a una posible reelección de Sánchez en el poder, aunque no sea la lista más votada, lo cual provocará una situación de inestabilidad absoluta mientras el actual jefe del gobierno se perpetúa en el cargo sin posibilidad de ser derrocado. 

Ni la propia oposición es capaz ya de hacer nada contra él. El PP de Alberto Núñez Feijóo solo espera que la manzana caiga por su propio peso, sin presentar siquiera una moción de censura ni la activación del artículo 102 de la Constitución española, la cual lleva consigo la moción de responsabilidad criminal hacia el presidente del gobierno. VOX y Santiago Abascal ya hablan abiertamente de un posible pucherazo como consecuencia de las deleznables medidas de regularizaciones masivas de inmigrantes y nacionalización de descendientes de españoles en el exilio. Todo ello sin que pidan la presencia de observadores internacionales para las elecciones del próximo año. 

Todo lo que hace la oposición es nada o nulo, como así ocurrió hace unas semanas, cuando PP, VOX y Junts votaron a favor de una proposición no de Ley en la que se pedía que el presidente del gobierno se sometiese a una cuestión de confianza. ¿El resultado? la votación salió adelante ante la risa de Pedro Sánchez y los diputados socialistas, los cuales aplaudían felices dicha proposición porque saben perfectamente que, a efectos legales, esa competencia es responsabilidad del presidente del gobierno y éste jamás activará ese botón. 

En definitiva, España vive en estos momentos un paréntesis de felicidad como consecuencia de nuestra victoria en el Mundial. Eso sí, la felicidad es pasajera, y una vez concluida la celebración de la victoria volveremos a estar viendo día tras día los innumerables casos de corrupción que salpican al gobierno, al PSOE y a la propia familia del presidente Sánchez. Disfrutemos pues, al igual que ya hicimos en 2010, con la victoria de nuestra Selección. 

Hace dieciséis años, España estaba prácticamente en la quiebra como consecuencia de la nefasta gestión de la crisis económica por parte del entonces presidente Zapatero. Aquella victoria sirvió para festejar aquella primera victoria en medio del caos de la crisis. Esta segunda victoria será igualmente un paréntesis en medio del escenario devastador de corrupción en el que nos encontramos. Al igual que en 2010, disfrutemos de nuestra victoria en el Mundial, ya que cuando todo vuelva a la calma seguiremos viviendo en el peor de los escenarios.