Después de quince años desde su designación a dedo por José María Aznar como su sucesor, y después de haber sido el primer presidente del gobierno en salir del ejecutivo gracias a una moción de censura tras casi siete años de gobierno, Mariano Rajoy ha anunciado hoy entre lágrimas su dimisión como presidente del PP y la convocatoria de un congreso extraordinario para el mes de julio, donde se elegirá a su sucesor. Por increíble que parezca, Rajoy, el cual hace sólo dos semanas creía tener asegurada su estancia en el poder hasta 2020, pone punto y final a su carrera política después de casi cuarenta años. A partir de ahora se abre la cuestión de la sucesión en el PP. Las apuestas oscilan entre Alberto Nuñez Feijóo, Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal. En resumen, continuidad y más marianismo pero sin Mariano.
Cuando uno escucha estos tres nombres como posible sucesores de Rajoy, lo primero que se me viene a la mente es; ¿No hay un candidato serio?, ¿No hay un candidato creíble que dé un auténtico volantazo al PP y refunde dicha formación?, ¿Acaso cree alguien que Soraya, Cospedal o Feijóo representan en modo alguno la regeneración que tan urgentemente necesita el PP? Seamos serios, el PP necesita un nuevo líder que no sólo esté límpio de toda corrupción, sino que debe ser una persona joven que integre y que no tenga relación alguna ni con los gobiernos de José María Aznar ni de Mariano Rajoy. ¿Qué regeneración puede ofrecer un tipo como Feijóo?, un tipo que tiene casi sesenta años y que algunos bautizan como la regeneración del PP de un Mariano Rajoy de 63 años. ¿Acaso una persona con casi sesenta años es lo que necesita la formación de centro-derecha para dar un aire de cambio?. Por no hablar de su oscuro pasado relacionado con las amistades del narcotráfico gallego. ¿Qué clase de regeneración y de ética contra la corrupción sería esa?.
Si hablamos de Soraya Sáenz de Santamaría estamos hablando de Mariano Rajoy pero en mujer. Una tipa que ha sido durante estos siete años vicetodo en el gobierno de Rajoy. Ha sido quien verdaderamente ha ejercido el poder y quien verdaderamente ha movido los hilos que Rajoy desistía de mover. Su control del CNI durante todos estos años así como de los medios de comunicación la han llevado a ser considerada para muchos la mujer que más poder ha tenido en España desde Isabel II. ¿Entra su edad dentro de lo acorde para dar una imagen de renovación? Sí. ¿Está pringada en algún caso de corrupción? No. ¿Entonces? Pues que no puede ser candidata a liderar la oposición y en un futuro el gobierno de España quien ya ha ejercido de presidenta de facto ante la desistencia de su líder. No puede dar imagen de renovación alguna una persona que está más quemada que Juana de Arco tras su paso por la hoguera. No olvidemos que Rajoy le encomendó a Santamaría ser quien gestionase la crisis catalana con la "Operación diálogo", la cual sólo sirvió para que desde el estado se financiase el golpe de estado independentista mientras se hacían inútiles apelaciones al diálogo. Soraya es pues responsable directa de la crisis que explosionó en septiembre y octubre pasado y por la que no ha asumido ninguna responsabilidad política hasta ahora. ¿En serio es esta mujer la candidata ideal para devolver al PP al gobierno? Este caso sólo es comparable cuando en 2011 se hablaba de Rubalcaba como candidato a la secretaría general del PSOE tras obtener los hasta entonces peores resultados electorales y ser corresponsable del nefasto gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Ya sabemos cómo acabó la trayectoria de Rubalcaba al frente del PSOE. Nunca el segundo del gobierno es una buena opción para regenerar el partido (Sea cual sea) y llevarlo nuevamente al gobierno del que esa persona formaba parte.
Ya si hablamos de María Dolores de Cospedal es para apagar el portátil y no terminar de escribir la entrada. Un personaje que está salpicado por el escándalo del caso Bárcenas y cuyo marido tiene un pasado nada límpio ni ejemplar. Una mujer que ha sido desde hace una década secretaria general del PP y verdadera líder de facto del partido ante la también abdicación de funciones de Rajoy como líder del partido conservador. Una señora que ha pasado ya del umbral de los cincuenta años y que algunos ven en ella una opción de regeneración. Una política que, al igual que Soraya, está quemada no tanto por su labor de ministra de defensa como por su labor de secretaria general del PP. No, señores, Cospedal no representa en absoluto la regeneración y la refundación que el PP necesita.
Como persona que ha simpatizado con el partido, que creía en sus principios y que les votó para su llegada al gobierno considero que ya ha pasado la etapa de los cincuentones y los sesentones. El PP debe dar un paso hacia adelante y jubilar de una vez por todas a esa generación de los años 50 y 60 y que desde hace casi treinta años mantienen el poder del partido. Aunque no comulgo con el PSOE debo añadir que en eso han sido muchísimo más inteligentes que sus adversarios políticos. Felipe González representaba claramente la generación de la postguerra. Era de la generación de los primeros años 40 y simbolizaba una etapa de la historia de España. Una vez terminada la etapa del felipismo llegó Zapatero, un tipo desconocido pero que pertenecía a la década de primeros de los 60 y finales de los 50. Representaba pues la generación de los "Nietos de la guerra civil". A pesar de su nefasta presidencia hay que reconocer que su paso por el PSOE supuso dar el relevo generacional de la etapa de los 40 a la de los 60. Para terminar ahora al nuevo presidente del gobierno, Pedro Sánchez, el cual nació en 1972. Sánchez pertenece por lo tanto a una nueva década, la cual no tiene nada que ver ni con la de Zapatero, ni muchísimo menos con la de González. A pesar de sus nefastos resultados electoral hay que reconocer que la llegada de Sánchez supuso también un relevo generacional en el partido, y más después de tres años con el ya sexagenario Rubalcaba al frente del PSOE. Independientemente de las opiniones que me puedan merecer el PSOE, aquí debo reconocer que sí ha habido un claro cambio de generación, todo lo contrario al PP, el cual lleva siendo liderado por la misma generación desde hace ya 30 años. El PP de Rajoy (Compuesto por sexagenarios de los años 50) lograron derrotar a la década de los años 40 del felipismo, y creían que igualmente podrían derrotar a las nuevas generaciones de los años 70 e incluso de principios de los 80.
En lo que a mí respecta creo que la mejor opción que representa la llegada de un nuevo tiempo en el PP es Pablo Casado. Sí, ya sé que con lo del master está en cuarentena, pero es el único capaz de cambiar la imagen anticuada del PP y modernizar su cartel electoral. Personas como Pablo Casado, Andrea Levy o Borja Semper son las idóneas para liderar este nuevo e histórico periodo que el PP tiene por delante. La formación conservadora tiene una oportunidad de oro para enterrar definitivamente el aznarismo y el marianismo y recoger el relevo generacional que desde hace años exige el Partido Popular. ¿Qué creo yo que va a ocurrir? Básicamente lo siguiente; Creo que o bien Feijoo o bien Soraya será quienes sucedan a Rajoy al frente del partido, lo cual les llevará hasta las elecciones generales que bien podrían celebrarse en 2019 o en 2020. Sea cuando sean, si uno de estos son los candidatos a la presidencia en dichos comicios se llevarán el batacazo del siglo ante la falta de apoyos por parte de la sociedad española, que no verá verdadera renovación en el partido. Tras esto supongo que se celebrará un congreso extraordinario el cual dará definitivamente el liderazgo a la nueva generación. Sólo a partir de entonces será posible (Si es que todavía quedan esperanzas) de que los populares vuelvan a la Moncloa.
Debo añadir que cuando hoy he visto a Rajoy se me ha venido por completo la imagen de Felipe González en el congreso del PSOE en 1997, donde anunció para sorpresa de todos su dimisión como secretario general del PSOE. Esta dimisión la llevó a cabo Felipe González sólo un año después de perder el gobierno de España. Debo reconocer que desde estas dos últimas semanas estoy viendo muchísimos paralelismos entre lo sucedido en los años 90 y ahora (Caída del gobierno por la corrupción, cambio de gobierno en el sistema bipartidista, dimisión del líder de la formación política que había ostentado hasta poco antes el gobierno...). Creo que el futuro del PP se puede ver perfectamente en los sucesos que se desarrollaron posteriormente tras la salida de González de la secretaría general; Pelea a cara de perro entre Joaquín Almunia y Josep Borrell (Ahora nuevo ministro de exteriores de Sánchez) y división interna dentro del partido que acabó con el batacazo de Almunia en el año 2000 frente a Aznar. Lo ocurrido después ya lo sabemos, el PSOE entra en crisis y se produce la convocatoria del congreso del 2000 que daría paso a la llegada contra todo pronóstico de Zapatero y con ello el cambio generacional y el fin del felipismo. Ese y no otro será el futuro del PP en estos años. Podrían perfectamente ahorrarse esta dura travesía del desierto si desde ya se eligiese a una persona joven y libre de toda sospecha de corrupción, pero eso es pedir peral al olmo, y más en un partido que hasta hace dos semanas su líder se veía, cuanto menos, dirigiendo el partido hasta el año 2024. Supongo que habrá que hacer las cosas despacio para poder llegar al relevo generacional que muchos españoles (Yo incluido) pedimos para el PP. Otro claro ejemplo lo tenemos en el escenario del postzapaterismo, en el cual se produjo un enfrentamiento interno entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón en el que ganó el primero, y sólo después de tres años y consecutivas y vergonzosas derrotas electorales se produce la llegada del relevo generacional con la candidatura de Pedro Sánchez y Eduardo Madina y la victoria del primero. Se puede decir con esto que las historias siempre se repiten, y en este caso el PP no va a ser una excepción.
Antes de terminar quiero decir un par de cosas sobre el que hasta el mes que viene es el líder del PP y hasta hace unos días ha sido presidente del gobierno de España, Mariano Rajoy. Me resulta curioso cómo en su discurso de despedida (Plasma incluido) ha afirmado que su decisión es ante todo lo mejor para él, luego para el partido, y en último lugar aunque con dudas, para España. El orden de importancia que ha elaborado en su discurso determina que para Rajoy lo que siempre ha pesado en sus decisiones es su propio bienestar. Si hubiese determinado que lo mejor para él (Que no para España ni el PP) hubiese sido continuar, lo hubiese hecho. Su dimisión llega demasiado tarde. Mariano Rajoy debería de haber dimitido en 2013, cuando "El Mundo" y Pedro J. Ramírez publicaron los SMS a Bárcenas (Publicación que le costó el puesto de director a Pedro J.). Todo lo que ha venido después sólo ha servido para prolongar su propia agonía. Su decisión egoísta de no retirarse en 2015 y en 2016 le ha llevado a ser el primer presidente en ser destituido mediante moción de censura sólo dos años después para bochorno, humillación y vergüenza del propio Rajoy. Quizás el gobierno de Pedro Sánchez sea el peor que conozca la historia de España, pero debemos añadir que el único beneficio que ha traído su llegada ha sido la destitución y el fin político del propio Mariano Rajoy. Quizás la única buena decisión de la marcha del ya ex presidente del gobierno sea el no cometer el mismo error que Aznar cometió al designarlo a él como su sucesor vía dedazo. Un Aznar que hoy ya ha anunciado que "Desde su posición actual" está dispuesto a renovar el centro-derecha español. Recuerdo que hace cinco años, en una de mis primeras entradas escribí pidiendo la vuelta de Aznar. Hoy no sólo no la pido sino que le pido a Aznar que se calle, ya que él no está legitimado moralmente para ninguna renovación después de que la demoledora sentencia de Gürtel condene por lucrarse al PP que él lideraba en esa época. Con la idea de Rajoy de no repetir el final de su predecesor, puede que tome una de las mejores decisiones de su carrera política, no caer en la arrogancia de elegir vía Carlos V a su sucesor y retirarse plácidamente de una vez por todas tras traicionar todo y a todos durante todos estos años. Con esta decisión se termina la carrera política de un presidente nefasto y de una persona que a mí como ex votante suyo y simpatizante suyo me decepcionó profundamente. Será recordado por tener una oportunidad histórica para cambiar España, la cual él mismo desaprovechó y desprecio. Dicho esto y ante la nueva vida que le espera solo puedo añadir "Mariano, sé fuerte". Fin de la cita.
miércoles, 6 de junio de 2018
domingo, 3 de junio de 2018
Presidente Sánchez
Hace tan sólo unas horas se ha consumado el cambio de gobierno más brusco y fugaz de la historia de la España constitucional desde 1978. Lo que hasta hace sólo unos días parecía misión imposible se ha hecho realidad; Pedro Sánchez ha ganado la moción de censura presentada contra Mariano Rajoy y se ha convertido automáticamente y contra todo pronóstico en el séptimo presidente del gobierno de España. Sí, han leído bien. Por increíble que nos pueda parecer, el gobierno de Rajoy ha llegado a su fin. Aquél que muchos dieron por muerto políticamente el 1 de octubre de 2016, ha alcanzado de manera inesperada la presidencia del gobierno tras vivir España una de las semanas más intensas en el panorama político desde hace décadas.
En la mañana de hoy, Pedro Sánchez ha prometido su cargo como nuevo presidente del gobierno en el palacio de la Zarzuela ante el rey Felipe VI y ante el presidente saliente, Mariano Rajoy. Con esta toma de posesión (La cual se ha hecho sin la presencia de un crucifijo ni de una Biblia, algo que personalmente considero un completo error) se ha puesto fin al gobierno del PP que durante casi siete años ha dirigido Rajoy, y ha puesto en marcha una nueva etapa política en España. Una etapa política que casi con toda seguridad será peor que la que hemos dejado atrás, ya que el nuevo presidente ha llegado a la Moncloa gracias al apoyo de los podemitas, los independentistas catalanes, los nacionalistas vascos y los proetarras. Pero vayamos por partes, primero quiero analizar todo lo ocurrido hasta el día de hoy y las extrañas circunstancias en las que se ha producido todo este escenario, el cual todavía no doy crédito de que se haya producido.
Tras el anuncio por parte de Sánchez para la moción de censura contra Rajoy, muchísimas personas y yo incluido (Como ya dije en el pasado artículo) creíamos que la moción de censura contra el PP no iba a salir adelante por falta de apoyos. Debo reconocer que me equivoqué totalmente. Pedro Sánchez ha jugado muy bien sus cartas en el grave escenario que se abrió el pasado jueves 24 de mayo con la sentencia sobre el caso Gürtel y ha sabido llegar a la Moncloa pasando por encima del futuro presidenciable, Albert Rivera, el cual creo que ha perdido con este escenario su último cartucho para alcanzar la Moncloa, pero eso lo mencionaré más adelante. Ahora quiero centrarme en la que ha sido la primera e histórica moción de censura que ha salido adelante y que ha provocado el cambio de gobierno en nuestro país.
Con el paso de los días desde el anuncio de la moción de censura, la opinión mayoritaria de que Sánchez tenía perdida la moción fue variando progresivamente. Para rematar la situación, la presidenta del congreso de los diputados, Ana Pastor, convocó por orden de Rajoy el debate de la moción de censura con la máxima celeridad. Creo (Y digo creo porque tengo mis dudas) que con esta decisión, desde el PP se pensaba que las opciones de que la moción triunfasen se esfumarían debido al breve plazo de tiempo que desde el parlamento se había dado al candidato para que pactase con otras fuerzas políticas. Quizás Rajoy pensaba que entre este escaso margen de tiempo y la aprobación reciente de los PGE con la ayuda del PNV, Sánchez no conseguiría convencer a los vascos para que apoyasen un cambio de gobierno. La duda de que los presupuestos no consiguiesen aplicarse debido al cambio de gobierno fue el gran temor desde primera hora por parte de los vascos para recelar en primera hora de un voto afirmativo a Sánchez. Sin embargo, las garantías del secretario general del PSOE a los vascos de que apoyaría los mismos presupuestos que su partido habían rechazado en menos de una semana, fue decisivo para que el partido nacionalista decidiese dar su apoyo al candidato socialista ante el temor de que apoyando a Rajoy, éste cayese de igual modo convocando unas elecciones generales anticipadas que cada vez reclamaban más voces.
Finalmente llega la moción de censura y en pleno debate se confirma que los vascos apoyarán el cambio de gobierno tras las garantías (O bajada de pantalones, según prefieran) de Sánchez. Ante esta decisión, el todavía presidente del gobierno decide irse a un restaurante madrileño con su equipo más cercano y ahoga sus penas en vasos de whiskis hasta esa misma noche. Con el apoyo del PNV, las alarmas suenan en Moncloa y en Génova 13, el gobierno está a punto de caer mientras Rajoy se va de copas. Desde los medios conservadores y ante la inminente llegada de Sánchez con el apoyo de los independentistas catalanes y los proetarras, se pide incesantemente la dimisión de Rajoy con el objetivo de paralizar la moción de censura (Algo que personalmente no sé si constitucionalmente hubiese sido legal). Desde el sector de la vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría se habla de la inminente dimisión de Rajoy y la llegada de Santamaría a la presidencia con el objetivo de llegar a un acuerdo con la oposición para la convocatoria de unas elecciones inmediatas (Otra cuestión que constitucionalmente es ilegal, ya que un gobierno en funciones no hubiese tenido facultad ninguna para convocar elecciones). Ante este escenario, Rajoy manda a Cospedal para que anuncie su intención de no dimitir y acallar de una vez por todas los incesantes rumores que desde todos los medios de comunicación se estaban produciendo.
Mientras esto sucedía, Sánchez debatía en el congreso con los diputados catalanes su disposición al diálogo y a buscar un entendimiento entre el bloque independentista y el constitucionalista, lo cual alimenta los rumores de que el inminente presidente tiene un pacto no revelado con los independentistas catalanes que sólo el tiempo se encargará de descifrar. Finalmente, al día siguiente se vota la moción de censura, no sin antes aparecer Rajoy por última vez en calidad de presidente del gobierno para dar un breve discurso donde se despide de la cámara y del pueblo español, reconoce la derrota y felicita a Sánchez. Tras esto, se produce la votación, con un resultado de 180 votos a favor, 169 en contra y 1 abstención; Pedro Sánchez se convierte en el séptimo jefe del gobierno español desde 1978. Hoy, el nuevo presidente ha prometido su cargo y en unos días designará a sus ministros, los cuales ya ha dicho el propio Sánchez que serán socialistas y no de ningún otro partido.
Sin lugar a dudas España ha vivido el cambio de gobierno más inesperado de su historia reciente. Un cambio que recuerda en gran medida al sufrido en España hace 14 años, en 2004, aunque en otras circunstancias muy diferentes, por supuesto. Tanto los gobiernos de José María Aznar como los de Mariano Rajoy han sido fulminados de manera fugaz. En 2004 por parte del pueblo español tras la gestión del gobierno de Aznar por parte de los atentados del 11-M, y ahora por parte del congreso de los diputados, el cual ha provocado la caída fulminante de un Rajoy que hace sólo una semana sacaba pecho de haber logrado aprobar los presupuestos generales del estado y con ello la prolongación de su estancia en la Moncloa hasta 2020.
Ahora, tras la caída de Rajoy se ha abierto el debate sobre la continuidad o no del ya ex presidente del gobierno. Esta situación (Que me recuerda en parte también a la vivida en los años 90 con la caída de Felipe González) podría llevar al PP a un escenario en el cual Rajoy, al igual que González, decida quedarse como líder de la oposición para llevar a cabo un proceso de transición dentro del PP, o bien decida irse de inmediato, o bien acabar definitivamente con el PP manteniéndose como presidente del partido, líder de la oposición y candidato a la presidencia del gobierno nuevamente en unas futuras elecciones generales. Mientras en el PP se abre el debate hasta ahora censurado sobre la continuidad o no de su líder tras su salida del gobierno, en el PSOE se consolida el liderazgo de Sánchez con su llegada fulminante a la Moncloa.
Ahora, tras la caída de Rajoy se ha abierto el debate sobre la continuidad o no del ya ex presidente del gobierno. Esta situación (Que me recuerda en parte también a la vivida en los años 90 con la caída de Felipe González) podría llevar al PP a un escenario en el cual Rajoy, al igual que González, decida quedarse como líder de la oposición para llevar a cabo un proceso de transición dentro del PP, o bien decida irse de inmediato, o bien acabar definitivamente con el PP manteniéndose como presidente del partido, líder de la oposición y candidato a la presidencia del gobierno nuevamente en unas futuras elecciones generales. Mientras en el PP se abre el debate hasta ahora censurado sobre la continuidad o no de su líder tras su salida del gobierno, en el PSOE se consolida el liderazgo de Sánchez con su llegada fulminante a la Moncloa.
¿Qué ha pasado para que este cambio de gobierno se haya producido?, ¿Ha sido la demoledora sentencia del caso Gürtel o ha habido algo más?. En los sistemas parlamentarios es algo absolutamente normal y democrático la presentación de una moción de censura para echar al gobierno y cambiarlo por otro de un partido diferente, pero ¿Por qué a esta velocidad? En unas líneas más atrás he mencionado que creía con dudas que la idea del PP de adelantar el debate de la moción se debía por la necesidad de impedir que Sánchez llegase a la presidencia, pero ¿Y si ha habido otros motivos? Por regla general lo "Lógico" en este caso hubiese sido que Ana Pastor retrasase al máximo el debate de la moción, como ya hiciera el año pasado cuando la presentó Pablo Iglesias. Sin embargo la decisión de Pastor ordenada por Rajoy así como la decisión de éste de agilizar al máximo el traspaso de poderes sin perder un sólo día provoca en mí una sospecha de que aquí ha habido algo que no nos han contado.
Ya he dicho que era de dudosa legalidad el hecho de que Rajoy dimitiese en medio de la moción de censura para ganar tiempo, pero es precisamente el hecho de que estemos hablando de Rajoy lo que hace más sospechosa esta actitud por parte de quien ha removido cielo y tierra para seguir en el poder a toda costa y que ahora sin embargo ha aceptado como quien no iba con él su expulsión del poder. Debemos tener en cuenta que Mariano Rajoy se encuentra entre la espada y la pared en términos judiciales, y por ello su permanencia en la Moncloa le garantizaba el aforamiento en caso de ser citado judicialmente, lo que hace aún más inexplicable su decisión de no atrincherarse en la presidencia del gobierno. Quizás algún día se sepa lo que verdaderamente le ha llevado a actuar así y los motivos ocultos que en realidad han podido promover este cambio de gobierno. Debo añadir que hace dos años, en pleno proceso de las negociaciones postelectorales de diciembre de 2015, leí una noticia en un medio digital donde se hablaba de un pacto entre Rajoy y Sánchez, el cual se basaba en una legislatura dividida en dos presidencias. La primera sería con Rajoy como jefe del gobierno hasta 2018, es decir, la mitad de la legislatura, y desde entonces hasta 2020 una segunda presidencia con Sánchez como nuevo jefe del ejecutivo hasta la convocatoria de las nuevas elecciones generales. Quizás vayan por ahí los tiros, o quizás no. Hace 37 años, Adolfo Suárez dimitió como presidente del gobierno, y hasta el día de hoy, la sociedad española no sabe los verdaderos motivos que llevaron a la dimisión del líder de la UCD. Quizás tampoco sepamos nunca los verdaderos motivos de todo lo ocurrido en estos históricos días.
Para terminar con Rajoy debo añadir que me alegro enormemente de su salida del poder. Ha tenido el final político que se merecía. Un final inesperado y sumamente duro. Un final merecido para alguien que ha traicionado a su país desde el minuto uno en que llegó a la presidencia del gobierno. Su presidencia ha sido todo una decepción para mí, tanto en lo personal como en lo político. En su momento, antes de llegar a la presidencia, me simpatizaba y le voté creyendo que estábamos ante un tipo honrado y con principios. Ante un hombre que sabría cómo llevar a buen puerto a España tras la nefasta presidencia de Zapatero y con un ambicioso programa político que devolvería a nuestro país al lugar que le correspondía. Finalmente no fue así. Desperdició la gran y quizás última mayoría absoluta que el pueblo español ha concedido a un líder político con tantas esperanzas depositadas. Al igual que Aznar confundió mayoría absoluta con absolutismo, y ello le llevó al alejamiento con los ciudadanos y con la realidad. Ha sido fuerte con los débiles y débil con los fuertes, permisivo con la corrupción y traidor a su nación cuando más la necesitaba con la declaración de independencia de Cataluña (Octubre de 2017). Le ha tocado un periodo histórico de gobierno en el que han sucedido los acontecimientos más relevantes de estos cuarenta años (Independencia catalana, cambio de rey, rescate financiero, ruptura del bipartidismo, fin de régimen, etc) y en ninguno de ellos ha estado a la altura de las circunstancias.
Al igual que Nixon, Rajoy ha sido el primer presidente en irse por la puerta de atrás. Hace ya tres años escribí acerca de las grandes similitudes entre el ex presidente norteamericano y el ya ex presidente español. A lo largo de estos tres años algunos acontecimientos han provocado incluso que esas similitudes se acrecienten. Ambos, tras ganar sus respectivas segundas elecciones con la sombra de la corrupción, ha salido de la manera más vergonzosa y humillante del poder sin finalizar sus segundos mandatos. Cuarenta y cuatro años después, EEUU no olvida la presidencia y aquella humillante salida de su ex presidente, y espero que España jamás olvide la presidencia y la salida de aquel que traicionó a su nación sin despeinarse lo más mínimo. No, no te echaremos de menos, Mariano. Dimite de la presidencia del PP y déjanos a los españoles en paz definitivamente. No lo harás pero sería el mejor favor que podrías hacer a esa nación a la que has humillado de la misma forma en la que has salido del poder.
Al igual que Nixon, Rajoy ha sido el primer presidente en irse por la puerta de atrás. Hace ya tres años escribí acerca de las grandes similitudes entre el ex presidente norteamericano y el ya ex presidente español. A lo largo de estos tres años algunos acontecimientos han provocado incluso que esas similitudes se acrecienten. Ambos, tras ganar sus respectivas segundas elecciones con la sombra de la corrupción, ha salido de la manera más vergonzosa y humillante del poder sin finalizar sus segundos mandatos. Cuarenta y cuatro años después, EEUU no olvida la presidencia y aquella humillante salida de su ex presidente, y espero que España jamás olvide la presidencia y la salida de aquel que traicionó a su nación sin despeinarse lo más mínimo. No, no te echaremos de menos, Mariano. Dimite de la presidencia del PP y déjanos a los españoles en paz definitivamente. No lo harás pero sería el mejor favor que podrías hacer a esa nación a la que has humillado de la misma forma en la que has salido del poder.
Ahora cabe hablar del presente y del futuro. Conviene hablar de aquel que ha llegado a la presidencia del gobierno a toda costa sin importarle el precio ni los acompañantes. A aquel que se ha apoyado en los asesinos e independentistas para alcanzar su objetivo y quedar en la historia como alguien que llegó a ser presidente del gobierno; Pedro Sánchez. Yo comprendo que el secretario general del PSOE tuviese prisas por acceder él y partido a la Moncloa, ya que las encuestas vaticinaban que el PSOE estaba (Y está) situado como tercera fuerza política en caso de celebrarse elecciones generales. Comprendo que puedan tener cierta ansiedad por volver al gobierno de España después de su salida hace ya seis años y medio, y comprendo que necesiten como agua de mayo volver a ocupar el gobierno de la nación para poner en marcha una serie de medidas que permitan recuperar al PSOE el apoyo perdido durante todos estos años. Pero una cosa es volver al gobierno de una manera digna y otra llegar al gobierno con aquellos que desean no ya destruirla, porque España está ya destruida, por desgracia, sino rematarla. Sánchez debió ser más insistente en la idea de que Ciudadanos apoyase la moción de censura, con el objetivo de fijar una fecha para las elecciones y dar la voz a los españoles. En lugar de eso dio por imposible su acuerdo con Rivera y se echó en manos de los etarras e independentistas, los cuales tienen ahora la llave del gobierno de España, lo cual supone entrar en el periodo más convulso y peligroso de nuestra historia reciente.
¿Cómo pretende Pedro Sánchez gobernar con aquellos que desean la independencia inmediata de España?, ¿Cómo pretende Pedro Sánchez gobernar con aquellos que están reformando el estatuto de Gernika para otorgar el grado de nación al País Vasco?, ¿Cómo pretende Pedro Sánchez gobernar con aquellos que asesinaron a más de 800 personas durante cuarenta años?. No, Pedro. No todo vale en política. La moción de censura era necesaria y urgente, sí, pero no con estos apoyos. Bastaba con que hubieras perdido esta moción de censura y presentases otra con un candidato independiente que contase con el apoyo de Iglesias y Rivera a la vez. De esta forma puede que jamás hubieses gobernado, sí, pero España se habría librado de tener ahora a asesinos e independentistas chantajeando al nuevo gobierno de España. Nuestro desdichado país no gana para presidentes traidores. Hemos dado la llave del gobierno de España en el peor momento de nuestra historia reciente y en el que nuestra nación se encuentra más débil que nunca, y esto supondrá (O eso espero yo) la caída definitiva de ese partido que tanto daño ha hecho a nuestro país y que es el Partido Socialista Obrero Español.
¿Cómo pretende Pedro Sánchez gobernar con aquellos que desean la independencia inmediata de España?, ¿Cómo pretende Pedro Sánchez gobernar con aquellos que están reformando el estatuto de Gernika para otorgar el grado de nación al País Vasco?, ¿Cómo pretende Pedro Sánchez gobernar con aquellos que asesinaron a más de 800 personas durante cuarenta años?. No, Pedro. No todo vale en política. La moción de censura era necesaria y urgente, sí, pero no con estos apoyos. Bastaba con que hubieras perdido esta moción de censura y presentases otra con un candidato independiente que contase con el apoyo de Iglesias y Rivera a la vez. De esta forma puede que jamás hubieses gobernado, sí, pero España se habría librado de tener ahora a asesinos e independentistas chantajeando al nuevo gobierno de España. Nuestro desdichado país no gana para presidentes traidores. Hemos dado la llave del gobierno de España en el peor momento de nuestra historia reciente y en el que nuestra nación se encuentra más débil que nunca, y esto supondrá (O eso espero yo) la caída definitiva de ese partido que tanto daño ha hecho a nuestro país y que es el Partido Socialista Obrero Español.
En lo que respecta a Pedro Sánchez debo decir que aunque no comulgo con sus ideas siempre me había parecido un buen tipo, el cual me simpatizaba. Un tipo que contó con el desprecio de su propio partido y que supo resucitar hace un año para sorpresa de todos cuando los suyos lo mataron politicamente en el famoso comité federal del 1 de octubre de 2016. Debo confesar incluso que aunque reniego de su partido, voté por él en las elecciones generales de 2016 porque creía que había sido un tipo acorde con sus principios a la hora de negarse a apoyar a Rajoy tras las elecciones generales de 2015. Sin embargo, su llegada a la presidencia gracias al apoyo de aquellos que odian a España me hace creer que su mandato no será nada beneficioso para los españoles, y que sus pactos previos a la moción de censura provocarán que nuestro país sea rematado definitivamente cuando estábamos en la peor situación posible. Ante esta situación cabe añadir; Sí Sánchez ha pactado cuestiones que van más allá de lo que dicta la constitución, ¿Cómo planea llevar a cabo dichas medidas?, ¿Tiene pensado llevar a cabo una reforma de la constitución con sólo 85 diputados?, ¿Cómo va a paralizar entonces la crisis independentista catalana?, ¿Y la puesta en marcha del proceso soberanista en el País Vasco a través de la reforma del estatuto de Gernika?, ¿Y la cuestión territorial que defiende en la que convertiría a España en un estado federal?, ¿Y qué va a hacer frente a los independentistas catalanes que le han brindado su apoyo a cambio de que Sánchez ponga en marcha el proceso de una República para España?.
Creo que no me equivoco ni exagero si digo que estamos ante el Adolfo Suárez del siglo XXI, y no, no lo digo en plan alabador hacia Suárez, ya que siempre lo consideré el responsable del corrompido sistema actual, así como un veleta cuyo único objetivo fue el de mantenerse en la vida política cambiándose de chaqueta. Lo comparo con Suárez porque creo que tendrá que hacer frente a problemas tan sensibles y graves como los que el líder de la UCD tuvo que lidiar durante la transición. Suárez echó mano del "Café para todos" para contentar a los nacionalistas catalanes y vascos. Sánchez puede tener ya un as bajo la manga para contentar cuarenta años después al nacionalismo vasco y catalán, la pregunta es ¿Con qué? Dentro de poco lo sabremos, pero de lo que no hay duda es de que dichas medidas sólo contribuirán a romper y a fragmentar aún más España. Si a Rajoy lo llegué a comparar hace un tiempo con Carlos Arias Navarro por su inmovilismo, Pedro Sánchez será el Adolfo Suárez que traiga el nuevo "Reino de Taifas" en esta II Transición que nos van a querer vender. Por cierto, como dato anecdotico y rememorando a presidentes anteriores debo añadir que con la llegada de Sánchez volvemos a tener un presidente con la letra Z en sus apellidos, lo cual confirma la teoría que circula por ahí y que yo ya expuse hace dos años sobre la "Maldición" que tenemos los españoles al padecer solamente a presidentes que contengan la letra Z en sus dos apellidos (En el caso de Rajoy la Y, antecedente de la Z).
Con la importancia de todo lo ocurrido en estos días cabe preguntarse qué sucederá a partir de ahora con Podemos y Pablo Iglesias, así como con Ciudadanos y Albert Rivera. En lo que respecta al primero debo añadir que ha tocado techo político. Con la decisión de apoyar ahora a Sánchez se quita la espina que desde hace dos años le venían recriminando muchos al considerarlo responsable de no apoyar el cambio de gobierno en 2016. Finalmente, ese cambio de gobierno se ha producido dos años después, y con ello, Iglesias queda libre con su conciencia al creer que ha hecho lo que los suyos le exigían, echar al Partido Popular del gobierno de España. Ahora, si Sánchez lleva a cabo un desastre de gobierno (Que es lo más probable), Iglesias se lavará las manos e intentará excusarse retirando su apoyo al gobierno de Sánchez. Si por el contrario, su gestión de gobierno es meridianamente aceptable (Cosa que veo difícil), Sánchez y el PSOE se colgarán las medallas de los méritos e Iglesias aprovechará e intentará coaligarse con el PSOE con el objetivo de crear una izquierda unida y fusionada en España, o lo que es lo mismo, un nuevo "Frente Popular". Aún así e independientemente del escenario que se produzca, no creo que Podemos suba en votos a partir de ahora ni que consiga ser verdaderamente partido de gobierno.
En lo que respecta a Albert Rivera debo añadir lo que ya dije al principio de esta entrada. Albert Rivera ha perdido definitivamente su oportunidad de ser presidente del gobierno. Su estrategia basada en dejar que el adversario, en este caso el PP, se quemase ha sido un rotundo fracaso. Su ambición de ser presidente sí o sí (Al igual que Rajoy y Sánchez) le ha llevado a que el secretario general salte sobre él y alcance el palacio de la Moncloa antes que él cuando todas las encuestas le daban como seguro ganador en unas futuras elecciones generales que de no haber prosperado la moción de censura, se hubiesen celebrado seguramente en octubre o noviembre de este año. Aparte de Sánchez, el gran responsable de que en estos momentos el gobierno de España dependa de los independentistas y proetarras es el propio Rivera, el cual se negó en rotundidad para pactar con Sánchez la moción de censura y fijar una fecha para las elecciones. En lugar de eso exigió una y otra vez que Rajoy se mantuviera en la presidencia en funciones para que éste designase un sucesor (En este caso Soraya) y permitiese al PP o bien convocar elecciones en otoño, o quién sabe si para mantener ese gobierno hasta el final de la legislatura. Ahora, tras la caída del PP y su salida del gobierno por la puerta de atrás, los populares desean sed de venganza contra los socialistas. Ya han anunciado que su oposición será durísima, por lo que todas aquellas polémicas decisiones que tome Sánchez serán sometidas a un férreo control por parte del PP y no de C's, lo cual los deja fuera de juego y sin posibilidades de subir electoralmente de nuevo. Quién sabe si todo este cambio de gobierno no ha sido como algunos dicen una operación orquestada por el bipartidismo para mantenerse y turnarse en el poder, y así cortar de raíz la subida de los partidos emergentes. Analizándolo detenidamente y viendo esos previsibles resultados, no sería de extrañar para nada.
En fin, con esta histórica moción de censura (La cuarta desde 1980 y la primera que triunfa en democracia) que ha dado el poder a Sánchez y al PSOE y se lo ha arrebatado a Rajoy y al PP (Algo que hasta hace sólo una semana resultaba inimaginable) se consuma la llegada de un nuevo y quizás último tiempo político en esta desdichada España del régimen del 78, el cual empezó con la abdicación del rey Juan Carlos y la llegada de Felipe VI, y ha concluido justo cuatro años después con la llegada al gobierno de Pedro Sánchez (Habrá que ver cómo serán las relaciones entre el jefe del estado y del gobierno, los cuales son de la misma generación). Se puede decir pues que esta década de 2010 ha sido de lo más completa en términos políticos, sociales y económicos, y aún falta la mitad de este 2018 y todo 2019, por lo que esta década puede darnos más sorpresas todavía.
En lo que respecta a todo lo ocurrido durante todo este tiempo debo añadir que aunque este escenario supone por desgracia y sin lugar a dudas el final de España, confío en que también sea el desencadenante para que el sistema reviente definitivamente, llevándose por delante a todos aquellos que han contribuido a hundir nuestro país durante estos cuarenta años. Ya es tarde para solucionar nada, pero quizás sea mejor para España y para los españoles el "Cuanto peor, mejor" para darnos cuenta realmente del daño y las consecuencias devastadoras que el régimen del 78 ha ocasionado a nuestro país.
sábado, 26 de mayo de 2018
La legislatura salta por los aires
El 12 de mayo de 2010, la segunda legislatura de Zapatero saltaba por los aires cuando desde Bruselas, Berlín y Washington se le instó a ZP a llevar a cabo unos duros recortes sociales para evitar la quiebra de España, la cual era inminente. Ese día, José Luis Rodríguez Zapatero llevó al parlamento los mayores recortes sociales hasta entonces y dio un vuelco de 180º a su política económica y social; La legislatura había saltado por los aires y sólo quedaba que Zapatero firmase la convocatoria de unas nuevas elecciones generales. Ocho años después la historia se repite. No por la situación económica, sino por la situación política. Si el 12 de mayo de 2010, la economía supuso el golpe mortal para Rodríguez Zapatero, el 24 de mayo de 2018 lo supone para Rajoy en el plano de la corrupción. La sentencia del caso Gürtel, la cual condena a penas de prisión a personajes como Correa, Bárcenas y su mujer (Ojo a este dato porque puede tener consecuencias), y dictamina que el PP se financió de manera irregular desde, por lo menos, 1989, y que el jefe del gobierno mintió el año pasado en su declaración como testigo en sede judicial supone el golpe definitivo contra un Mariano Rajoy que sólo 12 horas antes había conseguido su gran objetivo personal y político; Aprobar los presupuestos generales del estado, garantizándose con ello su permanencia en el poder hasta finales de 2020. Habrá quien diga "¿A finales?, si las elecciones tocarían a mediados de ese año". Por supuesto, pero como ya ocurrió en 2015, lo más seguro es que Rajoy, para prorrogar su estancia en el poder, convocase las elecciones generales excusándose en que éstas deben de celebrarse cuando se constituye el gobierno y no cuando se cumplen los cuatro años de la última convocatoria electoral. Con la demoledora, y para mí no tan sorprendente sentencia de ayer, los planes del presidente del gobierno se han ido directamente al traste.
Hoy, 24 horas después de conocerse la sentencia que ha puesto de facto fin a la agónica legislatura que estamos viviendo, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha anunciado una moción de censura contra Mariano Rajoy para echar al PP del gobierno de España lo antes posible ante la gravedad de la situación. El propio Sánchez ha confirmado en rueda de prensa que busca un gobierno de transición, el cual según él "Devuelva la normalidad a España para convocar elecciones lo antes posible". En resumen, Sánchez se postula nuevamente como candidato a la presidencia del gobierno con el objetivo de gobernar presumiblemente hasta las elecciones autonómicas, municipales y europeas de 2019, convocando con éstas las generales y poniendo fin a la actual legislatura. Desde Podemos ya se ha anunciado el voto a favor para llevar a Sánchez a la Moncloa, mientras que desde Ciudadanos piden que sea el propio Rajoy el que dé el paso al frente y convoque elecciones generales, y sólo en caso de negarse a ello, apoyarían una moción de censura. Una moción de censura que desde Ciudadanos se exige que lleve emparejada la convocatoria inmediata de elecciones generales para votarla (Para otoño de este año, para ser más exactos). Los independentistas por su parte ya han afirmado que votarían a favor de Sánchez también, pero siempre bajo ciertas condiciones, las cuales podrían llevar emparejada la liberación de los independentistas encarcelados y puede que alguna cosa más. ¿Y el todavía jefe del ejecutivo?, ¿Dónde está y qué dice al respecto?. Rajoy ha comparecido sólo una hora después del órdago lanzado por Sánchez y desde el palacio de la Moncloa ha anunciado que no dimitirá bajo ningún concepto ni que tampoco convocará elecciones anticipadas. El líder del partido que ayer en la sentencia judicial recibió el calificativo de "Sistema institucionalizado de corrupción" ha dicho también que la moción de censura del propio Sánchez sólo responde al interés personal de éste y atenta contra los intereses generales de España.
Para empezar cabe decir que resulta sorprendente, deplorable, vergonzoso y vomitivo que sea el propio Rajoy quien hable de intereses personales. Él, que hace sólo 48 horas ha antepuesto su interés personal al interés de España al pactar con el PNV unos acuerdos que no sólo llevan emparejados más beneficios fiscales para el País Vasco sino también el acercamiento de presos etarras a las cárceles vascas, y quién sabe si algo más que todavía no ha salido a la luz. Él, que ha antepuesto su interés personal al de España para protegerse desde la presidencia del gobierno como aforado de los innumerables juicios que quedan todavía por celebrar y que algunos afectan de manera personal al propio Rajoy. Él, que ha firmado junto con el rey el nombramiento de Quim Torra como presidente de la generalitat con el único objetivo de levantar de una vez por todas el 155 light en Cataluña para que los vascos apoyasen sus presupuestos y con ellos su continuidad en el gobierno de España. Hay que ser miserable para decir semejante barbaridad. Lo dije hace unos días y lo reitero esta noche; Parafraseando a Aznar (El cual se encuentra bastante callado en las últimas horas y no está libre de ninguna sospecha en todo esto) cabe añadir la frase que éste le lanzó en su día al despreciable Zapatero y que ahora es completamente atribuible a Rajoy: "Nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo.". España está viviendo en estos momentos sucesos muy similares (Salvando las distancias, claro está) con los vividos en la última y agónica legislatura de Felipe González, donde la idea del sevillano de mantenerse a toda costa en la Moncloa y de Aznar de llegar a ella como fuese con la ayuda de los medios de comunicación supuso rozar la estabilidad del estado (Luis María Ansón dixit).
Después de todo este terremoto político cabe preguntarse; ¿Y ahora qué? Ahora habrá que esperar una semana, quién sabe si dos para que comience el debate de la moción de censura. Para que la moción prospere pueden producirse dos escenarios; Que el PSOE reciba el apoyo de Podemos y Ciudadanos, lo cual daría un resultado en la votación de 188 votos a favor (Cabe recordar que para ganar una moción de censura se necesita sí o sí la mayoría absoluta del congreso de los diputados), o bien que el PSOE reciba el apoyo de Podemos, ERC y el PDeCat, lo cual daría un resultado de 173 diputados, por lo que haría falta tres votos más para conseguir la mayoría absoluta. Una mayoría que algunos ven posible sólo por parte del PNV, el socio de Rajoy al que hace sólo 48 horas le ha aprobado el presupuesto. Todos sabemos que el PNV es un socio de no fiar, y que lo mismo hoy te abraza que mañana te apuñala por la espalda, pero ¿Serán tan veletas de apoyar a un gobierno presidido por Pedro Sánchez menos de tres semanas después de haber apoyado los presupuestos, y con ende, la continuidad del PP de Rajoy en el gobierno? Por supuesto hay que decir que las cosas han cambiado completamente desde el miércoles hasta el jueves, pero no por ello dejaría de ser chocante que los vascos se cambiasen de chaqueta a una velocidad tan atroz. Ante todo esto debo añadir; ¿Qué creo yo que va a ocurrir? Creo que Pedro Sánchez puede obtener un amplio respaldo, pero no llegará a los 176 diputados. ¿Por qué? Porque como acabo de decir, creo que un cambio de voto tan precipitado por parte del PNV desde el PP hacia el PSOE es algo inmaginable, y porque creo que en lo que respecta a Ciudadanos, Rivera no desea un cambio de gobierno para sacar a Rajoy de la Moncloa y encumbrar a Sánchez. Rivera desea y necesita ahora más que nunca unas elecciones generales en las cuales su partido obtenga unos resultados dignos que le permitan llegar a la Moncloa cuanto antes. Esa es la hoja de ruta diseñada y no hay más que hablar. Desde el establishment se ha dictado sentencia mucho antes que la destructiva sentencia judicial de Gürtel; Es Rivera y no Sánchez quien debe liderar el postmarianismo en la nueva España que está por venir.
Por ese motivo desde hace unas horas, Pedro Sánchez está siendo carne de cañón por parte de los medios de comunicación. Hasta hace sólo unas horas diversos medios hablaban de la necesidad urgente de una moción de censura para expulsar a Rajoy de la Moncloa y convocar elecciones de manera inmediata, pero desde el mismo momento en que el propio Sánchez ha dejado clara su idea de gobernar unos meses antes de la celebración de esos comicios, los propios medios han echado por tierra esta medida, aludiendo a que el líder del PSOE se ha echado a los brazos de Pablo Iglesias y del independentismo catalán. La moción de censura sólo es viable pues para tender la alfombra roja al elegido, pero no para que otro usurpe su lugar (Aunque sólo sean unos meses o un año). Este y no otro es el motivo por el que la moción de censura ha sido rechazada de manera tajante por aquellos que hace sólo unas horas pedían a los partidos de la oposición que tomasen las medidas oportunas para echar al líder del PP y a su partido del gobierno de nuestro país. Eso no exime que Pedro Sánchez también ha pecado de triunfalismo a la hora de presentar la moción esta mañana, ya que si éste quiere verdaderamente ganar la votación, lo que debería de haber presentado era una propuesta de elecciones inmediatas, lo cual le hubiese valido para que a esta hora tanto Podemos como Ciudadanos anunciasen su apoyo a dicha candidatura. Es verdad que esa es la opción que defiende el establishment, como ya he dicho ahora mismo, pero aquí me hago yo una reflexión personal sobre Sánchez que no llego a entender. Ya que aquí está visto y comprobado que todos buscan la silla de la Moncloa a cualquier precio, ¿No sería mejor para Sánchez ser presidente aunque sólo sean unos meses que no serlo por querer serlo un año? Comprendo que para Sánchez esta es quizás la única ocasión que tendrá para ser presidente, puesto que después de las próximas elecciones el Partido Socialista Obrero Español quedará en tercer lugar, pero ello no le exime tampoco de comportarse con un poco de madurez y mirar por el interés general de España, que eso y no otra cosa es lo que le ha llevado en teoría a él a presentar esta moción de censura.
Pues bien, volviendo a la comparecencia de esta mañana, Sánchez a afirmado que gobernará provisionalmente hasta la convocatoria de unas nuevas elecciones que transcurrirían una vez que se calmase el escenario político nacional. A todo esto hay que añadir que la idea de Sánchez de no cerrarle las puertas a los independentistas hace que algunos vean con más rechazo que aceptación esta moción de censura, la cual es y ya lo dije hace unas semanas, más necesaria ahora que nunca por el bien de España. Ahora bien, ¿Qué puede ofrecerle Pedro Sánchez a los independentistas si alcanza la mayoría absoluta para ser investido? Probablemente lo veríamos dentro de unas semanas o meses, pero sin lugar no sería nada bueno en favor de la integridad territorial de España. Sánchez tendría que devolverles a los independentistas el voto a favor en su moción de censura, lo cual se traduciría indudablemente en una serie de concesiones que estarían por ver qué grado alcanzarían. Personalmente creo que la opción más favorable para el país es la moción de censura con la disolución inmediata del gobierno salido de ella. Tendríamos la mala fortuna de ir a unos comicios donde con toda probabilidad, los veletas de Ciudadanos y Albert Rivera alcanzarían la Moncloa para desgracia nuestra, pero nos salvaríamos de un gobierno en el que los independentistas tendrían parte del control en el gobierno de España y nos salvaríamos de una vez por todas de este gobierno traidor y corrupto del PP de Rajoy.
Y cabe terminar hablando del responsable de todo este embrollo; Mariano Rajoy Brey. Un tipo el cual no me atrevería a decir todavía que es un cadáver político, puesto que muchas veces hemos dado por muerto políticamente a Rajoy cuando luego a resucitado para sorpresa de todos. No sé si estamos ante su final político (Como ex votante suyo espero que sí), pero de lo que estoy seguro es de que estamos ante un punto y aparte en su carrera política. No estamos en verano de 2013, donde la mayoría absoluta del PP impidió que Rajoy dimitiera tras conocerse los papeles de Bárcenas en losque se le inculpaba directamente del cobro de los sobresueldos ilegales. La situación ha cambiado y la estancia de Rajoy en la Moncloa pende de un hilo. Lo ocurrido ayer ha hecho que Ciudadanos ponga el rumbo directo a la Moncloa exigiendo elecciones antes de que termine el año y al PSOE a través de la moción de censura. El problema radica en que aunque lo ocurrido ayer es de una enorme gravedad, la cual debería de tener consecuencias políticas al más alto nivel, no debemos olvidar que estamos hablando de Mariano Rajoy. Un tipo que ha salido indemne de todos los reveses que se ha visto inmerso. ¿Por qué ahora debería de caer?, ¿Quién nos dice a nosotros que no se repetirá lo ocurrido en 2016 con las fuerzas de la oposición y finalmente la inacción de Rajoy le llevará nuevamente a salir victorioso de todo esto por muy difícil que nos parezca en estos instantes? Es verdad que la situación es grave, y es verdad que la sentencia y las condenas, en especial la de Rosalía Iglesias (Mujer de Luis Bárcenas) pueden suponer que el ex tesorero y ex senador del PP ataque con los famosos y comprometedores vídeos en los que se vería supuestamente a Rajoy recibiendo un sobresueldo y triturando la contabilidad B del PP, pero debo insistir en que estamos ante un tipo que se crece en estos momentos y que ya ha anunciado que sólo se irá del poder si lo echan, nunca por voluntad propia. Cabe recordar que ese mismo pretexto lo utilizó Felipe González en los 90 y finalmente se cumplió, aunque el entonces presidente del gobierno por lo menos tuvo el "detalle" de adelantar las elecciones generales a marzo de 1996. Rajoy seguramente no hará ni eso. No, Rajoy, por muy sorprendente que nos parezca, puede lograr que esto acabe en nada y él continúe hasta 2020. El problema está en que él puede esperar, aguantar y conseguir llegar hasta 2020, pero España no.
En resumen, estamos ante una situación excepcional en la que yo como ex votante del PP pero sobre todo como español espero y deseo que acabe con la salida inmediata del poder de este gobierno miserable, el cual ha traicionado gravemente a España con su inmovilismo y la ha dejado en ridículo y humillada en Europa ante el desafío independentista catalán. Nunca se debió llegar a esta situación. Mariano Rajoy debió haber dimitido en agosto de 2013 cuando se conocieron los famosos SMS de apoyo a Bárcenas, pero la arrogancia de un tipo que confundió mayoría absoluta con absolutismo nos ha llevado a este gravísimo escenario. La alternativa no es mejor con esta izquierda traidora. Si Pedro Sánchez finalmente consigue la mayoría absoluta, que insisto, no creo que lo consiga aunque nunca se sabe qué puede ocurrir, lo hará casi con toda probabilidad con el apoyo de los independentistas (Algo que no sería nada nuevo por otra parte, ya que la actual presidenta del congreso de los diputados, la popular Ana Pastor, fue elegida en parte con los votos de los independentistas del PDeCat), lo cual dejará a nuestro país en una situación peor que la actual, que ya es bastante grave e irreversible, pero de eso nos tendremos que ocupar en su momento. Ahora lo importante es echar del gobierno a Rajoy y a este PP que ahora sí es oficialmente un partido donde la corrupción estaba institucionalizada. Ya habrá tiempo de echar a Sánchez y al PSOE en los próximos meses si la moción de censura triunfa. Roma no paga a traidores, y España tampoco, pero poco a poco. Ahora le toca el turno al gallego que lidera esta organización corrupta llamada Partido Popular, luego ya nos tocará echar a aquél que con el apoyo de independentistas podría llegar a ocupar el sillón de la Moncloa. España por desgracia ya no tiene salvación alguna, pero por lo menos los españoles tendremos la ocasión y la satisfacción de echar uno por uno a todos aquellos que la han traicionado, humillado y maltratado hasta acabar con ella.
Hoy, 24 horas después de conocerse la sentencia que ha puesto de facto fin a la agónica legislatura que estamos viviendo, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha anunciado una moción de censura contra Mariano Rajoy para echar al PP del gobierno de España lo antes posible ante la gravedad de la situación. El propio Sánchez ha confirmado en rueda de prensa que busca un gobierno de transición, el cual según él "Devuelva la normalidad a España para convocar elecciones lo antes posible". En resumen, Sánchez se postula nuevamente como candidato a la presidencia del gobierno con el objetivo de gobernar presumiblemente hasta las elecciones autonómicas, municipales y europeas de 2019, convocando con éstas las generales y poniendo fin a la actual legislatura. Desde Podemos ya se ha anunciado el voto a favor para llevar a Sánchez a la Moncloa, mientras que desde Ciudadanos piden que sea el propio Rajoy el que dé el paso al frente y convoque elecciones generales, y sólo en caso de negarse a ello, apoyarían una moción de censura. Una moción de censura que desde Ciudadanos se exige que lleve emparejada la convocatoria inmediata de elecciones generales para votarla (Para otoño de este año, para ser más exactos). Los independentistas por su parte ya han afirmado que votarían a favor de Sánchez también, pero siempre bajo ciertas condiciones, las cuales podrían llevar emparejada la liberación de los independentistas encarcelados y puede que alguna cosa más. ¿Y el todavía jefe del ejecutivo?, ¿Dónde está y qué dice al respecto?. Rajoy ha comparecido sólo una hora después del órdago lanzado por Sánchez y desde el palacio de la Moncloa ha anunciado que no dimitirá bajo ningún concepto ni que tampoco convocará elecciones anticipadas. El líder del partido que ayer en la sentencia judicial recibió el calificativo de "Sistema institucionalizado de corrupción" ha dicho también que la moción de censura del propio Sánchez sólo responde al interés personal de éste y atenta contra los intereses generales de España.
Para empezar cabe decir que resulta sorprendente, deplorable, vergonzoso y vomitivo que sea el propio Rajoy quien hable de intereses personales. Él, que hace sólo 48 horas ha antepuesto su interés personal al interés de España al pactar con el PNV unos acuerdos que no sólo llevan emparejados más beneficios fiscales para el País Vasco sino también el acercamiento de presos etarras a las cárceles vascas, y quién sabe si algo más que todavía no ha salido a la luz. Él, que ha antepuesto su interés personal al de España para protegerse desde la presidencia del gobierno como aforado de los innumerables juicios que quedan todavía por celebrar y que algunos afectan de manera personal al propio Rajoy. Él, que ha firmado junto con el rey el nombramiento de Quim Torra como presidente de la generalitat con el único objetivo de levantar de una vez por todas el 155 light en Cataluña para que los vascos apoyasen sus presupuestos y con ellos su continuidad en el gobierno de España. Hay que ser miserable para decir semejante barbaridad. Lo dije hace unos días y lo reitero esta noche; Parafraseando a Aznar (El cual se encuentra bastante callado en las últimas horas y no está libre de ninguna sospecha en todo esto) cabe añadir la frase que éste le lanzó en su día al despreciable Zapatero y que ahora es completamente atribuible a Rajoy: "Nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo.". España está viviendo en estos momentos sucesos muy similares (Salvando las distancias, claro está) con los vividos en la última y agónica legislatura de Felipe González, donde la idea del sevillano de mantenerse a toda costa en la Moncloa y de Aznar de llegar a ella como fuese con la ayuda de los medios de comunicación supuso rozar la estabilidad del estado (Luis María Ansón dixit).
Después de todo este terremoto político cabe preguntarse; ¿Y ahora qué? Ahora habrá que esperar una semana, quién sabe si dos para que comience el debate de la moción de censura. Para que la moción prospere pueden producirse dos escenarios; Que el PSOE reciba el apoyo de Podemos y Ciudadanos, lo cual daría un resultado en la votación de 188 votos a favor (Cabe recordar que para ganar una moción de censura se necesita sí o sí la mayoría absoluta del congreso de los diputados), o bien que el PSOE reciba el apoyo de Podemos, ERC y el PDeCat, lo cual daría un resultado de 173 diputados, por lo que haría falta tres votos más para conseguir la mayoría absoluta. Una mayoría que algunos ven posible sólo por parte del PNV, el socio de Rajoy al que hace sólo 48 horas le ha aprobado el presupuesto. Todos sabemos que el PNV es un socio de no fiar, y que lo mismo hoy te abraza que mañana te apuñala por la espalda, pero ¿Serán tan veletas de apoyar a un gobierno presidido por Pedro Sánchez menos de tres semanas después de haber apoyado los presupuestos, y con ende, la continuidad del PP de Rajoy en el gobierno? Por supuesto hay que decir que las cosas han cambiado completamente desde el miércoles hasta el jueves, pero no por ello dejaría de ser chocante que los vascos se cambiasen de chaqueta a una velocidad tan atroz. Ante todo esto debo añadir; ¿Qué creo yo que va a ocurrir? Creo que Pedro Sánchez puede obtener un amplio respaldo, pero no llegará a los 176 diputados. ¿Por qué? Porque como acabo de decir, creo que un cambio de voto tan precipitado por parte del PNV desde el PP hacia el PSOE es algo inmaginable, y porque creo que en lo que respecta a Ciudadanos, Rivera no desea un cambio de gobierno para sacar a Rajoy de la Moncloa y encumbrar a Sánchez. Rivera desea y necesita ahora más que nunca unas elecciones generales en las cuales su partido obtenga unos resultados dignos que le permitan llegar a la Moncloa cuanto antes. Esa es la hoja de ruta diseñada y no hay más que hablar. Desde el establishment se ha dictado sentencia mucho antes que la destructiva sentencia judicial de Gürtel; Es Rivera y no Sánchez quien debe liderar el postmarianismo en la nueva España que está por venir.
Por ese motivo desde hace unas horas, Pedro Sánchez está siendo carne de cañón por parte de los medios de comunicación. Hasta hace sólo unas horas diversos medios hablaban de la necesidad urgente de una moción de censura para expulsar a Rajoy de la Moncloa y convocar elecciones de manera inmediata, pero desde el mismo momento en que el propio Sánchez ha dejado clara su idea de gobernar unos meses antes de la celebración de esos comicios, los propios medios han echado por tierra esta medida, aludiendo a que el líder del PSOE se ha echado a los brazos de Pablo Iglesias y del independentismo catalán. La moción de censura sólo es viable pues para tender la alfombra roja al elegido, pero no para que otro usurpe su lugar (Aunque sólo sean unos meses o un año). Este y no otro es el motivo por el que la moción de censura ha sido rechazada de manera tajante por aquellos que hace sólo unas horas pedían a los partidos de la oposición que tomasen las medidas oportunas para echar al líder del PP y a su partido del gobierno de nuestro país. Eso no exime que Pedro Sánchez también ha pecado de triunfalismo a la hora de presentar la moción esta mañana, ya que si éste quiere verdaderamente ganar la votación, lo que debería de haber presentado era una propuesta de elecciones inmediatas, lo cual le hubiese valido para que a esta hora tanto Podemos como Ciudadanos anunciasen su apoyo a dicha candidatura. Es verdad que esa es la opción que defiende el establishment, como ya he dicho ahora mismo, pero aquí me hago yo una reflexión personal sobre Sánchez que no llego a entender. Ya que aquí está visto y comprobado que todos buscan la silla de la Moncloa a cualquier precio, ¿No sería mejor para Sánchez ser presidente aunque sólo sean unos meses que no serlo por querer serlo un año? Comprendo que para Sánchez esta es quizás la única ocasión que tendrá para ser presidente, puesto que después de las próximas elecciones el Partido Socialista Obrero Español quedará en tercer lugar, pero ello no le exime tampoco de comportarse con un poco de madurez y mirar por el interés general de España, que eso y no otra cosa es lo que le ha llevado en teoría a él a presentar esta moción de censura.
Pues bien, volviendo a la comparecencia de esta mañana, Sánchez a afirmado que gobernará provisionalmente hasta la convocatoria de unas nuevas elecciones que transcurrirían una vez que se calmase el escenario político nacional. A todo esto hay que añadir que la idea de Sánchez de no cerrarle las puertas a los independentistas hace que algunos vean con más rechazo que aceptación esta moción de censura, la cual es y ya lo dije hace unas semanas, más necesaria ahora que nunca por el bien de España. Ahora bien, ¿Qué puede ofrecerle Pedro Sánchez a los independentistas si alcanza la mayoría absoluta para ser investido? Probablemente lo veríamos dentro de unas semanas o meses, pero sin lugar no sería nada bueno en favor de la integridad territorial de España. Sánchez tendría que devolverles a los independentistas el voto a favor en su moción de censura, lo cual se traduciría indudablemente en una serie de concesiones que estarían por ver qué grado alcanzarían. Personalmente creo que la opción más favorable para el país es la moción de censura con la disolución inmediata del gobierno salido de ella. Tendríamos la mala fortuna de ir a unos comicios donde con toda probabilidad, los veletas de Ciudadanos y Albert Rivera alcanzarían la Moncloa para desgracia nuestra, pero nos salvaríamos de un gobierno en el que los independentistas tendrían parte del control en el gobierno de España y nos salvaríamos de una vez por todas de este gobierno traidor y corrupto del PP de Rajoy.
Y cabe terminar hablando del responsable de todo este embrollo; Mariano Rajoy Brey. Un tipo el cual no me atrevería a decir todavía que es un cadáver político, puesto que muchas veces hemos dado por muerto políticamente a Rajoy cuando luego a resucitado para sorpresa de todos. No sé si estamos ante su final político (Como ex votante suyo espero que sí), pero de lo que estoy seguro es de que estamos ante un punto y aparte en su carrera política. No estamos en verano de 2013, donde la mayoría absoluta del PP impidió que Rajoy dimitiera tras conocerse los papeles de Bárcenas en losque se le inculpaba directamente del cobro de los sobresueldos ilegales. La situación ha cambiado y la estancia de Rajoy en la Moncloa pende de un hilo. Lo ocurrido ayer ha hecho que Ciudadanos ponga el rumbo directo a la Moncloa exigiendo elecciones antes de que termine el año y al PSOE a través de la moción de censura. El problema radica en que aunque lo ocurrido ayer es de una enorme gravedad, la cual debería de tener consecuencias políticas al más alto nivel, no debemos olvidar que estamos hablando de Mariano Rajoy. Un tipo que ha salido indemne de todos los reveses que se ha visto inmerso. ¿Por qué ahora debería de caer?, ¿Quién nos dice a nosotros que no se repetirá lo ocurrido en 2016 con las fuerzas de la oposición y finalmente la inacción de Rajoy le llevará nuevamente a salir victorioso de todo esto por muy difícil que nos parezca en estos instantes? Es verdad que la situación es grave, y es verdad que la sentencia y las condenas, en especial la de Rosalía Iglesias (Mujer de Luis Bárcenas) pueden suponer que el ex tesorero y ex senador del PP ataque con los famosos y comprometedores vídeos en los que se vería supuestamente a Rajoy recibiendo un sobresueldo y triturando la contabilidad B del PP, pero debo insistir en que estamos ante un tipo que se crece en estos momentos y que ya ha anunciado que sólo se irá del poder si lo echan, nunca por voluntad propia. Cabe recordar que ese mismo pretexto lo utilizó Felipe González en los 90 y finalmente se cumplió, aunque el entonces presidente del gobierno por lo menos tuvo el "detalle" de adelantar las elecciones generales a marzo de 1996. Rajoy seguramente no hará ni eso. No, Rajoy, por muy sorprendente que nos parezca, puede lograr que esto acabe en nada y él continúe hasta 2020. El problema está en que él puede esperar, aguantar y conseguir llegar hasta 2020, pero España no.
En resumen, estamos ante una situación excepcional en la que yo como ex votante del PP pero sobre todo como español espero y deseo que acabe con la salida inmediata del poder de este gobierno miserable, el cual ha traicionado gravemente a España con su inmovilismo y la ha dejado en ridículo y humillada en Europa ante el desafío independentista catalán. Nunca se debió llegar a esta situación. Mariano Rajoy debió haber dimitido en agosto de 2013 cuando se conocieron los famosos SMS de apoyo a Bárcenas, pero la arrogancia de un tipo que confundió mayoría absoluta con absolutismo nos ha llevado a este gravísimo escenario. La alternativa no es mejor con esta izquierda traidora. Si Pedro Sánchez finalmente consigue la mayoría absoluta, que insisto, no creo que lo consiga aunque nunca se sabe qué puede ocurrir, lo hará casi con toda probabilidad con el apoyo de los independentistas (Algo que no sería nada nuevo por otra parte, ya que la actual presidenta del congreso de los diputados, la popular Ana Pastor, fue elegida en parte con los votos de los independentistas del PDeCat), lo cual dejará a nuestro país en una situación peor que la actual, que ya es bastante grave e irreversible, pero de eso nos tendremos que ocupar en su momento. Ahora lo importante es echar del gobierno a Rajoy y a este PP que ahora sí es oficialmente un partido donde la corrupción estaba institucionalizada. Ya habrá tiempo de echar a Sánchez y al PSOE en los próximos meses si la moción de censura triunfa. Roma no paga a traidores, y España tampoco, pero poco a poco. Ahora le toca el turno al gallego que lidera esta organización corrupta llamada Partido Popular, luego ya nos tocará echar a aquél que con el apoyo de independentistas podría llegar a ocupar el sillón de la Moncloa. España por desgracia ya no tiene salvación alguna, pero por lo menos los españoles tendremos la ocasión y la satisfacción de echar uno por uno a todos aquellos que la han traicionado, humillado y maltratado hasta acabar con ella.
martes, 15 de mayo de 2018
Escenario peligroso
Hace sólo unas horas ha sido elegido en segunda vuelta el candidato puesto a dedo por Puigdemont como nuevo presidente de la generalitat catalana; Quim Torra. ¿Quién es Quim Torra? Pues hasta hace unos días nadie tenía ni puñetera idea. Ahora sabemos que ha sido ex presidente de la asociación independentista Omnium Cultural y uno de los personajes de máxima confianza del fugado Puigdemont. Pero lo que verdaderamente llama la atención es su perfil ideológico. Estamos ante un personaje pura y radicalmente independentista, hasta el punto de dejar a Puigdemont como una hermanita de la caridad. Un personaje que no sólo se considera independentista sino que siente un profundo odio hacia todo lo español. Estamos ante un digno sucesor de Joseph Goebbels, ya que el sujeto en cuestión ha llegado incluso a confirmar la supremacía de la raza catalana frente a la raza española. Sí, han leído bien. Estamos ante un fanático radical que ya ha confirmado su lealtad a Puigdemont, así como su entera disposición de ir a por todas en lo que respecta a la restitución de la República Catalana proclamada en octubre del año pasado.
A esto hemos llegado, señores. Parecía que ya lo habíamos visto todo en este esperpento hasta que ha aparecido este tipo y ha revolucionado por completo el panorama catalán y español. A esto ha llevado la no implantación del 155 en Cataluña tras la proclamación de la DUI el pasado 27 de octubre. Un escenario cuyos máximos responsables son el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. En lo que respecta a este último debo decir que este tipejo representa lo peor de lo peor de la política española. ¿Por qué digo esto? Básicamente porque si alguien a intentado sacar tajada electoral de esta crisis de estado ha sido el propio Rivera, el cual puso como condición "Sine qua non" para apoyar el 155 la convocatoria urgente de elecciones autonómicas en Cataluña, todo con el objetivo de que su partido alcanzase cuanto antes la presidencia catalana. Una vez fracasado en el intento, Rivera ha recriminado a Rajoy la convocatoria express de las elecciones y hace tan sólo unos días afirmó en el congreso que rompía su acuerdo con Rajoy en la crisis catalana por no recurrir el presidente del gobierno el voto delegado de Puigdemont y Comín. Ahora, tras la proclamación como presidente de Torra, Rivera exige a Rajoy un nuevo 155 más duro e inflexible. En definitiva, un caradura sin escrúpulos que cambia de opinión según cambien los vientos. De Pedro Sánchez no voy a decir nada, sólo que estamos ante un oportunista, cuyo traición a España con el apoyo a la no intervención de TV3 ha hecho más en favor del bloque independentista durante estos meses que mil campañas de marketing.
En lo que respecta a Mariano Rajoy sólo cabe decir que estamos ante un miserable y repugnante cobarde, el cual ha ofrecido en bandeja de plata la gobernabilidad de Cataluña a un supremacista y radical independentista con el único fin de acabar cuanto antes con la aplicación del artículo 155, lo que le permitirá que el PNV le apruebe los presupuestos, garantizándose así su permanencia en la Moncloa hasta finales de 2020 y con ello, su aforamiento ante una posible imputación de éste en los casos de corrupción que le atañen. Un plan que no podría salir adelante sin la ayuda de Rivera, el cual está dispuesto a permitir esta locura y mantener a Rajoy en el gobierno con tal de sacar rédito político de todo esto. Nunca un corrupto hizo tanto daño a un país, ni siquiera Felipe González en los 90. Las consecuencias de la corrupción de Rajoy hace que éste anteponga sus intereses personales a los del país, poniéndole a huevo a los catalanes nuevamente un escenario en el que éstos proclamen por segunda vez la independencia y quién sabe si una insurrección civil promovida por el nuevo presidente catalán contra las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, un escenario que algunos ya no se atreven a descartar. Gracias a este impresentable, España se encamina de manera imparable a su autodestrucción. Cabe decir ahora aquella frase que Aznar utilizó en 2010 contra Zapatero y que ahora perfectamente se le puede acuñar al que sin duda ha sido el peor jefe del gobierno de España; "Nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo".
Tras la investidura de Torra, el siguiente paso es que el rey firme su nombramiento para ser publicado en el BOE y en el boletín oficial catalán. La cuestión ahora es; ¿Cómo va a firmar el rey el nombramiento de un tipo que en su discurso de investidura ha prometido sin tapujos la restauración de la República Catalana?. Si el rey firma ese nombramiento estaría por ende suscribiendo un golpe de estado contra la unidad territorial de España, lo cual nos pondría en el peor de los casos. Cabe añadir que el rey, como todos sabemos, es inviolable por sus actos según la constitución española, por lo que sus actos son refrendados por un miembro del gobierno. En este caso, el nombramiento de un presidente autonómico sería refrendado con la firma de Rajoy, por lo que si finalmente Torra cumple lo prometido, el que se verá envuelto en un lío judicial será el propio Rajoy y no el rey por firmar el nombramiento de un tipo que con antelación ha anunciado sus propósitos de una manera clara y decidida.
¿Y Puigdemont dónde queda en todo esto? Pues es la mano que mece la cuna. Ha sido él quien ha designado a Torra como su sucesor, o mejor dicho, como su títere. Desde Berlín, el fugitivo ya ha dado pistas sobre los próximos pasos a dar por parte del nuevo gobierno, figurando entre esos pasos la convocatoria de elecciones anticipadas en octubre de este año, coincidiendo con el aniversario del 1-O y el 27-O. Mañana sin ir más lejos, el fugado y el títere darán una rueda de prensa desde Alemania, donde darán pistas sobre por dónde van a ir los tiros a partir de ahora. En definitiva, Puigdemont dará las órdenes desde Berlín mientras Torra obedecerá desde Barcelona. Una situación que puede que cambie dentro de poco si finalmente la justicia alemana decide cambiar de opinión y ponga en marcha la extradicción de Puigdemont a España, lo cual podría provocar que Torra acelere sus planes. En resumen; una situación que se agrava con el paso de los días y que presagia que todo esto no acabará ni muchísimo menos bien para nadie.
Con lo cuál la pregunta que uno debe hacerse es; ¿Y ahora qué? Ahora toca esperar de momento la firma de Felipe VI, lo cual confirmaría, como ya hizo su padre en el 23-F, su respaldo en este golpe de estado. Y si por lo que fuese, el jefe del estado decidiese no firmar el nombramiento, provocaría una crisis constitucional de difícil calado, puesto que Rajoy necesita como agua de mayo (Nunca mejor dicho) la firma para poner fin al 155, lo cual daría paso a un enfrentamiento político entre Zarzuela y Moncloa. Si finalmente Torra toma posesión del cargo (Todavía no es presidente de la generalitat), el segundo choque de trenes será esta vez más agresivo y puede que definitivo. A partir de ahora nadie sabe qué puede ocurrir, pero desde luego nada de lo que ocurra va a tener un desenlace pacífico. La situación se ha agravado y se ha radicalizado más aún de lo que ya estaba, que no era poco, y el reloj ha comenzado a ponerse en marcha para un escenario imprevisible y peligroso del que nada ni nadie va a salir bien parado.
A esto hemos llegado, señores. Parecía que ya lo habíamos visto todo en este esperpento hasta que ha aparecido este tipo y ha revolucionado por completo el panorama catalán y español. A esto ha llevado la no implantación del 155 en Cataluña tras la proclamación de la DUI el pasado 27 de octubre. Un escenario cuyos máximos responsables son el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. En lo que respecta a este último debo decir que este tipejo representa lo peor de lo peor de la política española. ¿Por qué digo esto? Básicamente porque si alguien a intentado sacar tajada electoral de esta crisis de estado ha sido el propio Rivera, el cual puso como condición "Sine qua non" para apoyar el 155 la convocatoria urgente de elecciones autonómicas en Cataluña, todo con el objetivo de que su partido alcanzase cuanto antes la presidencia catalana. Una vez fracasado en el intento, Rivera ha recriminado a Rajoy la convocatoria express de las elecciones y hace tan sólo unos días afirmó en el congreso que rompía su acuerdo con Rajoy en la crisis catalana por no recurrir el presidente del gobierno el voto delegado de Puigdemont y Comín. Ahora, tras la proclamación como presidente de Torra, Rivera exige a Rajoy un nuevo 155 más duro e inflexible. En definitiva, un caradura sin escrúpulos que cambia de opinión según cambien los vientos. De Pedro Sánchez no voy a decir nada, sólo que estamos ante un oportunista, cuyo traición a España con el apoyo a la no intervención de TV3 ha hecho más en favor del bloque independentista durante estos meses que mil campañas de marketing.
En lo que respecta a Mariano Rajoy sólo cabe decir que estamos ante un miserable y repugnante cobarde, el cual ha ofrecido en bandeja de plata la gobernabilidad de Cataluña a un supremacista y radical independentista con el único fin de acabar cuanto antes con la aplicación del artículo 155, lo que le permitirá que el PNV le apruebe los presupuestos, garantizándose así su permanencia en la Moncloa hasta finales de 2020 y con ello, su aforamiento ante una posible imputación de éste en los casos de corrupción que le atañen. Un plan que no podría salir adelante sin la ayuda de Rivera, el cual está dispuesto a permitir esta locura y mantener a Rajoy en el gobierno con tal de sacar rédito político de todo esto. Nunca un corrupto hizo tanto daño a un país, ni siquiera Felipe González en los 90. Las consecuencias de la corrupción de Rajoy hace que éste anteponga sus intereses personales a los del país, poniéndole a huevo a los catalanes nuevamente un escenario en el que éstos proclamen por segunda vez la independencia y quién sabe si una insurrección civil promovida por el nuevo presidente catalán contra las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, un escenario que algunos ya no se atreven a descartar. Gracias a este impresentable, España se encamina de manera imparable a su autodestrucción. Cabe decir ahora aquella frase que Aznar utilizó en 2010 contra Zapatero y que ahora perfectamente se le puede acuñar al que sin duda ha sido el peor jefe del gobierno de España; "Nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo".
Tras la investidura de Torra, el siguiente paso es que el rey firme su nombramiento para ser publicado en el BOE y en el boletín oficial catalán. La cuestión ahora es; ¿Cómo va a firmar el rey el nombramiento de un tipo que en su discurso de investidura ha prometido sin tapujos la restauración de la República Catalana?. Si el rey firma ese nombramiento estaría por ende suscribiendo un golpe de estado contra la unidad territorial de España, lo cual nos pondría en el peor de los casos. Cabe añadir que el rey, como todos sabemos, es inviolable por sus actos según la constitución española, por lo que sus actos son refrendados por un miembro del gobierno. En este caso, el nombramiento de un presidente autonómico sería refrendado con la firma de Rajoy, por lo que si finalmente Torra cumple lo prometido, el que se verá envuelto en un lío judicial será el propio Rajoy y no el rey por firmar el nombramiento de un tipo que con antelación ha anunciado sus propósitos de una manera clara y decidida.
¿Y Puigdemont dónde queda en todo esto? Pues es la mano que mece la cuna. Ha sido él quien ha designado a Torra como su sucesor, o mejor dicho, como su títere. Desde Berlín, el fugitivo ya ha dado pistas sobre los próximos pasos a dar por parte del nuevo gobierno, figurando entre esos pasos la convocatoria de elecciones anticipadas en octubre de este año, coincidiendo con el aniversario del 1-O y el 27-O. Mañana sin ir más lejos, el fugado y el títere darán una rueda de prensa desde Alemania, donde darán pistas sobre por dónde van a ir los tiros a partir de ahora. En definitiva, Puigdemont dará las órdenes desde Berlín mientras Torra obedecerá desde Barcelona. Una situación que puede que cambie dentro de poco si finalmente la justicia alemana decide cambiar de opinión y ponga en marcha la extradicción de Puigdemont a España, lo cual podría provocar que Torra acelere sus planes. En resumen; una situación que se agrava con el paso de los días y que presagia que todo esto no acabará ni muchísimo menos bien para nadie.
Con lo cuál la pregunta que uno debe hacerse es; ¿Y ahora qué? Ahora toca esperar de momento la firma de Felipe VI, lo cual confirmaría, como ya hizo su padre en el 23-F, su respaldo en este golpe de estado. Y si por lo que fuese, el jefe del estado decidiese no firmar el nombramiento, provocaría una crisis constitucional de difícil calado, puesto que Rajoy necesita como agua de mayo (Nunca mejor dicho) la firma para poner fin al 155, lo cual daría paso a un enfrentamiento político entre Zarzuela y Moncloa. Si finalmente Torra toma posesión del cargo (Todavía no es presidente de la generalitat), el segundo choque de trenes será esta vez más agresivo y puede que definitivo. A partir de ahora nadie sabe qué puede ocurrir, pero desde luego nada de lo que ocurra va a tener un desenlace pacífico. La situación se ha agravado y se ha radicalizado más aún de lo que ya estaba, que no era poco, y el reloj ha comenzado a ponerse en marcha para un escenario imprevisible y peligroso del que nada ni nadie va a salir bien parado.
miércoles, 9 de mayo de 2018
Legislar en aburrimiento
Últimamente estoy escuchando a raíz de la famosa sentencia de la Manada el término "Legislar en caliente". Un término que muchos han criticado durante estos años atrás pero que en las últimas semanas, los mismos críticos con este término han realizado declaraciones que perfectamente se podría definir como una defensa de la "Legislación en caliente". Pero no voy a escribir esta noche sobre ese término, sino sobre otro que creo que se acerca bastante y que nunca ha sido utilizado. Me estoy refiriendo al término "Legislar en aburrimiento".¿Qué es esto? Simplemente el hecho de que un gobierno o un parlamento decida tomar decisiones absurdas y sin sentido sin venir a cuento. Por ejemplo, cuando un gobierno cree que no hay nada más primordial en un país como el nuestro que la cuestión sobre el Valle de los Caídos, uno piensa ¿De verdad que esta gente están pensando en esto?. Cuando un grupo parlamentario cree que es conveniente cambiar el nombre del Congreso de los Diputados por el simple nombre de "Congreso" para no resultar machista, uno cree que o los políticos son gilipollas o nos toman por gilipollas a nosotros.
Cuando uno ve cómo desde las instancias políticas se hace gran hincapié en que se fomente la igualdad de género desde primaria a los más pequeños, uno piensa ¿Pero esta gentuza por qué no se dedican a resolver problemas reales?. Cuando desde sectores del gobierno se habla solamente de crear impuestos absurdos para que los ciudadanos paguen sus derroches, eso es legislar en aburrimiento. Cuando desde el gobierno se piensa nada más que en cambiar nombres de calles y edificios debido a la Memoria Histórica, eso es legislar en aburrimiento. Cuando el presidente de un gobierno decide que es necesario y urgente que existan más ministras que ministros, eso es legislar en caliente. Cuando desde las instancias legislativas se piensa en que es conveniente que entre sus miembros existan interpretes que traduzcan del español a la lengua regional lo que se está hablando, eso es legislar en aburrimiento. Cuando desde diversos grupos parlamentarios lo más urgente es que proponer que se eliminen los crucifijos en las escuelas, que los niños no tengan derecho a recibir clases de religión, y que hay que derogar cuanto antes los acuerdos con la Santa Sede, eso es legislar en aburrimiento. Cuando desde algunos partidos políticos se promueve activamente la llegada de más inmigrantes y refugiados en favor del multiculturalismo, eso es legislar en aburrimiento.
Cuando algunos grupos parlamentarios proponen de manera urgente que hay que quitarle el ducado de Franco a la familia del anterior jefe del estado y expropiarle el Pazo de Meiras, eso es legislar en aburrimiento. Cuando tanto desde el poder ejecutivo como desde el poder legislativo se proponen cuestiones que sólo hacen remover mierda y resucitar viejas heridas y divisiones, eso es legislar en aburrimiento. Cuando desde el poder político se legisla buscando problemas donde no los hay, eso es legislar en aburrimiento. Por lo que por mi parte me pregunto: ¿Acaso los poderes públicos no pueden legislar sobre cuestiones que afecten verdaderamente a la ciudadanía?, ¿Acaso no se puede legislar sobre cuestiones en materia laboral, penal, económica, etc?, ¿Acaso tenemos uno de los sistemas políticos más derrochadores en cargos e instituciones absurdas para que ninguno de ellos legisle como es debido?, ¿Acaso no estamos en un país que se encuentra en estos momentos en el abismo y que necesita de decisiones maduras y responsables?, ¿Será que estamos ante unos inútiles o ante unos zorros que creen que es mejor desviar la atención en temas absurdos que a nadie o casi nadie les interesa mientras los problemas del país se pudren a la par que el país en sí?.
Debo añadir que todas estas críticas se pueden achacar a cualquier gobierno y partido político, pero muy especialmente a los gobiernos y partidos políticos de izquierdas, los cuales al ver truncada su defensa de la lucha de clases y la expansión mundial del socialismo como consecuencia de la caída del muro de Berlín y de la caída de la URSS, no han tenido más remedio que buscar cobijo en cuestiones absurdas e irrelevantes para dar un sentido a su continuidad dentro de la esfera política. Una izquierda que al ver cómo la clase obrera y trabajadora apoyan un sistema capitalista en el que viven meridianamente bien, han optado por dejar a un lado la defensa de la clase proletaria por la defensa de unas minorías irrelevantes dentro de nuestra sociedad. Una defensa que les conviene promover y mantener para seguir sustentando la división social, como ahora se está viendo en la cuestión feminista, que no es más que una división social entre sexos, la cual ha sustituido a la histórica división social entre clases.
En fin, volviendo a nuestro país cabe añadir que cualquiera que visualice desde el exterior un panorama de estas características pensará que ante tan disparatadas ideas y propuestas legislativas, España va del carajo, que vivimos en el País de las Maravillas de Alicia y que aquí no hay ningún problema que resolver puesto que todo está solucionado. Nada más lejos de la realidad; Aquí los problemas urgentes y necesarios de resolver son marginados, mientras las cuestiones no ya secundarias ni terciarias, sino inverosímiles, son puestas en primer lugar para ser atendidas de manera urgente. Son aquellas cuestiones que hoy en día nos atiborran desde los medios de descomunicación, como son las cuestiones feministas, las cuestiones LGTB y demás consonantes, las cuestiones de la Memoria Histórica, las cuestiones de la religión, las cuestiones de la igualdad de género, las cuestiones de la multiculturalidad, etc. En resumen, cuestiones que poco o nada importan a la sociedad española y sí a una clase política completamente alejada de la realidad y de la población que dicen representar. Una clase política que nos ha llevado al abismo dedicándose a gobernar y a legislar como mejor y únicamente saben; En aburrimiento. Un aburrimiento que nos ha costado ya demasiado caro y cuyas consecuencias son ya irreparables tanto para nosotros como ciudadanos como para el país en sí. Por desgracia, ya es demasiado tarde para dar marcha atrás.
Cuando uno ve cómo desde las instancias políticas se hace gran hincapié en que se fomente la igualdad de género desde primaria a los más pequeños, uno piensa ¿Pero esta gentuza por qué no se dedican a resolver problemas reales?. Cuando desde sectores del gobierno se habla solamente de crear impuestos absurdos para que los ciudadanos paguen sus derroches, eso es legislar en aburrimiento. Cuando desde el gobierno se piensa nada más que en cambiar nombres de calles y edificios debido a la Memoria Histórica, eso es legislar en aburrimiento. Cuando el presidente de un gobierno decide que es necesario y urgente que existan más ministras que ministros, eso es legislar en caliente. Cuando desde las instancias legislativas se piensa en que es conveniente que entre sus miembros existan interpretes que traduzcan del español a la lengua regional lo que se está hablando, eso es legislar en aburrimiento. Cuando desde diversos grupos parlamentarios lo más urgente es que proponer que se eliminen los crucifijos en las escuelas, que los niños no tengan derecho a recibir clases de religión, y que hay que derogar cuanto antes los acuerdos con la Santa Sede, eso es legislar en aburrimiento. Cuando desde algunos partidos políticos se promueve activamente la llegada de más inmigrantes y refugiados en favor del multiculturalismo, eso es legislar en aburrimiento.
Cuando algunos grupos parlamentarios proponen de manera urgente que hay que quitarle el ducado de Franco a la familia del anterior jefe del estado y expropiarle el Pazo de Meiras, eso es legislar en aburrimiento. Cuando tanto desde el poder ejecutivo como desde el poder legislativo se proponen cuestiones que sólo hacen remover mierda y resucitar viejas heridas y divisiones, eso es legislar en aburrimiento. Cuando desde el poder político se legisla buscando problemas donde no los hay, eso es legislar en aburrimiento. Por lo que por mi parte me pregunto: ¿Acaso los poderes públicos no pueden legislar sobre cuestiones que afecten verdaderamente a la ciudadanía?, ¿Acaso no se puede legislar sobre cuestiones en materia laboral, penal, económica, etc?, ¿Acaso tenemos uno de los sistemas políticos más derrochadores en cargos e instituciones absurdas para que ninguno de ellos legisle como es debido?, ¿Acaso no estamos en un país que se encuentra en estos momentos en el abismo y que necesita de decisiones maduras y responsables?, ¿Será que estamos ante unos inútiles o ante unos zorros que creen que es mejor desviar la atención en temas absurdos que a nadie o casi nadie les interesa mientras los problemas del país se pudren a la par que el país en sí?.
Debo añadir que todas estas críticas se pueden achacar a cualquier gobierno y partido político, pero muy especialmente a los gobiernos y partidos políticos de izquierdas, los cuales al ver truncada su defensa de la lucha de clases y la expansión mundial del socialismo como consecuencia de la caída del muro de Berlín y de la caída de la URSS, no han tenido más remedio que buscar cobijo en cuestiones absurdas e irrelevantes para dar un sentido a su continuidad dentro de la esfera política. Una izquierda que al ver cómo la clase obrera y trabajadora apoyan un sistema capitalista en el que viven meridianamente bien, han optado por dejar a un lado la defensa de la clase proletaria por la defensa de unas minorías irrelevantes dentro de nuestra sociedad. Una defensa que les conviene promover y mantener para seguir sustentando la división social, como ahora se está viendo en la cuestión feminista, que no es más que una división social entre sexos, la cual ha sustituido a la histórica división social entre clases.
En fin, volviendo a nuestro país cabe añadir que cualquiera que visualice desde el exterior un panorama de estas características pensará que ante tan disparatadas ideas y propuestas legislativas, España va del carajo, que vivimos en el País de las Maravillas de Alicia y que aquí no hay ningún problema que resolver puesto que todo está solucionado. Nada más lejos de la realidad; Aquí los problemas urgentes y necesarios de resolver son marginados, mientras las cuestiones no ya secundarias ni terciarias, sino inverosímiles, son puestas en primer lugar para ser atendidas de manera urgente. Son aquellas cuestiones que hoy en día nos atiborran desde los medios de descomunicación, como son las cuestiones feministas, las cuestiones LGTB y demás consonantes, las cuestiones de la Memoria Histórica, las cuestiones de la religión, las cuestiones de la igualdad de género, las cuestiones de la multiculturalidad, etc. En resumen, cuestiones que poco o nada importan a la sociedad española y sí a una clase política completamente alejada de la realidad y de la población que dicen representar. Una clase política que nos ha llevado al abismo dedicándose a gobernar y a legislar como mejor y únicamente saben; En aburrimiento. Un aburrimiento que nos ha costado ya demasiado caro y cuyas consecuencias son ya irreparables tanto para nosotros como ciudadanos como para el país en sí. Por desgracia, ya es demasiado tarde para dar marcha atrás.
sábado, 5 de mayo de 2018
Fin de ETA
Ayer, después de sesenta años de terror, asesinatos, crímenes, atentados y secuestros, la banda terrorista ETA anunció su disolución definitiva. Hoy, la banda terrorista hizo de manera simbólica su disolución en un acto en Francia con la presencia de miembros de la izquierda abertzale como Otegi, el PNV y Podemos, entre algunas autoridades extranjeras. Se acabó ETA, sí, pero ¿A qué precio?. ¿Verdaderamente ha triunfado el Estado de Derecho y han perdido rotundamente los terroristas?, ¿Qué ocurrirá a partir de ahora?. Estas y otras muchas preguntas son las que nos formulamos ahora muchos después de que los asesinos anunciasen hace sólo unas horas su fin definitivo.
Para empezar cabe decir que ETA no ha sido derrotada. ETA se ha disuelto, es verdad, pero por desgracia no ha sido derrotada. ¿Acaso es derrota el hecho de que los terroristas estén en estos momentos en las instituciones vascas y en el parlamento español?, ¿Acaso es derrota que los terroristas cobren dinero público mientras desde las instituciones afirman que aquí han existido víctimas en ambos bandos?, ¿Acaso es derrota el hecho de que tras sesenta años sembrando el terror y el pánico en la sociedad española afirmen orgullosos que ahora les toca defender la independencia del País Vasco desde las instituciones?, ¿Acaso es derrota que estos criminales no hayan pedido perdón a las víctimas tras 858 asesinatos, 80 secuestros, y 358 crímenes sin resolver?, ¿Acaso es derrota el hecho de que hay voces que están exigiéndole ya al gobierno el acercamiento de presos etarras a las cárceles del País Vasco?, ¿Qué clase de derrota etarra es esta?. No se confundan, señores, si aquí hay unos derrotados, éstos somos nosotros, la sociedad española, que vemos cómo esta banda de hijos de puta ponen fin a estos sesenta años de terrorismo con el orgullo de haber cumplido con su deber, no de obtener la independencia vasca, pero sí de ocupar actualmente un papel político determinante en el País Vasco tras haber sembrado el miedo y haber teñido de sangre inocente las calles en el resto del país.
¿Y a quiénes les debemos todo esto? A los sucesivos gobiernos de España, pero muy especialmente a los dos últimos. Los nefastos gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy han sido determinantes para que ahora ETA se disuelva con la cabeza bien alta por los crímenes cometidos. Las negociaciones de Zapatero con ETA en 2006 fueron cruciales para su posterior comunicado el 20 de octubre de 2011 con el anuncio en el que declaraba su renuncia definitiva a la lucha armada, y ahora con este último comunicado en el que anuncia su disolución. A día de hoy todavía no se sabe hasta qué punto llegaron las negociaciones del gobierno de Zapatero con la banda terrorista, aunque con el paso de los años estamos viendo que los acuerdos para el fin del terrorismo etarra pasaban por la presencia de ETA en las instituciones y la posibilidad de que el País Vasco pudiese abordar la independencia en un futuro referéndum. Lo primero ya se ha cumplido, lo segundo es probable que ocurra. El gobierno vasco ya trabaja en una reforma del estatuto de Gernika en el que ya se baraja el reconocimiento como "Nacionalidad" de Vascongadas. Hace unos días salía a la luz parte de los documentos relacionados con las negociaciones de 2006 en las que se hablaba abiertamente de una reforma del estatuto vasco tras las elecciones municipales de 2007, donde se reconocería la "Identidad nacional" del País Vasco. Doce años después se está comprobando que la hoja de ruta marcada por Zapatero y Rubalcaba, y seguida por Rajoy, es una realidad. Y queda por ver qué ocurrirá a partir de ahora con Navarra, otro de los puntos en los que el gobierno de Zapatero y ETA hablaron largo y tendido durante la tregua.
De momento la cuestión principal y los pasos a seguir en esta hoja de ruta es el acercamiento de presos, lo cual se da ya por hecho por mucho que el gobierno de Rajoy anuncie a bombo y platillo que no habrá concesiones. Hay que ser necio para creerse esto, y menos de aquél que dijo hace sólo un año que no habría referéndum en Cataluña ni declaración de independencia. El gobierno de Rajoy ha adoptado la hoja de ruta de las negociaciones de Zapatero y se ha propuesto bajarse los pantalones y los calzoncillos en la cuestión terrorista (Así como en todas las demás), lo cual supone la sexagésimo cuarta traición que este gobierno realiza ante su electorado y ante toda la sociedad española. El 11-M marcó indudablemente un antes y un después en nuestro país y en la cuestión terrorista, y como resultado de ese atentado tanto Zapatero como Rajoy han traicionado a las víctimas del terrorismo y se han rendido ante una banda de asesinos que ahora ve más cerca su oportunidad de alcanzar sus objetivos políticos. Que nadie piense que ETA se disolvería sin más, sin ninguna concesión a cambio, aunque esa concesión no fuese inminente. Hasta ahora habíamos visto las consecuencias de la declaración de octubre de 2011, y a partir de ahora veremos en los próximos meses y años las nuevas consecuencias de esta última declaración. La cuestión terrorista vasca puede que se haya cerrado falsamente ahora, pero a partir de este momento puede que haya comenzado el auténtico proceso de independencia del País Vasco. Un proceso de independencia que contará con el respaldo indudable del nacionalismo catalán. Por cierto, cabe decir, que gracias a la inacción del gobierno de Rajoy, Cataluña se encuentra en estos momentos en un escenario de odio independentista tan cargado, que casi se podría decir que se encuentra en un escenario preterrorista. Quizás el terrorismo vasco, aunque falsamente, insisto, haya terminado, pero por desgracia puede que esta misma lacra surja en Cataluña en breve como consecuencia de todo lo que allí se está produciendo, y mucho me temo que así acabará ocurriendo.
En fin, en estas circunstancias de humillación para las víctimas y para la sociedad española, sólo cabe recordar y homenajear a las 858 víctimas mortales asesinadas por esta banda de asesinos y criminales. Han sido sesenta años de asesinatos, de tiros en la nuca, de coches bomba, de secuestros, de extorsiones, de amenazas, de miedo, de terror, de pánico. Eso jamás debemos olvidarlo por mucho que algunos compinches de los terroristas hablen ahora de pasar página y olvidarlo todo. No, pandilla de miserables, no debemos ni podemos olvidar jamás esta dictadura sanguinaria en la que España se ha visto inmersa durante más de medio siglo. Yo no puedo olvidar asesinatos como el de Miguel Ángel Blanco en 1997, un caso que a mí me impactó a pesar de la poca edad que yo tenía por entonces (Sólo cinco años). Recuerdo ir con mi madre a la manifestación en Sevilla a las horas posteriores al asesinato de Miguel Ángel. Recuerdo a los ciudadanos gritando como una sola voz "Miguel Ángel" y el canto unánime de los allí presentes de la famosa canción de la transición "Libertad sin ira", y recuerdo cómo unas vecinas que también estaban en esa misma manifestación me pusieron un pequeño crespón negro mientras me decían "Hijo, por la paz y por la libertad". A pesar de mi corta edad y aunque en aquella época no sabía los motivos por los que ese joven muchacho de Érmua había sido asesinado ni el porqué ese asesinato hizo levantar a todo un país, jamás olvidaré aquél momento ni aquella manifestación. Sirva desde aquí este pequeño recuerdo como homenaje a Miguel Ángel y a todas las víctimas del terrorismo etarra, las únicas víctimas que en realidad ha habido en estos sesenta años de la historia de España. Por mi parte lo tengo muy claro y lo grito nuevamente a los cuatro vientos: Ni olvido ni perdono. DEP las 858 víctimas mortales.
Para empezar cabe decir que ETA no ha sido derrotada. ETA se ha disuelto, es verdad, pero por desgracia no ha sido derrotada. ¿Acaso es derrota el hecho de que los terroristas estén en estos momentos en las instituciones vascas y en el parlamento español?, ¿Acaso es derrota que los terroristas cobren dinero público mientras desde las instituciones afirman que aquí han existido víctimas en ambos bandos?, ¿Acaso es derrota el hecho de que tras sesenta años sembrando el terror y el pánico en la sociedad española afirmen orgullosos que ahora les toca defender la independencia del País Vasco desde las instituciones?, ¿Acaso es derrota que estos criminales no hayan pedido perdón a las víctimas tras 858 asesinatos, 80 secuestros, y 358 crímenes sin resolver?, ¿Acaso es derrota el hecho de que hay voces que están exigiéndole ya al gobierno el acercamiento de presos etarras a las cárceles del País Vasco?, ¿Qué clase de derrota etarra es esta?. No se confundan, señores, si aquí hay unos derrotados, éstos somos nosotros, la sociedad española, que vemos cómo esta banda de hijos de puta ponen fin a estos sesenta años de terrorismo con el orgullo de haber cumplido con su deber, no de obtener la independencia vasca, pero sí de ocupar actualmente un papel político determinante en el País Vasco tras haber sembrado el miedo y haber teñido de sangre inocente las calles en el resto del país.
¿Y a quiénes les debemos todo esto? A los sucesivos gobiernos de España, pero muy especialmente a los dos últimos. Los nefastos gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy han sido determinantes para que ahora ETA se disuelva con la cabeza bien alta por los crímenes cometidos. Las negociaciones de Zapatero con ETA en 2006 fueron cruciales para su posterior comunicado el 20 de octubre de 2011 con el anuncio en el que declaraba su renuncia definitiva a la lucha armada, y ahora con este último comunicado en el que anuncia su disolución. A día de hoy todavía no se sabe hasta qué punto llegaron las negociaciones del gobierno de Zapatero con la banda terrorista, aunque con el paso de los años estamos viendo que los acuerdos para el fin del terrorismo etarra pasaban por la presencia de ETA en las instituciones y la posibilidad de que el País Vasco pudiese abordar la independencia en un futuro referéndum. Lo primero ya se ha cumplido, lo segundo es probable que ocurra. El gobierno vasco ya trabaja en una reforma del estatuto de Gernika en el que ya se baraja el reconocimiento como "Nacionalidad" de Vascongadas. Hace unos días salía a la luz parte de los documentos relacionados con las negociaciones de 2006 en las que se hablaba abiertamente de una reforma del estatuto vasco tras las elecciones municipales de 2007, donde se reconocería la "Identidad nacional" del País Vasco. Doce años después se está comprobando que la hoja de ruta marcada por Zapatero y Rubalcaba, y seguida por Rajoy, es una realidad. Y queda por ver qué ocurrirá a partir de ahora con Navarra, otro de los puntos en los que el gobierno de Zapatero y ETA hablaron largo y tendido durante la tregua.
De momento la cuestión principal y los pasos a seguir en esta hoja de ruta es el acercamiento de presos, lo cual se da ya por hecho por mucho que el gobierno de Rajoy anuncie a bombo y platillo que no habrá concesiones. Hay que ser necio para creerse esto, y menos de aquél que dijo hace sólo un año que no habría referéndum en Cataluña ni declaración de independencia. El gobierno de Rajoy ha adoptado la hoja de ruta de las negociaciones de Zapatero y se ha propuesto bajarse los pantalones y los calzoncillos en la cuestión terrorista (Así como en todas las demás), lo cual supone la sexagésimo cuarta traición que este gobierno realiza ante su electorado y ante toda la sociedad española. El 11-M marcó indudablemente un antes y un después en nuestro país y en la cuestión terrorista, y como resultado de ese atentado tanto Zapatero como Rajoy han traicionado a las víctimas del terrorismo y se han rendido ante una banda de asesinos que ahora ve más cerca su oportunidad de alcanzar sus objetivos políticos. Que nadie piense que ETA se disolvería sin más, sin ninguna concesión a cambio, aunque esa concesión no fuese inminente. Hasta ahora habíamos visto las consecuencias de la declaración de octubre de 2011, y a partir de ahora veremos en los próximos meses y años las nuevas consecuencias de esta última declaración. La cuestión terrorista vasca puede que se haya cerrado falsamente ahora, pero a partir de este momento puede que haya comenzado el auténtico proceso de independencia del País Vasco. Un proceso de independencia que contará con el respaldo indudable del nacionalismo catalán. Por cierto, cabe decir, que gracias a la inacción del gobierno de Rajoy, Cataluña se encuentra en estos momentos en un escenario de odio independentista tan cargado, que casi se podría decir que se encuentra en un escenario preterrorista. Quizás el terrorismo vasco, aunque falsamente, insisto, haya terminado, pero por desgracia puede que esta misma lacra surja en Cataluña en breve como consecuencia de todo lo que allí se está produciendo, y mucho me temo que así acabará ocurriendo.
En fin, en estas circunstancias de humillación para las víctimas y para la sociedad española, sólo cabe recordar y homenajear a las 858 víctimas mortales asesinadas por esta banda de asesinos y criminales. Han sido sesenta años de asesinatos, de tiros en la nuca, de coches bomba, de secuestros, de extorsiones, de amenazas, de miedo, de terror, de pánico. Eso jamás debemos olvidarlo por mucho que algunos compinches de los terroristas hablen ahora de pasar página y olvidarlo todo. No, pandilla de miserables, no debemos ni podemos olvidar jamás esta dictadura sanguinaria en la que España se ha visto inmersa durante más de medio siglo. Yo no puedo olvidar asesinatos como el de Miguel Ángel Blanco en 1997, un caso que a mí me impactó a pesar de la poca edad que yo tenía por entonces (Sólo cinco años). Recuerdo ir con mi madre a la manifestación en Sevilla a las horas posteriores al asesinato de Miguel Ángel. Recuerdo a los ciudadanos gritando como una sola voz "Miguel Ángel" y el canto unánime de los allí presentes de la famosa canción de la transición "Libertad sin ira", y recuerdo cómo unas vecinas que también estaban en esa misma manifestación me pusieron un pequeño crespón negro mientras me decían "Hijo, por la paz y por la libertad". A pesar de mi corta edad y aunque en aquella época no sabía los motivos por los que ese joven muchacho de Érmua había sido asesinado ni el porqué ese asesinato hizo levantar a todo un país, jamás olvidaré aquél momento ni aquella manifestación. Sirva desde aquí este pequeño recuerdo como homenaje a Miguel Ángel y a todas las víctimas del terrorismo etarra, las únicas víctimas que en realidad ha habido en estos sesenta años de la historia de España. Por mi parte lo tengo muy claro y lo grito nuevamente a los cuatro vientos: Ni olvido ni perdono. DEP las 858 víctimas mortales.
martes, 1 de mayo de 2018
2001; Fin de la civilización humana
Ayer vi en las redes sociales una publicación en la que se recordaba los veinte años de una serie televisiva que Telecinco emitió en 1998. La serie en cuestión se llamaba "Hermanas". Era una serie que narraba en un tono de tragicomedia las vivencias cotidianas de unas monjas en un convento de Madrid. Yo, que por entonces contaba con sólo seis años, era un seguidor de dicha serie y la veía siempre que podía. El hecho de haber visto ayer la publicación de los veinte años de la emisión de dicha serie me hizo traer muy buenos recuerdos de mi niñez y me hizo reflexionar sobre muchas cosas. De esas cosas precisamente quería hablar yo hoy en esta entrada.
Una de las cosas que se me vino a la mente ayer cuando vi la publicación fue "Esta serie jamás podría emitirse hoy en día". ¿Por qué digo esto? Básicamente porque hablamos de una serie que aunque en sus tiempos podría ser vista como algo "Progre", veinte años después refleja todo lo contrario. Ayer, aprovechando que vi la publicación, aproveché para mirar por Youtube si había algún vídeo de dicha serie. Efectivamente, para mi sorpresa y alegría pude comprobar que la serie está colgada íntegramente en Youtube, por lo que decidí echarle un vistazo después de veinte años y recordar viejos tiempos. A día de hoy esta serie sería vista como conservadora y tradicional en comparación con las series que actualmente se emiten, por lo que creo que una serie con estas características no tendría por desgracia cabida en la sociedad española actual, y más en este nuevo tiempo en el que las creencias religiosas, en especial la Cristiana, está perseguida y discriminada en todo el mundo, lo que hace que su posibilidad de ser emitida en una cadena nacional fuese más que improbable.
A raiz de este tema comencé ayer a pensar en las series y programas que durante mi niñez se emitían. Recordé series populares de los noventa como "Al salir de clase", "Médico de familia", "Compañeros", "Farmacia de guardia" (Aunque esta última era más pequeño y no tengo apenas recuerdos de ella), etc. En definitiva, series juveniles y familiares que aunque trataban en muchos aspectos problemas como las drogas y otras cuestiones, lo hacían de un modo correcto que ninguno se llevaba las manos a la cabeza a la hora de verlas. También si uno echa la vista atrás y recuerda los programas, que se emitían hace dos décadas reconocerá la calidad de dichos programas en comparación con los de ahora. Lo mismo se puede decir de algo tan sencillo como la música, la cuál hoy en día no transmite ni enseña absolutamente nada en comparación a esa música cuyo grandes compositores del siglo XX nos trasmitieron tanto a través de las letras de sus canciones. Por ello, veinte lejanos años después de aquellos nostálgicos tiempos, uno ve la actualidad y se pregunta; ¿Cómo hemos llegado a este nivel de degradación y declive en la sociedad?, ¿Cómo es posible que hayan cambiado tanto las cosas desde entonces?, ¿Dónde queda esa sociedad tradicional y respetuosa de décadas atrás? El mundo ha cambiado completamente y para peor desde comienzos de la década del 2000. La sociedad no es ya ni siquiera la sombra de lo que fue en su momento, el respeto se ha perdido, la violencia es el pan nuestro de cada día en la actualidad, y los programas y series de televisión son pura basura donde no se enseña al espectador nada, sólo entretenimiento absurdo, vomitivo y de baja calidad. Con ello no quiero decir que la sociedad en la que vivíamos hasta hace dos décadas fuese el paraíso, pero sí creo que, dentro de lo que cabe, era un mundo relativamente más tranquilo y sosegado que el actual.
¿Cuándo creo yo que empezó el inicio de todo esto y por consiguiente el fin de esa sociedad tradicional y ese mundo "Tranquilo"? Lo acabo de decir; Sin lugar a dudas en el año 2001, y para ser más exactos, el día 11 de septiembre de 2001. Si uno analiza a fondo la cuestión, a raíz de la llegada del II Milenio de nuestra era Cristiana, y concretamente con la llegada de los atentados del 11-S en EEUU, nuestras vidas dieron un vuelco por completo que provocó dejar atrás esos años y décadas de "Tranquilidad y sosiego". El ser humano se vio obligado a asimilar que vivíamos en un mundo donde el terrorismo global se convirtió de la noche a la mañana en el principal protagonista de nuestra nueva era. Desde aquel fatídico día que cambió la historia de la humanidad y puso fin a la sociedad y al mundo que habíamos conocido, todo fue cayendo en picado; Las guerras comenzaron a ser lo habitual en la prensa. Día sí y día también, la población almorzaba con la muerte de soldados o civiles en Oriente Medio, con atentados y asesinatos indiscriminados por doquier, con la amenaza de un terrorismo global cada vez más fuerte, con la aparición de nuevas enfermedades. Perdimos con ello la inocencia, perdimos con ello la naturalidad y la sencillez de nuestra vida pasada y habíamos entrado en una nueva era donde el terror era nuestro principal e inseparable acompañante. También entramos con la llegada del 2001 en la "Era de la tecnología" o "Era digital", donde la informática se ha convertido hasta el día de hoy en el elemento clave de la llegada del siglo XXI. Con la tecnología todo cambió también, nos abrimos a un nuevo mundo globalizado e informático y dejamos atrás para siempre el aspecto humano. ¿Quién no ve ésto cuando uno está por ejemplo entre familia o amigos y observa cómo todo el mundo está centrado exclusivamente en el móvil y no en las personas y seres queridos que tiene a su lado?. ¿Quién iba a pensar hace sólo veinte años que esta escena surrealista en la que somos esclavos de nuestros propios aparatos tecnológicos se iba a producir? Sin lugar a dudas la tecnología ha conseguido borrar de nuestro ser el elemento humano y ha conseguido convertirnos en robots de carne y hueso.
Como prueba de hasta qué punto hemos llegado como especie sólo hay que fijarse en aquellos que han nacido y crecido en esta última década. Hace sólo unos meses, concretamente en Navidad, fui a la famosa tienda internacional de juguetes que tiene su sede aquí en los Arcos de Sevilla. Me estoy refiriendo como no podía ser menos, a la famosa tienda "ToyRus", un establecimiento repleto de juguetes al que de pequeño iba ilusionado para ver lo que posteriormente pedía por carta a los Reyes Magos. Pues bien, ¿Cuál fue mi sorpresa cuando después de muchos años visité esta nostálgica tienda? No había apenas juguetes. Una tienda a la que hace veinte años iba y la cual estaba a revosar hasta su techo de juguetes, no tenía ya juguetes en ella. ¿La respuesta? Los niños ya no buscan juguetes, sino móviles, portátiles, aparatos tecnológicos y si acaso videojuegos. La niñez que los de mi generación y yo habíamos tenido era ya algo ubicado en un remoto pasado. Los críos ya no son críos, no actúan como tales. Son simplemente "Futuros adultos" que desde su nacimiento están siendo malcriados en este nuevo mundo de tecnología y falta de valores. La niñez ha desaparecido y con ello ha desaparecido hasta la inocencia de ellos. Volviendo al escenario que visualicé hace unos meses, cuando vi aquella deplorable escena sólo pude pensar para mí mismo; "Dios mío, gracias por darme la oportunidad de haber nacido en la que sin lugar a dudas fue la última década de la humanidad y disfrutar de ser niño.".
Sí señores, la llegada del 2001 y del 11-S en concreto fueron el origen de todo este nuevo mundo en el que ahora estamos atormentados. La llegada de un mundo deshumanizado y sin valores y el punto y final a una década que para mí es como ya acabo de decir, la última década de la humanidad. Insisto en que no quiero decir con todo esto que antes de la llegada del nuevo siglo todo fuese un cuento de hadas, ni muchísimo menos. Habíamos pasado un siglo muy peligroso en el que la humanidad casi llega a su exterminio, y muchos siglos atrás fueron una auténtica pesadilla y horror. Pero aún así y por muchos contras que tuviesen todos estos siglos pasados que el ser humano ha vivido, todas estos periodos tienen algo que dejó de existir con la llegada de este nuevo milenio, que probablemente será el último de la raza humana. Teníamos valores y por muy difícil que parezca, teníamos humanidad. Elementos, entre otros muchos, que ya son parte del pasado y que por desgracia nunca volveremos a recuperar. Puede que como dicen por ahí algunos conspiranóicos, la llegada de ese tiempo nuevo que representaba los 2.000 años de la llegada de Cristo y por ende del Cristianismo en la tierra, fuese el momento perfecto para la élite de cambiar por completo el curso de la historia y con él, el de la vida de todos nosotros. En definitiva, llevar a efecto un fin de ciclo y la consecuente implantación de un Nuevo Orden Mundial. Si esto fue así, felicidades a los promotores; Consiguieron destruir a la humanidad y crear este infierno en el que ahora estamos inmersos, y que es la antesala del fin de nuestra especie, cuyo desenlace está más próximo que nunca.
Una de las cosas que se me vino a la mente ayer cuando vi la publicación fue "Esta serie jamás podría emitirse hoy en día". ¿Por qué digo esto? Básicamente porque hablamos de una serie que aunque en sus tiempos podría ser vista como algo "Progre", veinte años después refleja todo lo contrario. Ayer, aprovechando que vi la publicación, aproveché para mirar por Youtube si había algún vídeo de dicha serie. Efectivamente, para mi sorpresa y alegría pude comprobar que la serie está colgada íntegramente en Youtube, por lo que decidí echarle un vistazo después de veinte años y recordar viejos tiempos. A día de hoy esta serie sería vista como conservadora y tradicional en comparación con las series que actualmente se emiten, por lo que creo que una serie con estas características no tendría por desgracia cabida en la sociedad española actual, y más en este nuevo tiempo en el que las creencias religiosas, en especial la Cristiana, está perseguida y discriminada en todo el mundo, lo que hace que su posibilidad de ser emitida en una cadena nacional fuese más que improbable.
A raiz de este tema comencé ayer a pensar en las series y programas que durante mi niñez se emitían. Recordé series populares de los noventa como "Al salir de clase", "Médico de familia", "Compañeros", "Farmacia de guardia" (Aunque esta última era más pequeño y no tengo apenas recuerdos de ella), etc. En definitiva, series juveniles y familiares que aunque trataban en muchos aspectos problemas como las drogas y otras cuestiones, lo hacían de un modo correcto que ninguno se llevaba las manos a la cabeza a la hora de verlas. También si uno echa la vista atrás y recuerda los programas, que se emitían hace dos décadas reconocerá la calidad de dichos programas en comparación con los de ahora. Lo mismo se puede decir de algo tan sencillo como la música, la cuál hoy en día no transmite ni enseña absolutamente nada en comparación a esa música cuyo grandes compositores del siglo XX nos trasmitieron tanto a través de las letras de sus canciones. Por ello, veinte lejanos años después de aquellos nostálgicos tiempos, uno ve la actualidad y se pregunta; ¿Cómo hemos llegado a este nivel de degradación y declive en la sociedad?, ¿Cómo es posible que hayan cambiado tanto las cosas desde entonces?, ¿Dónde queda esa sociedad tradicional y respetuosa de décadas atrás? El mundo ha cambiado completamente y para peor desde comienzos de la década del 2000. La sociedad no es ya ni siquiera la sombra de lo que fue en su momento, el respeto se ha perdido, la violencia es el pan nuestro de cada día en la actualidad, y los programas y series de televisión son pura basura donde no se enseña al espectador nada, sólo entretenimiento absurdo, vomitivo y de baja calidad. Con ello no quiero decir que la sociedad en la que vivíamos hasta hace dos décadas fuese el paraíso, pero sí creo que, dentro de lo que cabe, era un mundo relativamente más tranquilo y sosegado que el actual.
¿Cuándo creo yo que empezó el inicio de todo esto y por consiguiente el fin de esa sociedad tradicional y ese mundo "Tranquilo"? Lo acabo de decir; Sin lugar a dudas en el año 2001, y para ser más exactos, el día 11 de septiembre de 2001. Si uno analiza a fondo la cuestión, a raíz de la llegada del II Milenio de nuestra era Cristiana, y concretamente con la llegada de los atentados del 11-S en EEUU, nuestras vidas dieron un vuelco por completo que provocó dejar atrás esos años y décadas de "Tranquilidad y sosiego". El ser humano se vio obligado a asimilar que vivíamos en un mundo donde el terrorismo global se convirtió de la noche a la mañana en el principal protagonista de nuestra nueva era. Desde aquel fatídico día que cambió la historia de la humanidad y puso fin a la sociedad y al mundo que habíamos conocido, todo fue cayendo en picado; Las guerras comenzaron a ser lo habitual en la prensa. Día sí y día también, la población almorzaba con la muerte de soldados o civiles en Oriente Medio, con atentados y asesinatos indiscriminados por doquier, con la amenaza de un terrorismo global cada vez más fuerte, con la aparición de nuevas enfermedades. Perdimos con ello la inocencia, perdimos con ello la naturalidad y la sencillez de nuestra vida pasada y habíamos entrado en una nueva era donde el terror era nuestro principal e inseparable acompañante. También entramos con la llegada del 2001 en la "Era de la tecnología" o "Era digital", donde la informática se ha convertido hasta el día de hoy en el elemento clave de la llegada del siglo XXI. Con la tecnología todo cambió también, nos abrimos a un nuevo mundo globalizado e informático y dejamos atrás para siempre el aspecto humano. ¿Quién no ve ésto cuando uno está por ejemplo entre familia o amigos y observa cómo todo el mundo está centrado exclusivamente en el móvil y no en las personas y seres queridos que tiene a su lado?. ¿Quién iba a pensar hace sólo veinte años que esta escena surrealista en la que somos esclavos de nuestros propios aparatos tecnológicos se iba a producir? Sin lugar a dudas la tecnología ha conseguido borrar de nuestro ser el elemento humano y ha conseguido convertirnos en robots de carne y hueso.
Como prueba de hasta qué punto hemos llegado como especie sólo hay que fijarse en aquellos que han nacido y crecido en esta última década. Hace sólo unos meses, concretamente en Navidad, fui a la famosa tienda internacional de juguetes que tiene su sede aquí en los Arcos de Sevilla. Me estoy refiriendo como no podía ser menos, a la famosa tienda "ToyRus", un establecimiento repleto de juguetes al que de pequeño iba ilusionado para ver lo que posteriormente pedía por carta a los Reyes Magos. Pues bien, ¿Cuál fue mi sorpresa cuando después de muchos años visité esta nostálgica tienda? No había apenas juguetes. Una tienda a la que hace veinte años iba y la cual estaba a revosar hasta su techo de juguetes, no tenía ya juguetes en ella. ¿La respuesta? Los niños ya no buscan juguetes, sino móviles, portátiles, aparatos tecnológicos y si acaso videojuegos. La niñez que los de mi generación y yo habíamos tenido era ya algo ubicado en un remoto pasado. Los críos ya no son críos, no actúan como tales. Son simplemente "Futuros adultos" que desde su nacimiento están siendo malcriados en este nuevo mundo de tecnología y falta de valores. La niñez ha desaparecido y con ello ha desaparecido hasta la inocencia de ellos. Volviendo al escenario que visualicé hace unos meses, cuando vi aquella deplorable escena sólo pude pensar para mí mismo; "Dios mío, gracias por darme la oportunidad de haber nacido en la que sin lugar a dudas fue la última década de la humanidad y disfrutar de ser niño.".
Sí señores, la llegada del 2001 y del 11-S en concreto fueron el origen de todo este nuevo mundo en el que ahora estamos atormentados. La llegada de un mundo deshumanizado y sin valores y el punto y final a una década que para mí es como ya acabo de decir, la última década de la humanidad. Insisto en que no quiero decir con todo esto que antes de la llegada del nuevo siglo todo fuese un cuento de hadas, ni muchísimo menos. Habíamos pasado un siglo muy peligroso en el que la humanidad casi llega a su exterminio, y muchos siglos atrás fueron una auténtica pesadilla y horror. Pero aún así y por muchos contras que tuviesen todos estos siglos pasados que el ser humano ha vivido, todas estos periodos tienen algo que dejó de existir con la llegada de este nuevo milenio, que probablemente será el último de la raza humana. Teníamos valores y por muy difícil que parezca, teníamos humanidad. Elementos, entre otros muchos, que ya son parte del pasado y que por desgracia nunca volveremos a recuperar. Puede que como dicen por ahí algunos conspiranóicos, la llegada de ese tiempo nuevo que representaba los 2.000 años de la llegada de Cristo y por ende del Cristianismo en la tierra, fuese el momento perfecto para la élite de cambiar por completo el curso de la historia y con él, el de la vida de todos nosotros. En definitiva, llevar a efecto un fin de ciclo y la consecuente implantación de un Nuevo Orden Mundial. Si esto fue así, felicidades a los promotores; Consiguieron destruir a la humanidad y crear este infierno en el que ahora estamos inmersos, y que es la antesala del fin de nuestra especie, cuyo desenlace está más próximo que nunca.
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