martes, 3 de marzo de 2026

Treinta años del relevo González-Aznar


Tal día como hoy se cumplen treinta años de las elecciones generales que dieron la victoria a José María Aznar, provocando con ello la salida de Felipe González del gobierno tras catorce años en la Moncloa. Este resultado fue conocido como la "amarga victoria", ya que todas las encuestas pronosticaban un resultado en el que, como mínimo, Aznar rozaría la mayoría absoluta. 

¿El resultado? Todos lo sabemos. 156 escaños para el PP y 141 para el PSOE; y detrás de estos resultados una campaña electoral a cara de perro, y nunca mejor dicho. El famoso anuncio del dóberman por parte del PSOE y la alta tensión en la campaña electoral como consecuencia de la crisis sistémica que se había vivido en la última legislatura de Felipe González fueron los protagonistas de aquella campaña electoral de hace ya tres décadas.

En lo que respecta a los resultados, lo que Aznar vino a denominar "la nueva mayoría" quedó reducida a una mayoría relativa, la cual solo pudo darle la llave del gobierno tras los impresentables Pactos del Majestic con la CIU de Jordi Pujol, así como con el PNV de Xabier Arzalluz. El PP se abrazaba pues a los nacionalistas catalanes y vascos, como tres años atrás lo hizo el propio Felipe González cuando perdió la mayoría absoluta en las elecciones generales de junio de 1993. 

Aquella victoria y posterior llegada al gobierno fue bautizada por muchos como "la segunda transición". El propio Aznar era el primero que utilizaba este término cuando estaba en la oposición frente a un Felipe González acorralado y desgastado por los escándalos de corrupción: GAL, Filesa, Fondos Reservados, escuchas del CESID, Mariano Rubio, Luis Roldán, etc. Escándalos de corrupción que no fueron impedimentos para González a la hora de presentarse por séptima vez como candidato del PSOE a la presidencia del gobierno. Aznar, por su parte, tras salir ileso de un atentado terrorista de ETA contra él justo un año antes, se presentaba en 1996 por tercera vez a las elecciones, prometiendo acabar con la corrupción y colaborar con la Justicia, entregándole a ésta toda la documentación posible para esclarecer la corrupción que envolvía al PSOE de González. 

Pero finalmente, en agosto de 1996, y tras solo tres meses en el gobierno, Aznar acreditó que por "seguridad nacional" no podía entregar a la Justicia los papeles del CESID, los cuales acreditaban que Felipe González era, como muchos habían vaticinado ya, la X de los GAL. De esta forma, lo que muchos llamaban "segunda transición" se acabó volviendo un simple relevo bipartidista en el gobierno, donde Aznar no realizó ninguna reforma de calado que pudiese revertir las políticas impulsadas por el PSOE de González entre 1982 y 1996. La "segunda transición" consistía solamente en un "quítate tú, que me pongo yo". Nunca hubo ningún interés por parte de Aznar ni del PP de cambiar ni una coma de las políticas que el PSOE de Felipe González había llevado a cabo en más de una década. 

También hay que destacar que a pesar de la corrupción sistémica que se vivía en 1996 con los escándalos de corrupción socialistas, solo 300.000 votos fueron los que decidieron otorgarle la victoria a Aznar, lo cual corrobora el hecho de que González, incluso en su peor momento político, seguía teniendo tirón electoral y que, como él mismo afirmó en la noche electoral "hubiera bastado una semana más o un debate para ganar". De hecho, incluso tras la jornada electoral, no eran pocas las voces que pedían a González intentar llegar a un acuerdo con la IU de Julio Anguita y nuevamente con la CIU de Pujol, con el fin de retener el gobierno a pesar de haber perdido por la mínima.

Finalmente, y por motivos que nunca han trascendido, González rehusó negociar con IU y CIU y optó por darle la oportunidad a Aznar para que éste comenzase a entablar negociaciones con Pujol, las cuales se materializaron con el Pacto del Majestic, donde Aznar y Pujol acordaron cesiones hasta entonces impensables a la Generalitat catalana. Eran los tiempos en los que Aznar iba por las televisiones alardeando de que "hablaba catalán en la intimidad" para de esa forma ganarse el apoyo de los convergentes. 

Después de esta traición a su electorado, Aznar consiguió ser investido presidente del gobierno en mayo de 1996, produciéndose un relevo de partidos tras catorce años de Felipe González en el poder. Se consumía así un relevo en el gobierno tras un pacto abominable que fue aplaudido por los medios de la derecha, los mismos que tres años atrás echaron pestes por las concesiones que González le dio a CIU para seguir gobernando. Como ya sabemos todos, en España la doble vara de medir está siempre de actualidad. 

A pesar de ello hubo intentos por acabar con el gobierno de Aznar, los cuales fracasaron. Finalmente, y tras comprobar que Aznar tenía asegurado el apoyo de CIU hasta final de la legislatura y que sus posibilidades de volver se difuminaban, González renunció a la reelección como secretario general del PSOE en junio de 1997. Aznar, por su parte, permaneció en la Moncloa hasta el año 2004, con victoria por mayoría absoluta de por medio en el año 2000. 

Ya en 2004, un sujeto peligroso llamado José Luis Rodríguez Zapatero, por aquel entonces ya secretario general del PSOE, conseguiría contra todo pronóstico ganar las elecciones generales, iniciándose, esta vez sí, esa segunda transición que Aznar siempre pregonó y nunca llevó a cabo. Una segunda transición que nos ha llevado a la situación límite y desastrosa que vivimos ahora. Hoy, cuando nos encontramos en 2026 y ya han transcurrido treinta años de aquellos escándalos de corrupción y el consiguiente cambio de gobierno, España vive una situación muy similar a la de 1996. ¿Se repetirá ahora el mismo desenlace? En los próximos meses se verá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.