lunes, 12 de marzo de 2018

Un lustro con el Papa progre

Una de las cosas que más lamento de no haber podido escribir en este blog es sobre uno de los acontecimientos que más ha dado que hablar en nuestros tiempos. Me refiero a la abdicación del Papa Benedicto XVI y a la designación del actual Papa Francisco como su sucesor en marzo de 2013. Este blog lo abrí en noviembre de 2013, por lo que el actual Papa ya llevaba ocho meses en el cargo. Sin embargo, ahora que se acercan los cinco años de su elección como jefe de la Iglesia Católica, quiero hablar un poco acerca de este personaje tan peculiar como es "El Santo Padre".

Aunque mis creencias religiosas son muy profundas, éstas se concentran únicamente en Dios, por lo que la Iglesia Católica y sus líderes no merecen para mí ningún respeto, ya que éstos se ha alejado de la palabra de Cristo y han convertido el Catolicismo en la "Gran Ramera" que San Juan visionaba en el Apocalipsis. Aun así, y visto que todavía no he escrito ninguna entrada acerca del "Sumo Pontífice", creo que ha llegado la hora de hablar de aquél a quien San Malaquías catalogó como "El último Papa", mientras que otros muchos lo denominan "El Papa revolucionario".

Pues bien, cinco años después de la llegada de Bergoglio a la Basílica de San Pedro cabe preguntarse; ¿Qué revolución ha llevado a cabo Francisco? Por lo que a mí respecta, llevo un lustro esperando esa "Revolución" que los progres (Poco creyentes ellos pero muy fans de este Papa, al que consideran un referente) llevan pregonando durante todo este tiempo. ¿Qué reformas profundas se han llevado a cabo dentro de la Iglesia Católica?, ¿Qué cambios relevantes se han llevado a efecto en el Vaticano desde la llegada de este argentino a Roma?. Podemos llegar a la conclusión de que en estos cinco años no ha cambiado absolutamente nada en la plaza de San Pedro. 

Bergoglio fue escogido después de que Ratzinger abdicase tras verse acorralado por el escándalo de los abusos sexuales a niños por parte de personajes muy relevantes en el Vaticano (Cabe añadir que entre ellos estaba el propio hermano de Ratzinger). Se puede decir pues que la Iglesia necesitaba un lavado de imagen muy importante, ¿Quién mejor para liderar ese lavado de imagen que un argentino progresista enlazado con la dictadura de Perón? (Este no es el primer caso en el que un Papa se ve enlazado con una dictadura, ya que Ratzinger lo estuvo con el régimen nazi cuando era un adolescente).

A partir de la elección de Bergoglio como Papa, todo cambió en la imagen que se tenía del Vaticano. Con Benedicto XVI, la institución católica era considerada como una institución tan fría y distante como su Sumo Pontífice, mientras que con Francisco la cosa ha mejorado notablemente gracias a esa "Revolución inexistente" que los medios de comunicación han promocionado falsamente. Una revolución que el Papa dijo que llevaría a cabo pero que sólo han quedado en palabras y gestos. Unos gestos hipócritas que demuestran la falsedad de este Papa (Y de los otros también), el cual está más preocupado en quedar bien de cara a esos medios de comunicación que le apoyan, que en llevar a cabo esa reforma profunda que la Iglesia Católica necesita. 

Las palabras y los gestos son insuficientes para un líder mundial que debe dar ejemplo, y que debe darlo con hechos, no con palabras. Digamos que la única acción que ha llevado a cabo este Papa es la de nombrar en los altos cargos de la Iglesia a personajes que como él, son cercanos al ala progresista (Como no podía ser menos), y eso es lo que ha llevado a ser considerado como un personaje clave e histórico a la hora de modernizar la Iglesia. Pero las cuestiones que afectan a las mujeres (Cuestiones que sí merecen la lucha por la igualdad y no lo que hacen algunas por ahí) y a la transparencia del Vaticano han quedado ancladas en meras promesas que nunca llegarán.

En resumen, tenemos como marketing puro y duro a un Papa-actor, el cual interpreta muy bien su papel de un "Vicario de Roma progre" para dar a la humanidad una falsa imagen renovada del catolicismo. Un Papa que independientemente del destino final que tenga como Obispo de Roma (Fallecimiento o abdicación), su objetivo ya lo ha cumplido y con creces; Cambiarlo todo para que todo siga igual.

domingo, 11 de marzo de 2018

15 años de la Cumbre de las Azores

En estos días se cumplen 15 años de la famosa e histórica reunión que se celebró en marzo del año 2003 en las islas de las Azores, donde se decidió la invasión de Irak. Dicha reunión estuvo compuesta, como todos sabemos, por el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, el primer ministro de Reino Unido, Tony Blair, el presidente del gobierno español, José María Aznar, y por el primer ministro de Portugal y anfitrión de dicha reunión, José Manuel Durao Barroso. En dicha cumbre, como ya he mencionado, se acordó darle 48 horas al entonces presidente de Irak, Saddam Hussein para que tanto él como sus hijos abandonasen el poder e Irak. En caso de negarse, EEUU atacaría Bagdad de manera inminente. Finalmente, el dictador iraquí se negó a acatar el ultimatum dado por Bush y decidió seguir al frente del país, lo que dio comienzo una vez terminado el plazo de 48 horas al inicio de la Segunda Guerra del Golfo.

Antes de celebrarse la cumbre de las Azores, se produjo, como todo el mundo recuerda, manifestaciones en todo el mundo en contra de la invasión estadounidense. Yo personalmente recuerdo como si fuese ayer las masivas manifestaciones que se produjo en Madrid, Sevilla y otras tantas ciudades españolas en contra de la guerra. El famoso "No a la guerra" inundaba las calles de España, donde los ciudadanos pedían al entonces gobierno de José María Aznar que no se implicase en una guerra en la que a nosotros nadie nos había llamado. Como todos sabemos, las masivas protestas y peticiones para poner fin a la participación no surtieron efecto; Aznar decide ir a las Azores con toda España clamando contra la guerra y se hace finalmente la famosa e histórica foto por la que pasará a la posteridad. Cabe decir que por mucho que se piense lo contrario, Aznar, a diferencia de Tony Blair, no envió tropas de apoyo a EEUU en el momento de la invasión a Irak, sino una vez que la invasión terminó en mayo de 2003 y los estadounidenses ocuparon el país tras derrocar a Saddam Hussein. Aun así, la sombra de Irak siempre acompañará a Aznar por donde quiera que éste vaya.

La excusa que tanto Bush, Blair, Aznar y Barroso (No olvidemos que el portugués también estuvo presente en la reunión como anfitrión) expusieron ante el mundo para la invasión de Irak fue la existencia de unas armas de destrucción masiva que supuestamente Saddam tenía en su poder. Una vez que Hussein es derrocado y EEUU ocupa Irak, comienza a tambalearse la idea de la existencia de esas armas. Finalmente, Bush y Blair reconocerían que las armas nunca existieron y se "Disculparon" ante la opinión pública. Aznar es hasta el día de hoy el único mandatario que sí ha reconocido que no existían pero que no ha pedido perdón por su error.

Hay muchas personas que a día de hoy siguen reconociendo el grave error que Aznar cometió al inmiscuir a España en una guerra ajena. Pero hay que tener en cuenta una serie de cuestiones; Aznar estaba ya en su último año de mandato, por lo que podemos decir que le importaba un carajo la opinión mayoritaria de la población sobre cualquier tema. Aznar se creía Dios y creyó firmemente que su mayoría absoluta era sinónimo de absolutismo, y por ello llevó a cabo una acción tan delicada como la de apoyar un conflicto bélico con la posición en contra de la sociedad. Aznar no solo estaba en su último año de gobierno, sino que ya había anunciado con antelación su retirada tras las elecciones generales del año 2004, por lo que independientemente de lo que hiciera o dejara de hacer, no tendría que rendir cuentas nuevamente en las urnas. A la vista está de que su decisión de ir a la guerra no la llevó siquiera al congreso para ser debatida y votada. Otro ejemplo de su arrogancia fue la gestión miserable que en mayo de 2003 se llevó a cabo por parte del gobierno en el accidente del avión Yak-42, que costó la vida a 62 militares españoles que venían de vuelta de la guerra de Afganistan. Este grave suceso, aunque no estaba relacionado con Irak, sí estaba relacionado con el otro apoyo bélico que Aznar había acordado con Bush, como fue la guerra de Afganistan, lo que provocó que el rechazo de la sociedad con respecto a la guerra fuera en aumento.

Las graves y trágicas consecuencias de la decisión de apoyar la invasión irakí y la posterior decisión de enviar tropas a dicho país no se hicieron esperar en España. Justo un año después de la invasión, y a tres días de las elecciones generales de 2004, Al Qaeda comete el mayor atentado terrorista hasta la fecha no sólo en España, sino en Europa. Cerca de 200 personas fueron asesinadas en los trenes de Madrid, y más de 2.000 personas resultaron heridas. Aznar, por su parte, atribuyó la responsabilidad de los atentados a ETA, incluso cuando comenzaron a salir pruebas que vinculaban abiertamente a Al Qaeda con el atentado en Atocha. La población se vio engañada por el gobierno en la gestión de los atentados y las consecuencias políticas no tardaron en producirse. A los tres días, el líder de la oposición y según las encuestas, eventual perdedor de dichas elecciones, José Luis Rodríguez Zapatero, consiguió contra todo pronóstico una abrumadora victoria electoral frente al sucesor de Aznar y según las encuestas, eventual ganador de las elecciones, Mariano Rajoy. Tras su llegada a Moncloa, la primera decisión de Zapatero fue la de traer de vuelta a las tropas en Irak, aunque mantuvo las tropas en Afganistan para contentar a Bush. Aun así, dicha decisión provocó graves conflictos diplomáticos entre España y Estados Unidos que aún hoy no se han cerrado del todo.

Podemos decir con esto que el apoyo a la guerra de Irak por parte de Aznar conduce inexorablemente al atentado del 11-M por parte de los terroristas islámicos, provocando este atentado la apertura de una nueva era en la política española que hoy en día seguimos viendo sus efectos. Como ya dije en la entrada acerca de los 15 años de liderazgo de Mariano Rajoy al frente del PP, tanto Zapatero como el propio Rajoy son líderes surgidos a través del atentado terrorista de 2004 en Madrid, siendo este atentado a su vez el legado que Aznar dejó como consecuencia de su firme decisión de ir a Irak sí o sí. Por lo cual, podemos llegar a la conclusión que de los países que acudieron a la reunión de las Azores, España ha sido la que peor parte se ha llevado de esta histórica cumbre que aún hoy, 15 años después de su celebración, sigue atormentándonos su sombra.

Reino Unido fue víctima de un atentado terrorista en julio de 2005 por Al Qaeda, donde murieron 52 personas. Sin embargo, dicho atentado no tuvo consecuencias políticas como sí las hubo en España. Tony Blair dimitiría en 2007 tras diez años en el cargo y en 2010 se produciría el relevo en el gobierno entre los laboristas y los conservadores sin que ningún factor acondicionase dicha alternancia política. En Estados Unidos todos sabemos cómo acabo la historia con Bush. Tras ocho años en el cargo y con las encuestas por los suelos, Bush saldría de la Casa Blanca tras la contundente victoria de los demócratas con Obama al frente. Sólo en España, las consecuencias de la guerra y del atentado siguen teniendo sus consecuencias en la política nacional. Para finalizar, en lo que respecta a Aznar cabe decir una cosa bastante curiosa. Hace justo un año, Bertín Osborne lo entrevistó en su famoso programa "Mi casa es la tuya". En dicho programa, Aznar afirmó orgulloso que su mejor foto ha sido la de las Azores, y reiteró que volvería a las islas portuguesas para apoyar nuevamente la guerra "100.000 veces si hiciera falta". Pero aparte de esta declaración, que personalmente me llamó y mucho la atención, lo que también me impactó fue la declaración que hizo en dicho programa acerca de la ayuda que antes de la guerra había recibido España por parte de Bush en la lucha contra el terrorismo etarra. Según Aznar, "No podía aceptar su ayuda y negarle la mía cuando él lo necesitaba". Ante esta declaración tengo que decir que no sé qué tipo de ayuda recibiría Aznar por parte de los Estados Unidos, pero aunque en cierta medida tiene parte de razón en esta última afirmación, ello no le excusa de haber tomado una decisión que tuvo para España graves consecuencias políticas, y que aún hoy, 15 años después, las sigue padeciendo. 

sábado, 10 de marzo de 2018

La dictadura del progresismo

En estos días he podido corroborar cómo en la sociedad en la que vivimos existe una falsa libertad de expresión. A raíz del famoso día de la mujer donde se celebró la huelga feminista que todos conocemos, ha habido algún que otro debate sobre la idoneidad o no de convocar esta huelga y los objetivos que ella buscaba. Bastaba que una sola persona pusiese sólo en entredicho lo que hasta ahora era incuestionable, para que esa persona se llevase todos los ataques posibles por parte de aquellos que se autodenominan "Progresistas y tolerantes".

Es curioso cómo funciona la suciedad (Sí, suciedad) en la que malvivimos. En nuestro sistema existe una amplia serie de cuestiones que son intocables y sobre las que no se puede cuestionar absolutamente nada. Si te sales de ese guión, de aquello a lo que hoy en día se conoce como "Lo políticamente correcto", amigo, más te vale que te busques una cueva en lo más profundo de un bosque, porque socialmente estás marcado. Yo sin ir más lejos he discutido con muchas personas en los últimos días sobre una entrada que escribí, cuyo título es "La dictadura del feminismo". No voy a repetir lo que mencioné en ella, porque me duele un poco la boca de tanto repetir ante mis interlocutores (Que no han sido pocos) hacia lo que yo estaba haciendo referencia verdaderamente en dicha entrada. Incluso aunque lo repitiese por nonagésima vez, la gente no entendería o no querría entender los argumentos que yo expuse en su momento. A diferencia de Francisco Umbral, yo no vengo aquí para hablar de mi libro (En este caso, mi entrada), sino para hablar sobre aquello que muchas personas, incluida yo, hemos experimentado estos días cuando hacemos referencia a temas que trascienden todo debate.

Yo comprendo que hoy en día las almas humanas están muy susceptibles ante cualquier opinión contraria que se pueda exponer públicamente, pero se supone que vivimos en un país donde ese papel insignificante llamado constitución nos garantiza a la muchedumbre que componemos el tejido social aquello que el artículo 20 de ese papel mojado define como "Libertad de expresión". Una libertad de expresión que por supuesto queda muy bonita en la teoría, pero que en la práctica es algo más difícil de llevar a cabo. En nuestro país, concretamente desde el sector más progresista de nuestra sociedad, existe un pensamiento férreo hacia unos principios que éstos defienden y sobre los cuales no admiten crítica alguna. He expuesto la cuestión feminista como también podría exponer la cuestión del aborto, el endurecimiento de las penas, el nacionalismo, la inmigración, la religión, la LGTB o como quiera que se llame ese colectivo compuesto por más consonantes que las frases del programa "La ruleta de la suerte".

Hablemos alto y claro, señores. No existe libertad de expresión en nuestra sociedad. Y no existe porque predomina ese factor invisible de "Lo políticamente correcto", lo cual restringe y limita nuestra libertad a la hora de exponer ya sea en público o en privado nuestras opiniones sobre las cuestiones que nos rodean y afectan. Un factor que ha creado y sostenido el sector conservador de la sociedad, por supuesto, pero sobre todo y especialmente, el sector progresista de nuestro país. Un sector sectario (Valga la redundancia) cuyos integrantes no permiten ni una sola crítica contra los planteamientos que defienden, y que acto seguido te descalifican tildándote de adjetivos que precisamente les hacen más honor a sus emisores que a sus receptores; "Fascista, totalitarista, autoritario, intolerante...". Un sector muy importante de la sociedad que hace gala de su intolerancia y totalitarismo mientras abandera hipócritamente la causa de la igualdad y el respeto. Un sector que recuerda cada vez más a ciertos sistemas políticos totalitarios que ensombrecieron a Europa y a Asia durante el siglo XX. Un sector que defiende un sistema cuan "1984" en el cual predomina una idea intangible por encima de las demás corrientes. Un sector que abandera una vertiente ideológica, la cual está llevando a occidente a la división y a la degradación social y moral en pos de "La libertad y la igualdad", esa misma libertad e igualdad que deniegan a aquellos que no piensan como ellos. Un sector que afirma "Surgir y representar al pueblo", pero que es promocionado y financiado por las élites judías compuestas por miserables como Soros o la familia Rotshchild, pertenecientes al ala de los neoliberales progresistas. Un sector que está ocasionando daños inimaginables a una sociedad cada vez más surrealista y que no es otro que el sector del mal llamado "Progresismo". 

viernes, 9 de marzo de 2018

Sociedad; La incultura generalizada

Ahora que se acercan los famosos "Idus de marzo", conviene recordar una gran película que en 1953 rodase Joseph L. Mankiewicz basada de la obra de William Shakespeare; "Julio César". Pues bien, en esta película existe una escena en la que Bruto (Magistralmente interpretado por James Mason), uno de los asesinos de César, comparece ante un indignante pueblo romano que clama en favor del dictador romano, el cual había sido asesinado momentos antes. Bruto comienza a hablarle a la multitud y de una manera muy elegante, honorífica y respetuosa le ofrece al pueblo romano sus motivos por los cuales ha dado muerte junto a otros senadores romanos a Julio César, basándose en la desmesurada ambición de éste y en el peligro de que Roma acabase siendo una nación sin libertad alguna, y los romanos a su vez fuesen unos ciudadanos sin las libertades que la República les garantizaba. Tras este discurso, los ciudadanos comienzan a darle la razón a Bruto y empiezan a glorificar a Bruto por su honradez y patriotismo, al tiempo que critican a César y alaban su muerte. Justo en ese momento, aparece Marco Antonio, uno de los amigos de César, con el cadáver de éste entre sus brazos. Antonio, con la venia de Bruto, comienza a dar un discurso tras despedirse éste de los ciudadanos entre vítores y aclamaciones. Marco Antonio (El cual es interpretado de manera fabulosa por Marlon Brando) comienza el discurso hablando de la honorabilidad de Bruto. Es entonces cuando Antonio, en un discurso bien estudiado donde consigue darle la vuelta a la tortilla mientras glorifica a los asesinos de César. Comienza a enaltecer su gobierno y lee ante el público el testamento del dictador, el cual legaba posesiones y dinero a los ciudadanos de Roma. A medida que el discurso de Marco Antonio avanza, los ciudadanos romanos dan marcha atrás y comienzan a vitorear y a compadecerse de César mientras arremeten contra los asesinos que minutos antes vitoreaban. Finalmente, tras acabar Antonio su apoteósico discurso, los romanos deciden vengarse de César y ajusticiar a los traidores que han acabado con su vida, ante la sonrisa de Antonio que ve cumplido su objetivo de poner a la ciudadanía en contra de los verdugos sin hacer siquiera una sóla crítica contra ellos.

¿Por qué suelto este spoiler sobre esta gran película? Porque el fondo de la cuestión que rodea a esta escena es sobre lo que quiero comentar esta noche; La falta de personalidad y de opinión de la sociedad ante las cuestiones que se le plantean. La película transcurre en marzo del año 44 a.C, y en marzo del año 2018 d.C la sociedad no ha cambiado en nada. El pueblo traga con todo aquello que se le vende. En la obra de Shakespeare es la posición primero en contra, luego a favor, y después nuevamente en contra del asesinato de Julio César por parte de la población. En la sociedad que nos rodea podemos poner cualquier ejemplo que esté de actualidad, ya que ello supone la forma en la cual se manipula a los ciudadanos en favor o en contra de un tema determinado. Hoy por ejemplo, ha sido el día de la mujer, y por ello se ha convocado una huelga general feminista. La huelga ha sido para muchos todo un éxito. La cuestión que quiero plantear es la siguiente; Si los medios de comunicación y los políticos deciden que esa huelga es perjudicial para la sociedad, ¿Creéis que la población iba a responder a la huelga de la misma forma en la que se ha respondido hoy? Por supuesto que no, ya que la sociedad de por sí es inculta e ignorante, y no tiene ni posee una formación ni unos conocimientos determinados sobre el tema que se trata para poder pensar y decidir por sí misma si es beneficioso o perjudicial la cuestión que se le plantea.

Pongamos otro ejemplo; ¿Por qué está tan bien visto actualmente el partido Ciudadanos y Albert Rivera? Básicamente porque los medios se han encargado de influir en la sociedad para creer que Albert Rivera es un ser puro y angelical el cual no tiene defecto alguno y podrá gobernar España de manera ejemplar llegado el momento. Pero, ¿Y si la prensa de repente decide ir en su contra?, ¿Cambiaría la opinión pública su postura con respecto al catalán? Por supuesto que sí, porque los individuos no tienen la capacidad para pensar por sí solos. Son aquellos que tienen el poder de la oratoria y la capacidad de influir los que deciden cómo, cuándo y por qué alabar o criticar a aquellos que pueden ser o bien un estorbo o bien una oportunidad para los intereses de aquellos que ostentan el poder de la influencia.

No sólo hay que detenerse en la cuestión política. Basta con echar un vistazo a la prensa deportiva o a la prensa del corazón para ver que esta cuestión también se extiende a estos terrenos. Programas como "Sálvame" pueden hacer que el público vea a Isabel Pantoja (Por poner un ejemplo) como una gran tonadillera a verla como una delincuente, y luego volver a verla como una gran tonadillera. Son programas como éste los que hacen posible que ladrones, estafadores, maltratadores, prostitutas, etc, pasen a ser vistos por la sociedad como unos seres despreciables que representan lo peor de la sociedad humana, a ser vistos como unas personas a las cuales la vida les ha golpeado duramente, por lo que se ganan el cariño y el reconocimiento de la sociedad, convirtiéndose incluso en modelos a seguir. Poniendo otro ejemplo podemos preguntarnos; ¿Por qué sigue siendo Messi un referente para muchos si es un evasor fiscal? Pues por la sencilla razón de que aquellos que tienen la capacidad de decidir en qué dirección guiar los pensamientos humanos llegan a la conclusión de que es mejor seguir explotando su gran imagen como futbolista y dejar en un segundo e incluso tercer plano sus cuestiones morales, lo cual provoca que la sociedad no vea a esa persona como un defraudador sino como uno de los mejores deportistas que ha dado la historia.

Dicho esto cabe decir; ¿Son todas las personas tan sumamente manipulables? Por supuesto que no, siempre habrá personas que decidan pensar por sí mismas y no dejarse guiar por las influencias de unos sujetos que piensan por los demás y deciden por uno mismo qué y/o quién es bueno o es malo. Pero para ello la ciudadanía debe evolucionar y debe tomar conciencia de la posición que ocupa en la sociedad actual, que no es otra que la de unos míseros títeres sin personalidad ni opinión, subordinados de manera inconsciente a las opiniones que desde la élite les dicen la posicionamiento que deben de tomar en las cuestiones que les rodean y les afectan. Pero mientras esto suceda, el ser humano no será más que un animal sin conocimiento, ni criterio, ni cultura, ni libertad de pensamiento. Es lo que Anthony Mann describiría perfectamente en otra gran película del denominado "Cine Péplum". En una escena de la película "La caída del Imperio Romano", en un diálogo que se establece entre el emperador Marco Aurelio (Espectacularmente interpretado por Alec Guinness) y la muerte, esta última le dice al emperador romano; "Pues si los hombres no piensan, ni leen, ni se comunican...", "No tienen ningún derecho, ninguno, a considerarse hombres", responde el filósofo Marco Aurelio. 

martes, 6 de marzo de 2018

Pensiones; Entre la indignación y la incertidumbre

Lo que se está viviendo en estos días en España no es ya de vergüenza, sino de algo que no tiene adjetivo ninguno en nuestro diccionario. Me refiero a la cuestión de las pensiones. Una cuestión que está siendo estos días tema de máxima preocupación entre la sociedad, y no sólo entre nuestros mayores, sino también entre los jóvenes. La manifestación del otro día, donde los jubilados se echaron a la calle para exigir simple y llanamente lo que es suyo, denota hasta qué punto este país se ha ido a la mierda. Los jubilados se manifestaron por una subida digna de sus pensiones y rechazaron la vergonzosa subida aprobada por el gobierno de un 0,25%. Por si fuera poco, si vergüenza e indignación daba ver a nuestros mayores salir a la calle para luchar por lo que les corresponde, más vergüenza e indignación provocó la reacción de Mariano Rajoy cuando le preguntaron sobre este asunto en una rueda de prensa. El presidente del gobierno, ante las propuestas que otros partidos políticos han presentado para subir las pensiones, dijo textualmente; "No se puede tomar el pelo a la gente". Claro, uno lee estas cosas y lo primero que se le viene a uno a la boca es decir "Menudo hijo de puta". Es decir, que para Mariano Rajoy tomarle el pelo a la gente no es subirle un 0,25% a nuestros pensionistas, sino proponer medidas para subirle de manera digna las pensiones a nuestros mayores.

Parece mentira que aquellas personas que han soportado y siguen soportando lo peor de la crisis no pueden ni siquiera ser recompensadas por el terrible esfuerzo que han hecho y siguen haciendo al mantener a sus familias con pensiones miserables. Porque seamos sinceros, aquellos que han albergado con sus familias, las han mantenido y las han cobijado sobre su techo como buenamente han podido dentro de sus pequeñas posibilidades han sido los pensionistas. ¿Qué hubiera sucedido en todos estos años en España si los mayores se hubiesen quedado sin su pensión? Simplemente, que el país hubiera explotado en todos los sentidos porque se habría destruido el último recurso al que las familias españolas se han agarrado durante los años de recesión. Si a nuestros mayores se les hubiera quitado la pensión en los peores años de la crisis, otro gallo hubiese cantado aquí. Entonces no estaríamos hablando del 15-M ni gilipolleces progresistas. Estaríamos hablando de una auténtica revolución social que se hubiese llevado por delante el sistema político de nuestro país. Por lo tanto, los únicos que han mantenido aquí una paz social y han evitado que la sociedad saliese verdaderamente a la calle han sido nuestros mayores. Y ahora que según dice Mariano Rajoy incesantemente que ya estamos en plena recuperación económica, ¿Por qué no se lleva a cabo una subida digna de las pensiones para aquellos que peor lo han pasado en estos años?, ¿Por qué no se recompensa su esfuerzo y entrega? Que ustedes no tengáis dignidad no quiere decir que nuestros mayores no la deban tener tampoco.

Es verdad, se me olvidaba que según Rajoy, lo que debería de hacer todo el mundo es ir ahorrando para sus pensiones y la educación de sus hijos. Esto no lo digo yo, lo dijo el propio Mariano Rajoy hace un mes. Entonces, querido mío ¿Qué mierda de recuperación económica nos quieres vender?. Cabe añadir que el gobierno de Rajoy desde que llegó en diciembre de 2011 al palacio de la Moncloa ha ido pagando las pensiones de nuestros mayores gracias a los ahorros del fondo de reserva que dejó Zapatero cuando abandonó el gobierno. El gobierno socialista dejó "La hucha de las pensiones" con un ahorro de 67.000 millones de euros. Quizás sea lo único bueno que hizo Zapatero en toda su estancia en el gobierno, y Dios sabe que yo he sido el más crítico con el gobierno de Zapatero y el que mayor ganas tenía de verlo fuera de la Moncloa, pero "Al César lo que es del César". Hace tres meses, en diciembre de 2017, y tras recurrir por última vez para pagar las pensiones de Navidad, la cantidad que dispone actualmente el fondo de reserva es solamente de 8.000 millones. La cuestión ahora es; ¿Cómo se van a pagar las pensiones de este año?, ¿Y las del año que viene?, ¿Y las del otro? Porque el gobierno de Rajoy no sólo no está haciendo nada por subir las pensiones, sino que no hace nada tampoco para buscar una alternativa para pagarlas. Ahora comprendo porqué dijo hace un mes de ir ahorrando para las pensiones.

Aunque creamos que no, este es un problema no sólo de nuestros mayores, sino también nuestro. Aunque seamos claros, nuestra generación no va a percibir ninguna pensión. Por desgracia creo que incluso nuestros mayores están apunto de quedarse sin ellas. Por lo que los jóvenes deberíamos de ir pensando en cómo arreglarnos nuestro futuro desde ya. Estamos pues ante un gravísimo problema que no tiene por desgracia otro final que el de la privatización de las pensiones. La cuestión es; ¿Cuándo se producirá esa privatización? y sobre todo, ¿A quién le afectará? Estamos pues ante un escenario tremendamente negro en el que aquellos que han trabajado duramente toda su vida, así como sus familias, serán ahora los máximos perjudicados. El día de mañana los perjudicados seremos los jóvenes. Ante todo esto cabe preguntarse; ¿Cuál es la solución a todo esto? No lo sé, pero lo que sí sé es que con las pensiones de nuestros mayores no se juega, y éstas están ya más que nunca en el punto de vista de los políticos. Por lo que si las pensiones llegan a tocarse, entonces sí que puede estallar la chispa social que muchos temen que reviente. 

lunes, 5 de marzo de 2018

La dictadura del feminismo

Dice la Real Academia Española que "Feminismo" significa lo siguiente; "Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre". Cuando uno lee estas cosas no cabe más que decir "Oye, pues eso está bien". Pero claro, una cosa es la teoría, que como siempre, suena muy bonita, y otra la práctica. Por lo tanto cabe preguntarse, y ahora más que nunca, debido a la cuestión de la igualdad salarial y a la convocatoria de una huelga feminista para el próximo 8 de marzo la siguiente cuestión; ¿Qué es el feminismo? Como bien señala la RAE, el feminismo es aquel movimiento que lucha por la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer. Pero estamos hablando de lo que en su día significaba el origen de este movimiento. Un movimiento que luchaba por la igualdad de derechos entre ambos sexos. ¿Hoy en día qué es el feminismo? Podemos decir que el feminismo es actualmente todo aquello que defiende el hembrismo, que no es otra cosa que la defensa de la supremacía del sexo femenino por encima del masculino, así como la discriminación y desprecio por los hombres.

Cualquier feminista/hembrista que me lea dirá, como mínimo, "Menudo machista". Pero esa y no otra es la realidad en los tiempos que corren. ¿Qué hombre no es considerado "Machista" por el simple hecho de realizar un comentario que está fuera de toda intención discriminar a la mujer?, ¿Qué padre de familia no está en desventaja con respecto a su ex-mujer, siendo ella la que tiene la custodia íntegra de sus hijos?, ¿Cuántos hombres no han sido denunciados y acusados falsamente de violencia de género por mujeres?. Vivimos en unos tiempos donde el hombre es un ser despreciable, arrogante y violento, frente a la mujer, la cual representa el victimismo personificado y la inocencia absoluta bajo cualquier consideración. Vivimos pues en una sociedad donde el hombre es perseguido por el mero hecho de serlo, y la mujer premiada por el mero hecho de serlo. ¿Qué sociedad igualitaria es ésta, hablando en términos de sexo? Una sociedad donde se habla en términos neutros, o en términos femeninos, o en doble lenguaje, para no discriminar a las mujeres. Una sociedad donde se quiere cambiar nombres a instituciones por el hecho de ser "Discriminatorio". Una sociedad donde se pretende forzar la presencia de la mujer en todos los estamentos de la sociedad, sin importar su capacidad para desempeñar una función determinada. Una sociedad donde el hombre debe de procurar no soltar un "Qué guapa estás" para no ser denunciado 'Ipso facto' por acoso sexual. Una sociedad donde el maltrato de la mujer al hombre es considerado un chiste y no está perseguido. Una sociedad en la que casarse, ser madre y ejercer como tal es sinónimo de machismo. Una sociedad en la que se persigue y se criminaliza el patriarcado mientras se defiende y se promociona el matriarcado. No señores, yo no quiero esa sociedad. Bastante machismo ha habido ya por desgracia a lo largo de la historia de la humanidad como para permitir ahora que el hembrismo abandere la supremacía y el desprecio de un sexo con respecto al otro. 

Si las feministas originales viesen en qué se ha convertido su movimiento, se echarían las manos a la cabeza. Esta sociedad no era la que buscaban ellas, las cuales luchaban por un modo de vida más justo e igualitario para las mujeres (Igualitario dentro de los márgenes que conceden las leyes, como ya expuse en otra entrada hace poco). Más les valdría a todas esas tipejas que se hacen llamar a sí mismas "Feministas" que tomen ejemplo de sus predecesoras y que dejen de dividir a una sociedad la cual ya está fuertemente marcada por la división en todos los términos. Déjennos vivir en paz tanto a hombres como a mujeres de bien y dedíquense a subsanar todos los males que su movimiento feminazi (Ya que este adjetivo es el que verdaderamente define a dicha corriente) a ocasionado a esta sociedad a la que ustedes falsamente manifestáis representar. 

domingo, 4 de marzo de 2018

50 años del Mayo del 68

Desde siempre me ha atraído el sistema político francés y todo lo que este conlleva. Desde 1958 en Francia impera la V República, la cual está organizada como una República Semipresidencial. ¿Esto qué es? Un sistema en el cual el jefe del estado (Presidente de la República) posee poderes ejecutivos junto con el jefe del gobierno (Primer ministro) y ambos co-gobiernan el país. En Francia es así desde 1958, fecha en la que se inició la V República anteriormente citada. Una de las cosas que más me fascinan de la República Francesa es el papel que ejerce el presidente de la República, el cual no sólo tiene en su mano la capacidad de ejercer múltiples poderes, sino que desempeña también un cargo monárquico en un país extranjero, además del republicano en su país natal. Los jefes del estado francés son desde hace siglos también jefes del estado del Principado de Andorra, por lo que el actual presidente de la República francesa es junto con el Obispo de Urgell, Co-príncipe de Andorra, siendo esta una de las escasas ocasiones (Junto con el Vaticano) en las que un monarca es elegido, aunque en este caso sea en un país extranjero, y siendo esta también una de las escasas ocasiones en las que un jefe del estado lo es también de otro país extranjero (Como es el caso también de la reina Isabel II con los países de la Commonwealth).

El hecho que me ha llevado a escribir sobre este tema es el aniversario que se conmemora este año y que supuso un antes y un después no sólo en la República Francesa, sino en el resto de Europa y del mundo. Me refiero al Mayo del 68, del que dentro de un par de meses se cumplirán 50 años. Haciendo un pequeño resumen de los hechos, podemos decir que fueron unas protestas estudiantiles, las cuales llevaron a una huelga por parte de éstos. Dicha huelga acabó en enfrentamientos entre los estudiantes y la policía, lo cual desembocó que los sindicatos convocasen una huelga general indefinida, donde la gran mayoría de los trabajadores apoyaron dicha movilización. En Francia acabó imperando la anarquía y el presidente de la República, Charles de Gaulle, anunció en un mensaje a la nación que disolvía el parlamento y convocaba elecciones legislativas, pero que él no dimitiría de su cargo como jefe del estado. Finalmente, las elecciones darían un respaldo absoluto a De Gaulle, el cual, después de los sucesos ocurridos en mayo del 68 decide jugarse la presidencia en un referéndum sobre la descentralización política francesa. Finalmente, De Gaulle pierde el referéndum y dimitiría en abril de 1969, casi un año después de los sucesos de mayo del 68.

Yo siempre he creído que lo ocurrido en Francia en mayo de 1968 fue quizás la movilización civil más innecesaria y absurda que se produjo a lo largo de todo el siglo XX. ¿Por qué? Porque se puede estar de acuerdo en que en la Francia de 1968 había problemas, claro que los había. Pero no para provocar una movilización que estuvo a punto de llevarse por delante el sistema político francés. Es verdad que nos encontramos en un contexto histórico mundial muy complejo. Hablamos ni más ni menos que del año 1968 y las circunstancias a nivel mundial hacían que la población estuviese algo exaltada, pero insisto, las circunstancias que se vivían en la Francia de De Gaulle no eran tan alarmantes como para llevar a cabo una movilización que casi acabó en revolución. De hecho, aunque fue al año siguiente, la dimisión de De Gaulle está directamente enlazada con los sucesos de mayo del 68. Por lo que aunque la movilización no acabó con la V República francesa, sí acabo con la presidencia del militar francés. Aun así, una prueba de que la población francesa estaba al lado de De Gaulle fue el respaldo mayoritario que éste obtuvo en las elecciones legislativas que convocó para junio de 1968. 

Con ello no quiero en absoluto defender a De Gaulle, un personaje el cual tuvo sus luces y sus sombras y no fue ningún santo, pero sí quiero hacer digamos un alegato en favor de éste en este acontecimiento histórico, el cual influenció decisivamente en el inicio de movimientos progres como el movimiento ecológico, el pacifista, el de los homosexuales, el movimiento hippie, etc. Con lo cual podemos llegar a la conclusión de que el mayo del 68 fue un movimiento de progres, el cual aprovecharon una situación de crisis económica (Eso sí es verdad que ocurrió), para destronar a De Gaulle y hacer caer la V República Francesa. Finalmente sólo consiguieron lo primero, lo segundo ya se están encargando los propios constitucionalistas franceses en conseguirlo, con Macron y sus despreciables políticas apoyadas por judíos y neoliberales, pero eso ya es harina de otro costal...