viernes, 7 de diciembre de 2018

Antes muertos que sin silla

En 2004, la cantante de Ayamonte, María Isabel, representó a España en el festival de eurojunior con la canción "Antes muerta que sencilla", canción que le valió la victoria en dicho certamen. Pues bien, catorce años después, también otra andaluza y un madrileño viven obsesionados con una cuestión bastante parecida; "Antes muerto que sin silla". Así se encuentra en estos momentos Pedro Sánchez y Susana Díaz desde que el pasado domingo, el PSOE se llevase un batacazo electoral histórico en el sur de España. Un batacazo con el que la izquierda ni nadie contaba y que ha sido el desencadenante para que en la calle Ferraz se haya abierto nuevamente y como diría Estela Reynols "El cajón de mierda". Desde esta pasada semana, la guerra entre Susana Díaz y Pedro Sánchez se ha vuelto a recrudecer debido a las presiones por parte del actual presidente del desgobierno a la hora de exigir a Díaz que renuncie como líder del PSOE andaluz y como candidata a la presidencia de la junta tras los malos resultados electorales. Una presión que por supuesto, Susana ha rechazado de forma tajante, y es que la del Tardón sigue sin hacer ni una sóla autocrítica sobre su gestión y sobre los errores que le ha llevado a cosechar este resultado pésimo para el partido de los EREs, de la cocaína y de los prostíbulos.

Susana cree que puede resistir la presión que Sánchez lleve a cabo contra ella durante estas próximas semanas, del mismo modo que Sánchez cree que haciendo una buena jugada maestra, su permanencia en la Moncloa está garantizada. Y es que el presidente del gobierno no para de dar bandazos y de sorprendernos cada día. Una vez que había dejado claro que su gobierno no iba a presentar los presupuestos generales del estado para el año que viene al carecer de los apoyos de los golpistas y de los etarras, estos días ha confirmado que finalmente sí se presentarán los presupuestos, con el objetivo de que los catalanes y los vascos se posicionen. Unos motivos surrealistas, ya que el gobierno está obligado por ley a presentar ante el congreso los PGE todos los años, con independencia de que éstos sean aprobados o rechazados por las cortes generales.

Por si esto fuera poco, según parece, nuestro querido presi está orquestando un plan B por si finalmente se produce el tan temido rechazo de los PGE por parte de los etarras y los independentistas. Según parece, Sánchez estaría pensando en convocar de una vez por todas elecciones generales, las cuales serían en marzo del 2019. Una fecha que no afectaría a las elecciones municipales, autonómicas y europeas de mayo de ese mismo año, y en la que varios presidentes autonómicos han declarado a Sánchez que estarían dispuestos a adelantar sus propias elecciones autonómicas si el jefe del gobierno decidiese finalmente hacerlas coincidir en mayo, ya que los presidentes autonómicos no quieren compartir cartel electoral con el inquilino de la Moncloa.

De esta forma, Sánchez cree que convocando elecciones generales con antelación puede detener el avance imparable de VOX en unas elecciones a nivel nacional, y con ello un pacto de derechas que permita a Casado acceder a la Moncloa. Por supuesto nadie sabe cuál va a ser el resultado de VOX en las próximas elecciones, pero en lo que a mí respecta estoy plenamente convencido que aunque el PP ganase las elecciones generales, Sánchez volvería a pactar con Podemos, así como con los independentistas y etarras antes que abandonar la jefatura del gobierno, repitiendo así su jugada fallida de marzo de 2016 donde intentó ser presidente del gobierno con el apoyo de Ciudadanos, y un intento de apoyo con Podemos que no llegó a prosperar y que fue el detonante para que fracasase su intento de llegar a la Moncloa tras haber perdido las elecciones generales de diciembre de 2015. Estamos pues, como ya he dicho en otras ocasiones, ante un ser sin escrúpulos y una mala persona, el cual estaría dispuesto a todo con tal de permanecer en el poder que con tantas ansias desea conservar. Lo que pase después de pactar con los enemigos de España ya se verá, lo importante es mantener la Moncloa por las buenas o por las malas.

En lo que respecta por aquí abajo, Susana confía, como ya he dicho antes, en resistir todos los golpes que reciba de aquí a unas semanas con el objetivo de que dé un paso atrás en beneficio del PSOE, con tal de que los socialistas puedan seguir controlando Andalucía tras cuarenta años de régimen corrupto-unipartidista. El problema para los socialistas está en que Susana no se quiere ir. Ya lo ha dicho por activa y por pasiva, e incluso ha afirmado que si pierde el gobierno está dispuesta a irse a la oposición, pero que no dará jamás un paso atrás.

Susana, al igual que Rajoy en 2016 y al igual que ella misma en 2015, disfruta de una posición de ventaja; La de presidenta en funciones, lo cual le permite ver la situación postelectoral todavía desde el gobierno. En estos casos, y al igual que hizo Mariano, lo mejor que se puede hacer en estos casos es no hacer nada. Dejar que los partidos de la oposición se maten entre ellos a la hora de decidir quién desbanca al PSOE de la junta de Andalucía. El PP quiere gobernar por fin Andalucía después de 40 años en la oposición (Una oposición muy cómoda para éstos, todo hay que decirlo), el problema reside en que Ciudadanos también quiere la presidencia de la junta. Y es que los naranjitos se han inventado un nuevo término bastante peligroso y que hace que los de Albert Rivera vean los resultados electorales según les convenga a ellos. Ciudadanos cree que ellos han sido los "Ganadores morales" de las elecciones, ya que según ellos, aunque el PSOE ha ganado en votos, y el PP ha quedado segundo pero es el partido que encabeza el bando ganador en estas elecciones, los naranjitos creen que ambos están incapacitados para gobernar debido a los casos de corrupción que tienen acumulados, lo cual le da a ellos la legitimidad moral de formar gobierno aunque hayan quedado terceros. Tócate los cojones, María Manuela.

Si finalmente, ni PP ni C's se ponen de acuerdo pero se presenta a la investidura algún candidato, aunque la investidura no saliese adelante, el contador atrás para unas nuevas elecciones andaluzas comenzaría a andar, lo cual daría ocasión al PSOE para aglutinar nuevamente el voto borrego de sus votantes y que el pasado domingo pasaron de ir a votar, para obtener, esta vez sí, un buen resultado que aunque no le permita obtener la mayoría absoluta, sí le permita formar gobierno con C's. Y es que ya se sabe que a Juan Marín (Candidato por Alianza Popular, por el PSOE, y por el Partido Andalucista años atrás) le encanta pactar con los socialistas por mucho que éste niegue lo contrario en campaña electoral. Ya sabemos que Marín, al igual que Albert Rivera, es un veleta de cuidado, pero que se ande con cuidado tanto él como su jefe en Madrid si Ciudadanos rechaza expulsar de la junta al partido que ha ocasionado el mayor caso de corrupción de la historia de España. Lo mismo en marzo (Si hubiese elecciones generales), como en mayo (Cuando sean las municipales y europeas) se llevan un naranjazo que les lleve a perder todo los escaños obtenidos hasta ahora.

Este es el panorama que se está viviendo en estos momentos tanto en Madrid como aquí en Sevilla. Un panorama similar en el que dos personajes están haciendo lo posible y lo imposible por mantenerse en el cargo tanto ellos como su propio partido, el cual es el mismo en los dos casos. Y es que así entiende el PSOE la democracia, al igual que los podemitas; El poder es sólo propiedad de la izquierda, y quien piense lo contrario es un fascista. O si no que se lo digan a los que después de las manifestaciones en Sevilla, Málaga y Granada han llevado a cabo protestas en Córdoba, Jaén, Almería y Cádiz, ocasionando en esta última daños a establecimientos, así como quema y destrozos en el mobiliario urbano. Y es que cómo diría Winston Churchill; "Los fascistas del futuro se llamarán a sí mismos antifascistas". O incluso se le puede preguntar al propio Sánchez, el cual afirmó en un mitin hace unos días que en Andalucía sólo debería gobernar quien ganase las elecciones. Todo un ejemplo de coherencia y sensatez para un tipo que está gobernando con el apoyo de extremistas y radicales, siendo su partido el que perdió las elecciones generales de hace dos y tres años con un resultado catastrófico. Pero en fin, ya sabemos cómo se las gasta la izquierda y cómo conciben ellos la democracia y los resultados electorales. Pedro Sánchez y Susana Díaz son el claro ejemplo de ello y de cómo morir matando con tal de no perder el poder; Antes muertos que sin sillas.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Constitución Española; Señora de las cuatro décadas

Dice Ricardo Arjona a una mujer de la cual está enamorado en su célebre canción, "Señora de las cuatro décadas", que ella es "La amalgama perfecta, entre experiencia y juventud". Pues bien, hoy, 6 de diciembre de 2018, la constitución española cumple 40 años, y por ello en el día de hoy los políticos se dedicarán a elogiar de forma similar a la norma suprema de nuestro ordenamiento jurídico. Se cumplen pues cuatro décadas de vigencia de nuestra actual carta magna, de la cual emana el sistema político español denominado desde hace unos años, también por mí, como "Régimen del 78". Como consecuencia de este aniversario, mañana se celebrará en el congreso un acto en el que asistirá el rey Felipe VI, el rey emérito Juan Carlos I, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, los ex presidentes del gobierno, los presidentes del congreso y del senado, etc. Todo un acto que se celebrará por todo lo alto para conmemorar el casi medio siglo de vida de una constitución y de un sistema político cada vez más controvertido y puesto en duda. Pero para empezar hay que preguntarse una cosa esencial en todo esto: ¿Qué hay que celebrar?.

Estamos viviendo desde hace varios años la mayor crisis constitucional de la historia de España desde hace décadas. Una crisis constitucional que emana de la rebelión por parte de un gobierno regional para independizarse del estado español. A raíz de ahí se han abierto varios frentes que nos lleva a los españoles a preguntarnos si verdaderamente la constitución española es eficiente a la hora de solucionar los problemas que se están planteando desde hace ya poco más de una década en nuestro país. Se habla pues de la necesidad de reformar la constitución y de adaptarla al escenario y a la sociedad española de 2018.

Pues bien, yo ahora me pregunto: ¿Qué vamos a reformar?, ¿Una reforma que declare España como un estado federal en términos jurídicos? No hay que olvidar que de facto España ya es un estado federal con el actual reino de Taifas que surgió de esa constitución que hoy cumple 40 años con la denominación de comunidades autónomas, la cual ha quedado más que confirmado que ha sido un fracaso total. ¿Qué se va a reformar entonces?, ¿Darle más autogobierno a las regiones que componen nuestra nación?, ¿Qué más se le va a dar a las regiones españolas que éstas no hayan conseguido a lo largo de estas cuatro décadas gracias a las negociaciones con los diferentes gobiernos de turno?. ¿Acaso desean algunos reformar la constitución para darle supremacía a unas regiones frente a otras con el fin de que éstas no consigan su anhelada e inconstitucional independencia? Parece que por ahí van los tiros. De ser así dicha reforma no sería más que un desprecio y una humillación a las diferentes regiones españolas, amparando la desigualdad y el privilegio de unas CCAA frente a otras. Por mi parte ya digo desde aquí que con mi voto que no cuenten jamás para profundizar aún más en la desintegración de España, la cual agoniza lentamente, sin prisas pero sin pausas gracias a esta constitución y a este sistema político emanado de ella.

España no necesita ninguna reforma constitucional, sino la derogación de la actual en favor de otra que acabe con este sistema que ha provocado una de las etapas de mayor bienestar en nuestra nación, sí. Pero también ha provocado una de las etapas de mayor corrupción en las instituciones políticas de nuestro país, así como de debilitamiento de España a lo largo de estos años. España no se merece sufrir más gracias a un sistema que divide a unas regiones contra otras, que ampara a una clase política que se ha instalado en sus respectivas sillas mientras roban a manos llenas, que sostiene a una monarquía inútil y anticuada, la cual no aporta absolutamente nada en la España actual y que supone más un estorbo que una solución a los graves problemas que sufre hoy nuestro país. España necesita cuanto antes un sistema republicano y centralista basado en el francés, donde los partidos independentistas y terroristas no tengan cabida alguna en nuestra sistema actual. España necesita cuanto antes acabar con este sistema antes de que el sistema acabe con España. El régimen del 78 está pues en coma, practicamente, pero se resiste a morir. Si la constitución de 1876 diseñada por Cánovas murió en 1923 con el golpe de estado de Miguel Primo de Rivera, la actual se niega a hacerlo.

¿Qué vida saludable tiene una constitución y un sistema político en donde el gobierno de la nación depende de terroristas y golpistas?, ¿Qué salud tiene una carta magna de un país donde parte de la población se manifiesta violentamente en las calles frente a unos resultados electorales?, ¿Qué estado saludable tiene una norma suprema en una nación compuesta por territorios que desean irse cuanto antes, ya sea de forma legal o ilegal, de nuestro sistema de convivencia y de nuestra comunidad social? Por mucho que en estas horas se estén emitiendo documentales, debates y programas elogiando esta ley de leyes, nuestra constitución no es ya más que papel de fumar desde hace años. Lo que no saben algunos es que aquellos que han roto las páginas de esa constitución y la han convertido en papel de fumar son esos mismos políticos, en especial aquellos que han formado parte de los sucesivos gobiernos nacionales desde 1978 hasta la fecha, a base de concesiones y de pactos que iban en contra de los intereses generales de España.

¿Acaso Adolfo Suárez pensaba en el interés general de España cuando afirmó aquello de "Café para todos"?, ¿Acaso Calvo Sotelo nos metió en la OTAN por el interés general de España?, ¿Acaso Felipe González politizó el poder judicial en 1985 en favor de los intereses del país?, ¿Acaso Aznar cedió la sanidad, la educación y la seguridad a la generalitat catalana y a los mozos de esquadra por el interés de nuestra nación?, ¿Acaso Zapatero llevó a cabo el estatuto de Cataluña, origen del actual proceso secesionista, por el interés de España?, ¿Acaso Rajoy cuando financiaba el proceso independentista catalán estaba pensando en el interés nacional?, ¿Acaso Sánchez cuando hace cesiones frente a los golpistas y les concede beneficios a éstos y a los terroristas de ETA piensa en el interes general de España? Creo que ya somos todos bastante mayorcitos como para que nos tomen tan seriamente por gilipollas. Hasta hace 20 años, esta historia calaba dentro de la sociedad española. Hoy en día y después de todo lo que llevamos vivido y sabido, aquél que siga creyéndose el cuento feliz de la transición y de estos cuarenta años de democracia es porque o bien es un ignorante, un borrego, un beneficiario del sistema actual, o las tres cosas a la vez.

Mañana habrá pues decenas de comentarios halagando la constitución, la transición, el papel del rey Juan Carlos y de la monarquía, de Suárez, y de todos los políticos en general. Y afirmarán que la redacción de la constitución se llevó a cabo en un ambiente de felicidad e ilusión del pueblo español. Un pueblo español que votó ignorante tal día como hoy de hace cuarenta años, que no sabía lo que verdaderamente estaba llevando a cabo a la hora de depositar su voto favorable en la urna aquel 6 de diciembre de 1978. Los españoles fueron (Yo no me incluyo, puesto que no nací aún) víctimas de una operación política orquestada por una élite de traidores, los cuales cada uno renunciaron a sus principios con el fin de perpetuarse en el nuevo sistema político. Los franquistas, los cuales fueron quienes volaron voluntariamente el régimen de Franco en 1976, renegado de la noche a la mañana de la obra de Franco y de los principios de la falange con el fin de seguir ostentando el poder en el nuevo sistema constitucional, los comunistas como Carrillo que traicionaron sus principios totalitarios con el objetivo de volver a participar como fuese en la vida política española que ellos mismos se encargaron de destruir en la II República, los socialistas del clan de la tortilla que abrazaron como nadie un sistema del que en buena medida sus padres habían sido altos cargos durante el franquismo, los ucedistas de Suárez que les daba igual la ideología mientras obtuviesen un buen puesto en el nuevo sistema político, los populares de Fraga que se volvieron conservadores y democristianos de la noche a la mañana para obtener representación en las cortes generales, y por último los nacionalistas, los cuales vieron esta oportunidad como la gran ocasión para formar parte de un proceso constituyente que permitiese crear un sistema político con el que poco a poco ir descuartizando. Por cierto, ¿En qué nación se permite que los redactores de una constitución sean los miembros de unos partidos que quieren acabar con ese país? Ahora dirán algunos que por entonces los nacionalistas catalanes y vascos eran "Buenos", pero ya se olvidan algunos que desde los años 80, Pujol ya estaba organizando un futuro estado catalán independiente...

En fin, creo que para desgracia de España y de todos los españoles, esta constitución puede resistir, aun estando en coma, lo suficiente como para llevarse por delante a esta gran nación que en su día fundaron los Reyes Católicos, los cuales se largarían con Colón cagando leches hacia América cuando descubriesen cómo está esa nación que un día fue "El Imperio donde no se ponía el sol". Gracias a una clase política traidora y cobarde, así como a una monarquía inútil y corrupta que se valieron de la ignorancia de un pueblo hace cuarenta años para destruir esta gran nación, hoy nuestro sistema de convivencia, así como nuestra libertad de expresión, de ideología, de religión, etc, están más que nunca en peligro. Este y no otro es el verdadero legado de una constitución y de un sistema político que, como ya he dicho antes, se resiste a morir, pero que ya ha dado su fruto después de cuarenta años de vigencia: Dividir y destruir nuestra nación, su cultura, sus raices, sus valores, su soberanía, su ser... El engendro nacido durante la transición ya ha cumplido el objetivo por el que fue creado. Ahora sólo queda dejarlo morir e incinerarlo bien para que nunca jamás vuelva a resurgir de sus cenizas.

martes, 4 de diciembre de 2018

La izquierda quiere otro 36

Las elecciones de ayer en Andalucía dieron un espectacular resultado a la formación conservadora de VOX, la cual pasó de no obtener ninguna representación en el parlamento andaluz a tener 12 escaños en el mismo. Por mi parte debo reconocer que ayer no tenía ningún interés en votar en estas elecciones, pero finalmente fui. Tras no tener un partido favorito decidí votar a VOX, un partido del que ya hablé hace unos días por aquí y que ya he dejado claro que no considero para nada que sea la solución que España necesita. Pero dentro de las principales alternativas era la que más se ajustaba a mis principios, por lo que finalmente decidí votar a la formación de Santiago Abascal, y debo añadir que aunque discrepo en algunos aspectos sobre VOX y sobre el pasado del propio Abascal, debo reconocer que a lo largo de la noche y tras conocer el buen resultado de la formación conservadora me alegré de haber depositado mi voto a este partido, aunque insisto, creo que dentro del ideario conservador no es la solución que nuestra nación necesita. Pero independientemente de esto, debo felicitar a VOX y a sus principales dirigentes, ya que han conseguido un resultado impresionante y del que se pueden sentir plenamente orgullosos. Enhorabuena.

Una vez dicho esto tengo que hacer mención al verdadero motivo de que ahora esté escribiendo esta entrada. Me refiero a la reacción violenta y nada democrática que han tenido los partidos de la izquierda, tanto por parte de sus dirigentes como por parte de sus votantes. No he visto una reacción tan totalitaria y tan peligrosa en mis veintiséis años de vida. Incluso en el año 2014, cuando hizo su aparición Podemos, la reacción, la cual fue descomunal, no le llega ni a la suela de los zapatos a lo vivido en estas últimas horas con respecto a la aparición de VOX. El propio Pablo Iglesias anunció en una rueda de prensa donde valoró el mal resultado de su formación que "Hay que salir a la calle para detener a los fascistas". ¿Qué estas queriendo decir con esto, miserable?, ¿Que hay que llevar a cabo un conflicto civil en las calles para detener lo que la sociedad ha querido a través de su voto?, ¿Sabes que lo que estás diciendo es ni mas ni menos que proponer una guerra civil entre españoles sólo porque a ti no te gusta el resultado electoral? Hay que ser una mala persona y un auténtico hijo de perra para decir semejante barbaridad. Yo comprendo que la izquierda siempre ha proclamado que hay que salir a la calle cuando la derecha ha obtenido un buen resultado, sólo hay que echar un vistazo a lo que ocurría durante la II República, que fue uno de los detonantes para el estallido del golpe de estado militar y la guerra civil, pero estamos aunque a algunos les pese en el año 2018, y no en 1934.

Pues bien, dicho y hecho. Si más pronto ordena el líder supremo en mandar a la calle a sus ejército de miserables a poner el grito en el cielo sobre el resultado electoral, más pronto éstos ocupan la calle, como ha ocurrido hoy aquí en Sevilla, en Granada y en Málaga. El centro de Sevilla ha sido hoy ocupado por una multitud de indeseables, los cuales han lanzado consignas en contra de VOX y de todo aquello que representa. Un hecho inaudito el vivido hoy en mi ciudad, que hace que me avergüence del comportamiento de fascistas totalitarios que por desgracia conviven conmigo en la misma ciudad. Una ciudad que no merece sufrir los hechos antidemocráticos que se están viviendo en las últimas horas.

Cuando he visto a esta pandilla de desgraciados manifestarse esta tarde me he preguntado. ¿Dónde se metían todos estos cuando el PSOE se gastaba el dinero de los andaluces en putas y en cocaína?, ¿Acaso no hay nada, según ellos, más machista que irse a prostíbulos?, ¿Por qué no pusieron el grito en el cielo cuando aparecían día sí y día también casos que daban, no ya vergüenza, sino asco? Supongo que para estos seres despreciables no les resultaría importante en su momento que esa Andalucía que tanto claman y defienden ellos, que consideran que es su verdadera patria por encima de España, de la cual reniegan y desprecian, aunque sea papá estado el que les paga sus becas, fuese según la UE la región de Europa con mayor índice de corrupción, pobreza y paro. ¿Qué más da, verdad, muchachitos?. Qué se puede esperar de unos desgraciados cuyos padres, tíos y/o abuelos formarían parte de la corrupta administración andaluza, y de la cual seguramente se habrían llevado su parte en el reparto a la hora de follar en los puticlubs o de consumir cocaína con dinero público.

Volviendo a lo de antes, yo comprendo que a Pablo Iglesias no le agradaría otra cosa que ver en España las cunetas repletas de cadáveres de aquellos que no piensan como él, pero miarma, debes respetar a aquellos que no pensamos como tú. Y te lo dice uno que en su momento, y para mi desgracia, te defendió e incluso te votó cuando tú y tu miserable partido apareció en escena ante las críticas en su momento de casi todos los medios de comunicación. Unas críticas que ahora se quedan cortas con la reacción que tú y los tuyos estáis llevando a cabo para detener una formación política con la misma legitimidad que la tuya para presentarse a unas elecciones, estar en las instituciones y presentar sus propuestas, pero claro, a ti te sacan del fomento a la división y a la violencia, al compadreo con asesinos, terroristas y sublevados contra el orden constitucional vigente y te pierdes. Pobrecillo.

Pues bien, como iba diciendo, en estas horas he visto todo tipo de actos y comentarios por las calles y por las redes sociales. Desde personas que están excusando la violencia física contra militantes de VOX, hasta insultos personales contra éstos, así como graves descalificaciones contra el partido. ¿Los protagonistas de estos insultos quiénes son? La mayoría jóvenes de entre 18 y 30 años, los cuales son la misma generación adoctrinada en la ideología progre y que considera que todos aquellos que opinen distinto a su pensamiento único merece cuanto menos el exterminio cuan judío en un campo de concentración. Esa es la generación podemita que pregona a los cuatro vientos la tolerancia y el respeto. Unas definiciones que llevan ocultas una ideología totalitaria y fascista en el que la libertad de expresión, así como la libertad ideológica y religiosa no tienen cabida en su doctrina. Pero eso sí, no se olviden que aquí los únicos fascistas, según ellos, son los de VOX...

Con lo visto pues en las últimas horas me preocupa el rumbo que está tomando la situación. En el momento de la aparición de Podemos todo eran descalificaciones al partido de Iglesias por su origen chavista y venezolano, ahora el escenario va un paso más allá y se habla precisamente por parte de éstos de acabar en las calles lo que no se ha conseguido en las urnas. Un escenario altamente peligroso que nos recuerda a episodios ya vividos hace ochenta años en nuestro país y que nos condujo al escenario que todos conocemos. Mucho cuidado pues con lo que pueda ocurrir a partir de ahora, ya que en España no están algunos acostumbrados a que aparezcan en escena partidos de tendencia conservadora. Si hasta ahora el PP era, parafraseando a uno que detesto y que ya empiezo a echar de menos; "La quinta esencia de todos los males", VOX será para esos mismos la décima esencia de todos los males habidos y por haber en la tierra, el sistema solar, la vía láctea, el universo, así como en los multiversos si los hubiera. Todo esto está conduciendo a un camino muy peligroso del que más pronto que tarde vamos a padecer las consecuencias de haber llegado hasta el.

lunes, 3 de diciembre de 2018

2-D; ¿Fin del régimen socialista andaluz?

Las elecciones andaluzas del 2 de diciembre de 2018 pasarán a la historia como las primeras en las que la izquierda ganó las elecciones en el sur de España pero en cambio el centro y la derecha obtuvieron por primera vez mayoría de votos para desalojar a un PSOE que lleva ocupando el sevillano Palacio de San Telmo desde que en 1978 fuese nombrado presidente de la junta PREautonómica de Andalucía, Placido Fernández Viagas. Cuarenta años de corrupto sistema unipartidista en donde la red clientelar ha sido el pan nuestro de cada día en esta Andalucía que es considerada por la UE como la región más corrupta de todo el continente europeo. Y no sólo eso, también está en la lista de las regiones más pobres y con la tasa de paro más alta de Europa, ahí es nada. Pues bien, después de años de corrupción, de EREs, de puticlubs, de cocaína, y de clientelismo, las urnas han hablado, y han dicho que es hora de un cambio en nuestra región. El PSOE ha obtenido algo más de un millón de votos y 33 diputados, el PP cerca de 800.000 votos y 26 diputados, Ciudadanos cerca de 660.000 votos y 21 diputados, Adelante Andalucía (Podemos) unos 584.000 votos y 17 escaños, mientras que la gran sorpresa de la noche se la ha llevado VOX, que con cerca de 400.000 votos ha obtenido 12 escaños, toda una victoria para el partido que lidera Santiago Abascal.

La cuestión ahora es; Aquí están los resultados, ¿Cómo se gestionan ahora? La suma de la izquierda entre PSOE y Podemos no da ni de lejos para una mayoría absoluta en el parlamento andaluz que está estipulada en 55 diputados. ¿La suma del PSOE con C's? Puede ser, pero se quedan a un escaño de la mayoría absoluta, con lo cual deben de pactar con los podemitas para seguir reteniendo el gobierno andaluz. Por parte de la derecha, un acuerdo entre PP y VOX otorgarían a la coalición conservadora un resultado de 45 diputados, necesitando pues diez escaños más que sólo podrían obtener gracias a C'S. ¿Cuál es mi apuesta? El PSOE no va a perder el gobierno de Andalucía, para desgracia de todos los que estamos hasta los cojones de la izquierda en Andalucía y en España. Susana Díaz ha lanzado hoy el guante y ha lanzado la indirecta a los partidos constitucionalistas, según ella PP y C's, para que la mantengan en la junta de Andalucía con el fin de detener el avance, según ella, de "La extrema derecha". Creo que aquí es por donde van a ir los tiros a partir de ahora. C's, así como su líder en Andalucía, Juan Marín, son unos chaqueteros, los cuales les importa tres pepinos a quien apoyar, con tal de que la formación naranja pueda conseguir su trozo de pastel. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que Marín accederá finalmente a las presiones del PSOE para ceder sus escaños a Susana. Un resultado que como ya he dicho antes estaría a falta de un escaño para conseguir la mayoría absoluta. ¿Cómo conseguir esa mayoría? Convenciendo a Podemos mientras éstos se dejan convencer de que es preferible un gobierno corrupto pero "Progresista" a un gobierno en el que esté, según ellos, "La extrema derecha de VOX". Aquí tenemos ya el acuerdo de gobierno para los próximos años en Andalucía.

Debemos recordar que C's es un partido el cual se basa en el postureo y en el márketing, por consiguiente jamás se podrían perdonar apoyar a un gobierno del PP presidido por Juan Manuel Moreno Bonilla cuyo otro socio de gobierno sería VOX. Además, siempre es más "Guay" pactar con la extrema izquierda que con la extrema derecha, ¿Verdad? Quedas mejor de cara a la galería y evitas ser tachado de fascista, aunque los propios fascistas sean aquellos con los que has preferido pactar, pero eso ya es otra historia. Yo por mi parte llevo toda la noche afirmando que 40 años de socialismo no van a desaparecer de la noche a la mañana. Ni los socialistas van a permitir que otro partido, aunque sea el PP, les quite el sillón de un gobierno autonómico que se ha caracterizado por ser el más corrupto de la historia de España desde 1978. No, señores. Los socialistas son corruptos, pero no imbéciles, y removerán cielo y tierra para que dicho cambio de gobierno no se produzca. Puede que en algún momento de los pactos se acuerde, para dar una imagen de que se ha hecho algo, la retirada de la candidatura de la propia Susana en favor de otro candidato del PSOE, para que el pacto de continuidad no se vea tan descarado. Personalmente no creo que se llegue a ese escenario, pero antes que irse a la calle los cientos de miles de enchufados, pues dirán ellos que mejor que se vaya sólo una, ¿No creen?.

En resumen, creo que aquí no va a cambiar absolutamente nada. No descarto que pueda haber unas nuevas elecciones, ya que a excepción del PP, a todos les conviene una repetición electoral. La propia Susana ha culpado a los andaluces que se han quedado en sus casas de su mal resultado electoral, con lo que se deduce que en unas nuevas autonómicas, el electorado izquierdista, el cual se ha quedado hoy en su casa confiado en la victoria, acudan a mansalva para salvar a la soldado Susana de tener que ir todas las tardes a montar a sus hijos en los columpios en los parques del barrio del Tardón. Una repetición electoral calmaría los nervios, que están a flor de piel a estas horas, y daría tiempo para crear un discurso de "Mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer" para mantener nuevamente a Ali Baba y los cuarenta ladrones en su cueva. Así que, menos entusiasmo a la hora de celebrar el resultado, señores. No se olviden que vivimos en Andalucía, y que aquí cuarenta años de corrupción no van a terminarse en cuarenta días.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Nixon/Rajoy; Más que dos historias exactas

En octubre de 2015 escribí una entrada sobre las semejanzas entre el ex presidente Richard Nixon y el por entonces presidente del gobierno, Mariano Rajoy. Hoy, después de tres años de esa entrada y cuando se cumplen justo medio año de la salida del líder popular de la presidencia del gobierno, he querido escribir una nueva entrada profundizando en esas semejanzas, unas semejanzas que debo reconocer que me han dejado muy impactado. Y es que desde que en 2015 descubriera estas semejanzas entre ambos políticos, no he dejado de investigar acerca de las vidas entre ambos personajes. El resultado obtenido es realmente digno de ser llevado al gran Iker Jiménez, y no estoy exagerando. El resultado al que he llegado después de tres años de investigación me ha dejado sumamente sorprendido, ya que las semejanzas no alcanzan sólo a las figuras de Richard Nixon y Mariano Rajoy, sino que se extienden hacia otros personajes, como John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson con José Luis Rodríguez Zapatero, Dwight D. Eisenhower con José María Aznar, Gerald Ford con Pedro Sánchez, así como los acontecimientos vividos en EEUU entre 1960-1974, y en España 2004-2018. Una serie de paralelismos que da muchísimo que pensar y que por lo menos a mí me hace llegar a la siguiente pregunta: ¿El ciclo de la vida es rotatorio?, ¿Todo lo que ocurre en la vida vuelve a pasar de nuevo o de una forma muy parecida? En resumidas cuentas; ¿La historia se repite? Con lo que he descubierto a lo largo de estos años y que voy a exponer ahora he descubierto completamente que sí. Así que, si quieren descubrirlo también agárrense los machos que vienen curvas...

Comenzamos con los dos principales, que no únicos, protagonistas de esta impactante historia: Richard Nixon y Mariano Rajoy. Como dato introductorio hay que destacar que los nombres de Richard Nixon y Mariano Rajoy están compuestos por el mismo número de letras tanto en sus nombres como en sus apellidos. Richard y Mariano son dos nombres compuestos por siete letras. En cambio, los apellidos de Nixon y Rajoy están compuestos a su vez por cinco letras. Para rematar esta introducción añadir que ambos presidentes nacieron en días impares, meses impares y años impares. Richard Nixon el 9 de enero de 1913, y Mariano Rajoy el 27 de marzo de 1955. ¿Sorprendente? Pues esto no ha hecho más que empezar.

Nixon fue un tipo que se licenció en la carrera de Derecho y ejerció de abogado durante su juventud, hasta su entrada en política. Rajoy es un hombre que se licenció en la carrera de Derecho y se convirtió en registrador de la propiedad. Ambos son personas de ideologías conservadoras y ejercieron su carrera política en partidos denominados "De derechas". Nixon por el Partido Republicano, y Rajoy por la entonces Alianza Popular, el cual sería posteriormente el Partido Popular.

A partir de aquí viene lo verdaderamente sorprendente. En 1946, Richard Nixon es elegido con 33 años congresista para la Cámara de Representantes (Lo equivalente al Congreso de los Diputados en España). En 1986, Mariano Rajoy es elegido diputado para el Congreso a la edad de 31 años. Nixon coincide en estas elecciones con un joven y progresista candidato de 29 años del partido demócrata que igualmente consigue ser elegido como congresista, John F. Kennedy. Del mismo modo, Rajoy coincide en esas elecciones con un joven y progresista candidato de 26 años a diputado por el Partido Socialista Obrero Español que también resultaría elegido, llamado José Luis Rodríguez Zapatero. Entre estas dos elecciones existe un intervalo en el tiempo de cuarenta años justos.

En ambos casos existen unas diferencias de edades similares entre los que serían futuros adversarios políticos. Mientras que entre Richard Nixon y John F. Kennedy había una diferencia de cuatro años de edad. Nixon nació en 1913, mientras que Kennedy nació en 1917. En el caso de Rajoy y Zapatero, ambos se llevan una diferencia de edad de cinco años. Rajoy nació en 1955, mientras que Zapatero nació en 1960.

En lo que respecta a las relaciones personales entre los cuatro protagonistas, Nixon y Kennedy entablaron una relación de amistad personal que se extendería también por parte de Nixon a los hermanos menores del propio John F. Kennedy; Robert F. Kennedy y Ted Kennedy. Una relación que se prolongaría con el tiempo hasta el enfrentamiento electoral entre Nixon y Kennedy en 1960, fecha en la que la relación entre ambos se rompe. Sobre Rajoy cabe destacar que no entabló relación personal con Zapatero en aquel entonces, pero sí hay que destacar que sus familias se conocían, y que probablemente ambos se conocían con anterioridad. Rajoy y Zapatero estudiaron en el mismo colegio privado en León, siendo Zapatero compañero de aula del hermano menor de Rajoy. Los padres de ambos se conocían y tenían una relación personal de amistad desde hacía años procedente de sus relaciones profesionales: El padre de Rajoy era magistrado, mientras que el de Zapatero era abogado.

Tras esto damos un salto hasta 1953, año en el que Nixon llega a la vicepresidencia de EEUU de la mano del general Eisenhower como nuevo presidente de EEUU. Ambos devuelven al partido republicano a la Casa Blanca tras veinte años de hegemonía demócrata por parte de Franklin Delano Roosevelt, el cual había ganado cuatro elecciones presidenciales consecutivas, y Harry S. Truman, que llegó a la presidencia tras la muerte de Roosevelt y fue reelegido en 1948. En España también pegamos un salto hasta 1996, año en el que Rajoy llega al gobierno de España como ministro de Administraciones Públicas, de la mano de José María Aznar como nuevo jefe del gobierno de España. Aznar y su equipo del PP, entre los que se encontraban el propio Rajoy, ponen fin a más de catorce años de gobiernos socialistas presididos por Felipe González, el cual llevaba ganadas cuatro elecciones generales de forma consecutiva. En el momento en el que Nixon accede a la vicepresidencia de EEUU, y con ello a la presidencia del Senado estadounidense, tiene 40 años recién cumplidos. Por su parte, en el momento en el que Rajoy accede al gobierno de España como ministro tiene 41 años recién cumplidos igualmente.

Tras cuatro años de gobierno y después de ganar las elecciones generales del año 2000, Aznar designa como vicepresidente del gobierno a Mariano Rajoy. Mientras Nixon fue vicepresidente con Eisenhower durante los ocho años de presidencia del prestigioso general de la II Guerra Mundial, Rajoy ejerce como vicepresidente de Aznar durante el segundo y último mandato del líder del PP. Nixon se mantuvo en el gobierno durante los ocho años de administración republicana, mientras que Rajoy formó parte del ejecutivo durante siete de los ocho años del gobierno popular. La llegada a la vicepresidencia de sus respectivos gobiernos suponen su penúltimo escalón a la meta definitiva: La presidencia.

En lo que respecta a la relación entre Nixon con Eisenhower, éstas nunca fueron buenas. De hecho en 1956, año en el que Eisenhower se presentaba a la reelección como presidente de EEUU, éste pidió a Nixon que no se presentase con él como candidato a la vicepresidencia debido a los escándalos personales de los que había sido objeto durante el primer mandato. Nixon rechazó el ofrecimiento de Eisenhower y se presentó con éste nuevamente, ganando las elecciones de ese año. Si hablamos de Rajoy, su relación con Aznar fue siempre más profesional que personal, una afirmación que ambos han reconocido siempre. La relación entre Aznar y Rajoy es en términos profesionales buena hasta las elecciones del año 2004, fecha en la que la relación comienza a enfriarse, quedando completamente rota tras la derrota electoral de 2008. 

Finalmente, en 1960 y tras siete años como vicepresidente de Einsenhower, el cual no podía presentarse a la reelección ya que había sido elegido en dos ocasiones, Richard Nixon consigue ser nominado como candidato a la presidencia y por ende sucesor de Eisenhower. Nixon tiene en ese momento todas las encuestas a su favor para ganar las elecciones presidenciales de 1960. Por su parte, en 2003 y tras llevar siete años en el gobierno de Aznar, el cual había anunciado que no se presentaría a la reelección por voluntad propia, Mariano Rajoy es designado por el entonces líder del PP como candidato popular a la presidencia del gobierno, y por ende sucesor de Aznar. En esos momentos, a Rajoy le son favorables todas las encuestas para ganar las elecciones generales de 2004.

Por otro lado y retrocediendo un poco en el tiempo, en el año 2000 sale elegido contra todo pronóstico un vallisoletano de 40 años como nuevo secretario general del PSOE. Es José Luis Rodríguez Zapatero, que vence contra todo pronóstico al secretario general del PSOE de Castilla la Mancha, José Bono, que era el seguro ganador de dichas primarias. También derrota a la eurodiputada Rosa Díez y a la ex ministra Matilde Fernández. Tras dos años en el liderazgo del PSOE, Zapatero es elegido candidato socialista a la presidencia del gobierno para las elecciones generales de 2004. Por su parte, en 1960 John F. Kennedy es nombrado candidato a la presidencia de EEUU por los demócratas. Kennedy logra contra todo pronóstico imponerse en las primarias a rivales internos como Hubert Humphrey, Pat Brown, entre otros.

En EEUU, el 26 de septiembre de 1960 se produce el primer debate electoral televisado en la historia. Nixon y Kennedy se enfrentan en un duelo electoral televisivo. La preparación de Kennedy en el debate y las contínuas torpezas de Nixon provoca un vuelco electoral en favor del demócrata que hace que las encuestas le sean desde ese momento favorables a Kennedy y perjudiciales para Nixon. En España, el 11 de marzo de 2004, y a tres días de las elecciones generales, se producen los atentados terroristas más graves de la historia de España, dejando un resultado de casi 200 muertos y miles de heridos. La gestión posterior al atentado por parte del gobierno de Aznar así como la campaña que se abre en los medios contra el PP provoca un vuelco electoral en favor de los socialistas y en detrimento de los populares, los cuales se ven cercados por la reacción social.

El 8 de noviembre de 1960, Richard Nixon, vicepresidente de EEUU y candidato republicano a la presidencia estadounidense, pierde contra todo pronóstico las elecciones presidenciales de ese año en favor de John Fitzgerald Kennedy. Con este resultado inesperado, los republicanos pierden el gobierno americano en favor de los demócratas tras ocho años de gobierno de Eisenhower. El 14 de marzo de 2004, Mariano Rajoy, vicepresidente del gobierno hasta unos meses antes, y candidato popular a la presidencia del gobierno, pierde contra todo pronóstico las elecciones generales de este año en favor de José Luis Rodríguez Zapatero. Este resultado imprevisto provoca que los populares pierdan el gobierno de España en favor de los socialistas tras ocho años de gobierno de Aznar.

En el momento en el que Richard Nixon pierde contra todo pronóstico las elecciones presidenciales de 1960 tiene 47 años, a punto de cumplir los 48. Paralelamente, Mariano Rajoy, en el instante en el que pierde contra todo pronóstico las elecciones generales tiene 48 años, a punto de cumplir los 49. Por el lado contrario, en el momento en que Kennedy vence en las elecciones de 1960 y se convierte en presidente de EEUU el 20 de enero de 1961 tiene 43 años, a cuatro meses justos de cumplir los 44. Por su parte, cuando Zapatero gana las elecciones de 2004 y se convierte en presidente del gobierno el 17 de abril de 2004 tiene 43 años, a cuatro meses exactos también de cumplir los 44.

Con la llegada de Kennedy a la presidencia de EEUU en enero de 1961 se produce el inicio de unos años turbulentos en Norteamérica, los cuales estarían marcados por la invasión de la Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles de Cuba, el asesinato del propio Kennedy, la entrada de EEUU en la guerra de Vietnam, la crisis racial en Norteamérica, las masivas protestas contra la guerra, el asesinato de Robert Kennedy y de Martin Luther King, así como el estallido del escándalo de los papeles del Pentágono y del caso Watergate. En lo que respecta a España, con el ascenso de Zapatero a la presidencia del gobierno en abril de 2004 se produce de igual manera el inicio de unos años turbulentos en nuestro país, que estarían protagonizados por el cambio drástico de la política exterior del nuevo gobierno y su alianza con los países latinoamericanos en detrimento de las alianzas europeas y norteamericanas, el proceso de diálogo con la banda terrorista ETA, la aprobación del estatuto catalán y el origen de la independencia catalana y la cuestión territorial, la reapertura de las rencillas de la guerra civil como consecuencia de la aprobación de la ley de Memoria Histórica, el estallido de la crisis inmobiliaria en España, así como el estallido de la crisis económica global, el colapso del sistema financiero en España, el rescate financiero a nuestro país, la corrupción sistemática, el colapso del sistema político español y la independencia de Cataluña.

Tras la llegada de Kennedy al poder, la relación de amistad entre éste y Nixon se rompe, hasta el punto de que ambos políticos llegarían a despreciarse y a odiarse mútuamente. En España por su parte, tras la llegada de Zapatero al ejecutivo, y a pesar de las relaciones que ambas familias mantenían, el nuevo presidente del gobierno y Rajoy, el cual ejercería como líder de la oposición, mantendrían durante años una relación tensa, fría, dura y nefasta, hasta el punto de que ambos personajes se menospreciaban y se detestaban. La presidencia de Kennedy durante su primer y único mandato, así como la presidencia de su sucesor tras su asesinato, el vicepresidente Lyndon B. Johnson, estaría marcada por una serie de reformas sociales, las cuales serían determinantes en la reelección de los demócratas en 1964 por una mayoría amplia. Mientras, en España se produce un escenario parecido durante la primera legislatura de Zapatero, la cual estaría marcada también por una serie de reformas sociales, las cuales serían igualmente determinantes para que los socialistas obtuviesen la reelección en 2008 por amplia mayoría. Con esto se puede llegar a la conclusión de que Zapatero es una especie de combinación entre Kennedy y Johnson. En EEUU, la prensa siempre resaltó el físico de Kennedy en detrimento del de Nixon, ocurriendo en España un hecho similar con respecto al físico de Zapatero en detrimento del de Rajoy pero en menor medida. En Estados Unidos, Johnson sería considerado junto a Kennedy como el mayor referente de las reformas sociales, así como el responsable de la caída en desgracia de los demócratas por parte de la gestión de la guerra de Vietnam en su segundo mandato, algo bastante similar a lo ocurrido con Zapatero en España, ya que el presidente socialista sería considerado como el mayor referente en lo que respecta a las reformas sociales de su primer mandato, así como el mayor responsable de la caída en desgracia de los socialistas en su segundo mandato como consecuencia de la gestión de la crisis económica. En el aspecto personal cabe destacar que tanto Johnson como Zapatero nacieron en agosto de años pares; Johnson en agosto de 1908, y Zapatero en agosto de 1960.

En lo que respecta a Richard Nixon, éste se volvería a presentar esta vez como candidato a gobernador de California en 1962, frente al gobernardor californiano y candidato demócrata a la reelección, Pat Brown. El resultado de estas elecciones, celebradas justo un mes después de la crisis de los misiles de Cuba, es el de una nueva derrota electoral de Nixon. Tras esta nueva derrota electoral, Nixon convoca una rueda de prensa y tras un feroz ataque a la prensa anuncia su retirada de la política, volviendo a ella cinco años después. En cambio, Mariano Rajoy ejercería como líder de la oposición al gobierno socialista de Zapatero, presentándose nuevamente frente a éste en las elecciones generales de 2008, perdiendo por segunda vez frente al entonces jefe del gobierno y candidato socialista a la reelección. Tras esta nueva derrota electoral, la prensa da entonces por acabada la carrera política de Rajoy, anunciando éste a los días posteriores su intención de seguir al frente del PP y de presentarse nuevamente a las próximas elecciones generales.

En Estados Unidos, el asesinato de Kennedy el 22 de noviembre de 1963 supone uno de los episodios más controvertidos, enigmáticos y determinantes en la historia política norteamericana. El asesinato del presidente demócrata cambió de forma abrupta la historia y el escenario de EEUU y marcó el rumbo político de los años siguientes. También hay que destacar que este asesinato perseguiría durante sus respectivas presidencias tanto a Johnson como a Nixon. Por lo que concierne a España, los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004 suponen del mismo modo uno de los episodios más controvertidos, enigmáticos y determinantes en la historia política española. De igual forma, los atentados cambiaron de forma brusca la historia y el escenario de España, marcando igualmente el rumbo político en los años posteriores. Este atentado perseguiría también durante sus propias presidencias a Zapatero y a Rajoy.

El 20 de enero de 1965 y tras ser reelegido en noviembre de 1964, Johnson jura por segunda vez el cargo de presidente de EEUU. El segundo mandato de Johnson queda marcado por una de los conflictos bélicos más sangrientos de la historia de la humanidad: La guerra de Vietnam, cuya gestión por parte de los démocratas les lleva a hundirse en las encuestas, provocando que tres años después, el 31 de marzo de 1968, Johnson anuncie su decisión de no presentarse a un tercer mandato a la presidencia estadounidense. Del mismo modo, el 14 de abril de 2008, y tras ser reelegido en marzo de ese mismo año, Zapatero toma posesión por segunda vez como presidente del gobierno de España. La segunda legislatura de Zapatero queda marcada por una de las mayores crisis económicas conocidas: La crisis económica de 2008, cuya gestión por parte de los socialistas provoca su hundimiento en las encuestas, teniendo como resultado que tres años después, el 2 de abril de 2011, Zapatero anuncie su decisión de no presentarse a un tercer mandato consecutivo a la presidencia del gobierno de España.

Tres años después del comienzo del segundo mandato de Johnson, EEUU es un hervidero de manifestaciones y protestas sociales en contra de la guerra de Vietnam y la política bélica de Johnson. Aparece en escena uno de los movimientos progresistas más relevantes de esta época: Los hippies, los cuales se convierten en los principales opositores a los gobiernos de Johnson y Nixon. En España, tres años después de comenzar el segundo mandato de los socialistas, nuestra nación es del mismo modo un hervidero de manifestaciones y protestas sociales en contra de la crisis económica y de la gestión que el gobierno de Zapatero está haciendo de ella. Aparece del mismo modo uno de los movimientos progresistas más relevantes en este periodo: Los indignados, los cuales serán los principales opositores en las calles a los gobiernos de Zapatero y Rajoy.

En lo que respecta al año 1968 cabe decir que es un año especialmente relevante y controvertido, ya que mientras en EEUU ocurrieron las protestas sociales contra la guerra, así como los asesinatos de Robert Kennedy y Luther King, y la llegada de féretros interminables de soldados procedentes de Vietnam, en el mundo se producía a su vez el estallido de las protestas sociales durante el mes de mayo en Francia, unas protestas que se extenderían por buena parte de Europa. Por parte de España, el año 2011 (Que es el año en el que finalmente se celebrarían las elecciones, ya que éstas se anticiparían a noviembre de ese año) es un año relevante y controvertido también, ya que mientras en España se produjeron las protestas sociales contra los recortes, así como la reforma constitucional de agosto, el inminente colapso del sistema financiero español, así como el anuncio por parte de ETA del cese de los asesinatos, en el mundo se producía a su vez el estallido de la Primavera Árabe, la guerra contra Libia en la que participó España para derrocar a Gadafi, y la caída perpetrada desde Bruselas y Berlín de varios gobiernos europeos.

Tras la renuncia de Johnson, su vicepresidente durante su segundo mandato, Hubert Humphrey, se convierte en el candidato del Partido Demócrata a la presidencia de EEUU para las elecciones de noviembre de 1968. En nuestro país, tras la renuncia de Zapatero, su vicepresidente durante su segundo mandato, Alfredo Pérez Rubalcaba, se convierte en el candidato del PSOE a la presidencia del gobierno para las elecciones de noviembre de 2011. Nixon por su parte decide presentarse por segunda vez como candidato a la presidencia, ganando las primarias a sus contrincantes republicanos y obteniendo finalmente la nominación. Una de las cuestiones más recordadas durante la campaña de Nixon en 1968 era la reiteración por parte del candidato republicano de que tenía un plan para acabar con la guerra de Vietnam. Rajoy decide presentarse por tercera vez como candidato a la presidencia, sin oposición alguna por parte de su partido. De la misma forma hay que añadir que una cuestión relevante durante la campaña de Rajoy en 2011 fue la reiteración por su parte de que tenía un plan para acabar con la crisis económica.

Finalmente, el 5 de noviembre de 1968, Richard Nixon consigue por fin su victoria electoral y es elegido presidente de los Estados Unidos tras dos mandatos de gobiernos demócratas, los cuales legan a Nixon una herencia pésima, con un país dividido y devastado como consecuencia de la guerra. Ya el 20 de enero de 1969 y después de ocho años de su primera derrota electoral contra todo pronóstico frente a Kennedy, Nixon jura como nuevo presidente estadounidense a la edad de 56 años. De igual forma, el 20 de noviembre de 2011, Mariano Rajoy consigue definitivamente su victoria electoral, siendo elegido presidente del gobierno de España tras dos mandatos de gobiernos socialistas, los cuales legan a Rajoy una herencia nefasta, con el país hundido y arrasado por la crisis económica. Un mes después, el 21 de diciembre de 2011 y después de siete años y medio de su primera derrota electoral contra todo pronóstico frente a Zapatero, Rajoy jura como nuevo presidente español a la edad de 56 años. Ambos deben gobernar sus respectivos países bajo unas circunstancias completamente diferentes a las que en teoría debieron enfrentarse de haber ganado ambos sus primeras elecciones como candidatos a la presidencia. Es por ello por lo que tanto Nixon como Rajoy se enfrentan a un periodo de cambios sociales, políticos y económicos durante sus respectivos mandatos.

Un factor determinante tanto en la presidencia de Nixon como en la de Rajoy son los jóvenes. La juventud norteamericana, en su mayoría la progresista, renegaban y no confiaban en Nixon ni en sus promesas para acabar con la guerra de Vietnam. Del mismo modo que la juventud española, la mayoría jóvenes progresistas, renegaban de Rajoy, así como de sus políticas, sobre todo las concernientes al ámbito educativo. También la prensa fue un factor decisivo en la presidencia de ambos presidentes. Tanto Nixon como Rajoy tuvieron jamás una relación cordial con la prensa. Finalmente, en ambos casos sería la prensa la que ejercería un papel trascendental en la caída de ambos presidentes. Recién llegados a la presidencia, Nixon y Rajoy deben hacer frente a masivas y continuas manifestaciones. Nixon por la continuidad de la guerra de Vietnam, y Rajoy por los recortes aplicados. Sólo en su primer año en el cargo, el presidente español tuvo que hacer frente a dos huelgas generales. Es en este primer año de mandato donde se produce una de las similitudes más asombrosas entre ambos presidentes; El 3 de noviembre de 1969, cuando llevaba diez meses de presidencia, Richard Nixon pronuncia un discurso donde hace alusión a la "Mayoría silenciosa", compuesta por aquellos millones de americanos que no se manifestaban contra él ni contra su política en Vietnam, y apoyaban su gestión en el conflicto bélico. Por su parte, el 27 de septiembre de 2012, cuando llevaba ya nueve meses en el cargo, Rajoy pronuncia un discurso en Nueva York, concretamente en la ONU, haciendo mención a la "Mayoría silenciosa" de españoles que no se manifestaban contra él ni contra su política de recortes, y avalaban su política económica.

En 1972 se produce en EEUU el estallido del caso Watergate, un escándalo de escuchas ilegales a miembros del Partido Demócrata que salpica directamente a Nixon y a sus colaboradores más estrechos. Por otra parte, después del primer año en la Moncloa de Rajoy se produce en España el estallido del caso Bárcenas, un escándalo de corrupción que salpica directamente a miembros de la directiva del PP, entre los que se encuentran el propio Rajoy. Un escándalo relacionado con sobresueldos ilegales y que supone una pieza más del conocido caso Gürtel, un caso de corrupción que salpica al PP y que se destapó en el año 2009. A partir de entonces, tanto Nixon como Rajoy comparecen en reiteradas ocasiones y desmienten su relación con los hechos de los que se les acusan.

A pesar de los escándalos que salpican a ambos, Nixon decide presentarse a la reelección como candidato a la presidencia en las elecciones de 1972. Del mismo modo, Rajoy se presenta a la reelección como presidente en 2015. Finalmente, el 7 de noviembre de 1972, Nixon es reelegido como presidente americano en una de las victorias electorales más aplastantes de la historia de EEUU, tomando posesión de su cargo el 20 de enero de 1973, comenzando con ello su segundo mandato. En ese momento el presidente norteamericano tiene 60 años, y han transcurrido justo veinte años desde su llegada al gobierno de la mano de Eisenhower en 1953. Por su parte, el 20 de diciembre de 2015, Rajoy es reelegido jefe del gobierno español, aunque pierde cerca de sesenta diputados y pierde la mayoría absoluta conseguida en 2011. Ante la irrupción de otras fuerzas políticas y la imposibilidad de formar gobierno por parte de Rajoy ni de ningún otro candidato de otros grupos políticos, se produce por primera vez en la historia de España una repetición de las elecciones generales, volviendo a presentarse a ellas el propio Mariano Rajoy. Finalmente, el 26 de junio de 2016, Rajoy es reelegido presidente del gobierno por tercera vez consecutiva, aunque en esta ocasión mejora los resultados de 2015. Finalmente y tras cuatro meses de incertidumbre tras las elecciones de junio y cerca de un año como presidente en funciones, el presidente del gobierno vuelve a jurar su cargo el 31 de octubre de 2016, comenzando su segundo mandato al frente de la Moncloa. En ese momento, Rajoy tiene 61 años, y han transcurrido justo veinte años desde su llegada al gobierno de la mano de Aznar.

Tras comenzar su segundo mandato, Nixon se ve cada vez más cercado por el caso Watergate, saliendo a la luz la información de la existencia de cintas grabadas en la Casa Blanca en donde se demostraba que tanto Nixon como su equipo más cercano estaban detrás del Watergate. Sólo un mes después de tomar Nixon posesión de la presidencia en su segundo mandato, el senado estadounidense vota a favor para la creación de una comisión de investigación sobre el caso Watergate. Por otro lado, sólo cinco meses después de tomar Rajoy posesión de la presidencia en su segundo mandato, el congreso de los diputados vota a favor de crear una comisión de investigación sobre la financiación ilegal del PP.

Sólo nueve meses después de tomar posesión del cargo, el vicepresidente de Nixon, Spiro Agnew, dimite, tomando posesión como nuevo vicepresidente Gerald Ford. Por otra parte, tras el comienzo de su segundo mandato, Rajoy se ve cada vez más arrinconado por el caso Gürtel, llegando al extremo de ser llamado para testificar en calidad de testigo en el juicio sobre este caso el 26 de julio de 2017, siendo la primera vez que un presidente del gobierno en ejercicio testifica en un juicio.

Tres días después de jurar su cargo por segunda vez, Nixon anuncia el fin de la participación de Estados Unidos en la guerra de Vietnam tras la firma de los acuerdos de París. Rajoy por su parte anuncia el 27 de julio de 2017, sólo un día después de testificar en el juicio sobre el caso Gürtel, el fin de la crisis económica en España. Ambas declaraciones se producen justo un año antes de la salida de ambos personajes del gobierno. También cabe destacar que durante la presidencia de Nixon se produce un aumento de tensión entre EEUU y Chile, produciéndose un golpe de estado en septiembre de 1973 contra el presidente chileno, Salvador Allende, dirigido por EEUU y la CIA. Durante la presidencia de Rajoy se produce un aumento de tensión entre España y Venezuela, hasta el punto en que la formación que revoluciona la política española, Podemos, es financiada por el régimen venezolano.

Durante los mandatos de ambos líderes se producen las crisis constitucionales más graves de Estados Unidos y España. En otoño de 1973 se produce la llamada "Masacre del sábado por la noche", producida el 20 de octubre de ese mismo año. Nixon insta al fiscal general del estado, Elliot Richardson, a cesar al fiscal que llevaba el caso Watergate, Archibald Cox. Richardson dimite ante la orden de Nixon para cesar al fiscal. Ante este escenario, Nixon ordena al fiscal general adjunto, William Ruckelshaus, a cesar a Cox. Ruckelshaus también se niega y presenta su dimisión. Tras ello, Nixon solicita al fiscal general en funciones, Robert Bork que cese a Cox, a lo que éste accede finalmente. Este hecho sucede debido a las exigencias de Cox a Nixon para que entregase cintas del caso Watergate que estaban en poder de la Casa Blanca. En España, la crisis constitucional se produce el 1 de octubre 2017, fecha en la que la comunidad autónoma de Cataluña celebra un referéndum ilegal para la independencia de dicha región. En una situación sin precedentes y ante un escenario de cargas policiales, el gobierno decide en ese mismo día que las fuerzas y cuerpos de seguridad se retiren, dejando que el referéndum siga su curso. Tras ello, Rajoy anuncia que no ha habido referéndum. Ante este escenario, el presidente de la generalitat catalana, Carles Puigdemont anuncia que sí ha habido referéndum, en donde ha ganado un sí rotundo a la independencia. En los días posteriores se producen acoso y agresiones por parte de los independentistas a la Policía y a la Guardia Civil, los cuales habían sido destinados allí. Es en ese momento y ante la inacción del gobierno cuando el rey de España, Felipe VI, decide dar un discurso a la nación para que vuelva la normalidad a Cataluña. Finalmente, y tras varios días de tensiones entre el estado español y la comunidad autónoma catalana, el parlamento catalán declara unilateralmente la independencia, aprobándose ese mismo día en el senado la aplicación del artículo 155 de la constitución española y cesando a todos los miembros del gobierno catalán. Ambas crisis constitucionales tienen lugar en otoño y en el mes de octubre.

En lo que respecta a España, en noviembre de 2017, justo un mes después de los sucesos acaecidos en Cataluña, se produce el fallecimiento repentino de una alta personalidad estatal: Ni más ni menos que la del propio fiscal general del estado, José Manuel Maza, el cargo homogéneo al de la fiscalía general estadounidense presidida en octubre de 1973 por Elliot Richardson. Maza, a diferencia de Richardson, fue acusado de proteger judicialmente a los altos cargos del PP que estaban inmersos en esos momentos en procesos judiciales. Por otra parte, Maza acababa de querellarse contra los principales miembros partícipes del intento de independencia en Cataluña semanas antes, lo cual levantó sospechas en algunos sectores de la sociedad española sobre la repentina e inesperada muerte del fiscal general del estado en mitad de la mayor crisis constitucional de la historia reciente de España. Ante esta crisis institucional, y al igual que en Estados Unidos en octubre de 1973 con la dimisión de Richardson y Ruckelshaus, el siguiente en el orden jerárquico pasó a ocupar las funciones de fiscal general del estado, en este caso el teniente fiscal general, Luis Navajas Ramos, el cual ejercería al igual que el estadounidense Robert Bork en 1973 el cargo de fiscal general en funciones mientras se designaba a un nuevo titular. En Estados Unidos Nixon nombraría al republicano William B. Saxbe, mientras que en España, Rajoy nombraría al conservador Julián Sánchez Melgar. Estos hechos atañen a los miembros que presidían las fiscalías generales del estado de ambos países. En ambos casos tanto el fiscal general estadounidense como el español llevaban apenas unos meses en el cargo, mientras que sus respectivos sucesores fueron los últimos fiscales generales que ambos presidentes nombrarían en su mandato. De igual modo estos hechos se produjeron en el otoño previo a la caída política tanto de Nixon como de Rajoy al año siguiente.

Finalmente, el 24 de julio de 1974, la Corte Suprema estadounidense ordena a Nixon que entregue todas las cintas del caso Watergate. Sólo dos días más tarde, el congreso de EEUU decide poner en marcha el proceso de destitución (Impeachmeant) contra Nixon como presidente de EEUU. A su vez, el 24 de mayo de 2018, la Audiencia Nacional dicta sentencia contra el caso Gürtel, reconociendo la existencia de una caja B en el partido, así como la financiación irregular del mismo. Condena al PP a una multa como partícipe a título lucrativo y pone en cuestión la credibilidad del propio Rajoy durante su testificación en julio de 2017. Ante este escenario, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, presenta en el congreso de los diputados una moción de censura para destituir a Rajoy como presidente del gobierno.

El 8 de agosto de 1974 y ante el temor de ser destituido de forma inminente por el congreso y ser procesado penalmente, Nixon presenta su dimisión como presidente de los Estados Unidos en favor de su vicepresidente, Gerald Ford. El 9 de agosto de 1974, Nixon abandona oficialmente la presidencia tras la toma de posesión de su vicepresidente, Gerald Ford, como nuevo presidente de EEUU. De esta forma, Nixon es hasta la fecha el único presidente estadounidense en dimitir de su puesto. Tenía 61 años. Por otra parte, Rajoy decide enfrentarse a la moción de censura y desoye todas las voces que le piden su dimisión para evitar que su partido pierda el poder. Finalmente, el 1 de junio de 2018 y ante su negativa a dimitir, el congreso de los diputados aprueba la moción de censura, siendo destituido Rajoy de su puesto e investido como presidente el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. El 2 de junio de 2018, Rajoy abandona oficialmente la presidencia del gobierno tras la toma de posesión de Pedro Sánchez como nuevo jefe del gobierno. Hasta la fecha de hoy, Rajoy ha sido el único presidente español en ser destituido por una moción de censura. Tenía 63 años.

Como aspecto a destacar de los sucesores de Nixon y Rajoy cabe añadir que Gerald Ford es hasta la fecha el único mandatario estadounidense en no ser elegido directamente por el pueblo norteamericano, ni como vicepresidente ni como presidente. Por parte de Pedro Sánchez, es junto con el ex presidente, Leopoldo Calvo Sotelo, el segundo presidente en acceder al poder sin el respaldo de las urnas, y es hasta la fecha el único presidente del gobierno en no ser diputado (Dimitió de su escaño en el congreso debido a la discrepancia que mantenía con su partido para permitir con la abstención del PSOE la investidura de Rajoy en 2016), y que accede al gobierno sin haber ganado las elecciones generales, ya que perdió las elecciones de 2015 y 2016.

Una vez hecha la comparación entre ambos líderes en su historial político y personal, cabe añadir algunos datos más que corroboran estas similitudes. Un dato bastante impactante es el periodo de gobierno durante el segundo mandato de Nixon y Rajoy. Mientras que Nixon estuvo en su segundo periodo un total de un año y medio, 567 días, 81 semanas y 19 meses, Rajoy estuvo en su segundo mandato un total de un año y medio, 580 días, 83 semanas y 19 meses. El presidente estadounidense dejó el cargo catorce años después de su primera derrota electoral y veintiun años después de llegar al gobierno por primera vez, mientras que el presidente español dejó el cargo también a los catorce años de su primera derrota electoral, y veintidos años después de acceder al gobierno por primera vez.

Ambos salieron del gobierno de forma repentina, sin concluir sus segundos mandatos y como consecuencia de un escándalo de corrupción que les salpicaba a los dos directamente. En la salida del gobierno de ambos jugaron un papel fundamental la justicia y la prensa. Nixon por su parte estuvo un total de cinco años y medio como presidente estadounidense, dejando el gobierno dos años y medio antes de que expirase, mientras que Rajoy estuvo un total de seis años y medio como presidente del gobierno español, dejando el gobierno dos años justos antes de que concluyese. En ambos casos, los dos estuvieron en el cargo durante un tiempo inferior al de aquellos a los que sirvieron como vicepresidentes y que sí lograron cumplir sus dos mandatos consecutivos de ocho años; Eisenhower y Aznar.

Ya en un aspecto mucho más anecdótico pero que no deja de ser impactante se pueden recoger algunos datos más: A Nixon siempre se le atribuyó una homosexualidad no reconocida jamás por él, mientras que a Rajoy siempre se le ha atribuido igualmente una homosexualidad no reconocida por él. Tanto el presidente norteamericano como el español llegaron a la presidencia en un año impar (1969), (2011), dejándolo ambos a su vez en un año par (1974), (2018). Nixon abandona la presidencia a principios de un mes par (Agosto) y en pleno verano, mientras que Rajoy abandona la presidencia a principios también de un mes par (Junio), a escasos días del comienzo del verano. Del mismo modo, ambos llegaron a la presidencia en pleno invierno. Finalmente, hay que añadir que ambos dejaron el gobierno el mismo día de la semana que sus predecesores en el cargo por el Partido Republicano y por el PP. Nixon dejó la presidencia un viernes, igual que Eisenhower. Por su parte, Rajoy dejó la presidencia un sábado, igual que Aznar.

Este es el resultado de una investigación que he estado desarrollando a lo largo de estos tres años desde que en octubre de 2015 publicase la primera entrada acerca de estos dos personajes. Cualquiera que desee verificar si estos datos son correctos sólo tiene que meterse en internet y buscar sobre alguna de las similitudes que he expuesto aquí. Creo que una entrada sobre este asunto debía publicarse, ya que si uno lo analiza con detenimiento se dará cuenta de que no estamos ante un caso de simple similitud, sino de un caso, como otros muchos que hay a lo largo de la historia, que corroboran que la historia se repite si no lo hace de forma exacta sí lo hace de forma muy parecida. No sé si esto es cuestión de numerología o de alguna ciencia exacta, pero estamos ante un caso bastante impactante en el que las similitudes no son ya equiparables a los dos protagonistas, sino también a todos aquellos que forman parte de la vida de éstos, lo cual hace este hecho aún más impresionante a la vez que espeluznante. Por lo que a mí respecta confieso que ahora, y tras desarrollar esta investigación, he comprendido el significado de la frase "La respuesta la encontramos en la historia". Para buscar cualquier solución y/o desenlace en el transcurso del desarrollo de un acontecimiento histórico, basta con mirar al pasado y analizar las semejanzas entre ambos casos para comprender cuál es el desenlace del acontecimiento presente. Y es que como ya he dicho al principio de esta entrada, la vida no es más que un ciclo rotatorio en el que los seres humanos viven acontecimientos que ya han sido experimentados por otros. La vida es pues un espejo en el que la respuesta está en la otra parte que vemos, y que somos nosotros mismos.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Desde Perejil hasta Atocha

Debido a la humillación histórica sufrida por España esta semana pasada, me he parado a pensar en cómo nuestro país se ha convertido en estos años en una nación sin relevancia alguna, apestada, despreciada y vacilada por el resto de los países de su entorno, así como insultada, controlada y dirigida por éstos. En otros artículos he escrito acerca del momento histórico que supuso para España un antes y un después en su posición en el escenario internacional, me estoy refiriendo por supuesto al 11-M; Un atentado/golpe de estado que supuso para nuestro país su caída en desgracia, así como el inicio de la crisis del sistema que nació en 2004 y que a día de hoy perdura con más fuerza que nunca.

Pues bien, con lo vivido en estos días sobre Gibraltar, en donde el presidente del gobierno, Pedro Sánchez ha claudicado de manera imperdonable y humillante frente al Reino Unido en sus reclamaciones concernientes a Gibraltar en el Brexit, he comprendido que el 11-M, a diferencia de lo que he mantenido aquí otras veces, no fue el origen de todo lo ocurrido actualmente, sino la consecuencia que dio inicio a la crisis del sistema que llevamos sufriendo desde hace catorce años. La pregunta lógica que uno se hace ahora es, ¿Cuál fue el origen que provocó como consecuencia el 11-M? La respuesta la encontramos dos años antes del 2004, concretamente en julio de 2002: La crisis del islote Perejil.

La crisis del islote Perejil fue el famoso conflicto militar que se produjo en verano de 2002 entre España y Marruecos debido a la ocupación por parte de los marroquíes de una pequeña e insignificante isla situada cerca de Ceuta llamada Perejil. Un islote de cuya soberanía era titular España. Todos sabemos lo que ocurrió en aquellos días de julio de hace dieciséis años; Marruecos ocupó la isla y España exigió que se marchasen de ella, a lo que los marroquíes se negaron. Esto provocó una escalada de tensión entre los dos países que tendría su culmen con el ultimátum del gobierno de España, presidido entonces por José María Aznar, al rey de Marruecos, Mohammed VI, para que abandonasen el islote, a lo que el monarca marroquí se negó. ¿El desenlace? La operación Romeo-Sierra. Una operación dirigida desde Madrid por el gobierno de Aznar con el objetivo de expulsar a los marroquíes y recuperar el control de la isla. En dicha operación participaron el ejército de tierra, el ejército del aire, la Legión, la Armada española, la Guardia Civil, y los Grupos de Operaciones Especiales. ¿El resultado? La expulsión inmediata de los marroquíes y la toma de control nuevamente por parte de España de la isla.

Hecho este pequeño resumen hay que sacar como conclusión que la crisis de Perejil fue toda una humillación internacional contra Marruecos por parte de España, la cual volvía a ser desafiada por Marruecos veintisiete años después de la Marcha Verde y la cesión de España a Hassan II del territorio español del Sahara Occidental. Esta vez, las cosas fueron muy diferentes a lo vivido en plena agonía de Franco en 1975. El gobierno de Aznar decidió defender la soberanía de España y actuó contra los planes de Mohammed VI de impulsar un nuevo conflicto contra nuestro país. Como ya he dicho, España salió vencedora de ese conflicto y Marruecos tuvo que agachar la cabeza ante la humillación vivida ante la comunidad internacional. Tras este suceso, Marruecos no vuelve a desafiar a España, pero en este intervalo sucede el estallido de la Guerra de Irak y el apoyo de Aznar a la guerra emprendida por George W. Bush y Tony Blair a través de la famosa foto de las Azores. Un apoyo que Aznar devuelve a Bush gracias a la colaboración que por parte de EEUU se había ofrecido para acabar con ETA, y también por el papel que EEUU jugó en la crisis de Perejil, donde ejerció de mediador entre España y Marruecos.

Dos años después tiene lugar en la estación de Atocha de Madrid, y a sólo tres días de las elecciones generales de 2004, el mayor atentado terrorista cometido en España en toda su historia: El 11-M, el cual provoca una cifra de casi 200 muertos y un vuelco electoral sin precedentes que arrebata al PP el gobierno de España en favor del PSOE y de su secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero. Los socialistas vuelven al poder tras ocho años en la oposición y comienza entonces un cambio brusco de la política exterior del nuevo gobierno de España. Una política exterior basada en el acercamiento a Marruecos, a los países latinoamericanos como Venezuela, Cuba y Ecuador, y el alejamiento de España del eje EEUU-Reino Unido en favor de una relación especial con Francia y Alemania, la cual quedaría plasmada en el pacto de la Moncloa que firman en 2004 Zapatero junto al entonces presidente de Francia, Jacques Chirac, y el entonces canciller de Alemania, Gerhard Schröder.

Cabe añadir que en 2006, Aznar afirmó que en 2002, durante la crisis de Perejil, el propio Chirac le indicó que debía darle a Marruecos el islote, así como las ciudades de Ceuta y Melilla, y añadió Aznar que incluso Francia estuvo detrás de la toma de Perejil por parte de Marruecos. Ante esta situación cabe preguntarse, ¿Por qué Chirac tenía tanto interés para que España claudicase frente a Rabat y entregase sus territorios?, ¿Quizás porque le molestaba que España estaba mostrando desde hacía unos años una postura, no primordial, pero sí algo más relevante en la UE y en los organismos supranacionales?. Con esto no quiero decir que durante la época de Aznar, España fuese una potencia mundial como lo fue siglos antes, pero sí que había conseguido en los últimos años cierto prestigio ante los países de su entorno, y eso molestaba a ciertos países con gran peso en Europa, los cuales veían los reclamos y las posturas defendidas por Aznar como un estorbo en sus respectivos intereses. Uno de ellos el rechazo por parte de Aznar en 2003 a la constitución europea, la misma que una vez llegado al gobierno defendió fervientemente Zapatero en 2005, y que casualmente Chirac rechazaría ese mismo año. Casualmente, tras el 11-M, España perdió ese pequeño prestigio que había obtenido años antes, y pasó a convertirse en un país de segunda dentro de las instituciones europeas y también frente a EEUU.

Volviendo a lo anterior hay que decir, ¿Por qué Zapatero decide en 2004 entablar una relación especial con Chirac, siendo este uno de los impulsores de la toma de Perejil, según Aznar?. ¿Por qué el propio Zapatero siempre frivolizó sobre la cuestión de Perejil y ridiculizaba ante el PP la postura tomada por su gobierno en esta crisis?. Otra cuestión, esta vez relacionada con Marruecos, y que suscita bastante intriga e incertidumbre es la reunión mantenida una semana después del 11-M entre el futuro ministro de exteriores, el cual todavía no había sido designado ministro, y el viceministro de exteriores de Marruecos. ¿Qué tenían que hablar con tanta celeridad y urgencia el futuro ministro de exteriores y el segundo en el ministerio de exteriores de Marruecos que no podía esperar?, ¿Qué sabían los servicios de inteligencia tanto de Marruecos como de Francia en la víspera del 11-M que nunca se ha llegado a aclarar? Hay que decir que el papel jugado por Marruecos en la investigación sobre el 11-M siempre fue muy difuso, y a día de hoy, catorce años después, sigue siendo un completo enigma. O si no que se lo pregunten al periodista Gustavo Morales, que afirmó en una emisora de radio que detrás del 11-M estaban los servicios de inteligencia de Francia y Marruecos, añadiendo también que el motivo del atentado era la humillación sufrida por Marruecos en Perejil, y que el objetivo del mismo era según afirmó Morales "Provocar una catástrofe en España y cambiar el gobierno", ya que según afirmó también el propio periodista, para el rey Mohammed VI, los gobiernos socialistas eran más débiles que los del PP, y eso favorecía a los intereses de Francia y Marruecos. Esto no lo digo yo, lo dice el periodista Gustavo Morales en un programa de radio emitido en junio de este año 2018.

Quizás nunca se sepa quién o quiénes organizaron los atentados del 11-M, pero sí que después de casi década y media de estos sucesos se puede llegar a la conclusión de que los atentados ocurridos en Atocha jamás se hubiesen producido si dos años antes no hubiese ocurrido la crisis de Perejil. España por aquel entonces gozaba aún un papel, insisto, no primordial pero sí respetuoso dentro de Europa, y este hecho, unido a la humillación a la que fue sometida con toda justicia Marruecos por parte de España, condujo a algunos a pensar que quizás nuestro país estaba saliéndose del límite que nos correspondía. Por ello había que buscar quizás una excusa para pararle los pies a nuestro país, y el apoyo de España a la guerra de Irak en 2003 fue la excusa perfecta para algunos a la hora de conseguir ese objetivo. La versión oficial que todos escuchamos tras los atentados del 11-M fue que Al Qaeda había perpetrado esos atentados como venganza por el apoyo de España en las Azores a la guerra, aunque en la sentencia del 11-M se quiso dejar constancia que el apoyo a la guerra no fue en absoluto el motivo por el que se organizaron los atentados. Otro papel, el jugado por la banda terrorista ETA en el atentado sigue siendo a día de hoy un misterio absoluto tras casi quince años de estos terribles hechos que cambiaron la historia de España.

A día de hoy somos muchos los que creemos que el atentado fue un acto perpetrado para impedir que España consiguiese seguir acumulando prestigio y relevancia en Europa. Este objetivo iría acompañado de un cambio de gobierno que devolviese a España al lugar en el que algunos consideraban que debía estar. Por supuesto dicho objetivo se cumplió en todos sus ámbitos, ya que los sujetos que comenzaron a gobernar tras los atentados se las ingeniaron muy bien para restar prestigio y relevancia a España tanto en Europa como en el resto del mundo. Una pérdida de credibilidad y de peso en el mundo que ha sido asumida también por los sucesivos gobiernos españoles desde 2004 hasta el día de hoy, lo ocurrido este fin de semana con Londres lo corrobora. Algo que posiblemente no habría ocurrido jamás si tal y como se ha dicho posteriormente, el entonces primer ministro británico en 2004, Tony Blair, debido a las buenas relaciones personales que mantuvo con Aznar, estaba dispuesto a llegar a un acuerdo con España, bien con Aznar o bien con Rajoy si éste hubiese ganado en 2004, para compartir la soberanía de Gibraltar entre ambos países. De nuevo el 11-M se cruza por el camino y hace imposible un acuerdo que hubiese sido histórico. ¿Casualidad? No lo creo.

¿Acaso alguien se imagina a José María Aznar, a Felipe González, a Leopoldo Calvo Sotelo, a Adolfo Suárez, a Francisco Franco, o a algún otro gobernante español previo al 11-M claudicar ante otro país sin defender sus intereses nacionales? Tanto González como Aznar serán todo lo que queramos decir, pero imbéciles no son, y por orgullo personal jamás hubiesen permitido quedar como unos cobardes y unos traidores de forma tan esclamorosa, o al menos eso creo yo. De hecho sólo hay que observar que tras los atentados, España ha asumido un papel débil e irrelevante ante el mundo. Comenzó a ocurrir a partir de 2004 con Zapatero, continuó desde 2011 con Mariano Rajoy, y desde este año 2018 lo hemos vuelto a ver con Pedro Sánchez, con lo cual es indiferente el color político del partido que gobierne, ya que el mensaje lanzado el 11-M es aplicable a todos por igual.

Por último hay que tener en cuenta las famosas palabras que Aznar dijo en la comisión de investigación del 11-M celebrada en el congreso de los diputados, y que hoy aún resuenan: "No creo que los autores se encuentren en desiertos muy remotos, ni que anden en montañas muy lejanas.". Un Aznar que según ha trascendido años después por parte de la propia Ana Botella, tenía la firme intención de dimitir en julio de 2002 si la operación Romeo-Sierra para recuperar Perejil fracasaba. Personalmente creo que aunque la operación salió bien, Aznar debió presentar su dimisión en verano de ese año. Hubiese dejado la política de una forma mucho más digna y se hubiese ahorrado, y nos hubiese ahorrado a los españoles sus dos últimos años en el gobierno, los cuales trajeron más contras que pros a nuestra nación.

En definitiva, creo que el atentado del 11-M fue una consecuencia de la crisis contra Marruecos por Perejil, un atentado que cambió el rumbo de la historia de España, nos condujo de lleno hacia la irrelevancia, el hazmerreir y el desprecio internacional, y originó una de las mayores crisis nacionales de nuestra nación. Una crisis que después de catorce años sigue más vigente que nunca y que amenaza con llevarse por delante el propio país. La sombra de Perejil y del 11-M sigue pues muy presente, y su objetivo para destruir nuestra nación sigue su proceso.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

VOX; ¿La solución para España?

Este domingo tenemos elecciones autonómicas aquí en Andalucía, y éste será el primer paso para calcular el peso electoral de un partido que aunque ya existía desde hace unos años, ha dado el pistoletazo de salida hacia el éxito en el arrollador mitin que hace sólo un mes celebró en Vistalegre. Me estoy refiriendo al partido que lidera Santiago Abascal y que ya es conocido por todos en España: VOX.

VOX es un partido de derechas, liberal en lo económico, conservador en lo social, y que apuesta por una España fuerte y respetada. Toda una apuesta arriesgada, nueva, atractiva y fuerte, ya que hasta ahora todos los partidos que han salido a la palestra son partidos centristas y de izquierdas. Por desgracia en España no estamos acostumbrados a ver mítines donde se enaltezca sin miedo ninguno la bandera, la unidad nacional y la defensa de los valores tradicionales. Ironías de la vida, el conservadurismo se ha convertido a día de hoy en la auténtica revolución social que el establishment se niega a dar paso. Pero una vez dicho esto y visto los aspectos generales que ofrece VOX hay que preguntarse: ¿Es el partido de Santiago Abascal la solución para España? Personalmente, y lo dice una persona como yo que siempre ha reconocido ser de derechas, creo firmemente que no. ¿Los motivos? Santiago Abascal no es nuevo en esto. Abascal es hijo de Santiago Abascal padre, el cual fue un miembro destacado del PP en los años de Aznar. De hecho el propio Abascal hijo fue miembro del PP y diputado en el parlamento vasco, con lo cual no estamos ante alguien que ha llegado a la política de la nada. Estamos hablando de gente que han pertenecido al PP hasta hace unos años y que ahora se presentan como "Regeneradores de la política".

En lo que respecta a sus ideas principales hay que destacar su propósito de acabar con las comunidades autónomas y volver a un sistema centralista en España, algo que yo personalmente comparto. ¿Dónde está pues el problema? Hombre, que estamos hablando de un tipo que ha ocupado cargos en el parlamento vasco, lo cual no dice mucho en su favor a la hora de proponer el fin de un sistema regional que él mismo ha disfrutado. Otra cuestión que me parece muy relevante y que discrepo completamente es su defensa acérrima de la monarquía. ¿Hasta cuándo los partidos de derechas se darán cuenta de que ser conservador no es sinónimo de ser monárquico? Defender a la monarquía borbónica es defender la cúspide del sistema de 1978, y con ello a ese sistema que se sostiene bajo el paraguas del estado de las autonomías, todo aquello con lo que en teoría quiere acabar Abascal.

Otra cuestión que me llama bastante la atención es el hecho de que VOX se presente este domingo a las elecciones andaluzas. Si VOX defiende suprimir el estado autonómico, ¿Para qué se va a presentar en unas instituciones en las que no cree y que desea suprimir?. ¿Por qué me tengo que creer yo que una vez conseguido sus escaños en los diferentes parlamentos autonómicos van a decidir suprimir estas instituciones de las que por entonces estarán viviendo?. Otro aspecto a destacar con el que no estoy de acuerdo es su idea de Europa. VOX apuesta por una España integrada en Europa, un punto con el que yo discrepo totalmente. Siempre he defendido que lo mejor para España es su salida inmediata de la UE y del Euro, con lo cual de momento, y a excepción de lo concerniente a las autonomías, la postura de VOX no difiere mucho a lo que defiende el PP y Ciudadanos, Con ello, la España conservadora que desea salir cuanto antes de ese nido de víboras llamado Unión Europea sigue sin verse reflejada en ninguna formación política relevante.

Por último debo destacar el hecho de que desde VOX abogan por un rechazo a la inmigración islámica, sin embargo apuestan y defienden fervientemente la inmigración latinoamericana, todo ello debido a los lazos históricos que nos unen con los países hispanoamericanos. Volvemos a la pregunta anterior; ¿Dónde está representada esa España que rechaza cualquier tipo de inmigración, provenga de donde provenga? VOX defiende un rechazo a una clase de inmigración pero defiende en cambio otra diferente. ¿Acaso no creen que la mejor solución es rechazar directamente la inmigración, independientemente de su procedencia? También hay que destacar que desde VOX se ofrece un sistema económico plenamente liberal. Creo que estaría bien recordarle a Santiago Abascal que existimos conservadores que creemos en el intervencionismo estatal, aunque en menor medida que el defendido por la izquierda, por supuesto. El hecho de ser de derechas no te convierte directamente en ser liberal.

Para terminar debo añadir que la aparición de VOX no es más que la revancha del PSOE contra el PP cuando estos últimos estaban en el gobierno y promocionaban sí o sí a Podemos en la Sexta. Al PP de Mariano Rajoy le convenía una izquierda fragmentada para la permanencia del PP en el poder. A día de hoy, esa situación es exactamente la misma pero al revés. La izquierda busca y necesita una fragmentación del voto conservador para dividir a la derecha y conseguir con ello la perpetuidad en el poder de la izquierda en el poder. Personalmente creo que VOX no es la solución para España, aunque eso no quita que me alegra de su llegada al panorama nacional. Comparto plenamente gran parte de sus ideas, pero discrepo completamente en otros. Lo que busca el partido político de moda en estos días no es más que la perpetuación del sistema constitucional de 1978, el cual hace aguas por todos lados a escasos días de que se cumplan los cuarenta años de su llegada. La derecha española necesita una derecha conservadora, que apueste firmemente por el patriotismo al igual que VOX sí, pero que apueste simultaneamente por un nuevo sistema constitucional en España, que suprima esos reinos de Taifas llamados comunidades autónomas y apueste por una República semipresidencial, al estilo de la francesa. Todo ello en un estado social y democrático de Derecho, con verdadera separación de poderes y defensor de nuestros valores históricos, culturales y religiosos. Una España Cristiana y nacional. Eso es lo que yo defiendo y creo que muchas personas que comparten mis ideas comparten. El problema está en que no hay partido a la vista que defienda esos valores, con lo que podemos ir buscando unas sillas para esperar a una formación con estos principios, porque la espera va para largo y VOX no es ese partido que necesita España para que aplique esos cambios...