miércoles, 14 de febrero de 2018

Visión de una suciedad


Hace unos años escribí en mi portátil una entrada privada acerca de mi visión sobre las distintas clases sociales que integran el mundo en el que vivimos. No sé cómo, esa entrada se perdió en su momento, por lo que intentaré de nuevo explicar de la manera más cercana posible mi posición expuesta en aquella entrada y de paso, subirla por aquí y compartir mi visión de esta sociedad que padecemos. Tengo que añadir que he dudado hasta el último momento sobre la conveniencia de compartir o no esta entrada. Algo que no me ha pasado en los casi cinco años que tengo este blog. Aun así considero que es mejor compartir lo que he escrito y que cada uno piense lo que quiera.

Dicho esto debo añadir que otro motivo que me ha llevado a escribir de nuevo esta tesis es la visualización el año pasado de una serie que cuarenta años después de su emisión sigue siendo todo un referente en lo que se refiere a una serie histórica/sociológica. Me refiero como no podía ser menos a la maravillosa serie británica "Arriba y abajo", a la cual ya dediqué una entrada íntegra sobre ella en mayo del año pasado. En esta serie anglosajona se relata la historia de la Inglaterra de principios del siglo XX a través de los ojos de sus protagonistas; una familia de clase alta cuyo cabeza de familia es un político del partido conservador inglés, y sus criados, los cuales residen en la parte inferior de la casa y viven por y para sus señores. Cuando veo la serie me hago una serie de preguntas acerca de la evolución del concepto entre ricos y pobres, señores y criados, clase alta y clase baja, patronos y trabajadores. Todo aquél que haya visto la serie conoce de antemano a los personajes y sus ideas. En la clase sirviente podemos ver sin ir más lejos la posición conservadora/tradicional que poseen dos de los componentes más relevantes dentro de la servidumbre. Me refiero al señor Hudson y la señora Bridge; el mayordomo y la cocinera de la aristócrata familia a la que éstos guardan el más absoluto de los respetos. Pues bien, como iba señalando, una de las cosas que más me sorprende de estos dos personajes de la serie es su forma jerárquica en la que conciben la sociedad en la que les ha tocado vivir. Tanto el señor Hudson como la señora Bridge son personas que se sienten orgullosas de ser criados de sus señores. No conciben en absoluto una sociedad en la que el trabajador puede desempeñar un puesto relevante dentro de la sociedad. Eso es tarea única y exclusiva de la clase alta. Como ya he señalado, nuestros dos protagonistas defienden la estructura social de la Inglaterra Victoriana/Eduardiana como los más fervientes aristócratas del país de Shakespeare. Una posición en la que uno se queda un poco perplejo, ya que éstos son sirvientes y súbditos de unas personas pertenecientes a un estatus social ajeno a ellos, y que sin embargo no ofrecen la más mínima queja de su situación, al contrario. Todos aquellos que critiquen a los señores son defendidos por nuestros protagonistas, en especial el señor Hudson.

Claro, uno ve estas cosas en febrero del año 2018 y se pregunta ¿Cómo es posible que aquellos que obedecen defiendan a sus jefes como si fuesen miembros de su propia familia?, ¿Los trabajadores del siglo XIX y XX eran tan ignorantes que no tenían un poco de orgullo para con ellos mismos y defendían los intereses de sus amos en lugar de los suyos propios?, o por el contrario, ¿los trabajadores de hace 100 años sabían perfectamente dónde estaba situada su posición social y la aceptaban sin regañadientes puesto que para ellos el pobre debe servir y el rico mandar y esto no es más que la ley natural del más fuerte como ya vaticinó Darwin en su teoría de las especies?.

Yo no soy una persona perteneciente a las clases sociales adineradas y privilegiadas. Al contrario, soy una persona perteneciente a la clase media-trabajadora. Sin embargo hay que añadir que por muy impactante que nos pueda parecer la posición de los sirvientes anteriormente mencionados, hay que destacar que llevan toda la razón a la hora de defender su posición y las limitaciones sociales que conlleva pertenecer a ella. Me explico, hoy en día, todas las personas que integran la clase obrera defienden que ellos tienen una serie de derechos y que los ricos les están quitando de manera progresiva esos derechos, por lo que gran parte de ellos salen a la calle a reclamarlos. Hasta ahí todo me parece muy bien y correcto. Todas las clases que componen una sociedad deben de tener una serie de derechos dentro de un marco establecido por las leyes. Pero eso no quita que en casos donde se asciende de posición social por determinados motivos, ciertas personas antes pertenecientes a la clase trabajadora, dejen posteriormente a un lado sus principios proletariados y se comporten de la misma manera que aquellos empresarios que ellos criticaban en su época de lucha obrera. ¿Qué quiero decir con esto? Simple y llanamente que el ser humano, y en especial el obrero, es un ser hipócrita que actúa de una forma u otra según las circunstancias y la situación en la que se encuentre en un momento determinado. ¿Cuántas veces no ha oído uno decir a algún comunista "Que paguen más los que más tienen"? Una frase que puede uno compartir o no, pero que varía de respuesta entre aquellos que pronuncian tan polémica frase cuando se les pregunta si eso sería aplicable también a ellos en caso de convertirse en personas con un poder adquisitivo elevado. "Pues no, porque el gobierno no es quién para robarme un dinero que a mí me ha tocado legalmente", "Para nada, porque yo no me puedo comparar con los ricos. Soy un trabajador al que le ha sonreído la vida sólo por una vez", "Pues sí, pero hasta cierto punto. Tampoco se van a llevar ahora todo mi dinero para que se lo queden ellos". Respuestas algunas con sentido y otras que no, pero que demuestran el nivel de hipocresía al que los seres humanos, en este caso los trabajadores, llegamos cuando nos guiamos por intereses distintos según el "Status quo" al que formamos parte.

Aún así quiero ir más allá de todo esto. También podemos considerar que todo esto no es más que un sentimiento de envidia que les mueve a las personas que están en una posición social inferior. El trabajador puede ser solamente un individuo el cual desea un aumento de posición social y captación de poder para sentirse importante y dejar atrás una vida miserable cargada de muchas obligaciones y escasos derechos. ¿Cuando el trabajador critica a un burgués por ir a una clínica privada lo hace porque este último hace alarde de su dinero y acude a centros médicos mejores, o solamente porque le chirría que una persona que tiene más ingresos económicos puede permitirse el lujo de ir a estos lugares y él no?, ¿Cuando el trabajador critica al rico por llevar a sus hijos a escuelas privadas y no públicas lo hace porque el padre de las criaturas es un estúpido liberal que considera que sus hijos pijos no pueden ni deben relacionarse con los hijos de los obreros, o por el contrario lo critica porque éste tiene la capacidad de llevar a sus niños a colegios donde los suyos no pueden ni asomar las narices?.

Otro caso llamativo lo encontramos cuando un trabajador escucha en las noticias que un político ha robado dinero público. La primera reacción del trabajador es lógicamente la de lanzar un "Menudo hijo de puta". Pero si nos paramos y le preguntamos a ese trabajador por qué considera que ese político es un hijo de puta obtendremos en la mayoría de los casos, no en todos, la misma respuesta; "Porque yo estoy cobrando una mierda de salario/prestación, mientras ellos se lo llevan calentito". Cuidado, el obrero no critica al político por robar un dinero perteneciente a las administraciones públicas. Lo critica porque éste tiene la oportunidad de poder robar a manos llenas todo aquello que encuentre mientras el trabajador se tiene que conformar con lo que gane ya sea mediante un salario despreciable o una paga sufragada por el Estado. Con lo que podemos llegar a la conclusión siguiente: el trabajador no es más que un ser envidioso y perdedor que siente repugnancia por los burgueses y las clases adineradas por el simple hecho de que éstos viven en un modo de vida inalcanzable para los proletariados. Es por ello por lo que la Dictadura del Proletariado no es más que la confirmación de la tesis "Quítate tú, que me pongo yo". La tesis de que lo que molesta no son los abusos de los patronos sobre sus trabajadores o el poder que los primeros ejercen sin piedad contra los segundos, sino el reparto de papeles en los que los oprimidos desean ser opresores de aquellos que los oprimen. La expropiación de las tierras y los medios de producción en manos de los burgueses por parte de los proletariados una vez que éstos asuman el poder según la teoría de Marx, es la confirmación de que el obrero es un ser acomplejado, avergonzado y sediento de poder y de riquezas.

Volviendo a la serie británica, me detengo esta vez en los de "arriba", es decir, en los señores. La familia burguesa está compuesta por los Bellamy, encabezada por Richard Bellamy, un político del partido conservador británico, su esposa lady Marjorie, una mujer perteneciente a la aristocracia, y sus hijos; James Bellamy y Elizabeth Bellamy. Un gran error que yo veo en la serie inglesa es la comprensividad que se les da a los burgueses con sus sirvientes y todos aquellos estamentos inferiores a ellos. Es lo que en Inglaterra y Francia se resume con la célebre frase "Noblesse oblige" (Nobleza obliga), en donde los nobles no sólo deben ser firmes con el trato a sus inferiores sino corteses con ellos y comprensivos, puesto que su posición social les obliga a comportarse así para dar ejemplo ante terceros. Podemos decir pues que es un ejercicio puro de hipocresía donde los ricos muestran su "alma caritativa" con los más desgraciados con el fin de dejar buena imagen ante sus amigos ricachones en las reuniones pijas celebradas en los restaurantes más distinguidos de la sociedad burguesa.

En varios momentos de la serie se pueden ver escenas donde el jefe de la familia, es decir, el político Richard Bellamy, se preocupa por el bienestar de sus súbditos, intenta solucionar sus problemas dentro de sus posibilidades como alta clase social e incluso sacan las narices en favor de sus sirvientes, algo verdaderamente insólito. Por supuesto, cuando se visualizan estas imágenes uno se queda un poco en shock sobre el trato de los señores hacia sus inferiores. Nos encontramos pues ante unas escenas que en la vida real difícilmente su podrían observar, ya que los señores eran personas que trataban a los empleados como seres inhumanos donde se podía hacer con ellos lo que les diese la real y aristocrática gana. Si le preguntásemos a un burgués sobre las condiciones de vida de sus criados, éste respondería; "Demasiado bien están. Encima que les doy techo y comida estaría bueno que se quejasen. Si no les gusta lo que hay, ya saben lo que tienen que hacer", o también podría decir "Estos repugnantes obreros con sus ideas socialistas y sus derechos nos van a arruinar". De hecho, existen relatos de personas que han trabajado para personas de la clase alta que han descrito sus vivencias en estas casas como un "infierno", donde sus amos no tenían la más mínima consideración con sus subordinados. Hasta el punto de hacerlos trabajar cerca de 20 horas al día, y dejarles poco más de cuatro horas de descanso solamente, siempre por supuesto en unas condiciones infrahumanas. Por ello, una vez dicho esto y volviendo a la serie es “entendible” que los productores y directores de ésta intenten suavizar y por consiguiente pequen de permisividad con la clase alta con respecto a estos graves asuntos, ya que si por algo se caracteriza “Arriba y Abajo” es por ser una serie con claros tintes conservadores y como tal intentan proteger el mal trato que los representantes del conservadurismo/liberalismo anglosajón dan a sus trabajadores en la serie haciendo gala del dicho franco-británico anteriormente citado. Recuerden; “Nobleza Obliga”. 

Con todo esto se puede concluir que el rico es un ser despreciable, perverso y vomitivo, el cual hace gala de su poder frente a los trabajadores con el objetivo de demostrar su "Status quo" ante ellos y su supremacía en todos los niveles. Al igual que el trabajador, el rico no piensa más que en sí mismo y en la perduración permanente de su estatus social, pero para mantener a la plebe tranquila, les da a éstos las migajas de pan que caen en el suelo de sus apoteósicos salones pijos repletos de obras absurdas y abstractas en las que la vulgaridad predomina por los salones de alta cuna. Aunque este hecho se produce de manera literal, también se produce de una forma teórica, es decir, los ricos les dan de vez en cuando a los pobres un 0,1% de las reivindicaciones que exigen con el fin de mantener sus bocas cerradas y alargar con ello la esclavitud proletariada bajo el dominio inflexible e inhumano del capitalismo. Ante este desarrollo cabe preguntarse, ¿Le interesa a los pijos, empresarios engominados e hijos de papá algo más que no sea el dinero? Rotundamente no. El rico tiene sólo un objetivo que va más allá de la perpetuación de poder y la posesión económica; el aumento de ambas en detrimento de una sociedad más desigual. Es lo que los judíos y los seres más despreciables que pululan por los cinco continentes llaman "Neoliberalismo económico"; una forma de vida en la que la esclavitud se legaliza por medio de un contrato de trabajo temporal/permanente donde el trabajador es simplemente un animal que está al servicio de su emprendedor y multimillonario jefe, el cuál se regocija con la escena de ver cómo tiene en su poder el futuro laboral, y por ende, la vida de todos aquellos que con el sudor y la sangre de su frente mantienen activa su empresa.

Esta es mi visión de la sociedad en que vivimos. Una sociedad donde se trabaja como esclavo de la clase burguesa con el único fin de sobrevivir en un mundo cada vez más desigual e insolidario. Un mundo en el que ahora, más que nunca, la codicia (Ese elemento que tan bien expresó Michael Douglas, Gordon Gekko, en la maravillosa película de Oliver Stone; “Wall Street”) y la avaricia son sus principales protagonistas. Con una clase rica cada vez más podrida de lujos y privilegios a la par que sedienta de dinero y poder por un lado, y por el otro una clase obrera sobrada de envidia y falta de esperanza que vive cuan mendigo en una vía pública, de las limosnas que los insensibles y egoístas acomodados les conceden con repugnancia y risa a su paso. Una sociedad que en nada se parece a la extraordinaria serie británica “Arriba y Abajo” (Lo cual no quiere decir que esta producción televisiva sea una de las mayores joyas de la pequeña pantalla), y que nos demuestra que la igualdad no sólo es un concepto inalcanzable, abstracto, falso y absurdo, sino también una vana ilusión entre los desiguales con el fin de creer que lo imposible es posible.

sábado, 10 de febrero de 2018

El hombre; ¿Bueno o malo por naturaleza?

Decía Rousseau que "El hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad quien lo corrompe". Esta frase, como es lógico, la conocemos de sobra la mayoría de los mortales, pero la cuestión se vuelve interesante cuando nos toca opinar acerca del contenido de la misma. ¿Es bueno o es malo el ser humano? En lo que a mí respecta, y siendo fiel a mis principios pesimistas digo que el ser humano es malo por naturaleza. ¿Por qué? Creo que en el año 2018 no hace falta entrar en muchos detalles acerca de las razones que debo añadir para corroborar esta teoría. Respeto por supuesto a aquellos que piensen lo contrario, al mismo tiempo que los admiro y compadezco, ya que es muy difícil a la vez que impactante que un número considerable de la población mantenga su fe en las buenas intenciones del ser humano. Esa especie animal que se caracteriza por ser la única en destruir, torturar y matar por placer tanto a sus semejantes como a otras especies animales.

No estoy queriendo decir que el 100% de las personas que habitamos en este mundo seamos malas, Dios me libre de decir eso. Lo que estoy afirmando es que por desgracia para nuestra especie, es más alto el nivel de malicia entre nosotros que el nivel de bondad. Como ya he dicho, no hace falta entrar en detalles para razonar esta respuesta. Basta con mirar la historia. ¿Acaso desde la creación del hombre hasta nuestros días ha predominado el bien, la paz, la pureza, la inocencia, el perdón, la armonía, la virtud, etc?, ¿O por el contrario ha imperado la maldad, el odio, la venganza, las guerras, las muertes, los defectos, las rencillas, las traiciones, etc? La respuesta es obvia. Hemos llegado hasta aquí a base de desgracias y sufrimientos durante todos estos siglos. Es verdad que el ser humano ha avanzado mucho, sobre todo en estos últimos 100 años, en cuestiones como la ciencia o la tecnología. Avances que han supuesto en parte una mejora gradual de nuestras condiciones de vida (Y digo "En parte" ya que incluso estos grandes avances están suponiendo en algunos casos la aparición de nuevos problemas ante los que la sociedad actual tiene que hacer frente). Pero los avances científicos y/o tecnológicos no son suficientes para disolver la idea de la malicia del hombre. ¿Acaso no hace el hombre negocio incluso con la salud? Esta es sólo una pregunta de mil que se puede plantear uno al hablar de esta cuestión.

Una cuestión que resume perfectamente la malicia del hombre es por ejemplo la situación en el Tercer Mundo. ¿Cuántos casos se han descubierto a lo largo de estos años acerca de la corrupción que envuelve las ayudas que desde "Fundaciones humanitarios" se tendrían que destinar a aquellos países subdesarrollados? No es ningún secreto que el Tercer Mundo es un chollo para el hombre, ya que gracias a la pobreza y a las desgracias que allí se producen, miles de fundaciones se enriquecen a costa del sufrimiento y el hambre de los habitantes de esta parte del mundo. ¿Por qué acabar con un problema cuando podemos enriquecernos gracias a el? Este mismo planteamiento se puede extender a las cuestiones sanitarias, como ya he hecho referencia. ¿Para qué dar con la cura de enfermedades cuando con la existencia y el tratamiento obtenemos más ganancias? Una cruda conclusión no exenta de realidad. Hoy sin ir más lejos he podido leer una noticia en la que se hablaba de cómo "Fundaciones" británicas pagaron a supervivientes del terremoto de Haití en 2010 para realizar con ellos "Orgias al más puro estilo Calígula". ¿Aún siguen creyendo que el ser humano es bueno por naturaleza?.

Imperios contra imperios, reinos contra reinos, tribus contra tribus, padres contra hijos, hermanos contra hermanos... las guerras, la muerte y el enfrentamiento son elementos que el ser humano lleva en su ADN. Elementos que jamás desaparecerán mientras el ser humano continúe existiendo. Algunos que lean esta entrada dirán nuevamente "Este tío, tan pesimista como siempre". Llámenlo como quieran, yo prefiero llamarlo realismo. Como ya he dicho, no estoy diciendo que todos los hombres y mujeres que habitamos en la tierra seamos malos. ¿Quién se considera a sí mismo malo? El ser humano siempre encontrará excusas para justificar sus actos malignos, pero nunca reconocerá su malicia como tal. El presidente de EEUU, Ronald Reagan, dijo una vez "Sé en mi corazón que el hombre es bueno, de que lo correcto al final siempre triunfa, y de que toda vida humana tiene un valor y un sentido". Una frase que pierde todo su sentido cuando conoces al autor de esta cita. Yo personalmente me quedo con esa otra frase que pronunciaría Hobbes y que dice así: "El hombre es un lobo para el hombre", o con aquella otra que pronunció Maquiavelo, donde afirmaba lo siguiente; “El hombre es malo por naturaleza, a menos que le precisen a ser bueno”. Unas frases mucho más cercanas a la realidad que la que, por ironías de la vida pronunciaría el presidente Reagan, o la que en pleno siglo XVIII pronunció Rousseau y que ya he mencionado anteriormente. Quizás a Rousseau se le olvidó plantearse la siguiente cuestión; Si el ser humano se corrompe por la sociedad, entonces podemos llegar a la conclusión de que el ser humano sí es malo y corruptible por naturaleza, ya que quien compone esa sociedad que nos lleva por el mal camino no es ni más ni menos que el propio ser humano. 

jueves, 8 de febrero de 2018

Sentimiento y Pasión

En menos de dos meses llega tu semana, Dios que posees el Gran Poder de la vida y de la muerte. La semana en la que tu Sevilla te vuelve a rezar por saetas y por sones de cornetas. Los siete días en los que Tú bendices esas calles de naranjos repletas de azahares. Esas callecitas tan estrechas como dice la canción por las que Tú pasas dejando tras de Ti un aroma de incienso que bautiza el alma y limpia los corazones. Tú, que me llevas acompañando desde antes de que yo naciera. Tú, que no te has separado de mí en ningún momento de mi vida. Tú, que has sido mi amigo de infancia cuando cogía las figuras que te representan para pasearte por mi casa sobre una caja de cartón simulando un paso. Tú, que has sido, eres y serás mi mayor y mejor confidente. Tú, Aquél que conoces todos y cada uno de mis secretos, de mis pensamientos, de mis sentimientos, de mis deseos. Tú, que guías mis pasos y proteges mi vida, la de los míos y la de todos tus hijos que formamos este mundo, obra de tu creación perfecta y universal.

A Ti, a Quien he pedido salud en un momento determinado y en otro el amor de ese alguien que creías que no era el que yo verdaderamente merecía. A Ti, que me conoces mejor que nadie, e incluso mejor que yo mismo. A Ti, que has sido, eres y serás parte fundamental de mi vida, la cual no se entendería sin tu presencia. A Ti, que te presentaste a mí cuando yo tenía tres años y que, como en la Creación de Miguel Ángel, mantenemos ese pacto de unión a través de la fusión de nuestros dedos. A Ti, cuyos textos que relatan tu vida fueron los que me enseñaron a leer y tu historia la primera que leí en mi vida. A Ti, cuya vida pude ver cientos de miles de veces a través de aquellas películas que recreaban tu paso por este mundo. A Ti, a Quien he suplicado a veces con ilusión para pedirte algo que ansiaba, y otras veces con lágrimas en los ojos porque sabía con antelación que esa petición no me sería concedida. A Ti, a Quien le debo las gracias por todo lo que soy y por todo lo bueno que me has dado en esta vida. A Ti, que me has dado la mejor familia que una persona puede tener en este mundo que espera de nuevo esa Segunda Venida en la que habrás de juzgarnos a todos.

Gran Poder, Tres Caídas, Sed, Salud, Expiración, Esperanza, Sentencia, Pasión, Amor, Soberano Poder... miles de advocaciones tienes, pero sólo por tu verdadero nombre te conocemos todos a la vez y finalizamos nuestras oraciones tras rezar el Padre Nuestro que Tú nos enseñaste. Ese nombre que siempre he dicho que será el que mi hijo lleve si un día lo tengo. Ese nombre que todos exclamamos cuando estamos ante una difícil situación y que posee cinco letras, una para los cinco continentes que Tú creaste. El mismo número de letras que lleva el nombre de tu madre, que es reina y soberana de esta tierra sevillana que te ama y que junto al tuyo son los nombres más poderosos que se escuchan por toda el mundo. Esos dos nombres que son los que lleva mi madre y que son aquellos con los que más orgullo que nadie puede llevar una persona en la vida; El de tu madre, María, y el tuyo, Jesús.

En menos de dos meses estará el nieto de Joaquín y Ana llevando el Evangelio por las calles de Sevilla. Desde esas barriadas de Ciudad Jardín el Sábado de Pasión, del Porvenir el Domingo de Ramos, del Tardón el Lunes Santo, del Cerro del Águila el Martes, de Nervión el Miércoles, de los Remedios el Jueves, de la Macarena la Madrugá, de Triana el Viernes, del Plantinar el Sábado, y de San Luis el Domingo de Resurrección. En menos de dos meses llega la emoción, la Pasión, la Muerte y la Resurrección. La forma que tiene un pueblo de entender su Fe y de expresarla a los cuatro vientos. En menos de dos meses estará el Hijo de Dios teniendo sed, expirando su último aliento, cruzando el Puente Cedrón, cayendo por tercera vez en su camino al Calvario y dando ejemplo a la humanidad de cómo en la vida hay que seguir siempre hacia adelante por muchas caídas que uno tenga en el trayecto.

lunes, 5 de febrero de 2018

Esta España nuestra

Comenzaba nuestra gran Cecilia su célebre canción dedicada a nuestro país con la siguiente frase; "Mi querida España, esta España mía, esta España nuestra". Pues bien, cuando se produjo el pasado 27 de octubre la declaración unilateral de independencia catalana dije que España había llegado finalmente al abismo. Ahora, en febrero de 2018 y tras algo más de tres meses desde aquellos sucesos históricos, seguimos en el abismo por mucho que nos quieran vender la moto, el coche y el autobús al mismo tiempo.

Puigdemont continúa fugado en Bruselas y todo parece indicar que habrá nuevamente elecciones catalanas en mayo tras negarse a venir a Barcelona hace unos días en la sesión de investidura que finalmente se suspendió. Es curioso, me resulta gracioso cómo algunos confían todavía en la posibilidad de que nuestro Harrison Ford gironés vuelva a España (O a la ya República catalana, según él) para ser investido nuevamente. Señores, este tío no va a volver por la sencilla razón que su vuelta serviría en el mejor de los casos para ser presidente nuevamente durante unas horas. El tiempo para que sea detenido y llevado a la cárcel. Otra cosa es lo que pase a partir de entonces, porque sinceramente, yo en estos instantes no descarto absolutamente nada ni en el mapa político catalán ni en el español.

La publicación el otro día de los whatssaps de Puigdemont donde éste reconocía que "Todo ha terminado. El plan de Moncloa ha triunfado" lo considero yo una estrategia por parte de éste con un objetivo que yo desconozco, puesto que como ya he mencionado, Puigdemont no tiene ningún interes en volver, sabiendo ya que su regreso supondría su entrada en prisión. Lo que sí me parece curioso es cómo en ningún medio se ha hablado sobre ese famoso "Plan de Moncloa". Puigdemont habla en sus whatassaps de que su caída sirva para que Junqueras y compañía salgan de la cárcel, lo cual me hace sospechar que ya hay un acuerdo secreto entre Madrid y Barcelona que sólo con los meses se verán sus consecuencias. Si el gobierno de España decide sacar de prisión a los principales protagonistas de la secesión catalana, ya pueden vender todo lo vendible en este mundo, que ya les garantizo yo que no les va a servir para nada.

Puede que finalmente, Puigdemont tire la toalla a última hora y sea otro u otra quien gobierne Cataluña para evitar unas nuevas elecciones que por otra parte estarían por ver si volverían a otorgar o no la mayoría absoluta al independentismo. Lo que pase posteriormente a esa formación de gobierno, sea quien sea el que la lidere, ya es una incógnita. ¿Reactivarán la República proclamada el 27 de octubre?, ¿O volverán a ser sumisos y leales a esa constitución que ya no reconocen desde la ya mencionada DUI? El tiempo nos lo dirá...

Al que seguramente no le haga ni puñetera gracia prorrogar el 155 será a Mariano Rajoy, el cual está más perdido que un chino en Sevilla Este. Con la prorroga de dicho artículo en Cataluña, es muy probable que el PNV no apoye los presupuestos generales del estado para este año 2018, lo cual desencadenaría en unas elecciones generales anticipadas que podrían celebrarse a finales de este año. Rajoy sabe muy bien que unas nuevas elecciones supondrían su salida inmediata del poder, por ello le conviene incluso más que al propio bloque independentista poner punto y final cuanto antes a la intervención light y débil de su gobierno en Cataluña.

En lo que a mí respecta tengo que decir que siempre he mantenido que al PP le quedan muchos años por delante en el gobierno de España, ya que la división electoral en la izquierda suponía que la alternancia en el ejecutivo fuese misión imposible, como ya se pudo ver en el año 2016. Pero tras lo ocurrido en Cataluña con el referéndum del 1 de octubre, la declaración de independencia del 27 y las elecciones del 21-D (Las cuales han otorgado nuevamente la mayoría absoluta a los independentistas, ha otorgado a Ciudadanos la victoria y ha hundido al PP), esta tesis se ha diluido completamente. Desde los medios de comunicación y desde el establishment en general han visto que Rajoy es un completo obstáculo para el futuro de España, lo cual les ha llevado a poner en marcha nuevamente la operación Rivera, la cual creo que esta vez sí va a dar resultado, a diferencia del fracaso que supuso esta operación en 2015.

De confirmarse esto se puede llegar a decir que de aquí a un año (No creo ni de coña que las elecciones se celebren en 2020. Creo que como muy tarde éstas se celebrarán junto a las municipales y europeas del 2019), el próximo presidente del gobierno será o bien Albert Rivera, o bien Pedro Sánchez (De Pablo Iglesias y de Podemos ni hablo, ya que no tienen opciones ni para la presidencia de una comunidad de vecinos). Personalmente creo que será Pedro Sánchez con la ayuda de Rivera, reeditándose el pacto de 2016, aunque también puede surgir el pacto a la inversa; Rivera presidente con la ayuda de Sánchez. De lo que no me cabe ninguna duda es que el tiempo de Rajoy está llegando a su fin. Podrá intentar aguantar toda la legislatura, podrá intentar incluso llevar a cabo una crisis constitucional como la de 2016 provocando una repetición de elecciones, pero el cambio de ciclo en el que estamos envueltos ahora mismo exige su retirada sí o sí.

Por supuesto el gallego intentará aguantar lo inaguantable como ya ha hecho en otras ocasiones, pero por ahí ya andan comentando en cierto periódico digital que los "Tics y los lapsus de Rajoy son como consecuencia de una acelerada pérdida de sus facultades mentales que le incapacitarán dentro de poco para ejercer la presidencia". Se avecinan pues tiempos convulsos como los que ya sufrió Felipe González en su última legislatura cuando el sevillano se negaba a dejar la presidencia del gobierno tras los innumerables casos de corrupción que asechaban a su gobierno y al PSOE. Rajoy puede ser incluso peor que González y resistir hasta el final. El problema viene cuando estamos ante la mayor crisis de estado desde la Guerra Civil, y el país no puede ser dirigido por más tiempo por aquél cuyo gobierno es lo más parecido a la anarquía que se puede conocer. Otra cosa es lo que vendrá después de Rajoy, pero eso ya es otro cantar, lo cual no va a ser ni muchísimo menos mejor que la situación actual.

Quienes no creo que tengan nada que temer de ese futuro postRajoy es la familia real. Lo ocurrido esta semana en la que el rey Felipe VI ha cumplido 50 años me parece lo más deplorable, vergonzoso y humillante que una sociedad como la española puede llegar a hacer. Los innumerables documentales, artículos, grabaciones de su "Vida cotidiana", así como encuestas y reportajes confirman que la "Corte de Juan Carlos I" ha pasado a convertirse en la"Corte de Felipe VI", donde la prensa y el establishment está haciendo lo posible y lo imposible por lavar la mala imagen que la monarquía lleva arrastrando desde hace años como consecuencia de sus escándalos y casos de corrupción. Felipe VI sabe que tiene a la prensa de su lado, y por eso está promocionando desde ya a su hija Leonor como futura reina de España.

Una promoción que a mí me parece vomitiva, ya que se está utilizando la imagen de una niña de 12 años para sostener a una institución cuyos problemas los han originado los adultos, no los menores. Pero el problema no es que Felipe VI esté utilizando a su hija para lavar la imagen de la corona. El problema es que la prensa acceda a ello y le siga el juego al rey. Por ejemplo, hay un caso que me ha llamado la atención. Es el de un artículo escrito por Federico Jiménez Losantos en "El Mundo". En dicho artículo dijo hace unos días lo siguiente; "Podemos y la ETA están con los golpistas (Por los independentistas catalanes). Los españoles estamos con Leonor". Claro, uno escucha esto y lo primero que se le ocurre a uno es cagarse en su puta madre. ¿Pero a qué hijo de puta se le ocurre decir que aquellos que no apoyamos a una niña que representa a la institución monárquica apoyamos a su vez a asesinos y golpistas?, ¿A qué mente depravada se le ocurre utilizar a una cría de 12 años para llamar proterroristas y progolpistas a todos aquellos españoles de bien que no apoyamos a la corona española?. Acusar al pueblo español de proterrorismo y progolpismo si no se está a favor de una familia corrupta es de ser un miserable y de buscar una división aún mayor de la que ya se está produciendo. Por cierto, supongo que Jiménez Losantos (Al cual yo he seguido durante muchos años) es también otro proterrorista y progolpista, según él. Lo digo porque éste era hasta la abdicación del rey Juan Carlos el primero que criticaba al entonces monarca y a la corona. Con declaraciones como estas es normal que personas como yo, que nos consideramos de derechas, pidamos de una vez la aparición en la escena nacional de una derecha social y republicana. Pero por desgracia, pedir eso en la España de nuestros días es pedir el cielo.

En estas circunstancias lo que queda demostrado es que el reinado de Felipe VI está más protegido por la prensa y el establishment, y por otro lado se confirma que la nueva "Intocable" en España no es ya la infanta Cristina, sino su sobrina Leonor. Ya que aquél que se atreva a poner en cuestionamiento el futuro de esta niña sobre la corona de España quedará sentenciado por los medios y la élite. Felipe puede pues respirar tranquilo, ya que aunque su reinado va a estar marcado por la agitación y la tensión durante estos años, los revolucionarios no llegarán a "Asaltar el palacio de Invierno". De hecho, y es algo bastante indignante y preocupante, aquello que une a los tres partidos constitucionalistas es ante todo (Incluso por encima de los diferentes conceptos que estos tres partidos tienen de la nación española) la protección de la monarquía ante una más que segura reforma constitucional tras la salida del gobierno de Rajoy. Se hablará de todo y se pondrá encima de la mesa todo en los próximos años, pero de lo que no se hablará ni se pondrá sobre la mesa será el futuro de la corona en España.

Este es el panorama que tenemos actualmente. Un panorama que me recuerda al de la España de Arias Navarro de 1976, donde el inmovilismo del último presidente del gobierno de Franco  condujo a la llegada de aquél que inició la transición española ese mismo año; El tan sobrevalorado Adolfo Suárez. Estamos pues ante un periodo previo a una II transición donde ya sabemos que el rey Felipe VI es el rey Juan Carlos I, Carlos Arias Navarro es Mariano Rajoy, y la independencia catalana es el 23-F. Falta por saber quién será Adolfo Suárez. Entre Albert Rivera y Pedro Sánchez anda la cosa, aunque la élite apuesta claramente por Rivera. La cuestión es; ¿Lo conseguirá el catalán? De aquí a un año lo sabremos... o no, ya que todo es posible en "Esta España mía, esta España nuestra".

viernes, 26 de enero de 2018

Felicidad, qué bonito nombre tienes

Hay una canción de la mexicana Julieta Venegas muy conocida por todos y que tiene ya algunos años. Es la famosa canción de "Limón y sal". En ella hay una frase que resume muy bien la opinión que yo tengo acerca de la felicidad. La frase dice así; "Tengo que confesarte ahora, nunca creí en la felicidad. A veces algo se le parece, pero es pura casualidad". Fíjense si estoy de acuerdo con esta frase que hasta la tengo de estado en mi perfil de Whatssap. Y es que al igual que Julieta Venegas, yo no creo tampoco en la felicidad, aunque exista en algún momento de mi vida que crea que ese periodo por el que estoy pasando se asemeja mucho a ese estado de ánimo. Pero ante todo cabe preguntarse, ¿Qué es la felicidad? Según la Real Academia Española, la felicidad es; 1º "El estado de grata satisfacción espiritual y física". 2º "Es la persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz". 3º "Es la ausencia de inconvenientes o tropiezos". Este es el significado que nos explica la RAE, aunque por supuesto se puede considerar que la felicidad es algo abstracto que algunos comprenden desde la emoción hasta los sentimientos. Podemos decir pues que la felicidad es algo muy difícil de explicar, y que todavía se discute sobre si es un fenómeno temporal o permanente en nuestras vidas, e incluso si existe o no. Por lo que a mí respecta, si una persona me preguntase, ¿Y tú qué crees que es la felicidad? Yo respondería que no puedo decir lo que es, ya que no creo en la existencia de la felicidad, sino en los buenos periodos de la vida, los cuales son limitados, al igual que los malos. Aunque muchas veces los buenos parece que transcurren mucho más rápidos que los malos, pero eso ya es otra historia...

Es por ello por lo que cuando escucho a una persona decir "Soy feliz", yo personalmente me alegro por esa persona cuando pronuncia esta frase, porque es señal de que las cosas le están yendo bien en la vida en ese instante, pero interiormente reflexiono y me pregunto "¿Qué considerará esta persona por 'Felicidad'?", e incluso voy más lejos y me pregunto "¿Esta persona considera que va a ser feliz, como él o ella dice, toda su vida?". Ya he dicho anteriormente que se puede discutir sobre la existencia o no de la felicidad, y sobre la duración de ésta en caso de que exista. Por ello, partiendo de la base de que la felicidad es algo que existe, podemos llegar a la conclusión de que ese fenómeno es temporal. ¿Por qué? Pues porque nadie durante toda su existencia puede tener un escenario constante de buenas noticias, buenos momentos, alegrías, estabilidad económica y sentimental, así como buena salud. Una persona puede tener momentos concretos en su vida donde todos estos factores irrumpan de manera espontánea y perduren durante una buena temporada, pero llegará el momento en que todos estos factores se disipen con la misma rapidez con la que ha venido. La vida se puede considerar al fin y al cabo que es eso; Un periodo concreto en el que durante un tiempo podrás tener momentos de alegría, pero que luego se ensombrecen con las fatalidades que te tiene deparado el destino cuando menos te lo esperas. 

Algunos dirán al leer esto; "Este tío es un pesimista", lo cual es cierto. Pero no porque no crea en la felicidad o porque crea que la vida es una noria donde lo mismo uno está en lo más alto y en pocos instantes en lo más bajo, sino porque la vida misma y la experiencia de los hechos que vives es lo que hace a uno llegar a creer en esta tesis. En lo que a mí respecta se puede decir que si Dios quiere, todavía me queda mucho por aprender, puesto que sólo cuento con 25 años y quizás sea algo bastante atrevido por mi parte el hablar a mi corta edad del término "Experiencia", pero por lo poco que he vivido hasta ahora puedo corroborar que esta tesis que defiendo es tan real como la vida misma. Por lo tanto si alguien me preguntase ahora mismo; "¿Entonces tú te consideras feliz o no?", yo respondería que estoy bien, o que estoy atravesando una racha tranquila y satisfactoria, pero jamás me atrevería a decir "Soy feliz", puesto que como ya he dicho, yo no creo en la felicidad, e incluso independientemente de que no crea en ella, es un término que me produce cierto miedo. Como ya he dicho, muchas personas utilizan este término para definir sus emociones en un momento concreto, pero no es menos cierto que a muchas personas dejan de sonreírle esa "Felicidad" al poco tiempo que presumen de ella. Por ello creo que, para evitar cambios bruscos es mejor añadir un "Estoy bien", o simplemente un "No me puedo quejar", pero nunca presumas de felicidad, puesto que la vida es irónica y puede arrebatarte todo aquello que crees que no podrá desprenderse de ti jamás.

Por ello cuando por alguna circunstancia uno atraviesa una buena racha, incluso sin creer en la felicidad puede pensar por un momento que ésta existe, pero luego la vida te demuestra, como bien dice la canción, que es pura casualidad. Si algo nos enseña la vida es que no vivimos en un cuento de hadas donde el príncipe y la princesa "Viven felices para siempre y comen perdices". Nada de eso. Quizás el problema sea que en nuestra edad adulta vamos buscando esa felicidad que vemos en las películas de dibujos animados cuando somos niños, y no seamos conscientes de que quizás sólo estamos ante un espejismo. Una falsa ilusión en la que la vida se nos antoja maravillosa y radiante, sin problemas ni preocupaciones. Esa es la belleza de esa ilusión, pero sólo es eso, una ilusión, donde ese bonito nombre llamado "Felicidad" viene acompañado de una serie de sueños en una vida que soñamos perfecta y la creemos posible de alcanzar algún día. Pero luego te despiertas y te encuentras que como dijo Calderón de la Barca; "¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción. Y el mayor bien es pequeño: Que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son".  

jueves, 25 de enero de 2018

EEUU/Imperio Romano; Los emperadores y sus locuras

Resulta curioso cómo los historiadores hablan pestes, y con razón, de los reinados de los Césares en el Imperio Romano y las consecuencias nefastas que tuvieron para el mundo las decisiones que éstos tomaron durante sus mandatos. Sin embargo es más curioso todavía cómo los historiadores (Y la prensa en este periodo histórico) no hacen un análisis serio de las consecuencias tan negativas que han tenido para el mundo los mandatos de los nuevos Césares del nuevo Imperio Romano; Los presidentes de los Estados Unidos de América. ¿Quién va a negar que los EEUU no son más que la versión actual de la Antigua Roma donde sus mandatarios tienen el mismo poder absoluto que los emperadores romanos sobre el resto del mundo?, ¿Quién va a negar el peso tan potente que ha tenido en la historia los EEUU y la influencia que éstos ejercen sobre toda la civilización humana? Entonces llegados a este punto conviene recordar esas decisiones que estos nuevos "Emperadores" han tomado y que han afectado indudablemente a todo el planeta.

Podría empezar hablando del actual mandatario, Donald Trump y sus bombardeos sobre Siria, pero el hecho de que este personaje sí ha sido ya lo suficientemente criticado por su comportamiento, sumado al poco tiempo que éste lleva todavía en la Casa Blanca me permite hacer una excepción con él y dejar para dentro de unos años un análisis profundo sobre su paso por la presidencia. Comencemos pues por ese "Gran presidente que cambió el mundo gracias a su carisma", me refiero por supuesto a ese hombre perfecto que cautivó al mundo tras obtener la presidencia estadounidense en 2008. Al máximo referente de los progresistas y premio nobel de la paz en 2009, Barack Hussein Obama; Ese tipo tan simpático, pacífico, humano y cercano que después de su llegada a la Casa Blanca en 2009, tuvo el detalle de poner fin a la guerra de Irak para posteriormente legarle a Oriente todo un campo de batalla repleto de carnicería gracias a sus bombardeos. Y a la humanidad un legado tan "Entrañable" como es el de la creación de un ejército de terroristas islámicos radicales que todos conocemos con el nombre de "Estado Islámico", los cuales fueron financiados por este señor y su secretaria de estado, Hillary Clinton (Sí, esa "Señora" que se jactaba riéndose de defender en sus tiempos de abogada a un violador de una niña de 12 años sabiendo que éste lo era), y que ahora tienen al mundo, y en especial al continente europeo, en vilo debido a los innumerables atentados que estos asesinos están perpetrando continuamente.

Continuamos con su predecesor en el cargo, George W. Bush. Un tipo bastante peculiar, el cual se pasó toda su vida entregado al alcohol y que decidió a sus 50 años darle un giro de 180 grados a su vida. Tras convertirse en gobernador de Texas, alcanza la presidencia de EEUU en 2001 tras un recuento de votos en el 2000 del que hoy en día se sigue dudando de su veracidad. Una vez en el poder aprovecha el mayor atentado perpetrado en la historia de EEUU y de occidente donde murieron cerca de 3.000 personas (El 11-S), para bombardear hasta el final de su mandato en 2009 gran parte de Oriente Medio y obtener todo el petroleo de dicho territorio. Todo esto mientras el propio Bush ordenaba la salida de EEUU de la familia del autor de los atentados del 11-S, Osama Bin-Laden, para protegerlos, ¿Curioso, verdad?. Pues eso no es todo; El motivo por el que Bush anuncia su decisión de invadir Irak y derrocar al dictador iraquí, Saddam Hussein, no fue otro que el de la existencia en dicho país de unas armas químicas que posteriormente el propio Bush (Una vez que ya se había comprobado que el origen de la invasión no fue otro que el petroleo) reconoció que nunca existieron. Cabe añadir que nuestro amigo George tenía también la intención de invadir Siria e Irán, pero finalmente sus consejeros le convencieron para desistir de esa idea y no meterse en más líos. Aun así, el mayor legado que Bush deja al mundo no son sólo las guerras en Irak y Afganistán, sino el estallido de la crisis económica tras el crack de Lehman Brothers en 2008. Una crisis económica de la que aún quedan rescoldos y que pueden ser a su vez la antesala de una nueva y mayor crisis económica cada vez más cercana.

Seguimos con el maridito de la cofundadora del Estado Islámico, Bill Clinton. Un tipo que toda su vida estuvo envuelto en escándalos sexuales y que en 1993 llega a convertirse en el nuevo César del imperialismo estadounidense. El cenit de su presidencia se produce en 1998 cuando a raíz del escándalo que supuso en aquel año la relación del mandatario con una becaria llamada Monica Lewinsky y la posterior humillación mundial a la que tuvo que ser sometido tanto Clinton al aceptar la relación como Hillary al quedar retratada mundialmente como una cornuda, la solución que se le ocurrió al líder más poderoso del mundo con el fin de desviar la atención sobre su escándalo sexual y el proceso de destitución que se estaba llevando a cabo contra él debido a dicho escándalo fue la de bombardear incesantemente Irak durante cuatro días seguidos en la famosa "Operación zorro del desierto" llevada a cabo en diciembre de 1998. Pero ahí no queda la cosa, ya en septiembre de 1996 Clinton había bombardeado Irak para conseguir la reelección presidencial, y en 1999 lidera junto con la OTAN los bombardeos durante tres meses consecutivos sobre Yugoslavia en la guerra de Kosovo. ¿Qué mejor que matar a miles de inocentes para tapar los cuernos que le pones a tu mujerzuela, verdad Bill? Quizás de ahí le vino la aficción a Hillary de matar gente, creando y financiando grupos terroristas...

Prosigamos con el anterior emperador que tuvo el imperio; George H. W. Bush, padre del presidente George W. Bush. George Bush, el cual ya había sido vicepresidente con Ronald Reagan, director de la CIA con Gerald Ford, e incluso alguno que otro lo señala como partícipe del asesinato de John F. Kennedy, llega a la Casa Blanca en 1989. Sólo un año después de su llegada al poder, Bush invade Panamá y destituye al dictador Manuel Noriega y decide bombardear Irak en la famosa "Operación tormenta del desierto" debido a la invasión de Kuwait por parte de Sadam Hussein. La guerra del Golfo, cuya invasión fue retransmitida en directo para todo el mundo, duró poco más de un año y finalizó con la victoria norteamericana sobre Hussein. Personalmente tengo que añadir que nunca he entendido el por qué Bush nunca quiso despojar del poder a Sadam en 1991. Si Bush tenía todo a su favor y el dictador iraquí era tan peligroso era para la paz mundial, ¿Por qué no expulsarlo del poder? Supongo que los petroleros como Bush verán las cosas de otro modo. Cabe añadir también que en mitad del conflicto bélico en el Golfo, Bush anuncia en el Congreso estadounidense la puesta en marcha de un "Nuevo Orden Mundial" con EEUU a la cabeza. Este proyecto lo anunció "Casualmente" George Bush el 11 de septiembre de 1990, justo once años antes de los atentados del 11-S. ¿Sorprendente, verdad?. Pero volviendo a los iraquies, para no dejar a éstos con mal sabor de boca tras la guerra del Golfo, y por si les había servido de poco, tras perder George Bush la reelección presidencial frente a Bill Clinton en noviembre de 1992, el todavía presidente decide despedirse de los iraquies "Regalándoles" un bombardeo en enero de 1993. Sólo unos meses después, concretamente en junio, Clinton volvería a bombardear Irak tras conocerse que Saddam había organizado un complot para asesinar a George Bush ese mismo año. Finalmente sería Bush hijo quien en 2003 acabaría con Saddam Hussein, el cual sería ejecutado en diciembre de 2006.

Antes de George H. W. Bush, el "Hombre más poderoso del mundo" fue un actor que muchos consideraban un mediocre. Durante ocho años, Ronald Reagan gobernó EEUU y asistió al final de la Guerra Fría entre su país y la URSS. Líder indiscutible del neoliberalismo, también se permitió el "Homenaje" de bombardear algún que otro país. El más destacado fue el de Libia en 1986 como respuesta a un atentado perpetrado en una discoteca de Berlín donde murieron militares estadounidenses y que muchos señalaron como autor al dictador libio, Muamar el Gadafi. Cabe añadir que 25 años después de este atentado y su posterior bombardeo, sería finalmente Obama el que tendría el "Privilegio" de derrocar a Gadafi en la guerra de Libia, el cual sería asesinado en octubre de 2011. Reagan también sería recordado mundialmente por ser el aliado y amigo temporal del mismísimo Saddam Hussein en la guerra de Iran-Irak en los años 80, y por ser el líder que acabó con el comunismo a través de aquella célebre frase pronunciada en Berlín delante de la puerta de Brandeburgo; "Señor Gorvachov, derribe este muro". Esta frase supuso el principio del fin de la Guerra Fría, la cual finalizaría con la caída del muro de Berlín en noviembre de 1989 y finalmente con la caída de la URSS en diciembre de 1991, ambos acontecimientos producidos ya con Bush padre en la presidencia estadounidense.

En lo que respecta a su predecesor en la Casa Blanca, Jimmy Carter, las cosas no variaron mucho. El que fuera en 2002 premio nobel de la paz fue el que impulsó en 1978 la "Operación Ciclón", que suponía ni más ni menos que el reclutamiento y entrenamiento de radicales islamistas para combatir en la guerra de Afganistán contra el gobierno afgano y el ejército de la URSS. Esta operación daría paso para la creación de lo que luego todo el mundo conocería como el grupo terrorista "Al Qaeda". Sólo un año más tarde, Carter anunciaría lo que se conoce como la "Doctrina Carter", donde el mandatario estadounidense anunció cualquier uso, incluido el de la fuerza, con tal de proteger sus intereses en el Golfo Pérsico. Finalmente y tras la humillación que supuso para Jimmy Carter la crisis de los rehenes en Irán, éste perdería la reelección presidencial frente a Ronald Reagan en 1980.

Del anterior inquilino en Washington, Gerald Ford, no hay mucho de que hablar, básicamente por el poco tiempo que estuvo en la presidencia. Sólo cabe mencionar que con Ford se produce el fin definitivo de la guerra de Vietnam y el indulto del entonces mandatario a su antecesor en el cargo, Richard Nixon. En lo que respecta a España cabe decir que Ford siguió muy de cerca la situación que atravesó nuestro país en los últimos meses del Franquismo y los primeros meses del Juancarlismo, ya que Ford quería evitar a toda costa la extensión del comunismo hasta España tras la muerte de Franco. Cabe decir que la operación diseñada por el gobierno norteamericano en lo concerniente al futuro de nuestro país salió muy bien a este respecto en beneficio de los estadounidenses.

Antes de Gerald Ford, el paso por el Despacho Oval fue el de uno de los mandatarios más controvertidos en la historia; Richard Nixon, el cual fue vicepresidente con Eisenhower, y enemigo político y personal de John F. Kennedy, al cual le guardaba rencor debido a su humillante derrota frente a él en las elecciones presidenciales de 1960 (Siempre se rumoreó que el propio Nixon también participó en el complot que acabó con la vida de Kennedy como venganza por este hecho). Nixon llega a la presidencia en 1969 con una división racial sin precedentes en EEUU y con el país hecho hundido por la devastadora guerra de Vietnam. Ante esta gravísima situación, Nixon se presenta ante el mundo como el presidente que pondría fin a la guerra que Lyndon B. Johnson había metido a su país y que amenazaba con llevar a EEUU hacia el abismo. A diferencia de acabar con la guerra, una vez en el poder, Nixon intensifica los bombardeos sobre Vietnam y sólo en 1973 anuncia una retirada definitiva de EEUU en Vietnam (Una de las derrotas más humillantes hasta la fecha de EEUU en una guerra). En contraposición a esto, Nixon restableció las relaciones con la China comunista de Mao y redujo ligeramente las tensiones con la Rusia soviética de Brézhnev. En lo que respecta a España fue uno de los mandatarios estadounidenses que más de cerca siguió los acontecimientos en España y el desenlace de los últimos años del Franquismo, hasta el punto de que algunos señalan a Nixon y a su secretario de estado, Henry Kissinger, como los verdaderos promotores del asesinato de Luis Carrero Blanco en 1973, ya que el almirante franquista suponía un "Estorbo" para los planes de EEUU con respecto a España después de la muerte de Franco. Como dato curioso cabe añadir que hace unos años salió a la luz unos documentos que demuestran la intención de Nixon de lanzar un ataque nuclear contra Corea del Norte. Un ataque que finalmente no se llevó a cabo. Ya en 1974 y tras destaparse el famoso caso "Watergate", Nixon fue acusado de obstruir a la justicia, lo cual llevó al congreso a empezar un proceso de destitución contra el presidente. Antes de verse destituido por el congreso, Nixon presentó su dimisión en agosto de 1974, siendo hasta la fecha el único líder norteamericano en hacerlo.

El "César del imperio" anterior a Richard Nixon fue el texano Lyndon B. Johnson, vicepresidente de John F. Kennedy y según muchos, el verdadero promotor del asesinato de éste en noviembre de 1963. Siempre se ha dicho "Si quieres encontrar al culpable de un crimen, busca a su principal beneficiario", y es verdad que tras el asesinato de Kennedy, Johnson fue el principal beneficiario de este crimen. Las relaciones entre Kennedy y Johnson eran nefastas, e incluso algunos ya daban por hecho que el presidente no quería contar de nuevo con su vicepresidente para un segundo mandato. El asesinato de Dallas da un vuelco de 180 grados a la situación y conduce "De imprevisto" a Johnson hasta la Casa Blanca. Tras la aprobación en 1964 de la ley de Derechos Civiles que prohibía la discriminación racial, la división en EEUU con respecto a este asunto se acrecienta. A medida que la cuestión racial va abriendo una brecha social cada vez más relevante, la decisión de Johnson de entrar en la guerra de Vietnam supone el principio del fin de su presidencia. El falso ataque en el golfo de Tonkín por parte de Vietnam a EEUU, fue la excusa perfecta para que Lyndon B. Johnson actuase contra Vietnam. ¿Qué mejor pretexto que llevar a cabo un falso ataque para justificar una guerra, verdad? Aunque bueno, esto no es algo nuevo para EEUU... La llegada de los soldados en féretros provenientes de la guerra sería la imagen diaria del mandato de Johnson. Entre la presidencia de Johnson y la de Nixon se acabaron enviando a la muerte a más de 60.000 soldados estadounidenses. Finalmente, y tras el convulso año de 1968 donde mueren asesinados el hermano menor del presidente Kennedy, Robert F. Kennedy, y el líder del Movimiento por los Derechos Civiles, Martin Luther King, EEUU cada vez más fracturada por la cuestión racial, y las protestas diarias y masivas contra la guerra se intensifican, Johnson decide tirar la toalla y renuncia a presentarse de nuevo a la presidencia.

Y llegamos al que sin lugar a dudas ha sido uno de los líderes más sobrevalorados de la historia; John F. Kennedy. Un tipo pijo, adinerado y mujeriego, el cual es a raíz de su asesinato el símbolo del progresismo mundial. Con la llegada de Kennedy a la Casa Blanca se produce la polémica invasión de Bahía de Cochinos en abril de 1961. Una invasión que tenía como objetivo el de derrocar el comunismo de Fidel Castro en Cuba. Finalmente, la invasión acaba siendo un fracaso absoluto y Kennedy desiste de la idea de un nuevo intento para derrocar a Castro, algo que sin duda le acarreará graves consecuencias cuando los exiliados cubanos anticomunistas ven en esta decisión una traición en toda regla por parte del presidente americano. Posteriormente a este hecho se produce en octubre de 1962 el punto culmen de la Guerra Fría; El estallido de la crisis de los misiles. Un conflicto entre EEUU y la URSS que estalla cuando los americanos descubren que los soviéticos están almacenando misiles en Cuba capaces de llegar a Estados Unidos. Este hecho provoca una crisis sin precedentes que coloca al mundo al borde de la Tercera Guerra Mundial. Un escenario que finalmente no se produce gracias a un acuerdo de última hora entre los americanos y los rusos. Por su parte, la débil respuesta de Kennedy a los soviéticos en la crisis de los misiles le acarreará más enemigos en su lista. Finalmente, en noviembre de 1963, Kennedy es asesinado en Dallas. Cincuenta y cinco años después de su muerte, las hipótesis sobre los conspiradores que urdieron su asesinato siguen siendo un misterio. De lo que no cabe duda por lo menos para mí es que Lee Harvey Oswald no fue el asesino de Kennedy, y si lo fue no actuó solo. A la vista está que el "presunto asesino" fue asesinado también sólo dos días después que Kennedy. Quizás con Oswald muerto se evitaba que éste "Tirase de la manta" e inculpara a personas muy importantes en el magnicidio presidencial. De lo que no hay duda tampoco es que Kennedy no fue ni muchísimo menos ese santo que ahora nos quieren hacer creer. Podemos decir que su asesinato fue en parte su "Salvación" frente a la historia. Ya que hasta el momento de su muerte era considerado un líder mujeriego, cuya fama llegó a su punto máximo en el periodo de su presidencia en el que se le relacionó, tanto a él como a su hermano menor, Robert F. Kennedy, con la actriz Marilyn Monroe. Una relación de tres con más sombras que luces y en las que muchos ven a los hermanos Kennedy como los responsables de la extraña muerte de la actriz en agosto de 1962, pero eso ya es otra historia...

El "Líder del mundo libre" anterior a Kennedy fue el general y héroe de la Segunda Guerra Mundial, Dwight D. Eisenhower, el cual llegó al "Despacho más poderoso del mundo" en enero de 1953. De Eisenhower se puede mencionar su apoyo al golpe de estado producido en Guatemala en 1954 que provocó la destitución del presidente Jacobo Árbenz, la implantación de la "Doctrina Eisenhower", en la que se daba carta blanca a EEUU para intervenir militarmente y atacar con armas nucleares en cualquier lugar donde el comunismo fuese una amenaza. Puso fin a la guerra de Corea (Lo cual provocó la división territorial entre Corea del Norte y Corea del Sur) y amenazó a China en 1955 con usar contra ellos armas nucleares. En 1956 rechazó entrar en la guerra del Sinaí y ese mismo año apoyó, aunque de manera prudente, la revolución anticomunista en Hungría. En lo que respecta a España cabe decir que nuestro país consiguió salir del aislamiento internacional debido a la intervención de Eisenhower. En 1953 se produciría los "Pactos de Madrid", en donde EEUU se comprometía a darle apoyo económico y militar a España a cambio de que en nuestro país se instalasen bases militares (Bases aéreas de Morón de la Frontera, Zaragoza, Torrejón de Ardoz, y la base naval de Rota). Este interés de Eisenhower sobre España se debió al objetivo de éste por controlar el Estrecho de Gibraltar, la península ibérica y las Islas Canarias ante la posibilidad de que el comunismo se extendiese hasta nuestro país. Finalmente, tras ocho años en "El puesto más importante del mundo", Eisenhower cedió la presidencia de EEUU a Kennedy en 1961 no sin antes hacer un enigmático discurso de despedida en el que hacía alusión a la creciente influencia del "Complejo industrial-militar de EEUU".

Antes de Eisenhower, la presidencia fue ejercida por un tipo bastante peculiar, el cual es casualmente considerado como uno de los líderes que hizo posible la caída de las Potencias del Eje en la Segunda Guerra Mundial (Alemania, Italia y Japón). Para mí sin embargo, no fue más que un asesino despreciable cuyas decisiones provocaron la muerte de cientos de miles de personas inocentes. Me refiero, por supuesto, a Henry S. Truman, el cual se convirtió en el nuevo líder del mundo capitalista tras la muerte de Franklin D. Roosevelt en abril de 1945. Una vez que Alemania e Italia aceptaron la derrota de la Segunda Guerra Mundial en 1945, sólo quedaba por delante el Imperio de Japón para dar por finalizada la guerra. El problema viene cuando en agosto de 1945, Japón seguía sin aceptar la derrota y continuaba luchando contra los "Aliados". Ante este escenario, ¿Qué se le ocurrió a Truman para hacer entrar en razón a los japoneses? Pues la salida más fácil; Un ataque nuclear. En agosto de 1945, el presidente de EEUU, Harry S. Truman da la orden de atacar con bombas nucleares las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. El resultado de esta decisión del presidente estadounidense fue la escalofriante cifra de cerca de 200.500 personas inocentes muertas como consecuencia de los ataques. Posteriormente a este ataque, otras muchas personas de las zonas afectadas murieron víctimas de enfermedades como el cáncer o la leucemia, a raíz de la radiación de las explosiones. Tras este ataque, Japón anunció la rendición ese mismo mes, poniéndose fin a la Segunda Guerra Mundial. Tras esto, EEUU creó lo que hoy en día se conoce como el "Plan Marshall". Un plan que tenía como objetivo el de reconstruir y ayudar económicamente a los países de Europa Occidental que habían sufrido las consecuencias de la guerra. Truman, por su parte, siguió haciendo de las suyas, y en 1950 llevó a cabo la entrada de EEUU en la guerra de Corea. Por otro lado, Truman reconoció el estado de Israel en 1947 y relajó las relaciones con España al retirarle su veto en la ONU en 1950. Finalmente, nuestro país ingresaría en este organismo en 1955, ya con Eisenhower en la presidencia. Truman llevó también a efecto la incorporación de la vigesimosegunda enmienda en la Constitución estadounidense, la cual impedía a un gobernante americano la posibilidad de acceder a un tercer mandato. Esta medida a su vez no afectaba al propio Truman, que decide en 1952 retirarse y no volver a presentarse para un tercer mandato.

Y llegamos al presidente que en contraposición a los demás, más tiempo ha ocupado el Despacho Oval. Doce años, para ser exactos. Me refiero al mujeriego Franklin D. Roosevelt, el cual podría haber cumplido los dieciseis años en la Casa Blanca si no fuera por su repentina muerte en abril de 1945. Postrado en una silla de ruedas a raíz de una enfermedad en los años 20, Roosevelt ocuparía la presidencia estadounidense el mismo tiempo que Hitler ejercería el poder en Alemania; Entre enero de 1933 y abril de 1945. Una vez en el poder, Roosevelt lleva a cabo una política económica llamada "New Deal", la cual estaba destinada a combatir los gravísimos efectos económicos que había dejado el Crack del 29 y que finalmente resultaron ser un fracaso en términos económicos pero un éxito en términos sociales. Mientras esto se producía, Roosevelt ya se preparaba y preparaba a EEUU para una guerra contra Alemania, Italia y Japón. Aunque la Segunda Guerra Mundial estalla en 1939, Roosevelt prefiere mantenerse al margen... por el momento. Finalmente, en diciembre de 1941 se produce el ataque de la Armada Imperial Japonesa contra la base naval estadounidense en Pearl Harbor, donde mueren cerca de 70 personas. A día de hoy, muchos dudan de que Roosevelt no tuviera conocimiento previo de estos ataques. Por lo que la versión más extendida a día de hoy es que el propio Roosevelt conocía y permitió el ataque contra sus soldados para tener un pretexto claro con el que ir a la guerra. ¿Os suena, verdad?. Tras entrar en la guerra, Roosevelt reclutó a más de 120.000 japoneses, a los cuales envió a campos de concentración ubicados en California, Arkansas, Arizona, etc. Sí, aunque no lo crean, Roosevelt también envió a campos de concentración a cientos de miles de personas, aunque sobre este asunto muchos dirán que es mejor no hablar... También apoyó y aprobó la incursión aérea de Doolittle sobre Tokio en 1942, en donde murieron 50 personas, y antes de morir apoyó y aprobó el Proyecto Manhattan, que tenía como objetivo conseguir que EEUU fuese el primer país en obtener la bomba atómica. Finalmente, Roosevelt no la vería terminada, como tampoco vería el final de la Segunda Guerra Mundial, ya que moriría a las puertas del final de dicho conflicto bélico.

Con esto he intentado hacer un análisis de las decisiones que los "Emperadores del nuevo Imperio" han llevado a cabo entre el siglo XX y lo que llevamos de siglo XXI. Como se puede apreciar, los mandatos de los presidentes estadounidenses no dejan indiferente a nadie, como tampoco dejan indiferente a nadie los reinados de los emperadores romanos. Quizás a algunos les recuerden las actitudes de algún presidente norteamericano con la del emperador Tiberio y sus perversiones sexuales. Quizás a algunos les recuerden las acciones indiscriminadas de algún mandatario americano con las locuras del emperador Calígula. Quizás a algunos les recuerden las decisiones tomadas por algún gobernante estadounidense con las llevada a cabo por Claudio. Quizás a algunos les recuerden el respeto que imponían algunos presidentes como en sus tiempos lo podía imponer Augusto. Quizás a algunos les recuerden los actos violentos que muchos ocupantes de la Casa Blanca han llevado a efecto con las decisiones inhumanas que tomó en su momento Nerón. Quizás a algunos les recuerden las invasiones de países realizadas en los últimos tiempos por los presidentes de la nación más poderosa del mundo con las conquistas que realizó en su momento Julio César (Aunque este último no fue emperador). Quizás a algunos les recuerden la filosofía de algunos ocupantes del Despacho Oval con las que defendía el emperador Marco Aurelio. Quizás a algunos les recuerden las barbaries delirantes llevadas a cabo por los gobernantes de Washington con las que en su momento Cómodo emprendió bajo su reinado. De lo que no hay duda es de que tanto los gobiernos de Roma como los gobiernos de EEUU, ejercieron y ejercen una influencia incontestable e incuestionable en todo el planeta. En un mundo donde el capitalismo es el sistema económico que predomina sobre toda la humanidad, EEUU es el país que ejerce ese liderazgo no sólo económico, sino también político, militar y social sobre el resto del mundo. Siempre he dicho que para mí, la época más trascendental de la historia es el periodo del Imperio Romano, ya que en este tiempo se produjeron los sucesos más determinantes en la historia del ser humano (La llegada de Jesucristo, la creación del Cristianismo, la creación del Derecho Romano, la creación del mayor Imperio conocido en el mundo hasta la fecha, la creación de una cultura y de una lengua que deriva en todo lo que somos ahora, etc). Aún así, eso no excusa que vivamos en unos tiempos igual de interesantes; EEUU es el país que domina el mundo actualmente, lo queramos o no. Para algunos representa todo lo mejor y para otros, todo lo peor. Su sistema político, su poder absoluto, su autoridad despótica, su arrogancia, su corrupción y sus dirigentes están a la misma altura que en su día lo estuvieron los Césares romanos, para bien y para mal. Su cultura, su lengua y su industria es actualmente todo un ejemplo a seguir en el mundo (Esto no lo digo yo, lo dicen los medios). Su fuerza militar, política, económica y social está al mismo nivel del que en su día lo estuvo el Imperio Romano (Esto tampoco lo digo yo, lo dicen los historiadores). Y sin ser un imperio oficialmente, es de facto uno de los mayores imperios colosales que ha conocido la tierra. Pero como todos los imperios, tienen un auge y una caída. El de Roma se produjo después de siglos de dominación mundial. EEUU también tendrá el suyo llegado el momento. Algunos dicen incluso que su caída ya hace tiempo que comenzó. No lo sé. Pero sí sé que independientemente de la opinión que nos pueda merecer Estados Unidos de manera particular, es indudable que su legado es uno de los mayores que ha dado a la historia de la humanidad, tanto para lo bueno como para lo malo, y de esto último es de lo que debemos de tomar nota para la posteridad.

jueves, 4 de enero de 2018

La hipocresía humana


Qué curioso es el ser humano y qué hipócrita es al mismo tiempo. Me resulta sorprendente cómo la gente viene estos días con la famosa y mítica frase de estas fechas "En Navidad hay que ser solidario". Veamos, en lo que a mí respecta me parece muy bien que cada uno haga lo que estime oportuno y conveniente, y si a las personas les da por ser solidarias y bondadosas creo que es una buena noticia porque es señal de que el mundo no está tan perdido como se esperaba (Aunque esto último poco importa ya a estas alturas de la película). Pero una cosa es predicar con la solidaridad y otra es hacer el hipócrita todos los años. Señores, ¿Por qué hay que ser solidario y/o buena persona en estas fechas y no en los once meses restantes del año?, ¿O es que acaso la solidaridad es algo que se realiza sólo durante un mes para calmar la conciencia humana y luego nos olvidamos de los demás porque cada uno vuelve a sus rutinas diarias y no hay tiempo y/o ganas para pensar en el prójimo? De eso precisamente quiero hablar esta noche; De la hipocresía que destila en general el ser humano en estas entrañables fechas.

Resulta curioso que el sentido social y de la solidaridad se active de manera automática en nuestro cerebro sólo durante unas cuatro semanas y luego actuemos como si la pobreza, la escasez, el hambre, la falta de trabajo y todos los problemas habidos y por haber no existiesen. ¿Qué hacemos a lo largo del año? Cuando vemos a un pobre solemos decir "Pobrecito, qué mal lo debe de estar pasando" (Por no hablar de aquellos que exclaman; “Deberían de quitar a los mendigos de la calle, que dan muy mala imagen). Ahí acaba nuestra solidaridad. En cuanto dejamos a esa persona a nuestras espaldas ya nos olvidamos de ella y de su situación. En cambio, si estamos en fechas navideñas uno tiene "El detalle" de darle 1 o 2 euros a ese mendigo después de decir "Pobrecillo, vamos a darle algo que estamos en Navidad". ¿Por qué ahora sí y antes no?, ¿Para quedar bien ante tu conciencia y cumplir con tu parte de solidaridad, quedando de paso bien socialmente al llevar a cabo esa actividad de manera pública? (Algo muy propio en muchos Católicos, que olvidan que Jesús dijo “Cuando des limosna, no dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace la derecha”), ¿Porque nos meten los medios en la cabeza que en estas fechas debemos de ser mejores personas?, ¿Porque estas fechas nos hace sentir más sensibles?, ¿Porque queremos que los Reyes Magos nos traigan muchas cosas y siempre es bueno dejarte ver cómo realizas algún que otro gesto humano para que vean que te has portado muy bien?

Hasta aquí en lo que respecta a la solidaridad. En lo concerniente al comportamiento general de la sociedad en estos días, la conducta no se vuelve menos hipócrita. Por mi parte debo confesar que yo como Cristiano amo la Navidad, puesto que conmemoramos (Por mucho que les joda a algunos) el nacimiento de Jesucristo, así como la despedida del año saliente y la llegada del entrante. Pero que ame la Navidad no me exime de considerarla en parte una festividad que se ha convertido con el paso del tiempo en una fiesta hipócrita. En estas fechas todos somos buenas personas y nos queremos a rabiar, todos somos solidarios, todos nos reconciliamos y perdonamos los errores cometidos por los demás el resto del año. Sin embargo, cuando pasan estas fechas y los Reyes Magos y Papá Noel se han ido por fin con los camellos y los renos a tomar por culo a cogerse sus vacaciones al Caribe, todo vuelve a la normalidad, es decir, volvemos a distanciarnos de nuestras familias, de nuestros amigos y de nuestros conocidos. El perdón que se había concedido en Nochebuena o Nochevieja pasa a ser un "Perdono pero no olvido", los "Te quiero" que se pronuncian supuestamente con el corazón en esos días pasan a convertirse después en un "Qué sí, que te quiero, pero no te lo voy a estar diciendo todos los días". Los reencuentros pasan de un "A partir de ahora, unidos para siempre" a decir "Bueno, ya si eso nos pegamos un toque y nos llamamos cuando tengamos tiempo".

Ese es el "Espíritu navideño" que el ser humano destila durante unos días, que no deja de ser en realidad "Un rito anual lleno de falsedad que hay que cumplir de cara a la galería". Con lo cual la única conclusión a la que puedo llegar después de analizar esto es que el ser humano es un ser hipócrita, falso y despreciable, el cual pasa de ser insolidario, rencoroso y distante, a ser la persona más bella del mundo durante unos días. Una vez concluida la función, la especie humana respira aliviada, consciente de que ya ha pasado “El coñazo de poner buenas caras y felicitar a todo el personal” y vuelve a su comportamiento natural durante los once meses restantes. ¿Por qué se hace esto?, ¿Es por lo que nos inculcan en los medios, como ya he mencionado antes? Siendo así, la especie humana además de actuar muy bien es manipulable, además de no tener la capacidad racional suficiente como para pensar por sí misma en un cambio de actitud al no ser que desde instancias superiores (En este caso, los medios) les diga que deben de actuar y comportarse de ese modo. En definitiva, vivimos en un mundo donde la solidaridad y el espíritu bondadoso existe sólo, y de manera hipócrita, durante unas cuatro semanas a lo largo del año. El resto del tiempo, volvemos a putear a todo aquel que nos encontramos por nuestro camino. En cambio, eso sí, el espíritu del consumismo, la gran protagonista por desgracia en estas fechas (Y promovida también por los medios), es el único elemento por el que el ser humano ni renuncia, ni cambia, ni deja la oportunidad de escapar en todo el año, ni por supuesto en Navidad. Así que, señoras y señores, aprovechen estos días en los que "El buen espíritu" inunda nuestras calles, porque cuando pasen estos días todos volveremos a quitarnos la máscara. Esa máscara que muy bien describe de forma metafórica Stanley Kubrick en su enigmática película navideña "Eyes Wide Shut" y que demuestra que la raza humana es en realidad una especie falsa.