viernes, 26 de febrero de 2016

Política y numerología

En menos de una semana comienza la sesión de investidura como candidato a presidente del gobierno de Pedro Sánchez, y precisamente en esa última letra que contiene el apellido del actual candidato a la presidencia del gobierno quiero referirme hoy. Por si alguien no se ha percatado, todos los presidentes del gobierno que han sido elegidos en España desde 1977 hasta 2016 han llevado la Z en sus dos apellidos (A excepción de Calvo Sotelo y Rajoy), e incluso podemos retroceder hasta 1931 para darnos cuenta de que los dos presidentes de la II República contenían en uno de sus dos apellidos la letra Z, como es el caso de Niceto Alcalá-Zamora y Torres, y Manuel Azaña Díaz, este último con Z en sus dos apellidos. Después llegó la Guerra Civil y la dictadura de Francisco Franco, al que no podemos añadir en la lista ya que no contiene la letra en cuestión y además no fue elegido por la población, como tampoco se pueden incluir en esta lista a los ex-presidentes Luis Carrero Blanco y Carlos Arias Navarro por los mismos motivos. Muerto Franco y llegado Juan Carlos I, éste fuerza la retirada de Arias Navarro y nombra en 1976 a Adolfo Suárez González como presidente del gobierno para pilotar la transición española. Éste no es elegido por la ciudadanía hasta el año siguiente cuando gana en las primeras elecciones generales celebradas en España desde 1936. Aquí llega la segunda parte de esta historia.

Hace unos años leí por internet esta coincidencia histórica que estoy escribiendo esta noche aquí con un añadido muy significativo; cada Z en el primer apellido equivale al doble de elecciones que va a ganar la persona que contiene dicha letra en él. Adolfo Suárez tenía una Z en ella, lo que equivale a dos elecciones que tendría que ganar. El político castellanoleonés ganó las elecciones generales en 1977 y 1979, con lo cuál, la "profecía" se había cumplido en este caso. En 1981 Suárez dimite y nombra a Leopoldo Calvo Sotelo como sucesor en la presidencia del gobierno y de la UCD, el sobrino del político fusilado en julio de 1936 no llevaba la letra Z en ninguno de sus ilustres apellidos, pero tampoco había sido elegido en unas elecciones sino por el dedo de su antecesor en el cargo (E incluso estuvo a punto de no ser presidente debido a la intentona del 23-F en mitad de su investidura), lo cuál hace una excepción en este curioso caso. En 1982 Calvo Sotelo convoca elecciones para octubre de ese mismo año, donde el PSOE de Felipe González Marquez logra una histórica mayoría absoluta. El político sevillano, que tenía la suerte de tener dos Z en su primer apellido, lo que equivalía a cuatro por las reglas anteriormente citadas, ganó cuatro elecciones generales; 1982, 1986, 1989, y 1993, con lo que se cumplía nuevamente este proceso enigmático.

En 1996, Aznar gana frente a González sus primeras elecciones generales. El político madrileño tenía una Z en su primer apellido, lo que equivalía dos elecciones ganadas, así fue, en marzo del 2000 obtiene su segunda victoria frente al candidato del PSOE, Joaquín Almunia. Esta fue la última vez que Aznar se presentó a unas elecciones generales, la Z seguía gobernando España 25 años después. En agosto del 2003, Aznar designa a Mariano Rajoy Brey, sin Z en ninguno de sus apellidos, como su sucesor al frente del PP y candidato a la presidencia del gobierno en las elecciones que tendría lugar el año siguiente, frente a él se presentaba por el PSOE el nuevo líder desde la dimisión de Almunia, José Luis Rodríguez Zapatero. En marzo de 2004 todas las encuestas daban por unanimidad la victoria del PP de Rajoy frente al PSOE de Zapatero, pero los atentados del jueves 11 de marzo y la posterior gestión del todavía presidente del gobierno Aznar sobre el mismo provocan un vuelco histórico e irrepetible en la historia de España que provoca la vuelta del PSOE al gobierno con la llegada de un joven Rodríguez Zapatero que curiosamente contiene la Z en sus dos apellidos. Este es el caso más escalofriante hasta la fecha sobre este extraño proceso. Al contener una Z en su apellido, Zapatero vuelve a ganar sus segundas y últimas elecciones generales en marzo de 2008, nunca más se volverá a presentar como candidato a presidente. En 2011, Zapatero designa a Alfredo Pérez Rubalcaba, con una Z en su primer apellido pero no en el segundo, como candidato a la presidencia del gobierno, por el PP vuelve a presentarse por tercera vez Mariano Rajoy como candidato a la Moncloa. Aquí es donde sí entra mi teoría personal. Al no haber Z en los dos apellidos de los candidatos, el "juego" exige que se pase de la Z, última letra del abecedario, a la penúltima, la Y. Mariano Rajoy Brey contiene la Y griega en sus dos apellidos. Gracias a esta peculiar excepción, Rajoy consigue ganar sus primeras elecciones generales al pasar el designio de España de la letra Z a su antecesora en el abecedario, la Y que Rajoy tiene una sóla vez en su primer apellido. Siguiendo con las reglas de este impresionante acertijo, Rajoy debía ganar unas segundas elecciones al tener una Y en su apellido que equivale a dos elecciones a ganar. El político gallego vuelve a vencer en las elecciones generales del pasado 20 de diciembre aunque hasta la fecha de hoy no ha conseguido formar gobierno.

En este punto nos encontramos ante la última parte de este caso. El candidato a la presidencia del gobierno por el PSOE en las anteriores elecciones generales era Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que como se puede comprobar contiene las Z en sus dos apellidos, pero ¿Por qué no ganó Sánchez estas últimas elecciones si tenía la Z que a Rajoy le faltaba? Muy sencillo, Rajoy debía ganar sus "últimas" elecciones generales gracias al juego de la numerología. Si nos guiamos por estas reglas, Mariano Rajoy Brey no volverá a ganar unas elecciones generales en España independientemente de que consiga gobernar o no en la presente legislatura. Por contra, el candidato socialista, Pedro Sánchez ha intentado por todos los medios la posibilidad de convertirse en presidente debido a la falta de apoyos de Rajoy, ya sea con los votos de Podemos, de Ciudadanos, o del propio PP. Por circunstancias que todos conocemos y que yo ya he expuesto aquí anteriormente, Mariano Rajoy renuncia a la investidura y Pedro Sánchez consigue ser nombrado por el rey candidato a la presidencia del gobierno. Ayer mismo, el político socialista consiguió el apoyo de Ciudadanos para ser investido presidente. Unos apoyos que le son insuficientes a Sánchez, ya que necesita la abstención de Podemos o del PP para ser designado presidente, circunstancia altamente improbable. Es bastante posible que Pedro Sánchez no sea investido jefe del gobierno en un corto plazo, aunque la opción de unas nuevas elecciones generales para el próximo 26 de junio debido a la imposibilidad de formar gobierno va ganando peso por días. Dentro de una semana sabremos si la Z vuelve a gobernar España proporcionandole la suerte que ahora mismo le falta a Pedro Sánchez, o si por el contrario seguirá gobernando la Y de Rajoy, o en ultima instancia volvemos a las urnas en junio con unos candidatos que pueden que sean los mismos que ahora, o pueden que no. La pregunta de fondo es; ¿Seguirá este extraño acertijo decidiendo el futuro de España, o se le pondrá fin definitivamente en este apasionante año de cambios 2016 donde todas las hipótesis están abiertas?

sábado, 20 de febrero de 2016

Cuaresma

Tú, que anuncias con cenizas en la frente que ha llegado el momento. Tú, que afirmas que por fin ha llegado la primavera. Tú, que pregonas la llegada del azahar y del incienso. Tú, que confirmas la venida de Dios a esta tierra. Tú, que promulgas la pasión, muerte y resurrección del que perdona los pecados del mundo. Tú, que dices a los cuatro vientos que Jesús dará su vida un año más por la humanidad en las calles de Sevilla. Tú, que predices la penitencia que sólo la ciudad de María puede llevar con Gran Poder y Esperanza a la vez. Tú, que haces sentir más cerca que nunca la Fe en Aquél que está sentado a la diestra del Padre. Tú, que nos indicas que la madre de Dios volverá a recorrer con sevillanía y melancolía bajo palio el cielo de esta bendita ciudad que lleva su nombre. Tú, que nos recuerdas ese escalofrío que se siente al saber que sólo quedan 40 días para que los rezos lleguen a través de las saetas. Tú, que nos descubres esos ensayos llenos de ilusión de costaleros y bandas de cornetas y tambores que volverán a emocionar a este pueblo otra vez. Tú, que nos preparas para entregar lo mejor de nosotros mismo durante una semana a Dios y a Aquella que lo concibió por el Espíritu Santo. Tú, que nos evocas que el paso guiado por la voz del capataz ya está mas cerca del dintel de la puerta. Tú, que anticipas los inminentes sentimientos que aflorarán durante una semana por la ciudad del Guadalquivir con esa enigmática fusión de alegrías y de penas. Tú, Cuaresma, sólo ésto puedes hacerlo Tú...

domingo, 14 de febrero de 2016

El cambio viene con los séises

La historia reciente de España ha experimentado grandes cambios a lo largo del siglo XX y lo que llevamos del XXI, pero este cambio siempre se ha producido, a excepción de 1956, cada veinte y/o cuarenta años, desde 1936 hasta el presente año 2016. Mirando al pasado se puede observar que la historia de España en los años terminados en seis no es siempre la misma pero sí se le parece bastante a lo largo de estas ocho décadas. El fin de una etapa con personajes desgastados políticamente, y el inicio de otra con personajes que casualmente todos compartían la misma edad, 43 años, hacen de los años terminados en seis el inicio de un nuevo período en España de manera casi ininterrumpida desde hace ocho decenios.

1936: Hace justo 80 años (Febrero de 1936) se produjo la victoria del Frente Popular en España que originó la llegada a nuestro país de un gobierno de extrema-izquierda. Esta fusión de partidos lleva a cabo la destitución del entonces presidente de la II República, Niceto Alcalá-Zamora, por el entonces presidente del gobierno, Manuel Azaña, nombrando éste jefe del gobierno al gallego Santiago Cesares Quiroga. La tensión política que se origina en España desde la victoria de la izquierda va en aumento en los meses siguientes tanto por parte de la derecha como de la izquierda con el asesinato del teniente y militante socialista, José del Castillo por parte de un grupo de extrema-derecha, y horas más tarde del diputado conservador, José Calvo Sotelo por miembros de la guardia de asalto entre los que se encontraban personajes vinculados al PSOE. Estos hechos originan de manera definitiva el levantamiento militar que se estaba perpetrando desde hacia tiempo y en el que se encontraban militares tan relevantes como José Sanjurjo, Gonzalo Queipo de Llano, Juan Yagüe, Emilio Mola, o un joven general de 43 años llamado Francisco Franco, el cuál siempre se ha dicho que dudó hasta última hora de la conveniencia o no de sumarse al golpe contra el gobierno republicano. El fracaso del golpe conduce inevitablemente al inicio de una Guerra Civil en España que durará tres años, y que enfrentará en dos a la población española. Las sospechosas muertes en accidente aéreo de los principales líderes del bando sublevado, José Sanjurjo, y Emilio Mola, conducen por un golpe de suerte del Destino a que uno de los actores secundarios de esta trama lidere el Alzamiento Nacional contra la II República Española, Francisco Franco Bahamonde. En octubre de 1936, tres meses más tarde, y en plena Guerra, la Junta de Defensa Nacional nombra a Franco Jefe del gobierno y del Estado español. Con este nombramiento comienza un régimen autoritario que después de la victoria del bando nacional en abril de 1939 llevará a Franco a asumir de manera completa el mayor poder que jamás haya poseído un jefe del Estado en España.

1976: Casi cuarenta años después, Franco muere en noviembre de 1975, y el príncipe Juan Carlos asume la jefatura del Estado. El Caudillo lo había dejado todo según él "Atado y bien atado", y tras el asesinato a manos de ETA de su presidente del gobierno, Luis Carrero Blanco, en diciembre de 1973, nombra a un personaje gris y enigmático como nuevo jefe del ejecutivo; Carlos Arias Navarro. Este tipo, más franquista que el mismo Franco, y conservador al máximo no asume la idea de poner fin al régimen que lideró durante 40 años el general gallego, y evita por todos los medios la posibilidad de conducir a España hacia un sistema democrático en el que él no cree. Las relaciones con Franco no fueron muy idílicas, pero con el nuevo rey no serán mucho mejores. Juan Carlos I considera a Arias Navarro como un obstáculo a la hora de iniciar el proceso democrático, sabe que mientras éste continúe al frente del gobierno, las posibilidades de poner punto y final al Franquismo son nulas, aunque no le exige de manera rotunda su dimisión por miedo a las consecuencias que esta decisión podría costarle. Desde su llegada al trono, Juan Carlos I cree en la necesidad de que Arias de un paso atrás y deje la presidencia del gobierno, pero éste se niega a abandonar el cargo y la tarea que le había encomendado el Generalísimo. El rey mantiene una tensa relación con él durante el período que ambos coinciden en las jefaturas del Estado y del Gobierno, el rey Borbón lo considera un "anticuado", mientras que Arias cree que el rey es un "niñato". Mientras, en el extranjero, Kissinger y la Casa Blanca desde EEUU presionan al rey para que eche de una vez por todas al presidente franquista y nombre definitivamente a un nuevo presidente. Juan Carlos I piensa en algunos nombres para sustituir a Arias; Desde Manuel Fraga hasta Torcuato Fernández Miranda, pasando por José María de Areilza. En junio de 1976, los reyes de España viajan a EEUU, a la vuelta de ese viaje, Juan Carlos I ya tiene completamente decidido el cese de Carlos Arias Navarro, y tras una fuerte discusión en julio de 1976, el presidente del gobierno presenta su dimisión al rey. El Borbón tras respirar aliviado por liberarse de su enemigo político número uno, decide nombrar contra todo pronóstico y sin que nadie diese un duro por él a un desconocido Adolfo Suárez, de 43 años y exdirector de RTVE. La tarea de Adolfo Suárez será la de desmantelar el franquismo desde dentro del propio franquismo, esa tarea la llevará a cabo Suárez con mucha inteligencia y astucia política. En noviembre de 1976, las cortes franquistas votan su autodisolución, y en diciembre de 1976, los españoles votan masivamente a favor del proceso para la reforma política, que seguirá en junio de 1977 con las primeras elecciones democráticas dando la victoria a la UCD de Suárez, y terminará en diciembre de 1978 con la promulgación de la Constitución española.

1996: Veinte años después de la muerte de Franco, la llegada de Juan Carlos I, la dimisión de Arias y la llegada de Suárez, se empieza a comprobar que la democracia española y su sistema actual no es tan democrático, ni es tan ejemplar como todos creían que era. En este período, la sociedad española observa atónita como aparecen día sí y día también casos de corrupción sobre el partido que desde hace casi 14 años lleva gobernando en España tras desalojar a la UCD de Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo; El PSOE, que vuelve al poder por primera vez desde la II República, liderado esta vez por el sevillano Felipe González como presidente del gobierno desde diciembre de 1982. En enero de 1996, Felipe González lleva gobernando 13 años y un mes como jefe del gobierno, y tras él aparecen casos de corrupción que afectan a personajes muy relevantes del aparato del Estado; Desde él mismo acusado como el señor X del caso GAL, y el rey de España, Juan Carlos I (Con el que mantiene una estrecha relación tanto institucional como personal) en unas escuchas telefónicas grabadas por los servicios de inteligencia (CESID), hasta el gobernador del Banco de España, Mariano Rubio, pasando por el director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, el ministro del interior, el vicepresidente del gobierno, la directora del BOE, etc... En estas circunstancias, Felipe González cansado y agotado de los innumerables casos de corrupción de los que se les acusa a él personalmente y que ponen contra las cuerdas al propio Sistema y que amenazan con llevarse por delante a la misma Corona, convoca elecciones anticipadas para marzo de 1996. El favorito para ganar estas elecciones es el PP, liderado por el conservador, José María Aznar, de 43 años. La campaña electoral se convierte en un circo mediático donde los dos partidos mayoritarios se tiran los trastos a la cabeza sobre quién es peor de los dos. En marzo de 1996, el PP de José María Aznar gana las elecciones, pero su victoria es tan ajustada frente al PSOE de Felipe González que le resulta casi imposible formar gobierno. Entre marzo y abril de 1996 se produce entonces un proceso de negociación junto con los nacionalistas catalanes y vascos para que apoyen en la sesión de investidura a Aznar como nuevo presidente del gobierno y desalojar de una vez por todas a Felipe González de la Moncloa. Finalmente, en abril de 1996, José María Aznar, y el líder de CIU, Jordi Pujol, alcanzan un acuerdo que permite a Aznar poner fin a los 14 años de gobierno socialista en España. En mayo de 1996, Aznar es investido nuevo presidente del gobierno y Felipe González lleva al PSOE de nuevo a la oposición tras 14 años de poder absoluto y corrupto en España, dejando atrás una situación en la que el propio Sistema estuvo a punto de caer debido a la inmensa lluvia de casos de corrupción que imperaban por todas partes, y comenzando pues un nuevo período donde se lleva a cabo la privatización de determinadas empresas estatales y el inicio de un tejido inmobiliario que conducirá a España a una de las mayores crisis financieras de su historia.

2016: Veinte años después de la salida de González y la llegada de Aznar, y ochenta años después de la victoria del Frente Popular, la llegada de Franco, el inicio de la Guerra Civil, y el fin de la II República, España se encuentra en febrero de 2016 en una nueva situación de fin de Sistema. Tras la salida de Aznar en 2004 después del atentado del 11-M, la vuelta del PSOE al poder de la mano de José Luis Rodríguez Zapatero, la salida de éste en 2011 tras su demoledora gestión al frente del país, la vuelta del PP al gobierno liderado por un gallego igual de gris y enigmático que Arias Navarro llamado Mariano Rajoy, y finalmente la abdicación del rey Juan Carlos en su hijo, Felipe VI, España se encuentra inmersa ahora en una situación de caos y crisis constitucional sin precedentes desde 1976. Las elecciones generales que se celebraron el pasado 20 de diciembre no dio la victoria por mayoría absoluta a ningún partido político; el PP, liderado de nuevo por un Mariano Rajoy, que al igual que Felipe González, la sombra de la corrupción le acompaña, ganó las elecciones pero no obtuvo una victoria suficiente para gobernar, el PSOE, liderado por un joven Pedro Sánchez, de 43 años, obtuvo el peor resultado electoral del partido desde la II República, dos fuerzas políticas irrumpieron en el parlamento y pusieron fin a 40 años de bipartidismo en España; Podemos, liderado por Pablo Iglesias (Partidario de un nuevo gobierno de Frente Popular), y Ciudadanos, liderado por Albert Rivera. Ante este panorama, a primeros de 2016, Mariano Rajoy propuso a Pedro Sánchez la formación de un gobierno de coalición presidido por él mismo, propuesta a la que Sánchez se negó de forma inmediata para posteriormente buscar su propia candidatura para formar gobierno. Ante este bloqueo institucional, el nuevo rey, Felipe VI, propuso a Mariano Rajoy como candidato para formar gobierno, a lo que éste se negó pero sin retirar su candidatura de manera definitiva, echándole con esto un pulso al rey y presentándose sin pudor ante la sociedad española como un presidente del gobierno que intenta dictar los pasos del jefe del Estado como hace justo cuarenta años atrás realizó tal acción de una manera bastante parecida Arias Navarro con el padre del rey actual. Tras este rechazo público e inesperado al rey, éste convoca una nueva ronda de consultas y propone a Pedro Sánchez la formación de un gobierno, a lo que el líder del PSOE acepta aún sabiendo que no tiene tampoco los apoyos suficientes para ser investido presidente del gobierno. Dicha acción es tomada bastante mal desde Moncloa, que tensa la cuerda entre presidencia del gobierno y la jefatura del Estado, provocando incluso la suspensión del viaje de los reyes a Reino Unido. Algunos consideran que esta suspensión la lleva a cabo el propio Rajoy como venganza por no haberle propuesto el rey de nuevo como candidato para la presidencia. A día de hoy, Pedro Sánchez no cuenta ni con el apoyo de Ciudadanos, ni de Podemos para ser presidente, mientras que Mariano Rajoy, desgastado por sus decisiones en su pésimo mandato y marcado por la corrupción de la que él ha formado parte en su partido, continúa sin dar ese paso atrás que todos piden ya, incluso los suyos, para dar paso a otra persona que le suceda, y muchos comienzan a hablar de la posibilidad de la formación de un gobierno de coalición presidido por un independiente con el fin de reformar el Sistema y la Constitución antes de que caigan, y otros hablan abiertamente de la posibilidad de unas nuevas elecciones generales en las que el panorama podría seguir igual o incluso empeorar aún más.

Después de explicar estos cuatro episodios de la historia reciente de España, no cabe duda de que cada 20/40 años se produce en España una situación que provoca un cambio radical en el Sistema político en nuestro país. En 1936 fue la caída de un Sistema por la exaltación de otro no democrático, en 1976 fue la caída de ese Sistema autoritario por otro donde la corrupción era la forma de Estado con la careta de la democracia. En 1996 se produce un cambio de gobierno que consigue que el Sistema no cayese de momento. En 2016 la situación es como en 1936 y en 1976, la del fin de una época y el comienzo de otra. Esta noche en la que escribo este artículo no sé personalmente cómo va a terminar todo esto, pero una cosa sí sé ya, y es que los años terminados en seises han conducido desde hace casi un siglo a este país a un cambio de Sistema y de gobierno, para bien o para mal, y creo sinceramente que este año no va a ser una excepción. En este panorama actual yo no descarto absolutamente nada, aunque sólo el tiempo nos dirá la respuesta.

sábado, 23 de enero de 2016

Esto no es serio

Ayer, Mariano Rajoy recibió una llamada telefónica por parte de un imitador catalán haciéndose pasar por el nuevo presidente de la generalitat, Carlos Puigdemont. La broma no fue del agrado de Mariano, que se limitó a decir en un tono bastante serio que "Esto no es serio", para acto seguido colgarles el teléfono a los tipos de la radio catalana desde la que se emitía dicha broma, los cuales estaban iguales de estupefactos que el propio Rajoy.

Hoy, la "víctima radiotelefónica" ha anunciado ante el rey Felipe VI que renuncia de forma "provisional" según él, a la investidura a la presidencia del gobierno porque todavía no dispone de los apoyos suficientes para ser reelegido jefe del ejecutivo. Como dice nuestro gran e irrepetible Nino Bravo; "Me voy pero te juro que mañana volveré". En resumen, una desvergüenza y una falta de respeto absoluto a la ciudadanía como nunca antes se ha visto en estos 40 años, y será porque no ha habido momentos bochornosos en estas cuatro décadas. ¿Quién se cree Mariano Rajoy que es para decirle al jefe del estado que aparque la investidura porque ahora no dispone de apoyos necesarios para sacarla adelante, retrasando así el calendario para la formación de gobierno?, ¿Con qué autoridad el presidente del gobierno provoca una crisis constitucional más grave aún de la que ya hay de por sí con tal de colmar sus ambiciones personales?, ¿Por qué mete al rey en una operación de la que se supone que éste debe mantenerse neutral? Sí, el rey (El cuál no es santo de mi devoción al igual que la institución que representa) ha entrado hoy en el tablero del juego político al aceptar no ya la no-renuncia de Rajoy a la investidura, sino una prolongación de tiempo bastante cuestionable desde el punto de vista legal para que el líder del PP obtenga en unos días los apoyos necesarios que no ha conseguido en un mes desde las pasadas elecciones. El jefe del estado debería de haberle dicho al gallego esta misma tarde que si no dispone de los apoyos suficientes para ser investido presidente del gobierno, (Cuestión que el propio Rajoy debería de considerar el por qué nadie quiere pactar con él) renuncie definitivamente a la investidura, pero no que acepta una prorroga del proceso de investidura, y con ello, de incertidumbre política, para que Mariano tenga tiempo suficiente para poder llegar a un pacto con PSOE y C's. Más aún, el rey tenía que haber dado un golpe encima de la mesa y decir; "Hasta aquí hemos llegado", (Mariano dixit) y exigirle a éste el nombre de otra persona de su partido, ya que él se ha medio negado a asistir al congreso de los diputados para presentar su programa de gobierno. Sólo así se podría agilizar el proceso para que alguien, independientemente del partido que sea, incluso del PP, pueda formar gobierno de una puñetera vez en estos gravísimos momentos, quizás los peores que está atravesando España desde la Guerra Civil, pero claro, pedirle a Rajoy que se marche de manera definitiva sería como pedirle la luna a nuestro querido presidente. Otra cuestión que me llena de dudas es; ¿Qué es una renuncia provisional? Si renuncias lo haces dando dos pasos al frente, no uno y el otro lo dejas atrás. Eso es lo que ha hecho Mariano Rajoy esta tarde, anunciar en falso una renuncia a la que no está dispuesto ni muchísimo menos en llevar a cabo de manera definitiva para que el candidato del PSOE, Pedro Sánchez se queme durante estas semanas y así, una vez fracasado éste en su empeño para ser presidente, vuelva nuestro gran Mariano en plan Superman para salvar a la sociedad española del caos, el desgobierno y la anarquía a la que él mismo nos ha llevado en estos cuatro años al frente del gobierno de España. 

Yo personalmente creo que el final de todo esto conducirá a la reelección de Rajoy como presidente. Este tipo está más que demostrado que hará lo imposible (Al igual que Pedro Sánchez) por seguir en la presidencia, y que no le importa llevarse por delante a quien sea con tal de seguir otros cuatro años más arruinando España, ¿O acaso el escándalo que ha salido ahora y que afecta a personajes muy próximos a Soraya Sáenz de Santamaría (La siempre dispuesta sucesora) es pura casualidad? Quizás sería la hora de que alguien en el PP pusiese el grito en el cielo y le dijese a este señor que su presencia perjudica gravemente la estabilidad y el futuro de España, y que la única solución para que se salga de esta situación tan grave como penosa sea con su salida de la Moncloa y de la calle Génova. Desgraciadamente no será así, ya que cuando Pedro Sánchez fracase o incluso no pueda formar gobierno porque Susanita lo mande de vuelta a su casa en el comité federal del PSOE del próximo día 30 con el apoyo de los barones socialistas (Escenario bastante probable), éstos nombrarán a otro secretario/a general (Lo más seguro, la propia Susana) para que posteriormente otorgue su apoyo a un gobierno del PP presidido por Rajoy con el apoyo de PSOE y C's. Mariano siempre gana, incluso cuando se le da por muerto políticamente, y esta vez no va a ser una excepción. Siempre he dicho que este tipejo costará sacarlo más de la Moncloa que al mismísimo Felipe González hace 20 años, su idea de aferrarse al poder es igual de vomitiva y repugnante que la de su enemigo político internacional número uno, Nicolás Maduro, aunque supongo que esto no lo dirán en determinados debates de televisión algunos tertulianos pagados por los partidos de la casta por mucho que lo piensen éstos por lo bajini. 

Por último y para terminar, me parece impresentable la forma en la que el "estadista" Pablo Iglesias se ha presentado esta mañana ante la sociedad española, anunciándose como futuro vicepresidente de un gobierno presidido por Pedro Sánchez. ¿Este tipo no sabe lo que es la humildad?, y lo que es más importante; ¿Este tipo no sabe lo que son los principios? Hace unos meses dijo que bajo ningún concepto participaría él en un gobierno presidido por Sánchez, hoy se presenta como la alternativa de cambio junto con el partido que él mismo ha catalogado de casta a lo largo de estos dos años, y lo que es más "gracioso", ha llegado a decirle al líder del PSOE que si llega a ser presidente, éste debería de considerarlo como una sonrisa del destino a la cuál él debería de estarle agradecido siempre. Simple y llanamente, vergonzoso. Quizás va a ser verdad que Mariano Rajoy y Pablo Iglesias no son tan diferentes como ellos nos quieren hacer creer. La acción de uno lleva siempre emparejada la reacción de otro, la no-renuncia de Rajoy de esta tarde se dice que ha sido por la propuesta del líder de Podemos de llegar a la Moncloa gracias a un pacto con el PSOE. Al final será cierto eso de que Rajoy e Iglesias tienen un pacto secreto entre ellos para salir beneficiados de todo este embrollo. Según nuestro presidente, la broma de ayer no era algo serio, la cuestión es; ¿Lo que estáis haciendo ustedes deteriorando aún más la situación política, social, y económica de España en vuestro propio beneficio, tanto partidista como personal, se puede considerar serio?


martes, 29 de diciembre de 2015

Hasta los cojones de todos nosotros

"Estoy hasta los cojones de todos nosotros", Estanislao Figueras, primer presidente republicano dijo esta frase en el transcurso de un consejo de ministros durante la I República española en el año 1873. Así se sentía él hace 142 años, y así me siento yo también en estos instantes. Asquerosa, vergonzosa y repugnante la situación que estamos viviendo en España a raíz de las elecciones generales del pasado 20-D. Los políticos, en lugar de dar todos marcha atrás y hacer de una puñetera vez algo eficiente por este país, se encierran en sus despachos para posteriormente empezar a conspirar y a hacer estrategias sobre qué es lo más conveniente para sus intereses partidistas y/o personales en estos instantes.

Para empezar es de vergüenza la actitud del señor Mariano Rajoy. Un tipo que la misma noche del 20 de diciembre debería de haber presentado su dimisión irrevocable al frente del PP, y su renuncia a ser candidato a la Moncloa en la investidura de enero del 2016, aunque fuese en favor de la mediocre Soraya Sáenz de Santamaría, como muchos habían comentado en caso de que el PP se llevase el batacazo electoral que finalmente se ha llevado. Aún así, Santamaría también está ya moviendo sus hilos bajo cuerda por si a Mariano no le salen las cosas tan bien como él cree. En lugar de irse, el gallego ha sacado pecho por haber perdido más de 60 diputados, de haber llevado al PP al peor resultado electoral de su historia, y de haber pasado de una mayoría absoluta histórica de la derecha española a algo más de 120 diputados. Ole sus cojones, señor Rajoy, es usted el primer político junto con el señor Sánchez que se enorgullece de una hecatombe electoral, en su caso, con botes en el balcón de Génova incluido. Hace cuatro años pensé que jamás volvería a conocer a ningún político más falso y cínico que el señor Zapatero, en estos instantes puedo decir que este señor le ha superado, por la mínima, pero le ha superado. Hoy sin ir más lejos, día de los Santos Inocentes, Mariano Rajoy ha recibido en la Moncloa a Pablo Iglesias y a Albert Rivera después de recibir hace unos días en el mismo lugar a Pedro Sánchez, con el objetivo de conseguir un pacto entre los partidos políticos para que el PP con él al frente continúen otra legislatura más al frente del gobierno. Vamos a ver, ¿Qué coño hace el presidente del gobierno en funciones utilizando la sede de la presidencia del gobierno para llegar a pactos de partido con el resto de fuerzas políticas?, ¿Acaso se cree Rajoy que la Moncloa es el nuevo cuartel general del PP?, ¿Por qué no invita a los líderes políticos a la calle Génova, señor Rajoy, y deja de utilizar las instituciones del Estado para actos partidistas que sólo a usted le beneficia? Otra cuestión, me parece impresionante la manera en la que este tipo está quedando como el "bueno" de esta "película". Este señor es el máximo responsable de la situación a la que se ha llevado a España desde hace cuatro años, su partido consigue la victoria aunque obtiene un resultado electoral desastroso, y ahora son el resto de las fuerzas políticas las culpables de la situación de desgobierno que atraviesa este país, mientras él se presenta a la sociedad como el único hombre de Estado que puede resolver esta situación. Hace unos días se hablaba de que Rajoy le había ofrecido a Pedro Sánchez la posibilidad de reformar la constitución, tema tabú para Rajoy durante estos años, e incluso estaba dispuesto a hablar sobre la derogación del artículo 135 que él mismo junto con Zapatero pactaron a espaldas de los españoles en verano de 2011. También se habló de la posibilidad de que el PP dejase al PSOE la presidencia del Congreso de los Diputados con la condición de que éstos se abstengan en la investidura del registrador de la propiedad llegado el momento. Estamos ante un tipo que le da exactamente igual las consecuencias que puedan suponer para España su permanencia en la presidencia del gobierno otros cuatro años más. Se habla mucho de qué es lo que hará Pedro Sánchez con Pablo Iglesias llegado el momento de hablar sobre la posibilidad de convocar un referéndum en Cataluña, la cuestión es; ¿Estaría dispuesto Mariano Rajoy a llevar a cabo ese referéndum si con ello tuviese garantizado el apoyo de ciertas fuerzas políticas no sólo para su investidura sino para toda la legislatura? Si hablásemos de un hombre de Estado, la respuesta es no, pero hay que recordar que estamos hablando de un tipo que le ha ofrecido la presidencia de las cortes a la misma persona que unos días atrás le llamó "indecente" ante millones de ciudadanos en un debate de televisión, y la derogación de una reforma constitucional que él mismo apoyó y firmó en su momento, con eso lo digo todo. Mi teoría es que este personaje será de nuevo presidente, ¿Cómo?, no lo sé, pero su estrategia de dejar que el tiempo pase y que el adversario se queme le está dando de momento resultados. Todas las miradas están puestas en lo que harán o dejen de hacer Pablo Iglesias y Albert Rivera, pero sobre todo, en Pedro Sánchez, la cuestión es, ¿Quién tiene la mirada puesta mientras tanto en Mariano Rajoy?

La situación de Pedro Sánchez no es mejor a la de Rajoy, ha llevado al PSOE de 110 diputados a 90 en el año y medio que lleva al frente del socialismo español. Aún así confía en pactar con Iglesias para formar el que sin duda alguna sería el último gobierno del PSOE en España. La cuestión es, ¿Cómo puede ser presidente un tipo que ha obtenido el peor resultado posible del socialismo español?, y la más curiosa, ¿Cómo va a formar gobierno este personaje si dentro de su partido, especialmente desde el sur, ya le están haciendo la cama para que pase a la historia del PSOE dentro de muy poco tiempo? Pedro Sánchez jamás será presidente del gobierno, pero tampoco debería de haber sido nunca secretario general del PSOE. Después del desastrozo resultado del partido en las europeas del año pasado, el pastel envenenado que había dejado Rubalcaba estaba reservado para Susanita y su ratón, la cuál rechazó el ofrecimiento que le propusieron en bandeja de plata, simplemente porque ella quería ser secretaria general del socialismo español con el respaldo de todos los barones territoriales, y aunque su proclamación estaba asegurada sí o sí, había algún que otro barón que todavía no veía con buenos ojos que la muchachita del sevillano barrio de "El Tardón" cruzase Despeñaperros. ¿Qué se podía hacer mientras? Derribar al que en su momento todas las encuestas daban como seguro ganador después de Díaz para la secretaria general, Eduardo Madina, y otorgarle el liderazgo a un desconocido Pedro Sánchez con los votos de Susanita y sus cortesanos del PSOE-A, con el objetivo de que ella manipulase al ex-consejero de Caja Madrid el tiempo que éste tuviese su despacho en la calle Ferráz. La situación se volvió contra Susanita, y Sánchez se reveló contra la sevillana, haciendo y deshaciendo lo que veía oportuno y conveniente en el partido que él ya dirigía. Díaz parafraseando a Rajoy dijo "Hasta aquí hemos llegado, señor Sánchez" y empezó a mover los hilos para propiciar su caída una vez que el madrileño perdiese las elecciones generales contra Mariano. Ahora, el propio Sánchez se encuentra en la peor situación posible, por un lado Susanita está haciendo lo posible y lo imposible para descabalgar a Pedrito y colocarse ella como la nueva lideresa del PSOE lo antes posible, y candidata a la presidencia del gobierno en unas supuestas nuevas elecciones generales en mayo del 2016, eso sí, al igual que Rajoy, ella lo hace todo por el bien de España. Por otro lado, Sánchez sabe que el partido socialista es un partido al que le quedan pocos años de vida, si pacta con Pablo Iglesias y llega a formar gobierno, el Sistema lo catalogará como un extremista peligroso y lo echarán del poder en pocos meses, hundiendo con ello a su partido mientras Podemos sube imparable en las encuestas, si por el contrario se abstiene y deja gobernar a Marianico, que no es tan corto como todos creíamos, se llevará igualmente al PSOE por delante después de traicionar a sus bases. En resumen, Pedro Sánchez lo tiene no ya difícil, sino imposible, tanto para formar gobierno como para seguir al frente de la secretaria general de su partido, la pregunta es, ¿Cuándo se producirá su caída definitiva?.

Pablo Iglesias es el que, por el contrario que Sánchez, está fumándose un puro en su casa al estilo Mariano cuando veía pasar el cadáver político de Zapatero por su puerta. Iglesias también le ha cogido gusto a esto de marear la perdiz, y desde el 20 de diciembre se ha convertido en el referente del independentismo catalán al olvidar por un momento las reivindicaciones sociales y pedir por activa y por pasiva un referéndum sólo en Cataluña para decidir el futuro de la región situada al noreste de España. Él es consciente de que ya es de facto, el líder de la izquierda en España, y lo único que le interesa, claro está, por el bien del país según él, es un adelanto electoral para rematar definitivamente al PSOE y convertir a Podemos no ya en la segunda fuerza política en España, sino en la primera, y convertirse él en presidente del gobierno de aquí a verano del año que viene. Es por ello por lo que Iglesias no pactará con Sánchez ahora, sabe que el PSOE está herido de muerte y que sólo es cuestión de tiempo que se produzca el desenlace. Por este motivo, el líder de Podemos está pidiendo cosas inconmensurables con el único propósito de alargar la situación de ingobernabilidad, que Sánchez tire la toalla, Rajoy también, y salir él victorioso en unas elecciones anticipadas, ya sea como primera o como segunda fuerza. También es curiosa la propuesta que Podemos ha presentado estos días, en las que aceptarían un gobierno presidido por una persona independiente. Señores de Podemos, ¿No eran ustedes los que hablaban de que solamente es el pueblo el que tiene la potestad para decidir en los asuntos que le conciernen?, ¿Quienes son ustedes para proponer como presidente del gobierno a alguien que los ciudadanos no han votado en las urnas?, ¿Les están corrompiendo el poder incluso antes de tocarlo? Es curioso también que se hable cada cierto tiempo de una persona independiente para ocupar la jefatura del gobierno. En los últimos meses de Suárez se hablaba continuamente de la posibilidad de que un personaje destacado y alejado del mundo político ocupase la presidencia del gobierno para llevar a cabo las reformas que España necesitaba en aquél entonces y que Adolfo Suárez no quería, ni podía llevarlas ya a efecto, es lo que en su momento se llamó "Operación Armada", mejor conocida por todos como el 23-F, un episodio que los españoles no han olvidado para nada en estos casi 35 años. También me resulta curioso cómo van a conseguir Pablo Iglesias y compañía que Rajoy y el Partido Popular no puedan formar gobierno de nuevo. Señor Iglesias, sus 69 diputados no están nada mal, pero al igual que los 40 de tu amigo/rival, Albert Rivera, no suponen nada ni a favor, ni en contra para impedir la investidura de Rajoy, lo que se decida será solamente entre PP y PSOE una vez más. Tengo que añadir además que menos mal que Pablo Iglesias decía que España necesitaba hombres de Estado para este nuevo tiempo que se avecinaba, su actitud de querer por activa y por pasiva el poder demuestra que se está comportando como tal.

Por último y para terminar tenemos a Albert Rivera, el niño mimado del Ibex-35, el cuál está depresivo porque ha visto desmoronarse su sueño de convertirse en presidente del gobierno a toda costa después del 20-D, o convertirse en protagonista total con el apoyo a Rajoy para conseguir éste la reelección. De Rivera tampoco se sabe mucho, salvo que ha acudido hoy junto con Iglesias a la Moncloa para hablar con Rajoy. El catalán ya ha dicho, eso sí, por activa y por pasiva que él se va a abstener para que Mariano continúe otra legislatura más, pero nos encontramos con el mismo problemilla que con Pablo Iglesias. Albertito, tus 40 diputados no suponen nada ni a favor, ni en contra para este escenario, con el cuál tú no contabas para nada. Es verdad que la campaña que los medios de descomunicación y el Sistema en general han hecho a favor de Ciudadanos ha sido descarada, aún así, el respaldo que ha obtenido los naranjitos no eran ni mucho menos los esperados. Ya hay quien dice que la oportunidad de Rivera ha pasado, y que no será él quien encabece las reformas que España tiene que llevar a cabo en los próximos años. ¿Qué se esperaban los señores del "establishment"?, ¿Se creían acaso las encuestas que ellos mismos manipulaban engordando los resultados que les otorgaban a C's con el objetivo de que la sociedad votase en masa al partido liderado por Rivera?, ¿Pensaban que el niño mimado del Ibex iba a llegar a la Moncloa, o que en su defecto, apoyase a Rajoy para formar un gobierno de derechas después de convertirse C's en segunda fuerza política? Si la respuesta es afirmativa tengo que decir que los señores del Ibex se han comido un peralto bastante considerable. También me resulta muy gracioso la forma en la que estos señores querían llevar en bolandas sí o sí a la presidencia del gobierno a Rivera, independientemente del resultado que sacase en las elecciones. Una vez que se ha demostrado que la Operación Rivera no ha servido más que para dividir al electorado conservador/liberal sin dar resultado alguno, el Sistema puede que le de la espalda definitiva a su joven promesa, o por el contrario, le de otra oportunidad para las próximas elecciones generales que en estos instantes no se sabe a ciencia cierta la fecha en la que se van a producir. También tengo que decir que la posición de Rivera después de las elecciones me parece tan vergonzosa como la que han llevado a cabo tanto Rajoy, como Sánchez, como Iglesias. El señor Albert Rivera se muestra partidario ahora de pillar cacho entrando en el gobierno de España, independientemente de quien sea el presidente de ese gobierno y el cargo que él ocupe en dicho gabinete, cosa que hasta hace bien poco siempre había negado y que demuestra la falta de compromiso y la cara tan dura que tiene este personaje, así como también se niega en redondo, siempre por el bien de España, por supuesto, a convocar elecciones anticipadas, porque según él no está bien llevar a los ciudadanos a las urnas cuando ellos ya se han expresado hace poco. Mire, señor Rivera, si tan demócrata se confiesa usted, por qué no deja que la sociedad española hable por segunda vez, quizás porque su partido perdería más de la mitad de los diputados en favor nuevamente del Partido Popular en unas supuestas elecciones en mayo, y eso a usted y a su partido no le conviene porque acabarían de manera precipitada de la misma manera que UPyD, partido al que el Sistema se ha encargado de hacer desaparecer en favor de ustedes. Por último, y para terminar, con respecto a este personaje digo lo mismo que de Pablo Iglesias; para pedir hombres de Estado de manera incesante para estos difíciles momentos, en mi opinión los más trascendentales para España desde la Guerra Civil, se están comportando muy al contrario de lo que ellos pregonaban hasta antes de las elecciones de hace poco más de una semana. Si Estanislao Figueras viese la situación actual de España y a los políticos actuales, no sé hasta dónde iba a quedar de todos vosotros.

lunes, 21 de diciembre de 2015

20-D; Crisis institucional y política

Ya lo dije hace una semana; "El PP va a ganar las elecciones generales", no he fallado en mi predicción, el partido conservador ha vuelto a ganar los comícios de esta noche, aunque la suma del PP (122 diputados) y C's (40 diputados) no es suficiente para investir a Rajoy de nuevo como presidente del gobierno. El PSOE se hunde con su peor resultado desde 1977 (90 diputados), a la vez que Pedro Sánchez confía en pactar con Podemos y nacionalistas para formar gobierno. Pablo Iglesias obtiene un gran resultado (69 diputados) pero insuficientes como para convertirse en la alternativa al bipartidismo. Albert Rivera fracasa en su intento de convertirse en el "Adolfo Suárez" de la II Transición, obteniendo un resultado que ha decepcionado al "establishment".

A estas horas de la noche se están barajando todo tipo de hipótesis; desde la continuidad de Rajoy como presidente mediante un pacto con el PSOE y C's, hasta la posibilidad de convocar elecciones anticipadas en la próxima primavera si el actual presidente en funciones no obtiene la confianza del congreso de los diputados para formar gobierno. La idea de la temida coalición entre PP y PSOE también ha estado presente en la mente de todos durante toda esta noche, la cuestión radica en que el partido que lidera Pedro Sánchez firmaría su sentencia definitiva apoyando un gobierno presidido por esa persona "indecente" (Pedro Sánchez dixit) que ha llevado a España a la situación que estamos viviendo en estos instantes. También sería una temeridad para el PSOE volver al gobierno gracias a un pacto con Podemos y ERC. Esa opción sería igual de letal tanto para los socialistas (Por acceder al gobierno en dichas condiciones) como para los de Pablo Iglesias (Otorgando el gobierno de España al 50% de la casta junto con aquellos que desde Barcelona ya han puesto en marcha el proceso de secesión). Aún así, Pedro Sánchez sabe que esta es su única oportunidad para acceder al gobierno, por consiguiente, si Rajoy fracasa de aquí a marzo en su intento de buscar la reelección, él buscará el pacto de izquierdas para que el PSOE vuelva a la Moncloa, aunque sea gracias a los "comunistas" y a los independentistas, lo cuál podría llevar consigo la gravísima aceptación por parte de Sánchez de organizar un referéndum para la independencia catalana. Si este pacto finalmente se consumase, volverían al poder quizás por última vez en la historia de España el partido que fundó en su día el auténtico Pablo Iglesias hace 137 años.


La probabilidad de unas elecciones anticipadas son muy altas, aunque yo personalmente no creo que dicha situación se vaya a producir. Si Rajoy no consigue el apoyo de Sánchez para ser investido, ya sea mediante abstención o mediante gobierno de coalición, se convocarán automáticamente elecciones generales para la primavera del 2016. En mi opinión, si se llega a dicha situación, el PP debería forzar la retirada definitiva de Rajoy como candidato a dichas elecciones, aunque ya deberían de haberlo hecho en estas que se han celebrado hoy. Con toda probabilidad será Soraya Saénz de Santamaría la que se convierta en sucesora del desgastado presidente gallego si las circunstancias se presentan de esta manera. No menos difícil lo tendrá Pedro Sánchez para volver a ser candidato en unas hipotéticas elecciones en 2016, el PSOE no ha obtenido el resultado apocalíptico que le auguraban todas las encuestas, pero ha obtenido un resultado vergonzoso de un partido que hace sólo cuatro años tenía 169 diputados en el congreso. Mi apuesta es que Susana Díaz será la que tome dentro de muy poco el liderazgo en el PSOE y se convierta en la candidata a la Moncloa por los socialistas. Si este escenario se cumple, el bipartidismo y el futuro inminente de España estará marcado por dos mujeres dentro de los principales partidos tradicionales.

Dentro de las opciones que hay, creo que lo más probable será que Susana Díaz, una vez que haya tomado el control del PSOE, aceptará formar un gobierno de coalición o llegar a acuerdos puntuales con Rajoy para permitirle tener una legislatura tranquila con el objetivo de convocar elecciones en 2017/2018. Independientemente de lo que ocurra, Rajoy sabe que estas son las últimas elecciones a las que se ha presentado, ya no tiene nada más que hacer después de hoy, o el congreso le nombra presidente, o habrá nuevas elecciones sin él de candidato. Si en todo caso, el PP se resigna a perder el gobierno, Rajoy puede acelerar el proceso sucesorio y nombrar a Soraya como candidata a la presidencia sin pasar de nuevo por unas elecciones generales, con el objetivo de que tanto el PSOE como C's apoyen o se abstengan en dicha investidura. 

También el papel del rey juega un papel, no sé si catalogarlo como relevante pero sí interesante, en este proceso. Felipe VI, el cuál no es santo de mi devoción, podría nombrar como candidato a la presidencia del gobierno a alguien independiente del ámbito parlamentario, incluso político, para que presida un gobierno entre PP, PSOE, C's, e incluso Podemos, para llevar a cabo las reformas políticas, sociales, y económicas, con el fin de convocar elecciones anticipadas a mitad de legislatura o finalizar esta a finales de 2019 con un mapa político quizás completamente distinto en el que se deje atrás a los partidos tradicionales. Sea cuál sea el escenario, Felipe VI tendrá que quitarse la máscara en estos meses y enseñar sus cartas ante una crisis institucional tan grave como la que ha empezado esta noche. Quizás la solución para nuestro monarca sea alguna parecida a la que tuvo su "augusto" padre hace 34 años, una operación Armada del siglo XXI, aunque sin golpes de estado delante de las cámaras, y de una forma mucho más discreta que la primera.

Por último y para finalizar, me hace "gracia" como todo el mundo se está echando las manos a la cabeza por la victoria del PP esta noche. El escenario de hoy ya lo predije yo hace una semana, es cuestión de pura lógica y matemática. Si existen diez millones de personas, y de esas diez, cinco votan a favor de un partido de forma unida, mientras que los que desean echar a ese partido, que son los otros cinco millones restantes, votan a tres fuerzas políticas distintas con el objetivo de expulsar a la formación en cuestión, los que votan unidos serán los que salgan victoriosos, mientras que los que han dividido su voto en tres partidos distintos son los que se llevan un chasco. Hasta el día de hoy, cuando el PSOE gobernaba mal, los españoles votaban en masa al PP, y cuando el PP gobernaba mal, los españoles votaban en masa al PSOE. Las elecciones de hoy, y el nacimiento del cuatripartidismo, hace imposible ya esa opción. El cuatripartidismo tiene sus ventajas, pero también tiene sus inconvenientes, lo ocurrido esta noche es uno de esos inconvenientes. A partir de ahora, en unas elecciones como las de hoy, será muy difícil echar al partido que esté en ese momento en el gobierno, debido a la fragmentación del voto para echarlo, al menos que los tres partidos alternativos se unan para poder echar al primero y tomar el relevo de una vez por todas. Por otra parte, estamos en España, y el resultado de esta noche no hace más que reflexionar sobre los otros factores que han condicionado la victoria del PP en estas elecciones. O bien la situación política, económica y social no es tan mala como estamos viviendo, y los españoles están contentos con la labor del PP en estos cuatro años, o bien los infinitos recortes sociales, casos de corrupción que afectan personalmente al presidente del gobierno, e incluso la permisividad de Rajoy ante la independencia de Cataluña, no son para los españoles motivos suficientes para haber mandado a Pontevedra al sexagenario registrador de la propiedad. Si es lo primero, me preocupa, porque los españoles no son conscientes de la gravedad en la que está inmersa la sociedad española en estos años, y si es lo segundo, me acojona, porque entonces se confirma oficialmente de que para los españoles todo lo que yo he expuesto anteriormente no son motivos suficientes para echar a un político a la calle, y en ese caso la ráiz del problema no estará ya en la clase política, qué también, sino en la misma sociedad española.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Atado y bien atado

A falta de una semana para el 20-D, sólo queda decir que todo está ya más que mascado. La encuesta que ha publicado hoy "El Confidencial" dando al PSOE el cuarto lugar por detrás de Podemos, Ciudadanos y PP, nos da una idea de que los próximos cuatro años van a ser presididos de nuevo por Mariano Rajoy, o en su defecto, por Soraya Sáenz de Santamaría.

Está todo más que pactado, al "establishment" le conviene ahora mismo que sea el PSOE el que se lleve la estocada final en estas elecciones para ir dando paso a Rivera y a Iglesias. Cuando se lleven a cabo las elecciones anticipadas de la próxima legislatura será el momento de darle también la estocada final al PP y encumbrar a C's y Podemos como los nuevos garantes de la estabilidad del neo régimen del 78. Lo ocurrido al PSOE y a Pedro Sánchez desde el pasado lunes no es casual, todos los partidos ven al lider de la oposición como si el fuese el candidato a la reelección y no Rajoy. El hecho de que hoy "El Confidencial" sitúe a los socialistas como la cuarta fuerza política no tiene otra interpretación que la voluntad férrea de ir desmontando por partes el viejo sistema de 1978 para ir construyendo a la par el nuevo sistema que saldrá previsiblemente en 2017/2018.

La victoria de Rajoy llevará emparejada el dilema para Albert Rivera de otorgarle cuatro años más al presidente de los SMS y de los sobresueldos ilegales, o por el contrario le concede a Soraya el "inmenso honor" de ser la primera mujer al frente del gobierno de España. Quizás Rivera en un acto de limpieza de cara a la galería, exija la cabeza política de Mariano por la de su vicetodo, así él queda como el líder que expulsó al gallego de la Moncloa y abrió un período nuevo en España con la primera mujer presidenta. Personalmente, llegados a estas alturas de la película no descarto la posibilidad de que Rivera ni siquiera pida la renuncia del todavía presidente del gobierno, y le de su apoyo a la investidura a cambio de una serie de reformas que Rajoy, como pájaro viejo que es, esquivará ante Rivera a lo largo de la próxima legislatura, terminando su próximo mandato de manera anticipada de la misma manera que ha terminado el actual, no haciendo absolutamente nada. La reforma de la constitución tendrá que esperar hasta dentro de dos años como mínimo, ya que mientras el PP continúe en el gobierno, la reforma política quedará paralizada.

En fin, personalmente felicito de manera anticipada a Mariano Rajoy porque, independientemente de que llegue a formar gobierno o no, ganará sin duda alguna las elecciones generales más reñidas en España desde hace 40 años sin mover un sólo dedo y gracias al famoso dicho del "Divide y vencerás" cuando lo tenía absolutamente todo en su contra. El hecho de que el voto izquierdista y centrista se haya fragmentado entre el PSOE, Ciudadanos y Podemos, hace que el voto derechista se unifique en torno al partido conservador, lo cuál provocará que el próximo domingo los populares celebren una victoria aún mayor que la que les está otorgando las encuestas. La ley electoral beneficia a los dos grandes partidos, si el Sistema decide que ha llegado el momento de que caiga uno de ellos, el que quede se llevará el gato al agua, mientras que los "regeneradores" celebrarán por todo lo alto los resultados que obtengan que no serán más que las migajas que PP y PSOE les dejen por el camino.

Y le doy mi pésame a Susana Díaz, ya que a partir del 21-D estará más cerca de cruzar Despeñaperros que nunca, en unas circunstancias no precisamente muy agradables. La carrera política y el liderazgo de Pedro Sánchez acabarán el próximo domingo tras conocerse los resultados electorales. A Sánchez no le van a salvar ni las Z de sus apellidos (Ya que a excepción de Rajoy, todos los presidentes elegidos por las urnas llevaban la última letra del abecedario en sus dos apellidos). Díaz será la encargada pues de echar el cierre al partido que fundó hace 137 años Pablo Iglesias (El original) mientras pacta con el PP aquellas cuestiones de estado que Ciudadanos se negará a firmar para salvaguardar su futuro político.

Por último, sea cuál sea el resultado de C's y de Podemos, que aunque no sea suficiente para formar gobierno será arrollador sin duda, el neo régimen del 78 estará protagonizado dentro de dos o tres años por Pablo Iglesias desde la izquierda en el papel del nuevo Felipe González, y por Albert Rivera por la derecha en el papel del nuevo Adolfo Suárez dejando tras de sí la última legislatura del PP al frente del gobierno para caer posteriormente en picado como la extinguida UCD, y con el PSOE convertido en el nuevo PASOK español. Estas elecciones, las próximas y la historia futura de España ya están escritas desde hace mucho tiempo, ahora sólo queda que los populares terminen su desgaste en esta próxima legislatura con los nuevos recortes a partir del año que viene como ya está exigiendo Bruselas, y convocar elecciones anticipadas para dar el paso definitivo a la II Transición con los nuevos partidos "regeneradores" como principales y únicos protagonistas.