lunes, 30 de octubre de 2017

En el abismo

Cuando escribí hace escasas semanas sobre las 100 entradas de mi blog dije que seguiría escribiendo muchas más en donde plasmaría mi visión de la Historia. Sólo tres entradas después estoy escribiendo una que describe mi punto de vista del que es sin lugar a dudas uno de los sucesos históricos más importantes y graves ocurridos en la historia reciente de España; La declaración unilateral de independencia de Cataluña producida el pasado y ya histórico viernes 27 de octubre. Mi idea principal era haber escrito sobre lo ocurrido el mismo día que ocurrió la proclamación oficial de la República catalana, pero he querido dejar pasar este fin de semana para ver cómo se iban desarrollando los acontecimientos a medida que pasaban las horas. A estas horas de la noche, lunes 30 de octubre de 2017 a las 2:30 de la madrugada, siento vergüenza y asco de todo lo que estamos viviendo. Han pasado ya más de 48 horas desde que el parlamento catalán proclamase la independencia catalana y Puigdemont se dirigiese desde las escaleras del parlamento a los catalanes en presencia de más de un centenar de alcaldes independentistas. Han pasado también más de 48 horas desde que el Senado diera luz verde a la aplicación del artículo 155 para intervenir la autonomía catalana. Una intervención que todo el mundo (Yo incluido) esperaba que se realizase en los términos que se había anunciado hace una semana. Pues bien, después de la DUI y la aprobación en el Senado del 155, Mariano Rajoy aparece y anuncia la destitución del gobierno catalán y la convocatoria inmediata de elecciones en Cataluña el día 21 de diciembre (Jueves). Posteriormente y tras todo lo ocurrido, aparece en el día de ayer Carles Puigdemont (En ese momento siendo ya expresidente destituido de Cataluña) y anuncia en una declaración institucional grabada que ellos no se consideran cesados por nadie y que siguen siendo el gobierno legítimo de Cataluña. ¿Surrealista, verdad? Pues más surrealista si cabe después de todo esto (Que ya es gravísimo) es que este sujeto y todos sus secuaces que le acompañan en este golpe de estado estén a estas horas de la noche en libertad, paseándose por las calles entre vítores de los catalanes y anunciándose así mismos todavía como "El gobierno legítimo de la nueva República catalana".

En estos momentos, Cataluña es para los independentistas una República declarada desde hace 48 horas con un gobierno "nacional" presidido por Puigdemont. Para la inmensa mayoría de los españoles y del resto de la comunidad internacional, Cataluña es ahora mismo una región de España intervenida por el Estado y gestionada por el gobierno español. Ningún país en todo el mundo ha reconocido hasta estos momentos la declaración efectuada el pasado viernes, ya que la consideran ilegítima y no tiene cabida en el ordenamiento jurídico. Lo cual, como no podía ser menos, es completamente cierto. La cuestión ahora es; ¿Después de ésto, qué? porque el gobierno cree de manera cobarde e irresponsable que la grave situación que estamos viviendo se resolverá como por arte de magia el 21 de diciembre si ganan las elecciones los constitucionalistas (PP, C's, PSC). Dicho esto, lo que habría que preguntarse es; ¿A quién coño se le ocurrió la "brillante" idea de convocar unas elecciones en una región a poco después de 50 días de un golpe de estado perpetrado en ese territorio?. ¿Quién asegura que esas elecciones se van a celebrar? Porque recordemos que según los independentistas, un "país extranjero" no tiene potestad para convocar elecciones en otro territorio que ya es independiente según ellos. ¿Qué harán los independentistas?, ¿Boicotear las elecciones, impedir por la fuerza que se celebren esas elecciones "impuestas desde un gobierno extranjero"?, ¿Qué harán los independentistas?, ¿Se presentarán a unas elecciones convocadas por ese "gobierno extranjero" si ellos ya han declarado la independencia?, ¿O renunciarán a presentarse, dejando con ello que el bloque constitucionalista gane mientras ellos mantienen de forma paralela su "gobierno republicano nacional"? Y la pregunta más importante de todas; ¿Qué pasaría si los independentistas anuncian su candidatura y ganan por mayoría absoluta? pues que para empezar el Estado y el gobierno de Rajoy quedarán en el más espantoso de los ridículos a nivel nacional e internacional, ya que peor respuesta no se ha podido dar por parte del Estado. El gobierno tendría que haber intervenido la autonomía catalana, haber hecho una limpieza general y reconstituido la legalidad en Barcelona, y una vez llevado a cabo todo esto, convocar elecciones en el plazo de 1 año y medio/2 años. En lugar de eso se lleva a cabo una intervención mínima con unas elecciones en medio de todo el "follón" dentro de dos meses, en las que para más inri el gobierno anuncia que la presencia de Puigdemont en esos comicios serían un "agrado" por parte de Moncloa. Ni el peor enemigo de España hubiese dicho cosa semejante...

El cobarde, inepto y traidor gobierno que tenemos tendría que haber ordenado la detención inmediata de los golpistas el pasado día 27 de octubre. En lugar de eso sólo llevan a cabo su destitución y les otorga la capacidad de presentarse de nuevo. ¿Con esto quién es mayor traidor a España; Puigdemont, Rajoy, o los dos por igual? Yo me inclino más por lo último. ¿Alguien se imagina por ejemplo a Theresa May suspendiendo la autonomía de Escocia tras producirse una declaración de independencia en dicha región y anunciar posteriormente que vería de buen agrado que aquellos que han llevado a cabo un golpe de estado se presenten a unas futuras elecciones en ese territorio? Sinceramente no doy crédito a lo que estoy viendo y oyendo durante todo este mes. Cuando Lluis Companys declaró el "Estat Catalá" en octubre de 1934, el gobierno de la II República española, presidido por entonces por Alejandro Lerroux, tardó pocas horas en detener al entonces presidente de la generalitat y llevarlo a prisión. En la declaración de independencia de 2017, el gobierno de Rajoy no sólo no detiene a los responsables de esta sedición sino que le piden al destituido y golpista presidente catalán que reconozca que ha sido cesado "porque sino no podrá cobrar su pensión de expresidente". Ni una película de Berlanga hubiese llegado tan lejos en todo este surrealista escenario vergonzoso y vomitivo. Todo esto me lleva a preguntarme; ¿Qué tienen que ocultar desde Madrid para tratar de este modo a unos sinvergüenzas que se han declarado en rebelión abierta contra el Estado? Algo muy turbio que el resto de los ciudadanos se nos escapa tienen que tener entre manos algunos desde sus despachos en Barcelona cuando desde el gobierno en Madrid se le pone una alfombra a aquellos que han llevado a cabo la autodeterminación de una parte del país de manera ilegal. Personalmente jamás pensé que los independentistas tuviesen los cojones suficientes para proclamar la independencia. Lo han hecho aunque de una forma cobarde al votar de manera secreta. Aun así, el daño está hecho y lo más preocupante de todo es que algunos quieren pasar página cuanto antes haciendo los mínimos cambios posibles. 

Todo el mundo daba por hecho que la independencia si se proclamaba no iba a tener reconocimiento alguno por parte del extranjero y quedaría sin efecto jurídico alguno, como así ha sido. Pero el hecho de que se haya llegado hasta esta gravísima situación por parte de la acción de unos y de la omisión de otros, es de justicia pedir que caigan políticamente hablando cuantas cabezas sean necesarias. No se puede consentir que los golpistas estén un minuto más en las calles jactándose de su golpe de estado y atribuyéndose unos cargos que ya no les corresponde. Ni tampoco se puede consentir que sigan gobernando este país los mismos sujetos que ha permitido que una región de España haya declarado de manera unilateral la independencia. Esto no es cuestión de prudencia, como algunos afirman por ahí. Esto es una traición en toda regla a España y a la constitución que los personajes en cuestión juraron cumplir y hacer cumplir en el momento de su toma de posesión. Desde el famoso mitin en noviembre de 2003 de José Luis Rodríguez Zapatero (Principal responsable de lo ocurrido hasta ahora), pasando por la aprobación del inconstitucional estatuto catalán en 2006, la sentencia del Tribunal Constitucional con respecto a esta ley en 2010, y la posterior puesta en marcha del proceso independentista ante la indiferencia y pasividad del gobierno de Mariano Rajoy Brey, se han sucedido de manera constante toda una serie de traiciones a la constitución española y a la sociedad española perpetradas por el gobierno de la generalitat, y lo que es más grave, con el beneplácito del gobierno español. Se ha ido demasiado lejos y ahora se ha llegado a un punto de no retorno. No estamos ya al borde del abismo. Desde el pasado viernes estamos ya en el abismo, y lo peor de todo es que pase lo que pase, el principal perjudicado será el pueblo español. Algún día en el futuro, alguien publicará un libro de estos momentos históricos que estamos viviendo y explicará el porqué de esta traición y el cómo se llegó hasta aquí. Por desgracia ya será tarde para remediar nada, pero por lo menos la Historia podrá juzgar a aquellos que por acción u omisión traicionaron a esta nación y que desgraciadamente no serán juzgados en vida ante un tribunal por el enorme e irreparable daño que han causado.

jueves, 12 de octubre de 2017

12-O; La peor Fiesta Nacional

Al final me he tenido que tragar un medio owned después de lo ocurrido ayer en Cataluña. Y digo medio porque dije hace unos días que el presidente de la Generalitat catalana no iba a proclamar la independencia este martes pasado. Pues bien, ayer Carles Puigdemont declaró la independencia catalana para acto seguido suspenderla. Después de este surrealista momento se produce por parte del propio Puigdemont, Junqueras, Forcadell y compañía una declaración de independencia en toda regla sin suspensión alguna con la firma de todos éstos. Con lo que desde ayer nos hacemos la misma pregunta todos los españoles; ¿Ha proclamado Puigdemont la República Catalana sí o no? Yo personalmente considero que ha habido una independencia encubierta. ¿Qué quiere esto decir? Pues que Puigdemont ha querido dejar constancia hacia el extranjero que la proclamación de independencia queda suspendida hasta llegar a un acuerdo con el desgobierno español, pero a la misma vez ha activado la propia independencia primero proclamándola y luego plasmando con su firma el sello de esa declaración.

A día de hoy, jueves 12 de octubre, día de la Fiesta Nacional, las cosas siguen igual que hace 48 horas, aunque un poco más desconcertante. Cataluña sigue siendo a efectos legales una comunidad autónoma de España, pero de manera de facta es una república independiente suspendida de manera temporal. Todo esto ha ocurrido hace algo más de 24 horas. En estos momentos, el presidente catalán y la presidenta del parlamento no han sido detenidos por sedición ni rebelión contra el estado. En la mañana de hoy se ha celebrado un consejo de ministros extraordinario donde a su finalización ha comparecido Mariano Rajoy para preguntarle de forma surrealista a Puigdemont "Si había declarado o no la independencia". Esta respuesta (Si es que la hay) deberá de hacerla el de facto "presidente de la suspendida República Catalana" en un plazo que transcurre desde hoy hasta el próximo lunes. Con todo esto me hago yo la siguiente pregunta: ¿Qué pasa si Puigdemont no contesta? Porque no hay que olvidar que en teoría, el presidente catalán es el nuevo jefe de un estado independiente, con lo cual no debería de responder al requerimiento de un jefe del gobierno de un ya país extranjero, según ellos.

Otra cuestión que debe tener en cuenta Puigdemont es la respuesta que dé (Si es que da alguna respuesta). Si confirma el sí, nuestro querido Carlos se puede encontrar con una más que posible activación del artículo 155 de la constitución. Lo que podría llevar a nuestro amigo a pasar una temporada en la nueva república independendiente de su celda. Si por el contrario su respuesta es un no, nuestro William Wallace particular ya puede ir buscando a su Kevin Costner para que haga de guardaespaldas ante un más que posible intento de asesinato contra él por parte de algunos radicales independentistas que se sentirían traicionados (De hecho ya lo están) por lo que algunos ya consideran una bajada de pantalones, con calzoncillos y tanga incluido.

Yo personalmente, aunque mi primera reacción fue catalogar dicha actuación como un paso atrás digno de Michael Jackson, posteriormente llegué a la conclusión tras ver el acto de firma y la posterior publicación de ese escrito firmado, que Puigdemont no es tan tonto como algunos se creen y que ha jugado muy bien sus cartas. ¿Por qué digo esto? Por la sencilla razón de que ha suspendido temporalmente una república ya proclamada mientras tiene en su poder una declaración de independencia que puede hacerla pública en el boletín oficial de la generalitat en cualquier momento si el estado español interviene en caso de no parecerle muy convincente la respuesta que el propio Puigdemont dé en estos días. Varios juristas han declarado a lo largo de ayer por la noche y de hoy que la proclamación de independencia fue muy ambigua y que habría que analizarla detenidamente para constatar si hay delito o no en la actuación de Puigdemont, lo cual es un punto a favor del catalán ya que ha jugado a marear la perdiz con este movimiento.

En lo que respecta al desgobierno de España poco puedo decir, excepto que Rajoy debería de dar gracias a Dios por ser el presidente del gobierno de una España del año 2017 y no del año 1977. Si Rajoy hubiese gobernado nuestra nación durante la época del ahora sobrevalorado Adolfo Suárez, y su actitud ante una proclamación de independencia por parte de una recién reinstaurada generalitat catalana hubiese sido la de estas últimas horas, no sabría decir muy bien en qué mundo podría estar en estos momentos el jefe del gobierno español. Creo que ha llegado la hora de descojonarse por no llorar de impotencia y rabia ante la actitud mezquina, cobarde y traicionera que está tomando el gobierno del PP en estos momentos. ¿En qué país del mundo un gobierno deja que un golpista secesionista continúe en su cargo institucional después de haberse saltado la ley por la puerta grande?, ¿En que país del mundo el jefe del gobierno hace un requerimiento ante rebelde en vez de ordenar su detención? Creo sinceramente que este caso no sucedería ni siquiera en una república bananera perdida en un rincón del planeta.

Para más inri, el hecho de que Mariano Rajoy y Pedro Sánchez se reuniesen anoche en Moncloa y acordasen llevar a cabo una reforma de la constitución, nos da una idea de por dónde pueden ir los tiros a partir de ahora. En una famosa página web de un periódico digital, Vozpopuli, concretamente, aparecen los términos de lo que sería esa reforma constitucional pactada entre Rajoy y Sánchez y en la que según afirma el propio diario, el mismísimo Puigdemont estaría de acuerdo. Esta reforma consistiría en el reconocimiento pleno por parte de España hacia Cataluña como un "Estado libre asociado al Reino de España" con una representación internacional propia donde Cataluña sería considerada de cara al exterior como una nación, y donde tendría un régimen fiscal propio con su agencia tributaria, sistema de pensiones, seguridad social, etc. El diario también afirma que estas ventajas tendrán un coste económico para el resto de España de 60.000 millones de euros al año. Ahí es nada. Como se puede apreciar, si esta noticia se confirma estamos ante una bajada histórica de pantalones y una traición alta y clara con sus ocho letras. Esta sí sería una auténtica bajada de pantalones y no la que Puigdemont realizó ayer por la tarde. Personalmente debo añadir que me produce asco leer esta noticia, pero no me sorprende en absoluto. Ya he dicho muchísimas veces en este blog y vuelvo a decirlo hoy, que esta situación sólo se solucionará cuando la palabra mágica salga de los labios del presidente del gobierno; "Fiscalidad". Esta noticia y el hecho de que Rajoy y Sánchez estuviesen negociando anoche en Moncloa hasta las 5 de la mañana la reforma constitucional tras el "paso atrás" de Puigdemont, nos confirma que todo este conflicto político, que ya es también un conflicto social, tiene más que elaborado su propio desenlace.

Llegados a este punto quiero añadir que si la solución a este golpe de estado es un acuerdo fiscal con distinción política añadida a Cataluña sobre el resto de España, ya puedo decir desde este instante que aquí tienen al más firme defensor de la independencia catalana. No se puede consentir que un golpe de estado se solucione con la entrega de una franja de billetes cuan escena digna de "El Padrino". No, señores. España es mucho más que una "Marca" o un "Pedazo de tierra" cuyos conflictos inconstitucionales se solucionan con la entrega de por medio de un maletín cargado de millones. Quien piense que este arreglo sólo es posible con este método y no con la aplicación de la ley está confirmando que posee la misma catadura moral que todos estos seres despreciables que se hacen llamar así mismos "Políticos", los cuales están a punto de meternos una reforma constitucional tan humillante para el resto de España, que la ofensa hacia Alemania tras firmar el Tratado de Versalles va a ser un chiste comparado con lo que nos espera a nosotros y que no deberíamos permitir bajo ninguna circunstancia.

Por desgracia se puede llegar a la conclusión de que hoy, 12 de octubre, si 525 años atrás Cristóbal Colón llega a saber lo que le depararía en el futuro a los reinos que con su matrimonio fusionaron Isabel y Fernando, seguramente éste se hubiese quedado a vivir con los indígenas al llegar a América. Para terminar quiero felicitar a todos los españoles de bien en este nuestro día de la Fiesta Nacional, quizás el más triste en muchísimos años, y decir que aunque el poder lo ostenten los sinvergüenzas, los ladrones y los miserables, siempre habrá algo que no nos podrán quitar, y ese es el verdadero y orgulloso sentimiento de ser y sentirse español.

lunes, 9 de octubre de 2017

Una semana para la Historia

El pasado domingo se produjo lo que todos sabemos ya en Cataluña, y esta semana han ocurrido cosas bastante singulares tanto allí como en el resto de España. Mi idea principal era la de no escribir sobre este asunto hasta que la Generalitat llevase a cabo la DUI (Declaración Unilateral de Independencia). Como sé de antemano que esa DUI no se va a producir porque Puigdemont y el PDeCAT se han acojonado vivos tras las masivas fugas de empresas en estos días, creo que ya ha llegado el momento de hablar sobre lo ocurrido en esta semana. Una semana en la que hemos pasado de un conflicto político a un conflicto social nunca visto en España desde la Guerra Civil, y todo gracias a la sedición de unos y a la traición de otros. Es por ello por lo que ésta que hemos terminado ha sido una semana crucial en nuestro país, la cual en su día se estudiará y mucho en la Historia.

Lo ocurrido el pasado domingo fue ni más ni menos que un golpe de estado y una rebelión abierta contra el estado español. Por mucho que el desgobierno de España anunciase una y otra vez que el referéndum del 1-O no se iba a producir, al final se produjo. Por supuesto no de la forma en la que se celebra un referéndum con todas las de la ley, pero sí hubo referéndum aunque ésta fuese una pantomima. Puigdemont, Junqueras, Forcadell y compañía llegaron hasta el final. Muchos colegios electorales se abrieron tras la toma de éstos por parte de los padres de los alumnos dos días antes, otros no llegaron a abrir, y otros abrieron pero cerraron al poco tiempo. Los Mossos llegaron hasta el final y Trapero y los altos mandos de la policía catalana se rebelaron contra el Estado al no impedir la celebración del referéndum y hacer la "Vista gorda" ante los sucesos que se estaban produciendo. Tras ver la Policía Nacional y la Guardia Civil destinada en Barcelona que los Mossos los habían traicionado, se produjo la intervención por parte de éstos para garantizar la ley y el orden en el territorio catalán. Los resultados ya han salido más incesantemente esta semana; disturbios entre la Policía y los independentistas y algún que otro herido. ¿El desenlace de todo esto? La retirada de las fuerzas y cuerpos de seguridad y la victoria moral del independentismo catalán, que pudieron realizar sin problema alguno su referéndum pudiendo votar en cualquier centro en un surrealista sufragio universal. Por supuesto el resultado de ese referéndum fue, como era de prever, un sí como una catedral. Pero ahora no quiero hacer un resumen de lo ocurrido estos días, quiero hacer un análisis de los sucesos históricos que hemos observado atónitos los españoles desde el pasado domingo. 

Lo ocurrido desde el pasado domingo hasta hoy (Lunes, 9 de octubre), supone una derrota sin paliativos hacia el estado español, su sistema, sus leyes e instituciones. ¿En qué país de Europa se ha visto a un gobierno hacer una abdicación de sus funciones y permitir que una pandilla de radicales se salgan con la suya a la hora de encabezar un golpe de estado?. Cuando Mariano Rajoy salió por televisión y anunció con tic nervioso en el ojo izquierdo incluido, que "El Estado de Derecho ha triunfado", lo primero que me salió del alma decir fue ""Qué hijo de puta". Escuchar esas declaraciones después de que los independentistas triunfasen en su golpe de estado fue lo más bochornoso, indignante, deplorable y vergonzoso que he podido escuchar por televisión desde hace mucho tiempo. Cualquier persona honrada hubiese salido la noche del domingo y hubiese presentado su dimisión irrevocable ante la gravedad de la situación. Aquí por el contrario asistimos a una rueda de prensa impresentable donde el presidente del desgobierno de España afirmaba con todos sus cojones que "Él y su gobierno habían cumplido su función en este asunto". Hay que ser muy miserable para decir semejante barbaridad. Si de mí dependiese, la moción de censura para echar de la Moncloa a este peligroso sujeto estaría presentada desde la misma mañana del 2 de octubre. Aún así lo peor de todo no es esto (Que ya es bastante grave) sino la posibilidad de que con su traición, su inacción y su silencio, Rajoy salga fortalecido contra todo pronóstico y acabe ganando unas nuevas elecciones por mayoría absoluta ante un escenario de unidad nacional como el que estamos viviendo.

Lo ocurrido los días posteriores no se quedan atrás. Los acosos sufridos por la Policía y la Guardia Civil por parte de los independentistas así como la expulsión de policías y guardias civiles de los hoteles y de los pueblos catalanes debido a la "Tensión que éstos estaban generando con su presencia", es algo que produce vergüenza, estupor y repugnancia a la vez. La actitud del gobierno de no actuar en favor de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado debería de ser considerado como un delito de alta traición y motivo más que suficiente para abrir un proceso judicial contra todo el gobierno. Tanto los cuerpos anteriormente citados como la sociedad española en su conjunto han visto cómo el estado y el gobierno en particular se ha cruzado de brazos ante la crisis más grave producida en nuestro país desde la Guerra Civil. En todo momento ha sido la sociedad española y la catalana no independentista la que ha salido a la calle a defender sus derechos y la unidad de España. Ese es quizás el único factor positivo de esta semana y con el que quiero quedarme; la unidad de los españoles ante la amenaza inminente de la ruptura territorial de su nación.

Por si fuera poco, tras los graves sucesos producidos en Barcelona y la inacción del desgobierno, aparece en escena el rey la noche del martes. Felipe VI habla entonces al país y exige al gobierno y a las instituciones que forman el estado a parar los pies a los golpistas y poner punto y final a esta locura. Una intervención y una exigencia que el gobierno se pasa por el arco del triunfo y sobre la cual hace oídos sordos. Seis días después de ese mensaje, ni Puigdemont ni ningún otro de los golpistas han sido detenidos. La aplicación del artículo 155 de la Constitución no se vislumbra por ningún lugar, y sólo la fuga masiva de empresas fuera de Cataluña están provocando que el golpe se venga abajo. En lo que respecta al mensaje del rey, personalmente tengo que añadir que aunque no soy monárquico, sí vi bien la intervención de Felipe VI en televisión. El jefe del estado español no podía seguir de perfil mientras esta situación empeoraba a medida que avanzaban las horas. Un día antes o un día después tenía que dar la cara, y así lo hizo (Qué menos para lo poco que hace y lo mucho que cobra). Eso no excusa que la monarquía en España ha tenido gran responsabilidad en lo ocurrido durante todo este tiempo con respecto a Cataluña debido a su inacción e irresponsabilidad. Por ello aunque aplaudo el discurso del rey, no dudaría en votar en favor de abolir la institución que él representa si se presentase la oportunidad (Que no se va a presentar para desgracia de todos, y menos después de esto).

En lo que respecta a Puigdemont, Junqueras, Forcadell y demás gentuza sólo diré que estos golpistas deberían de haber sido inhabilitados y detenidos hace mucho tiempo. Por el contrario ahí están, riéndose de todo un país y pidiendo "Por favor" un diálogo para llevar esto a buen puerto. ¿Qué diálogo? Aquí el único diálogo que se tendría que producir sería entre ellos dentro de prisión para matar el tiempo. Si tan decididos están en independizarse, que el próximo martes proclamen la DUI como ellos mismos establecieron en esa ley de transitoriedad que aprobaron hace un mes para vergüenza de todos los españoles y los catalanes de bien. ¿A cuento de qué viene esta bajada de pantalones después de haber dado un golpe de estado y dividido a una región y enfrentado a ésta contra el resto del país? No tiene sentido, al menos que se hayan echado atrás después de ver cómo el Sabadell, Caixabank y demás bancos y empresas han salido cagando leches de Cataluña por temor a lo que pueda pasar. Se ve que la independencia es muy deseada por ellos, a excepción de que el poderoso caballero don Dinero les de la espalda. Ahí ya entra el diálogo y las retracciones y desaparecen las banderas y las sediciones.

Por último quiero añadir que por muchas vueltas que se esté dando, la independencia no se va a producir. Los independentistas han visto que las cosas están empezando a joderse desde la fuga de empresas esta semana. Contaban con el respaldo económico de las élites catalanas y les ha salido el tiro por la culata. Puigdemont el martes no dirá nada ni proclamará la DUI aunque posteriormente la CUP convoque huelga general indefinida o provoquen algo más gordo. Puigdemont sabe que la DUI es lo que le separa de la detención y su paso por la cárcel una temporada, por eso se resistirá y no hará nada mientras solicita diálogo y acuerdo. Por mi parte tengo que añadir que si todo esto acaba en nada y Puigdemont continúa en su puesto y logra llegar a un acuerdo fiscal con el desgobierno de España, yo seré el primero que pida desde entonces la independencia catalana. Esto no se soluciona con un acuerdo ni con más dinero, sino con el cumplimiento de la ley y la detención de todos aquellos que han colaborado en este golpe contra España. En un país serio, los independentistas con Puigdemont al frente estarían ya entre rejas, el gobierno de la nación habría dimitido por alta traición y por incumplimiento de la Constitución, mientras que el rey ya iría haciendo las maletas ante semejante escenario. Por el contrario, todo sigue igual una semana después del 1-O, lo que me lleva a preguntarme como hace unos meses; ¿Estamos ante la actuación del siglo? Hay quienes dirán que semejante escenario de tal gravedad no puede ser obra de un teatro precocinado, pero si nos paramos a pensar y vemos que el desenlace de todo esto está siendo el repunte de la monarquía con Felipe VI, una posible y surrealista victoria de Rajoy que le permitiría seguir gobernando con una mayoría más amplia gracias a este conflicto social y político, y una Cataluña dentro de España a cambio de más dinero. Con estos vencedores y estos no vencidos cabe pensar; ¿Ha sido todo esto un nuevo 23-F, usando esta vez la unidad nacional como pretexto para garantizar la supervivencia del sistema político?, o lo que es lo mismo; ¿Nos la han vuelto a meter doblada? La respuesta, sólo el tiempo la dirá...

viernes, 8 de septiembre de 2017

100 entradas; 100 historias

En noviembre de 2013 decidí empezar esta "aventura" de crear este blog y escribir en el mis opiniones sobre los sucesos que se producían en España y en el mundo. Hoy, después de cuatro años, escribo con esta entrada mi artículo número 100. Debo reconocer que me costó muchísimo trabajo decidirme a abrir "El Confesionario Nocturno". La idea de plasmar mis ideas en una página de Internet no me resultaba muy atractiva, sin embargo tras muchas insistencias y apoyos para embarcarme en ello decidí finalmente poner en marcha este blog en el que tantas noches a lo largo de estos cuatro años he expresado mis ideas sobre lo acontecido a nuestro alrededor. Tengo que reconocer que a día de hoy tomé una muy buena decisión, ya que el balance que hago de estos cuatro años sobre esta página me resulta más positivo de lo que jamás llegué a imaginar; Más de 9.700 visitas a lo largo de este tiempo, algunas procedentes de Europa, EEUU y Latinoamérica, además por supuesto de las realizadas desde España.

Ante todo quiero agradecer a todas aquellas personas que durante este periodo han depositado un momento de su tiempo para entrar en esta página y leer lo que éste que les escribe opina sobre los sucesos que se han ido desarrollando en estos años. Unos años en los que mi visión de ver las cosas han cambiado en muchos aspectos y en otros no. Unos años en los que hemos asistido a episodios históricos producidos en España y el resto del mundo. Unos episodios que yo he recogido de la forma que mejor he podido plasmando en las entradas escritas mi visión sobre ellas. Es por lo que creo sinceramente que este blog no recoge solamente las opiniones de un bloguero, sino la perspectiva personal de un ciudadano que ha recogido en este blog los acontecimientos más importantes ocurridos durante estos años; Desde los últimos coletazos del reinado de Juan Carlos I hasta el inicio del proceso independentista catalán, pasando por la llegada de Podemos a la escena nacional, la proclamación de Felipe VI al trono de España, el proceso judicial del caso Noos, el fin del embargo estadounidense a Cuba, la llegada de Donald Trump, el adiós del bipartidismo y la llegada del cuatripartidismo, la crisis política y constitucional producida en España tras las elecciones del 20-D, la grave situación política en el Reino Unido tras el Brexit y sus últimas elecciones generales del pasado mes de junio, la llegada del terrorismo islámico a Occidente, los atentados terroristas en Barcelona de hace un mes, etc. Toda una serie de sucesos históricos que nos llevan a catalogar la década del 2010 como una de las más tensas e históricas de la historia de la humanidad. Aún así no sólo de política se ha escrito. También la historia, la religión, la muerte, el amor, el ocio, los temas sociales, e incluso la Semana Santa sevillana han protagonizado muchas entradas a lo largo de este periodo.

Como he dicho antes, también desde el punto de vista personal he cambiado a lo largo de este tiempo. He defendido en su momento la vuelta de José María Aznar a la política, hoy por supuesto no la defiendo ni de coña. Aún partiendo de mis diferencias absolutas con las ideas de Podemos, he defendido a la formación de Pablo Iglesias debido al acoso que fue sometido en su momento por los medios, hoy no les defiendo ni aunque desde Moncloa y Atresmedia me lo supliquen de rodillas. He criticado al máximo el proceso secesionista en Cataluña, posteriormente he creído en la idea de un montaje entre Madrid y Barcelona en este asunto, y a día de hoy no sé exactamente qué pensar, pero por desgracia cada vez veo más preferible una ruptura entre Cataluña y el resto de España si con eso se puede salvar a lo que queda de nuestra desdichada nación del sistema político putrefacto que padecemos y de sus dirigentes. En resumen: han sido unos años en los que mi visión en muchos aspectos y sobre algunos individuos han cambiado y en otras por el contrario, los acontecimientos no han hecho más que corroborar mis tesis sobre determinados asuntos o sobre determinados personajes.

En lo que respecta a Cataluña debo decir algo; En la entrada de esta noche no tenía intención de hablar sobre ningún tema en concreto, ya que creía que una cifra tan redonda como son las 100 entradas escritas bien merecían un balance, pero tengo que reconocer que las circunstancias gravísimas que se están viviendo en el noreste de España me obligan a hacer una pequeña excepción y dedicar un par de frases a este asunto: Lo sucedido en la noche de ayer y en la noche de hoy (Aprobación de la ley del referéndum, convocatoria del 1-O y la aprobación de la constitución provisional catalana) confirma que pase lo que pase, es decir, haya referéndum o no haya referéndum, haya independencia o no haya independencia, el resto de España debe de hacer una reflexión muy profunda sobre la continuidad de este sistema y sus instituciones, ya que lo que está en gravísimo peligro en estos momentos no es la democracia, como algunos están afirmando, sino la mismísima unidad territorial del país. Lo ocurrido estos dos días seguidos es de tal gravedad, lo más grave que ha conocido España desde la Guerra Civil, que independientemente de que esto sea un montaje o no por parte del Gobierno y de la Generalitat, confirma que el modelo de convivencia que se fraguó en el año 1978 con la constitución española ha saltado definitivamente por los aires y que bajo ningún concepto la solución puede venir ni desde dentro de este sistema ni por parte de los dirigentes actuales. Dios quiera que la cosa no se caliente en las calles y que esto no provoque un "Derramamiento de sangre" como algunos están avisando desde algunos sectores más radicales. Ocurra lo que ocurra, una cosa está clara con lo que está produciéndose en las últimas horas: España, tarde o temprano está condenada a desaparecer para desgracia de todos los que amamos y creemos en nuestro agonizante país.

Volviendo al tema que nos ocupa esta noche, sólo añadir que esta experiencia ha supuesto para mí todo un enriquecimiento personal, y que visto ahora el resultado de estos cuatro años creo que la puesta en marcha en su día de esta página bien ha merecido la pena. Soy una persona conservadora, siempre lo he dicho, incluso he afirmado en estas entradas que ideológicamente me posiciono más a la derecha que a la izquierda. No sé si echando un vistazo a todas las entradas, uno puede parecer un "facha" o un "rojo". En estos momentos incluso no sé exactamente cómo definirme en el aspecto ideológico, quizás sea más de derechas de lo que yo pensaba, o quizás puedo ser más de izquierdas de lo que yo jamás he supuesto. Lo que sí tengo claro es que independientemente de las ideologías, una persona no puede verse limitada en dar su opinión por miedo a la incongruencia con sus ideas políticas. La oportunidad de pensar y de decir lo que a uno le dé la real gana es lo que nos hace verdaderamente libres e independientes. En el momento en el que una persona tenga miedo de expresar sus opiniones por temor a reprimendas sociales o al cargo de conciencia es cuando esa persona se vuelve esclava de sí misma y de la sociedad. Es por ello por lo que herramientas como estas páginas son los que nos ayudan a despojarnos de esas cadenas de la esclavitud. Comencé este blog con Juan Carlos I como rey de España y ahora está Felipe VI. Empecé con Obama en la Casa Blanca y ahora se encuentra en ella Trump. Inicié esta página con un país en crisis económica y hoy se encuentra al borde de la extinción. Puse en marcha esta herramienta con Reino Unido integrada en la UE y hoy se encuentra negociando su salida de ella. Eché a andar en este proyecto con Rajoy como presidente, y a día de hoy... sigue Rajoy como presidente. Ahora sí, fuera ironías. Para terminar quiero agradecer nuevamente a todos aquellos que han visitado"El Confesionario Nocturno" a lo largo de estos cuatro años y que espero y deseo que sigan visitándolo muchos años más. 100 entradas ya, quién lo diría cuando comencé... Ahora toca ir a por otras 100 entradas en las que nuevamente tocará acudir al confesionario durante la oscuridad de la noche para hablar de los hechos que nos esperan a la vuelta de la esquina y que prometen ser apasionantes a la vez que intrigantes. Toca seguir escribiendo la Historia...

miércoles, 6 de septiembre de 2017

15 años de la boda de la tercera infanta

Hoy se han cumplido 15 años de una de las bodas más polémicas ocurridas en España en lo que llevamos de siglo: La boda entre Ana Aznar y Alejandro Agag. Una boda que no tendría nada de particular si no fuera por el gran despliegue y controversias que provocó el enlace entra la hija del entonces presidente del gobierno y el empresario madrileño. ¿Qué tuvo de polémico este evento? Para empezar el trato que se le quiso dar por parte de los propios padres de la novia al acontecimiento en sí, es decir, mediatizar y convertir la boda de su propia hija en toda una boda que sólo sería capaz de protagonizar una infanta de España. José María Aznar y Ana Botella otorgaron a un evento prácticamente familiar el carácter de una boda de estado. El lugar donde se celebró el enlace matrimonial no fue otro que el mismísimo Monasterio de El Escorial, un lugar en el que sólo se celebran bodas los fines de semana, pero que ese día abrió excepcionalmente las puertas a la familia del presidente del gobierno aún siendo jueves, ya que cómo dijo uno de los responsables del propio Monasterio, "La boda era casi una cuestión de estado". La persona que ofició la ceremonia no fue ni más ni menos que el por entonces Cardenal Arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela. Por si todo esto no fuera poco, lo verdaderamente impactante fueron los invitados al enlace; Desde el gobierno en pleno de Aznar hasta los mismísimos reyes de España, que presidieron la boda, pasando por las Cortes Generales, representadas por sus presidentas de entonces; Luisa Fernanda Rudi por el Congreso, y Esperanza Aguirre por el Senado, los presidentes de las CCAA en manos de los populares, los presidentes del Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Constitucional y el Consejo de Estado. Varios jefes de gobiernos internacionales también fueron invitados, como el primer ministro británico Tony Blair y su esposa Cherie, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, el primer ministro portugués, José Manuel Durao Barroso, mientras que por la República de El Salvador fue invitado su presidente, Fernando Flores y por Colombia fue invitado el hasta un mes antes presidente de dicho país, Andrés Pastrana. Por supuesto aquí no acaba la lista, ya que más ex jefes de gobiernos y de estados fueron invitados a la ceremonia, así como los ex presidentes del gobierno de nuestro país, Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo. Y para terminar, los propios testigos de la novia fueron ni más ni menos que una parte del núcleo duro del gobierno de Aznar, entre los que se encontraban el hoy presidente del gobierno y por aquel entonces vicepresidente del gobierno, Mariano Rajoy, el casi seguro por entonces sucesor de Aznar y flamante ministro de economía, Rodrigo Rato, el ministro del interior, Jaime Mayor Oreja, el primer ministro británico, Tony Blair, el presidente fundador del PP, Manuel Fraga, así como otros personajes que a día de hoy están imputados por el caso Gurtel.

En definitiva, "La boda real de la tercera infanta de España", como algunos llamaron por entonces el enlace de la hija del presidente del gobierno, fue toda una arrogancia y un ejemplo de despotismo absoluto por parte del propio José María Aznar, (Que se creía en aquél momento no ya jefe del gobierno, sino también jefe del estado con poder absoluto gracias a la mayoría aplastante obtenida en el año 2000), y de su mujer, Ana Botella, (Que había asumido plenamente el papel de primera dama de España, destronando a la reina Sofía). ¿Por qué? Porque una cosa es celebrar una boda, digamos medianamente "discreta" y como Dios manda, donde acuden las personas allegadas de las familias de los novios, y otra muy diferente es celebrar un matrimonio oficial donde el padre de la novia utiliza la boda de su propia hija para erigirse como un monarca europeo que casa a su hija cómo una princesa delante de todos los poderes del estado. ¿A cuento de qué vino invitar al rey Juan Carlos a la boda cuando todo el mundo era consciente de que las relaciones entre el jefe del estado y del gobierno eran más que pésimas? Por la sencilla razón de restregarle Aznar al por entonces rey que él podía perfectamente celebrar como él una boda por todo lo alto cuan presidente, no ya del gobierno, sino de una inexistente República. Es comprensible por supuesto que asistiesen políticos a la boda, ya que el padre de la novia era ni más ni menos que quien gobernaba en la España de la burbuja inmobiliaria en septiembre de 2002. Pero una cosa es invitar a políticos allegados y otra invitar a todas las autoridades a nivel nacional, e incluso autoridades a nivel internacional. De la presencia de famosos en la boda no digo absolutamente nada, puesto que muchos políticos al casarse o al casar a familiares han invitado a personas del mundo de la comunicación, música, cine, etc. 

A día de hoy se sabe que la trama Gurtel pagó parte de la boda, y que gran parte de los invitados a la ceremonia guardaban relación con el caso que ha destapado la corrupción en el PP. Hasta el momento no hay certeza de que la boda fuese costeada por el estado (Hasta ahí podíamos llegar, aunque no es de extrañar en nuestro país), pero sí que la trama de corrupción anteriormente citada y la boda guardan relación. De lo que no hay ninguna duda tampoco es de que la famosa boda del Escorial fue un acto impropio de un país que afirma ser una democracia representativa y consolidada en Europa con separación de poderes. Por ejemplo, ¿Alguien se imagina en aquellos años a Tony Blair casando a su hija en la Abadía de Westminster delante de la mismísima reina Isabel II y vacilando de su poder delante de la corona británica y de todas las instituciones del Reino Unido? En Londres por supuesto que no, pero en Madrid se pudo confirmar aquel día con este evento que nuestro sistema político dista mucho de lo que algunos llaman "Una democracia ejemplar". Y no lo digo sólo por el hecho de otorgarle de facto el rango de boda de estado al evento, sino por los innumerables casos de corrupción que salpicaron posteriormente a una gran parte de los invitados a la misma, y que a día de hoy salpican incluso la financiación de la propia boda. En resumen, los Aznar ejercieron de familia real, cómo dijo el propio asesor de Tony Blair, Alastair Campbell, y actuaron con soberbia en un acto que sin ellos saberlo sirvió posteriormente para abrir la caja de pandora que destapó en gran parte uno de los mayores casos de corrupción en España. Traducido en una frase, la que podemos aplicar en España a este y a todos los sucesos ocurridos en el pasado y que ahora marca nuestro presente; "De aquellos polvos, estos lodos...".

sábado, 26 de agosto de 2017

España; La autodestrucción de una nación

Al final de la película que rodase en 1964 Anthony Mann, "La caída del Imperio Romano", el narrador dice una frase que describe el porqué de la caída de la Antigua Roma; "Que sólo se puede destruir a una gran nación cuando ella misma se ha destruido interiormente". Una frase bastante interesante que analizándola en estos instantes, se puede aplicar 100% a la España del 2017. ¿Por qué digo esto? Muy sencillo. Lo ocurrido hoy en Barcelona, donde se ha producido una de las manifestaciones más bochornosas e impresentables de la historia reciente de España, nos demuestra que nuestro país no tiene salvación alguna. El simple hecho de que la "manifestación", por llamarla de alguna forma, no haya durado ni tan siquiera 1 hora nos confirma el fracaso de la misma. Nos hemos encontrado hoy con una manifestación que en teoría se convoca para respaldar a las víctimas y a sus familiares, así como para condenar el atentado del pasado jueves, y a la hora de la verdad se nos muestra como un respaldo mayoritario de la sociedad y de la clase política contra el Islam y sus integrantes. La manifestación de hoy era supuestamente para dejar a un lado las diferencias políticas por unas horas con el objetivo de hacer frente al terrorismo. Cuando la manifestación ha terminado parecía más bien la finalización de un acto masivo en favor de la independencia catalana. Me es indiferente que el rey Felipe VI y Mariano Rajoy se hayan llevado el abucheo del siglo esta tarde rodeado de musulmanes (Que no sé de dónde habían sacado tantos), esteladas y pancartas por todas partes. Todos los políticos allí presentes han sacado desde el pasado jueves tajada política del atentado islámico y no se merecían menos esta tarde. El problema radica en que ese abucheo se haya dirigido solamente hacia el jefe del estado y el jefe del gobierno de España y no también hacia la clase política catalana.

Que los catalanes hoy hayan casi estampado en la cara del rey y del presidente del gobierno pancartas donde se les acusa de vender armamento por parte de España hacia Arabia Saudí no es algo que deba llevarnos las manos a la cabeza, ya que parte de razón tienen, aunque también podrían hacer lo mismo con Bartomeu y el resto de directivos del Barça, ya que dirigen un club que está financiado ni más ni menos que por Unicef y Qatar. Supongo que este "pequeño detalle" se les habrá "olvidado" a los catalanes esta tarde. Lo que sí me lleva las manos a la cabeza es que los catalanes hoy no hayan abucheado generalmente a toda una clase política, española y catalana, que ha demostrado desde el primer momento su indiferencia con las víctimas de este cruel atentado y sí en cambio su preocupación por la seguridad de los musulmanes residentes en España y la propagación de lo que ellos llaman "Islamofobia". El problema no es sólo este, el problema es que parte de la sociedad catalana ha aprovechado la manifestación de hoy para salir a la calle con el objetivo de protestar contra el estado español, así como de hacerles llegar a los musulmanes el respaldo de los catalanes, puesto que según afirman éstos, "No todos los musulmanes son terroristas". En definitiva un lavado de cara masivo hacia aquellos que nos han declarado la guerra y ni una sola muestra de afecto hacia las verdaderas víctimas de esta masacre, los asesinados y sus familias. Por si esto no fuese poco, en otra manifestación celebrada hoy mismo en el municipio de Ripoll, una de las manifestantes a la que se le ha dado la oportunidad de dar un discurso ha sido ni más ni menos que una hermana de los terroristas que asesinaron y masacraron a las víctimas hace una semana. Dicho esto sólo me queda decir ¿Qué clase de locura es esta?, ¿Hacia dónde coño estamos llegando?. Me parece impresentable y repugnante que esta sociedad dedique más tiempo a lavar la cara de sus asesinos que a homenajear a las víctimas de los atentados que éstos perpetran. Lo ocurrido hoy en Barcelona demuestra la bajeza moral no sólo de una clase política interesada en sacar beneficio de todo esto, sino de una sociedad que defiende con uñas y dientes, y considera como amigos y aliados a una civilización, en este caso la musulmana, que está en guerra abierta contra occidente y ahora contra España desde el atentado sufrido hace una semana.

En lo que respecta al tema secesionista, era algo más que sabido que lo de hoy se iba a producir, aunque no imaginásemos que llegase a tanto. Los independentistas han hecho hoy más responsables del atentado al propio estado español que al mismísimo estado islámico. Algo asqueroso y deplorable que sería inimaginable de pensar en otra manifestación convocada en cualquier otro país europeo víctima de un atentado terrorista. Como ya he dicho antes, hay parte de razón cuando se acusa al rey o al gobierno de venta de armamento a países como Arabia Saudí, pero de ahí a acusar al propio estado la responsabilidad de este atentado es de ser muy miserable y muy hijo de puta por parte de aquellos que forman parte de algunos sectores de la política y la sociedad catalana, como del mismo modo digo que ha sido de miserable e hijos de puta la oportunidad que ha tenido el estado y el gobierno de utilizar este atentado como forma de combatir el independentismo catalán. No señores, si ustedes quieren parar el independentismo, que es lo que deben de hacer, tomen las medidas jurídicas y políticas oportunas, que las hay y muchas, para detener esta barbarie, pero no utilicen un atentado con 15 muertos para hacer propaganda unitaria ya que no tienen los cojones suficientes para defender nuestra nación por vías legales. Lo dicho, si alguien se merecía un abucheo en esta manifestación era de manera general toda la clase política española y catalana y no sólo el rey de España y el presidente del gobierno, pero en fin, este es el escenario dramático y deplorable que tenemos en España, y más concretamente en Cataluña en el año 2017 gracias a esa misma clase dirigente.

Después de lo de hoy sólo me queda pensar que por desgracia, una vez visto todo este impresentable escenario, quizás la independencia catalana sea lo mejor que nos pueda ocurrir como nación. Sí, me jode y me duele decir esto, pero en las gravísimas circunstancias en las que nos encontramos como país quizás sea mejor amputar la región afectada antes de que la gangrena se extienda por todo el país. El estado español, independientemente de que me resulte indiferente la protesta que se ha producido contra el rey y Rajoy, ha sido hoy humillado, boicoteado y abucheado de manera masiva en la manifestación de esta tarde en Barcelona, y esa es la verdadera y grave conclusión que se saca de todo lo ocurrido hace unas horas, lo que demuestra la debilidad absoluta del estado en estas excepcionales circunstancias en las que si se lo propusiesen algunos, hasta la región de Murcia o incluso la propia comunidad de Madrid podría revelarse contra el estado e iniciar su propio proceso de secesión por muy descabellada que nos parezca la idea. Cataluña ya no tiene solución, y puede que tampoco lo tenga el resto de España, pero desde Barcelona se confirma con lo de hoy que no solo el odio impera desde los sectores políticos hacia el resto del estado sino también desde el seno de la propia población catalana, por lo que quizás sea mejor dejar que el pájaro vuele solo y se estrelle antes que mantener incluso de manera absurda su permanencia en una comunidad de la cual reniega y desprecia. Es por ello por lo que en este caso es mejor ir enseñando la puerta de salida a aquellos que quieren largarse insistentemente y que utilizan hasta las desgracias humanas como excusa para conseguir sus objetivos. Puede que con la independencia catalana el resto de España abra los ojos de una puñetera vez y comprenda que este no es el camino que debemos seguir como nación, ni estos son los personajes que deben liderar ese camino, o puede que quizás ni en ese desolador escenario despierte nuestro país... Por esto creo que la frase final de la película que relata los reinados de Marco Aurelio y su hijo Cómodo nos muestra la realidad que vive hoy España. Los terroristas podrán destruir definitivamente y de una manera fácil nuestra nación ya que ella misma ha sido la que se ha ido destruyendo interiormente a lo largo de muchísimo tiempo.

viernes, 18 de agosto de 2017

A por ellos

Y ocurrió lo peor... después de varios atentados en Europa, nos ha tocado a nosotros, a España, ser de nuevo el objetivo del terrorismo yihadista 13 años después del 11-M. 13... el mismo número de personas que han sido salvajemente asesinadas por estos hijos de puta en la tarde de ayer cuando un furgón entró de lleno en Las Ramblas de Barcelona llevándose por delante toda vida humana que se encontrasen en su camino. ¿El resultado? 13 muertos y más de 100 heridos, aunque por desgracia es bastante probable de que el número de fallecidos ascienda con el paso de las horas debido a la gravedad de algunas víctimas. Unas víctimas que podrían haber sido muchísimas más cuando está madrugada la policía ha abatido a cinco terroristas en el municipio de Cambrils, en Tarragona, tras saberse que estos indeseables buscaban perpetrar otra carnicería en dicho municipio. Gracias a la grandiosa labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad, la desgracia no ha sido aún mayor de la ya producida.

Una vez dicho esto, quiero decir varias cosas y no sé muy bien por donde empezar. Primero, la cuestión ahora es ¿Qué va a hacer ahora España tras está masacre perpetrada por el Estado Islámico? Porque desde luego con este atentado habrá que tomar medidas urgentes sí o sí. Unas medidas que para nada deben ser la restricción de más derechos y libertades contra la sociedad como algunos andan ya pregonando por ahí. No señores, lo dije hace un par de meses y lo digo ahora nuevamente; Estamos en guerra, y en guerra contra un terrorismo disfrazado de religión que está invadiendo imparablemente occidente mientras nosotros seguimos callados y asustados ante semejante escenario. Un escenario que como ya he dicho no debe ser para algunos la excusa perfecta para recortar las libertades de los que sufrimos este peligro, sino para ir directamente y con todos los medios contra todos aquellos que de una manera u otra defienden y amparan el terrorismo yihadista. Quizás para algunos este escenario sea una aberración, un insulto, un ataque contra los musulmanes. No señores, es una acción de legítima defensa contra todos aquellos que intentan destruir nuestras vidas, incluidas las de aquellos que critican tomar este tipo de medidas. Occidente debe dar una respuesta a estos perros y debe darla cuánto antes. Y cuando hablo de respuestas me refiero a respuestas coherentes, no a minutos de silencio y protestas pacíficas acompañadas de músicas y canciones.

Si en lo que a mí respecta me siento plenamente orgulloso de la actuación de la policía, también tengo que decir que me repugna la reacción de una parte de la sociedad ante el atentado de ayer. Lo digo porque a algunos les dieron por publicar en las redes sociales mensajes de apoyo con las imágenes de gatos mientras se pedía una y otra vez que no se publicasen fotos y/o vídeos de los escenarios donde se habían perpetrado los atentados y en donde aparecían los cadáveres de los asesinados (Algunos de ellos niños) y los cuerpos tendidos en el suelo de los heridos. Supuestamente los individuos que pedían que dichas imágenes no fuesen publicadas en los medios y en las redes sociales lo hacían con el pretexto de que dicha divulgación era una ofensa hacia las víctimas. Con esto pregunto yo ahora; ¿Acaso no es una ofensa hacia las víctimas colgar fotos de gatos como respuesta ante un atentado?, ¿Acaso no es preferible que se vea de primera mano lo que estos indeseables han provocado contra nuestra sociedad en vez de censurarlo para no dejar en mal lugar a la comunidad islámica? Hace un año se publicó por doquier las fotos durísimas e inhumanas de un niño refugiado proveniente de Siria ahogado en las costas de Turquía. ¿Acaso esas imágenes de ese niño sí deben ser publicadas para remover la conciencia de la gente pero no la de nuestros niños que son asesinados entre otros por esos mismos refugiados sirios? La actitud hipócrita de la sociedad con respecto a este asunto es de vergüenza absoluta.

En lo que respecta al ámbito político tengo que añadir que la vergüenza también pasa por aquí. Es de una completa irresponsabilidad que el rey Felipe VI, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera no hayan realizado ni una sola declaración pública hasta ahora. Sólo Mariano Rajoy tardó ayer ni más ni menos que 7 horas en hacer una declaración pública, algo insólito e impresentable ante un ataque terrorista. El jefe del Estado ni siquiera se ha limitado a hacer una declaración institucional, y el resto de líderes políticos sólo han lanzado algún que otro mensaje de apoyo a las víctimas por las redes sociales. También es de una completa insensatez que el ministro del interior, Juan Ignacio Zoido, no haya realizado ni una sola declaración como ministro y responsable de la seguridad en todo el estado español. Sí, ya sé que las competencias en seguridad están cedidas en Cataluña a la generalitat, pero eso no excusa de que quién dirige las fuerzas y cuerpos de seguridad esté detrás de las cámaras sin dar la cara. Del mismo modo tengo que decir que me parece aberrante que las autoridades catalanas se dirigiesen en casi todo momento en catalán y no en castellano, y ni siquiera mencionasen al resto de España en sus declaraciones. Toda una falta de respeto no ya sólo a la sociedad española en su conjunto sino a los medios de comunicación extranjeros. Otra falta de respeto absoluto la encuentro en la utilización que algunos, tanto por parte del gobierno como de la generalitat, están llevando a cabo sobre este asunto para utilizarlo como arma propagandística del proceso independentista catalán. Ya está bien de utilizar a los muertos como arma política. Aún así ya advierto de que está desgracia seguirá siendo utilizada por unos y por otros para hacer propaganda en favor de sus intereses independentistas y/o unionistas. Por increíble que parezca, se ve que este atentado les ha venido de perlas en estos momentos a más de uno que tienen sus despachos en Madrid y Barcelona. Lo más despreciable que se puede uno imaginar por parte del ser humano lo encontramos en los políticos de esta sufrida y desdichada nación nuestra que se llama España.

En fin, yo por mi parte quiero darle mi más sentido pésame y apoyo a todas las familias de las víctimas, así como mi más sincera enhorabuena a las fuerzas y cuerpos de seguridad, que han demostrado estar a la altura de tan durísimas circunstancias. Podremos avergonzarnos de los políticos, de la actitud de una parte de la sociedad ante desgracias como las ocurridas ayer, pero de lo que sin lugar a dudas debemos de sentirnos orgullosos es de las fuerzas de seguridad y de todos aquellos que la integran, y por supuesto, sentirnos orgullosos de nuestra nación y de todo lo que ella representa, que es sin lugar a dudas todo lo contrario de lo que representan la banda de cabrones asesinos que una vez más han vuelto a atacar nuestro gran país. DEP las víctimas y hagamos frente desde occidente de una vez por todas a este peligro que ahora sí, ha llegado por desgracia y para quedarse en España si no actuamos ya firmemente y con determinación.