domingo, 29 de enero de 2017

El pecado de ser conservador

Ante el aluvión de críticas que se están produciendo por todo el mundo debido a las decisiones que está tomando el nuevo presidente de EEUU, Donald Trump, en su primera semana de mandato (Cosa que por otro lado, ya se sabía de antemano que iba a ocurrir), me ha dado por escribir hoy aquí sobre el gran pecado del siglo XXI. Sí, un pecado en toda regla con sus seis letras y que todos aquellos que estamos contaminados de ese pecado somos tachados a los ojos de la sociedad actual como unos "Inhumanos, sinvergüenzas, fascistas, racistas, homófobos, xenófobos, machistas, etc". Me refiero por supuesto al grandísimo pecado de ser conservador hoy en día. Si hace 50/60 años, la mentalidad que imperaba en la sociedad de entonces era la de una sociedad marcada claramente por su carácter conservador/tradicionalista, la del año 2017 se puede decir que es oficialmente la sociedad del progresismo. Una sociedad que por contra de lo que se piensa, no es la sociedad de la libertad y el pluralismo, sino la de una sociedad con un pensamiento dictatorial que se extiende ya por todo el mundo. Y es que como dijo alguien en su día "Los fascistas del futuro se llamarán así mismos antifascistas". Esta frase, que se le atribuye de manera errónea al ex primer ministro británico, Winston Churchill, es toda una realidad actual y una predicción de entonces del inminente mundo que se avecinaba después de la finalización de la II Guerra Mundial.

Si hoy en día eres una persona con valores conservadores/tradicionales, una persona creyente, una persona que cree en una sociedad donde impere la "Ley y el orden", una persona que crea que en su país deben de entrar las personas justas y necesarias procedentes de otros países, una persona que crea en su país y se enorgullezca de ello, una persona que cree que este mundo se nos está yendo de las manos por tanto libertinaje... eres la personificación de todo aquello que la sociedad, o mejor dicho, el sistema que dirige esa sociedad, no quiere que seas. Así pues, como hoy en día no se puede matar a una persona por sus ideas (Gracias a Dios), la mejor forma para combatir esa "plaga" según muchos es la de arrinconar a esa parte de la población que piensa de esa manera determinada y tacharlos con los adjetivos que anteriormente he citado para que no vuelvan a hacer declaraciones ya sea en público o en privado de sus ideas personales. Vivimos pues en una sociedad de "Pensamiento único", es decir, una sociedad en la que se admiten todo tipo de ideas, pensamientos, opiniones, etc. Pero que deben de seguir una corriente ideológica concreta (En este caso, el progresismo). Si esas ideas son contrarias al pensamiento único que se ha ido propagando desde los medios de comunicación desde hace ya medio siglo hasta nuestros días, amigo, te aconsejo que te vayas buscando una cueva para pasar tus días el resto de tu vida porque en la sociedad actual no tienes cabida. En pleno año 2017 hay dos opciones muy concretas: O eres progresista y te conviertes en uno más de aquellos que aceptan la degeneración del mundo actual, o eres un "fascista ultraconservador católico" que merece como mínimo la pena de muerte. 

Siempre he dicho desde aquí que soy una persona conservadora, y a medida que veo la evolución de la humanidad, más me reafirmo en ello. La cuestión es ¿Acaso hago daño a alguien por pensar así? Soy una persona que cree que los países deben de tener una seguridad en sus fronteras muy estrictas y controlar muy fuertemente su inmigración, ¿Acaso esto es un pecado?, soy una persona que cree en la "Ley y el orden" como forma de mantener la tranquilidad en nuestras calles contra aquellos que intentan desestabilizarla, ¿Acaso esto es un pecado?. Soy una persona que apoya y defiende el matrimonio entre personas del mismo sexo pero rechaza la adopción de hijos por parte de éstos, ya que esto supondrá más problemas que beneficios para esos hijos el día en que estén integrados en la sociedad el día de mañana, ¿Acaso esto es un pecado?. Soy una persona que cree que no se debería permitir que un crío de cinco años pueda cambiarse de sexo ya que no posee todavía el conocimiento necesario para poder tomar una decisión de esa índole, ¿Acaso esto es un pecado?, soy una persona que cree que todo el mundo tiene derecho a prestaciones sociales, sanidad, educación, etc, en un país, pero teniendo preferencia los habitantes de dicho país antes que los que vienen de otro lugar, ya que son los primeros los que con su trabajo y sus impuestos mantienen dicho sistema de bienestar. Soy una persona que cree que se le está dando una relevancia gigantesca en menoscabo de la mayoría social a ciertos colectivos de la población que no se corresponden con la realidad, ¿Acaso esto es un pecado?. Soy una persona que me enorgullezco de mi país aunque no del sistema político que padecemos, y que cree conjuntamente tanto en la justicia social como en un nacionalismo que cada vez es más necesario en este sistema globalizado, ¿Acaso esto es un pecado?. Soy una persona creyente que no considera justo que se intente borrar nuestras raíces cristianas y nuestra fe de nuestras instituciones y de nuestra vida social persiguiendo y extorsionando a los católicos, ¿Acaso esto es un pecado? Soy una persona que cree en la igualdad entre hombres y mujeres, y no de la superioridad de un sexo con respecto a otro como vienen defendiendo las feminazis actuales, ¿Acaso esto es un pecado? Soy una persona que cree que el aborto debería de estar prohibido excepto cuando está en peligro la vida de la madre o su embarazo haya sido fruto de una violación. ¿Acaso esto es un pecado?. Por desgracia la respuesta a todo esto es un sí como una catedral.

Muchos dicen que la sociedad se está modernizando y que se está volviendo cada vez más tolerante. Será entonces que los que no pensamos así somos unos intolerantes y unos anticuados que vivimos en el siglo XV y que por ende deberíamos estar criando malvas, ya que el tiempo que nos ha tocado vivir no se corresponde con nuestros pensamientos. Yo me pregunto; ¿Hasta cuándo durará esto?, ¿Hasta cuándo esta sociedad puede aguantar con este ritmo de vida en el que todo vale y todo es chupiguay?. Una sociedad que no tiene valores es una sociedad perdida, y eso es a lo que nos estamos encaminando imparablemente. Cuando uno ve a críos de 15 años y escucha los pensamientos de éstos con su edad, no hago más que preguntarme: ¿Y esto es el futuro?, ¿Esto es lo que nos espera? Yo por suerte o por desgracia sólo tengo 24 años. Me queda pues por ver el desarrollo del futuro en manos de jóvenes de mi generación y de las generaciones venideras. Esas generaciones en las que uno sabe ya de antemano que no traen nada bueno y que nos llevarán aún más al borde del abismo. Por ello, ante el pecado de ser conservador y querer una forma de vida que te puede llevar a ser como mínimo excluido de la sociedad sólo queda una conclusión: Esta es la sociedad con la que el sistema te obliga a convivir, estés o no de acuerdo. No hay alternativa posible a esta forma de pensamiento ni a este modo de vida. Si el progresismo lleva destruyendo en este tiempo todo aquello que ha representado hasta ahora lo contrario a su autoritario planteamiento, ¿Qué no habrá hecho de aquí a un siglo? Con este desolador panorama uno llega a la conclusión de que con estas ideas y las generaciones presentes y futuras defendiéndolas cada vez con más extremidad, la degradación final de la raza humana y por ende su posterior desaparición, está más cerca que nunca.

domingo, 22 de enero de 2017

Bárbara y el rey

Esta semana ha salido en "OK Diario", el diario digital que dirige Eduardo Inda, la noticia ya conocida por todos desde hace más de veinte años pero confirmada ahora: La relación sentimental que tuvieron durante 16 años el rey Juan Carlos y la ex vedette Bárbara Rey, así como las grabaciones audiovisuales y posterior chantaje económico que ésta le hizo al rey para no sacar a la luz dicho contenido. Chantaje económico que dio sus frutos cuando el CESID le pagó a Bárbara Rey 500 millones de pesetas a cambio de la entrega de ese material. Un material que la ex vedette se encargó previamente de copiar y depositar en un banco en Suiza para que saliese a la luz en un momento determinado por si el día de mañana ella o sus hijos tuviesen algún "accidente", tal y como la propia Bárbara afirmó en su día ante la prensa cuando denunció amenazas de muerte contra su persona tras un robo sufrido en su casa; "A mí me matarán, pero la gente va a saber quién me ha matado".

Hasta aquí todo es conocido por todo el mundo. Esta semana el diario digital anteriormente citado sacó en exclusiva después de veinte años este escándalo y desde entonces no han cesado los debates en los medios sobre el mismo. Anoche, sin ir más lejos, el programa "Sálvame Deluxe" hizo un especial sobre este turbio asunto y hablaron largo y tendido sobre ello. Yo no soy una persona entusiasta de estos formatos, pero anoche la ocasión bien merecía echarle un vistazo. Mejor que no lo hubiese visto. Desde el minuto uno, el programa de Telecinco se dedicó a hablar en exclusiva de los lugares donde el ex jefe del estado y la ex vedette quedaban para mantener relaciones sexuales, así como el período de duración de dicha relación y otras cuestiones menores. Llega el momento en el que se habla de las grabaciones que la ex mujer de Ángel Cristo realizó al rey para según ella "protegerse". Pues bien, he aquí que desde ese instante, el programa comienza a despotricar salvajemente contra Rey pero no contra el rey. Los colaboradores del programa acusaron a Bárbara de ser "Una persona fría, calculadora, chantajista, manipuladora...". Claro, yo cuando vi este panorama no pude menos que ponerme un pelín de mala leche cuando observo que los tertulianos del programa "excusan" al rey de toda culpa mientras cargan contra Bárbara Rey de todo el escándalo, así como de traicionar la confianza del rey a la hora de grabarlo y chantajearlo. Veamos, tenemos aquí a una ex vedette y actriz que después de casi 20 años de relación con el por entonces jefe del estado, (Relación que por cierto comenzó gracias al ex presidente del gobierno, Adolfo Suárez, que fue el que los presentó) decide grabar todas sus conversaciones, así como grabar un vídeo con él en el dormitorio y fotografiarlo a través de su hijo mientras ellos se encuentran en el jardín de la casa donde mantenían los encuentros. Una vez que el rey Juan Carlos decide cortar la relación con ella, ésta le amenaza con sacarlo todo a la luz si no recibe a cambio una compensación económica considerable. Una vez producido este hecho, se comienza a pagar mensualmente unas cantidades razonables a la susodicha hasta que ésta sufre un robo en su casa, denunciando ella a personas cercanas al rey por este suceso, entre los que se encontraban el administrador privado del rey, y según la propia Bárbara, el principal instigador de dicho robo, Manuel Prado y Colón de Carvajal. Tras esto decide contarlo todo públicamente en un programa de televisión al que por supuesto, Zarzuela al enterarse de la noticia, veta de manera fulminante la presencia de Rey en dicho medio y le ofrecen un cheque de 500 millones de pesetas provenientes de los fondos de reservas del estado, a cambio de entregar todo el material existente y mantener el pico cerrado para el resto de su vida. Como ya he dicho anteriormente, Rey acepta pero copiando con antelación todo el material y guardándolo en un banco de un paraíso fiscal.

Cuando uno ve toda esta historia uno piensa; "A ver, ella es una sinvergüenza por metérsela doblada al rey por grabarle y hacerle un posterior chantaje. Hasta ahí, vale. Pero más sinvergüenza es él, que acepta el chantaje y decide pagarle una cantidad desorbitada con el dinero del estado a una ex amante suya". A mí personalmente me da exactamente igual con las mujeres que se acueste el ya ex rey de España. Lo que me toca y mucho los cojones es saber que con el dinero de los fondos reservados del estado se pagan los silencios de sus amantes. Eso es lo que es verdaderamente escandaloso, y es eso lo que deberían de haber denunciado anoche en el programa "Sálvame Deluxe". Pero claro, es mejor decir que esta señora es una sinvergüenza, mientras que su ex real amante es un inofensivo hombre que ha caído en una trampa orquestada por ella con el fin de poner en jaque a la corona y al estado. No señores, esa no es la cuestión. La cuestión es que en esas grabaciones hay material muy, muy, muy delicado, que afecta al reinado de Juan Carlos y a la clase política de España. Se ha hablado que en las famosas cintas hay audios en los que el rey habla abiertamente de su implicación en el 23-F, de sus relaciones con los políticos, de cuestiones personales de los miembros de la familia real que pondrían a la Corona entre la espada y la pared, y de otras muchas cuestiones concernientes a altos secretos de estado. Y lo grave de todo este asunto es que la prensa, como siempre ha hecho con los Borbones, les perdonen sus pecados echándole el muerto al de enfrente. Yo creo que ya está bien de tomar a los ciudadanos por gilipollas. Estamos ante un escándalo de estado, conocido de sobra porque era "vox populi" desde hacía mucho tiempo, pero corroborado ahora por la misma prensa que lo ha ocultado durante estas dos décadas. Lo cual no deja de tener su gravedad. En un país republicano este escándalo le hubiese costado la presidencia de la República a cualquier político que ejerciese la jefatura del estado de su país, además de crear una crisis política de diez pares de narices. Aquí sin embargo, tapamos el escándalo y cuando sale a la luz al cabo de 20 años, le echamos la culpa a la que chantajea pero exculpamos a aquél que es chantajeado. Lógicamente si alguien no tiene nada que ocultar, no tiene ningún problema en que esas cintas salgan a la luz. El problema está en que Juan Carlos I tiene mucho que ocultar.

Otra cuestión grave de todo estos es que seguramente haya más ex amantes del rey emérito que hayan recibido pagos por parte del estado para callar sobre sus relaciones, y quién sabe si también con alguna que otra paternidad extramatrimonial de nuestro querido y campechano Juan Carlos. No fue el caso de una conocida actriz rusa con la que el rey Juan Carlos tuvo un romance en los años 70. La actriz Sandra Mozarovsky tuvo la "desgracia" de "caer accidentalmente" desde su azotea cuando estaba regando unas plantas que no existían, tras conocerse que estaba embarazada de un personaje que la joven actriz nunca quiso revelar su identidad. Caso muy diferente es el de la última pareja de nuestro semental rey, Corinna. La cual se llevó junto con su real novio unas sumas considerables de dinero cuando éste realizaba "negocios de estado" en el extranjero, así como el palacete que el rey le mandó construir a su novia en el Pardo junto con el correspondiente dispositivo de seguridad pagado por el estado. Durante 40 años han sido también "vox populi" las otras mujeres que han pasado por la cama de nuestro querido Juan Sumer, que era el nombre que utilizaba nuestro monarca cuando mantenía los encuentros con Barbara Rey. Desde Paloma San Basilio hasta Nadiuska, pasando por Sara Montiel, Raffaela Carra, Marta Gayá... Esta última fue la responsable indirecta de una crisis política en el año 1992, cuando el rey firmó un decreto mientras estaba en el extranjero con ella. El problema vino cuando en un decreto publicado en el BOE aparecía que el rey firmó ese decreto en la capital de España cuando estaba en Suiza con su amante. Eso, unido a las declaraciones de Felipe González en las que afirmó ante la prensa que no sabía dónde estaba el rey, así como la publicación posterior de la noticia concerniente al paradero del rey que publicó el diario "El Mundo", provocó un huracán político que le costó la cabeza al entonces jefe de la casa real, Sabino Fernández Campo. Una dimisión en la que siempre se habló de la mano negra del por entonces presidente de Banesto y amigo íntimo del rey, Mario Conde (El cuál fue también amigo personal de Barbara Rey y cómplice en el posterior chantaje de ésta a Juan Carlos I). Más que nada porque fue un íntimo amigo de Conde el que sustituiría a Sabino al frente de la casa real; Fernando Almansa. En resumen, son muchas las mujeres que han estado en la vida de Juan Carlos I y que han provocado crisis políticas durante sus relaciones con el que ha sido durante cuarenta años jefe del estado español, y que no sabemos a cuánto ha podido ascender el dinero que le ha podido costar al estado estas relaciones. Un dinero que dicho sea de paso, perfectamente podría haber costeado Juan Carlos de su bolsillo, ya que su fortuna personal está estimada en cerca de 2.000 millones de euros (Algunos hablan de que este dinero lo habría conseguido gracias a las comisiones millonarias que se ha llevado durante sus cuarenta años de reinado). Por lo que para él los 500 millones de pesetas que le exigió Barbara Rey no serían nada desproporcionado debido a la alta fortuna que nuestro ex monarca posee.

Por último tengo que añadir que esto que está ocurriendo no es casual. Entiendo que esta noticia hubiese aparecido durante el período 2012-2014 como forma de presión para provocar la abdicación del rey, pero en el año 2017, tres años después de su abdicación y subida al trono de su hijo (que ya ha demostrado ser incluso más inútil que su padre. La propia crisis política y constitucional del año pasado lo corrobora) es cuanto menos dudoso que salga a la luz todo este embrollo. ¿A quién beneficia? Lógicamente a la corona por supuesto que no, ni mucho menos al ex rey Juan Carlos, por mucho que la prensa intente taparle a él y a la Monarquía. ¿Saldrá a la luz las cintas algún día? Yo creo que no. ¿Servirá esto para desprestigiar aún más a la corona? Seguramente. El problema está en que el establishment tiene protegida a la Monarquía pase lo que pase. Esto por supuesto no va a ser el detonante para que llegue a España la III República, pero sí puede ser un paso más hacia el sentimiento de hartazgo y rechazo que cada vez más ciudadanos sienten hacia los Borbones. Reitero que en un país republicano, e incluso en alguno que otro monárquico, este escándalo unido a otros muchos, hubiesen provocado la dimisión inmediata del jefe del estado. Se puede llegar a decir, por muy absurdo que parezca, que es algo parecido a lo que sucedió con el ex presidente de EEUU, Richard Nixon y su escándalo de las escuchas del Watergate. A Nixon este escándalo le costó la dimisión en 1974. A Juan Carlos de Borbón no sólo no le costó el cargo en su momento sino que se mantuvo en el hasta que el sistema decidió apartarlo. Como ya he escrito, el establishment tiene protegido a la Monarquía y no le interesa para nada la caída de los Borbones y la llegada de una III República democrática y auténtica en España, y mucho menos en estos momentos. Aún así, de igual manera que se dice que los caminos del Señor son inescrutables, se puede decir también que los caminos del sistema son inescrutables, y que torres más altas han caído. Por lo tanto reitero la pregunta ¿A quién beneficia todo esto?, y añado otra, ¿Quién está detrás de que todo esto salga ahora a la luz? Puede que algún día sepamos las respuestas a ambas preguntas.

martes, 17 de enero de 2017

Adios Obama; Hola Trump

Aunque ya escribí sobre ello largo y tendido el pasado noviembre, el hecho de haber visto esta noche dos documentales consecutivos de manera casual sobre Barack Obama y Donald Trump, me he visto en la necesidad de escribir de nuevo sobre el tema a tan sólo 72 horas de la despedida de Obama de la presidencia de EEUU y la consecuente llegada a la misma de Trump. Eso sí, a diferencia de noviembre, esta vez mi crítica será mucho más breve.

Durante todo este tiempo pensaba que Barack Obama era un tipo muy respetuoso con las normas democráticas de su propio país (La de otros países ya se ha visto que no), pero cuál es mi sorpresa cuando observo que el aún presidente norteamericano lleva desde las últimas semanas apelando al miedo en la sociedad americana al añadir que la democracia estadounidense se encuentra en peligro. Claro, uno ve estas cosas y se echa a reír. Que esta afirmación la haga una persona que ha intervenido en países como Libia, Egipto, Siria, etc, es un poco irónico. ¿Acaso está más segura la democracia de su país con él en la presidencia?, ¿O con un Bush o un Clinton?. Se me olvidaba que Estados Unidos, y con ello el mundo, sólo están protegidos cuando ocupa la Casa Blanca alguien bendecido por el establishment y Wall Street... lo que tiene que hacer el presidente Obama es respetar al legítimo ganador de las pasadas elecciones y pasarle el testigo a Trump el próximo viernes de una forma educada. Si la candidata que él apoyaba no va a sucederle en el Despacho Oval a partir del día 20 de enero quizás debería plantearse qué ha hecho mal en estos ocho años de mandato y no provocar una tensión sin precedentes desde la Guerra Fría en las relaciones con Rusia, culpando a estos de intromisión en las elecciones presidenciales.

Debo añadir también, aunque esto no es nuevo, la forma en la que desde todos los medios de descomunicación se están haciendo eco de la despedida de Obama y la llegada de Trump. Mientras a uno lo despiden con melancolía como si fuese el salvador del mundo, a otros lo reciben como si fuese el demonio personificado. Supongo que la prensa se habrá olvidado en esta despedida de todas las guerras que Obama deja en estos ocho años de presidencia así como la herencia que deja en todo el mundo con el grupo terrorista que él financió durante su mandato; el Estado Islámico. Pero bueno, la prensa ha hablado y ha dictado sentencia: Obama es bueno aunque deje un legado nefasto, y Trump es malo aunque todavía no haya tomado posesión de la presidencia. Otra prueba más de cómo los medios del sistema pueden manipular la mente humana y convertir lo malo en bueno y viceversa.

Por último quiero añadir que para las personas que no nos dejamos manipular por el Sistema debemos de esperar a ver cuáles son los pasos que Trump dará en la presidencia a partir del viernes. Si su mandato resulta ser un desastre yo seré el primero en criticarlo, y si resulta beneficioso para EEUU y el resto del mundo lo aplaudiré, pero insisto; hay que esperar. Cuando Obama resultó elegido presidente en 2008 y tomó posesión del cargo en enero de 2009, yo tenía dieciséis años y tengo que añadir que me simpatizaba y deseaba que ganase, aunque había algo en mí que no me terminaba de convencer e intuía que podíamos estar ante un gran fraude. Todo el mundo estaba esperanzado en ese joven senador demócrata de 47 años. Yo no puedo decir que me sintiese esperanzado pero sí expectante ante lo que pudiese hacer el primer presidente afroamericano. Personalmente tengo que añadir también que jamás olvidaré las espeluznantes imágenes de unas mujeres en televisión rezándole a una foto de Obama cuan Dios en la tierra recién elegido presidente. Fueron unas imágenes que me impactaron en su momento y que hoy en día me siguen impactando. Era la prueba definitiva de la fuerza del Sistema: la gente arrodillada ante aquél político que el establishment bautizó como el Mesías del siglo XXI. Después de todo este tiempo y ya con veinticuatro años puedo confirmar que mis sospechas se confirmaron; Obama fue un gran fraude mundial pero un espléndido marketing del establishment. Hoy se puede decir finalmente que su legado deja más sombras que luces. Tras estos ocho años decepcionantes de Obama llega el momento de Trump. Ahora le toca a él quitarse la máscara y demostrarnos a todos si es un cambio auténtico, o si es simplemente otro fraude más. ¿La respuesta? A partir del 20 de enero.

miércoles, 11 de enero de 2017

España; Estado unipartidista

Si hay algo aburrido y previsible desde hace tres meses es la política nacional de nuestro país, a la vista esta que llevo una temporada sin escribir sobre ella. Aún así me resulta bastante curiosa la situación actual y las fábulas que se están perpetrando desde ciertas instancias de las altas esferas del poder. Por ejemplo, llevamos varios días escuchando la posibilidad de que el ex presidente del gobierno, José María Aznar, abandone definitivamente el PP tras su dimisión como presidente de honor de dicho partido y anuncie públicamente su intención de liderar una nueva formación política a la derecha del Partido Popular. Pues bien, esos rumores que obedecen más a los deseos de una parte determinada de la prensa liberal conservadora que a una realidad, se han esfumado de un plumazo cuando el ex presidente ha negado rotundamente tal posibilidad. A mí personalmente no me sorprende en absoluto esta noticia,; Aznar es un tipo que desde que abandonó hace trece años la presidencia del gobierno y la del PP, se ha dedicado a tirar la piedra para posteriormente esconder la mano. Hace casi cuatro años ocurrió algo parecido después de la famosa entrevista que Aznar dio en Antena 3 donde daba a entender que iba a volver de manera inminente a la política para echar a Rajoy debido al incumplimiento reiterado de su programa electoral y a las bases ideológicas del partido que él un día presidió. Todo quedó en nada y el político madrileño volvió a reírse del personal una vez más mientras desde determinados medios de descomunicación se montaban sus propias películas con el más que probable regreso del ex presidente a la política. Seamos serios; Aznar no tiene la más mínima intención de volver a la actualidad nacional. En la campaña de las elecciones europeas de 1994, en un arrebato por ganarse a la gente, anunció su intención de no presentarse a unas terceras elecciones generales si llegase a los ocho años de mandato en la Moncloa. Posteriormente se habló de que se arrepintió de su inesperada promesa pero era ya demasiado tarde para dar marcha atrás y decidió seguir adelante. En 2003 nombra contra todo pronóstico a Mariano Rajoy como su sucesor y abandona un año después el gobierno y la presidencia de su partido tras la inesperada derrota del PP en las elecciones generales de marzo de 2004. Desde entonces y a raíz de la "traición" que ha supuesto para él la renuncia de Rajoy a su legado y el desprecio a su mentor político, lleva años tirándole pullitas al actual presidente del gobierno y a su forma de gobierno en estos cinco años, pero siempre sin dar el paso definitivo de anunciar su vuelta a la arena política para descabalgar al que en su momento fue su delfín, bien sea volviendo a competir por la presidencia de su partido, bien sea abandonando este definitivamente para fundar posteriormente otro. Hace tres años escribí una entrada titulada "La vuelta de Aznar" donde escribí sobre la responsabilidad que tenía para con España y su partido José María Aznar. En dicho artículo afirmé que el ex presidente debía echar tanto de la presidencia del gobierno como de la del PP a un Mariano Rajoy que incesantemente incumplía sus promesas y sus principios con aquellos que en el año 2011 le habíamos votado. Han pasado ya tres años de aquél artículo y muchas cosas han cambiado. Aznar ya no tiene credibilidad ninguna para hablar contra la política que está llevando a cabo su sucesor. Lo único que debe hacer ya es callarse y pedir perdón a los españoles por nombrar a dedo a un personaje cuyo mandato nos está cayendo a los españoles cuan siete plagas de Egipto.

Ahora voy a lo importante; la cuestión del porqué la prensa está hablando estos días acerca de una vuelta ya más que descartada de Aznar se debe única y exclusivamente al interés que tiene la prensa en echar a Mariano Rajoy de la Moncloa. ¿Los motivos? Muy sencillos. Hace unos días ha salido a la palestra otro rumor que cada vez coge más fuerza y que yo, que no soy un analista político profesional, ya vaticiné en octubre pasado. La opción cada vez más probable de que Rajoy anuncie en 2020 su intención de presentarse por tercera vez consecutiva a la presidencia del gobierno de España. ¿Qué tiene esto que ver con la especulación de la vuelta de Aznar a la política? Absolutamente todo. España se encuentra inmersa ahora mismo en la misma situación que hace 20 años nos encontramos con un señor paisano mío llamado Felipe González. Es decir, una situación en la cuál el jefe del gobierno de un país no tiene la más mínima intención de abandonar el cargo que ostenta y decide perpetuarse en el mismo "sine die". Es por ello por lo que hay que recurrir a todo tipo de cuchicheos y conspiraciones que contribuyan a desestabilizar no ya al partido que está en el gobierno sino a la persona que ocupa la jefatura del ejecutivo. Es por esto por lo que la especulación sobre la vuelta de Aznar se ha hecho presente de nuevo en el panorama político; una vuelta de cualquier persona de renombre del antiguo PP, capaz de crear un nuevo partido situado a la derecha del actual partido en el gobierno, dividiría el voto conservador-liberal en dos e imposibilitaría una posible permanencia del político gallego en la Moncloa. Esto quiere decir simplemente que la "Operación ciudadanos" no ha dado los frutos que se esperaban por parte del establishment para convertir a este partido catalán en alternativa por el centro derecha al PP, y por lo tanto hay que crear una nueva formación política más a la derecha que contribuya a desestabilizar los planes de Rajoy. Estos son en mi opinión los motivos por los cuáles la prensa anda buscando la forma para desgastar al actual presidente del gobierno, del mismo modo que llevaron a cabo el proceso de desgaste tanto hacia Felipe González, como hacia Adolfo Suárez. El problema radica en que en estos instantes la situación es idéntica a la de los años 90, pero hay un matiz importante que la difiere al mismo tiempo: en los años 90 había un sistema bipartidista. Había una alternativa de gobierno al del PSOE de Felipe González. Esa alternativa era el PP de Aznar, y la prensa echó el resto para sacar del gobierno a un González que iba camino directo de los veinte años consecutivos en el gobierno de España. González ponía siempre como excusa que "nunca encontraba el momento oportuno para irse", mientras que Rajoy anuncia que debe seguir, puesto que su tarea "aún no está acabada". Esa misma excusa expondrá en 2020 para continuar en el palacio de la Moncloa, e incluso puede excusarse en la idea de que él es lo que necesita España, como ya dijo hace unos meses cuando desencadenó una crisis constitucional debido a su empeño en no abandonar el sillón presidencial. Decía anteriormente que España, a diferencia de los años 90, no tiene una alternativa a Rajoy, y expondré brevemente los motivos. El Partido Socialista Obrero Español es un partido que se encuentra al borde de la disolución. No existe un liderazgo claro en el partido y la gestora que aún lo controla mantiene de facto el pacto de coalición con el Partido Popular con el fin de no verse abocados los socialistas a unas nuevas elecciones que los dejarían con la mitad de escaños que ocupan actualmente. En Podemos la situación no es mejor; los Pablistas y los Errejonistas mantienen una guerra civil en el partido que tiene a la formación morada dividida en dos grandes bloques. En C's la situación no puede ser más deplorable; mientras Rajoy rompe día sí y día también los acuerdos que llegaron con los de Albert Rivera, éstos por su parte sólo se dedican a agachar la cabeza y a aceptar sin más los incumplimientos. Es por ello por lo que liquidado Pedro Sánchez, arrinconado Pablo Iglesias, y despreciado Rivera, la alternativa en España ni está ni se le espera. No exagero cuando digo que estamos ante la situación más peligrosa que ha vivido el régimen del 78 desde hace cuarenta años. España es ahora mismo un país cuyo sistema de gobierno es de facto un sistema unipartidista. Nuestro país no tiene nada que envidiarle a países como Venezuela o Cuba, donde la alternancia política brilla por su ausencia. Si algo nos ha demostrado Mariano Rajoy es que se puede convertir un país en un sistema unipartidista sin necesidad de ilegalizar partidos políticos contrarios, y sin tener que dar golpes de estado para conseguir dicho objetivo, y esto es verdaderamente gravísimo en un estado que se hace llamar a sí mismo "democrático".

Hace unos días, Pedro J. Ramírez publicó un artículo donde afirmaba que del Felipismo habíamos pasado al Marianismo, pero que Felipe González, independientemente de que gustase más o menos, sí tenía algo de lo que carece Rajoy: un proyecto de país. Y es cierto. Mientras Felipe González, el cuál no es santo de mi devoción, tenía una idea clara de qué es lo que había que hacer con España, aunque esa idea no es precisamente la que yo comparto, Rajoy, en cambio, no tiene ningún proyecto político para con el país, más allá del de mantenerse en la poltrona el tiempo que él vea oportuno y conveniente. Nos encontramos pues en una situación de sistema unipartidista en la que el partido del gobierno, el cuál está imputado por financiacion irregular, no tiene otro objetivo que el de mantenerse al precio que sea en el poder mientras la oposición se acuchilla entre ella y los problemas del país persisten. Pero lo peor de todo no es la situación actual, que ya bastante grave de por sí, lo peor es que nos encontramos ante una situación que va para largo y en la que no existe alternativa alguna al partido actual ni al personaje que lo lidera. Como tampoco hay alternativa a los mediocres lideres politicos que se encuentran en la oposición y que con su bochornosa actitud permiten la grave situación actual de unipartidismo de facto. En octubre del año pasado afirmé que Rajoy podría presentarse en 2020 o incluso en 2024. A día de hoy mantengo esa teoría, e incluso me atrevo a afirmar que en mi opinión Rajoy buscará la reelección en 2028. Sí, puede parecer surrealista, pero recordemos que Rajoy fue delfín de Manuel Fraga mucho antes que de José María Aznar, y Fraga salió de la presidencia de la Xunta de Galicia a los 83 años, y aún así se volvió a presentar y ganó, pero el pacto del PSOE gallego con los nacionalistas hizo que Fraga tuviese que abandonar en 2005 la presidencia de Galicia por la puerta de atrás. Es por ello por lo que no sería de extrañar que Mariano Rajoy fuese candidato con 73 años a la Moncloa y se retirase, si es que se retira, en 2032 tras veinte años en el cargo. El mes que viene se celebrará el congreso nacional del PP en Madrid, donde Rajoy será reelegido de nuevo presidente del PP. Los estatutos del Partido Popular recogen que aquél que es elegido presidente del partido, es automaticamente también candidato a la presidencia del gobierno. Con esto queda ya confirmado que la presidencia del de Pontevedra superará los ocho años. La cuestión ahora es ¿Irá a por los dieciséis años, e incluso a por los veinte para confirmar definitivamente el caudillaje de facto al que está sometido España? De momento Rajoy ya ha convertido el PP en algo parecido al partido comunista de Cuba, la cuestión es si llegará a convertir España en la nueva Cuba gracias a su sistema unipartidista.

En 1998, el ex director del ABC confirmó en una entrevista a la revista tiempo la existencia de la teoría de la conspiración por parte de la prensa para desalojar del gobierno a Felipe González para salvaguardar la democracia en España aunque para ello se rozase la estabilidad del estado. Si para esa situación, que era mucho menos grave que la actual, utilizaron mecanismos poco democráticos para echar del poder al entonces presidente socialista, ¿Qué harán en esta situación en la que se encuentra en grave peligro la escasa o casi nula democracia que tenemos así como la alternancia política en nuestro país? No lo sé, pero sólo los rumores de la creación de un nuevo partido de derechas y la inexistente vuelta de Aznar pueden darnos ya una pista. Lo que sí es seguro es que Mariano Rajoy no es Felipe González, y que hagan lo que hagan desde los medios de descomunicación para acabar políticamente con el pontevedrés, si es que finalmente lo hacen, éste lo aguantará de largo y resistirá todo lo que pueda y más, ya que él es la personificación de "O yo o el caos", y aunque parezca mentira, tiene razón, después de él viene la nada. Por eso resistirá y ganará, como hasta ahora. Personalmente tengo que añadir que sin ser de izquierdas tengo que reconocer que la última oportunidad de alternativa, por muy patetica que esta fuese, sucedió el 20 de diciembre, y concretamente en la fallida investidura de marzo del año pasado de Pedro Sánchez. Todos sabemos cómo acabó aquella investidura. La pinza de Podemos con el PP hizo imposible ese cambio. Con ella desapareció cualquier atisbo de posibilidad de alternancia política en España, seguramente durante varias décadas. Después vino el 26-J y la división del electorado centrista e izquierdista, así como la unificación del voto derechista hizo lo demás. Para finalizar tengo que añadir que en septiembre, cuando Rajoy perdió el debate de investidura, escribí un artículo con el título "Cuenta atrás para no se sabe qué". Hoy puedo confirmar hacia dónde nos llevaba ese camino; hacia el unipartidismo propio de una dictadura bananera.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Jesús; ¿Dios o extraterrestre?

Estos días he estado viendo de nuevo la impresionante superproducción de "Jesús de Nazaret" que Franco Zefirelli rodó en 1977 y que tan grandiosamente interpretó el magnífico actor británico, Robert Powell. Tras ver esta gran obra que yo considero la mejor que se ha hecho hasta la fecha sobre la vida de Jesucristo, me reitero aún más en mi teoría de que Jesús de Nazaret es la divinidad más conocida en toda la historia del ser humano, y a la vez el extraterrestre más desconocido hasta la fecha por toda la humanidad. Sí, han leído bien; extraterrestre. ¿Los motivos? Muy sencillos; En mi opinión, Cristo fue un ser que vino a la tierra proveniente de otro lugar del universo para intentar guiar a la humanidad por el buen camino. ¿Acaso la anunciación de María, la estrella de Belén, la Transfiguración de Jesús ante los apóstoles acompañado de Moisés y Elías, la nube que cubre a Cristo cuando asciende a los cielos, el posterior mensaje de los Ángeles anunciando la vuelta de Jesús algún día a la tierra del mismo modo que acababa de partir, además de otros pasajes bastantes significativos de los Evangelios hay que tomárselos al pie de la letra? Si uno lee detenidamente la Biblia, y/o ve una película sobre ella se da uno perfectamente cuenta de que todo lo que ahí se refiere es ni más ni menos que la historia de la creación de la humanidad contada desde un punto de vista religioso, ¿O acaso no podemos denominar "Dios" a quienes hoy en día podríamos decir "extraterrestres"?, ¿Acaso no es verdad que Dios existe en forma física como muestra un pasaje del Éxodo donde Moisés consigue verle la espalda a Dios, quedando impactado éste cuando la ve? Siempre se ha querido diferenciar entre religión y ciencia y enfrentar a una contra la otra, pero si uno lo observa desde un punto de vista frío, se llega a la conclusión de que la una es la otra pero desde puntos de vistas diferentes. ¿Por qué no podemos denominar la destrucción de Sodoma y Gomorra hoy en día como lo que perfectamente podría ser una destrucción nuclear por parte de una civilización avanzada?, ¿Por qué no podemos decir que el carro de fuego que transportó al profeta Elías al cielo, la gran ballena que se tragó a Jonás, o la columna de nube y fuego en la que Dios iba guiando a Moisés y al pueblo hebreo por el desierto son lo que en la actualidad denominamos OVNIS?. ¿Acaso hay un interés oculto entre la Iglesia y la ciencia para separar ambas cuestiones que repito, son más que evidentes que son una sola cosa que han sido separadas por el ser humano?. ¿Por qué no ponemos encima de la mesa la posibilidad de que ese Dios que nos creó según el Génesis puede ser un ser extraterrestre que dio inicio a la vida en este planeta con un fin que perfectamente puede ser un experimento como lo son los ratones para nosotros?, ¿Por que no reconoce el Vaticano la posibilidad de la existencia de seres alienígenas si el propio Jesús dice ante Pilatos que su "Reino no es de este mundo", dando a entender que existen otros mundos aparte del nuestro?, ¿O acaso no se refiere a ello Jesucristo cuando afirma que "En la casa de su Padre hay muchas moradas e iría allí a prepararnos un lugar"?, ¿Cómo iría Jesús a lo que todos conocemos como "Cielo" a prepararnos un lugar donde vivir allí si no fuese en realidad otro planeta dentro del Universo que en la Biblia se conoce como "El Reino de los Cielos" y/o "El Reino de Dios"?. El simple hecho de que el cielo como tal no existe, puesto que lo que vemos de día es la capa de ozono y por la noche el Universo, ya es una prueba de que la Biblia hace referencia a un lugar determinado del Universo que se especifica como Reino. Ese mismo Reino donde sería trasladado el profeta Elías en el famoso carro ya mencionado o que tan detalladamente Henoc (El bisabuelo de Noé) describe en un viaje que éste realiza hacia el cielo donde consigue ver a Dios en persona. 

Como dato curioso tengo que añadir que esta teoría que aquí estoy exponiendo la llevo manteniendo desde hace unos seis o siete años más o menos. Pues bien, en el año 2012, en una charla que mantuve con personas pertenecientes a testigos de Jehová, les expuse esta teoría. Las personas allí presentes no daban crédito a lo que estaban oyendo salir de mi boca, y negaron tal posibilidad de manera rotunda. No así, sí reconocieron la posibilidad de la existencia de otras civilizaciones de vida inteligente fuera de este planeta, pero todas ellas bajo la creación del mismo Dios que a nosotros nos creó en su momento. Cuando un poco después en esa misma conversación les pregunté directamente a estas personas sobre si su Fe seguirían intactas si se demostrase finalmente que Dios y por lo tanto también Jesucristo son seres de luz pertenecientes a una raza superior a la nuestra, éstos se mantuvieron callados sin lanzar en ningún momento una respuesta afirmativa. Yo personalmente no quise insistir en la respuesta, puesto que como dice el refrán "El que calla, otorga", y en ese silencio encontré la respuesta de esas personas. No seguirían creyendo en la existencia de Dios si dicha existencia fuese distinta a la expuesta en las Sagradas Escrituras. Como anécdota, hace unos meses me encontré de nuevo con una de las personas pertenecientes a Testigos de Jehová allí presente en la conversación de hace cuatro años. Cuál fue mi sorpresa cuando al hablar con esta persona en plena calle del tema religioso, me recordó sin venir a cuento la "barbaridad" que dije en su momento cuando les expuse mi teoría que hoy estoy tratando en este artículo. Cuando vi que esta señora recordaba muy bien mi tesis, supuse que a ella (No sé si a las otras dos personas también) la dejó cuanto menos reflexiva. Ante estos casos siempre me hago una pregunta ¿Por qué las personas creyentes son en su mayoría tan conservadoras? y cuidado porque esto lo dice una persona que es muy conservadora, como bien se puede apreciar en los artículos que vengo escribiendo desde hace tres años hasta la fecha. Insisto, me sorprende el conservadurismo de las personas creyentes independientemente de su religión. Aunque este artículo no tenga nada que ver con política como siempre escribo, tengo que añadir que si por un momento dejásemos al Jesús divino (O extraterrestre, según como quieran llamarlo) a un lado, y nos centrásemos en el Jesús humano, podemos ver sin lugar a dudas de que Jesucristo era una persona que hoy en día podría considerarse como un comunista revolucionario. Sólo hay que leer la famosa frase del propio Jesús en la que dice taxativamente que es "Más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, a que un rico entre en el Reino de Dios", o la respuesta que le dio a un rico que le dijo qué podía hacer a cambio de seguirlo, a lo que Jesús le respondió "Vende todo lo que tengas y dáselo a los pobres". Por no hablar de la expulsión de los mercaderes en el Templo por parte del mismísimo Jesús al grito de "Habéis convertido la casa de mi Padre en una cueva de ladrones", algo que digamos no es muy conservador, sino todo lo contrario, es lo que hoy en día se puede considerar muy progresista y revolucionario. Por cierto, no creo que a Jesús le haga mucha gracia desde donde esté ver a otro tipo de mercaderes vestido de sotanas comercializando por todo el mundo en su nombre dentro de la Iglesia que Él mismo fundó en su momento con otros objetivos completamente distintos a los actuales. Analizándolo bien es bastante curioso como aquellos que se llaman a sí mismo "progres" son los primeros en rechazar a Cristo, mientras aquellos que son de mente bastante conservadora y de posiciones económicas altas son los primeros que acuden a misa todos los días. Ironías de la vida. Se ve que aquellos que dicen creer más en Cristo se les olvida la frase que Él dijo en su momento; "Buscad la verdad que ella os hará libres". 

Volviendo al tema que nos ocupa. Sé perfectamente que si así fuese, el reconocimiento de la Iglesia a Jesús como un ser de vida inteligente fuera de nuestro planeta jamás se produciría por muchas evidencias que se constatasen. Existen muchos motivos, no sólo económicos sino también, aunque parezca increíble, bélicos. El estallido de una Guerra Santa podría ser inminente si se confirmase este hecho. Del mismo modo que dicho conflicto bélico a nivel global sería una realidad si se demostrase definitivamente la posibilidad de que Jesucristo y María Magdalena se casaron y tuvieron descendencia. Sólo así se entiende el porqué el Vaticano no reconoció determinados Evangelios, entre ellos el de la propia Magdalena, y sólo aceptaron la versión oficial de los cuatro reconocidos. Si los Evangelios Apócrifos, que nos ofrecen una versión distinta de la vida de Jesús, hubiesen salido a la luz, la historia de la humanidad no sería en estos instantes la que hoy conocemos. Es por ello por lo que la Iglesia actual en sí es una de las mayores empresas existentes en el mundo y que más ingresos generan, por lo que su caída no podría consentirse bajo ningún concepto, ya que estarían en juego demasiados intereses. En el aspecto económico sólo hay que analizar el negocio que supone para muchos la veneración de imágenes en España, y concretamente aquí en Sevilla, donde la Semana Santa es para ignorancia de muchos un gran pecado donde se veneran imágenes esculpidas (Incumpliendo así los mandamientos de Dios) a la par que se hace un gran negocio con dicha festividad, y lo dice una persona que le encanta la Semana Santa y siempre va a verla todos los años. Eso sí, desde el punto de vista artístico y tradicional, puesto que desde el punto de vista religioso lo dejé de ver hace ya mucho tiempo.

Termino diciendo que he sido desde siempre, y lo sigo siendo, creyente. Mi fe en Dios y en Jesucristo sigue intacta por mucho que desde mi punto de vista personal haya cambiado mi forma de ver su existencia. Si para algunas personas, el hecho de que una civilización más avanzada que la nuestra (En este caso, lo que nosotros llamamos el Reino de Dios) nos crease en un momento determinado, no excusa bajo ningún concepto que nuestras creencias tengan que acabar. Al contrario, se reafirmaría nuestra fe desde un punto de vista, no sólo religioso, sino también científico. Reitero que soy una persona conservadora, pero creo que en esta cuestión tenemos que ser un poco más abiertos de mente. El simple hecho de que muchas personas se aferren a lo que diga un libro que ha sido modificado por las instituciones eclesiásticas desde hace más de 2.000 años, es lo peor que le puede ocurrir a un creyente. Ya que éste sólo acepta a Dios y a Cristo desde el punto de vista que nos ofrecen esas escrituras, demostrando con esto que su fe no es tan verdadera como ellos creen, y cerrándose pues a la posibilidad de creer en unas entidades divinas o cósmicas de una forma distinta a la que siempre hemos conocido. Si la sociedad católica es capaz de rezarle a hombres y mujeres que sin ningún motivo aparente han sido declarados por la Iglesia como santos, dejando a un lado con ello al mismísimo Dios e incumpliendo otro de sus mandamientos, puede perfectamente seguir rezándole a ese Dios aunque su existencia no sea como nosotros siempre nos la hemos imaginado. No le den la espalda a Dios ni a Cristo, y menos en estos momentos en los que de manera imparable el mundo se acerca cada vez más al borde del abismo, y puede que a sus últimos tiempos.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Ganó Trump, ¿Perdió el establishment?

Aunque me apasiona nunca he escrito sobre ella en este blog, pero hoy la ocasión lo merece sin duda alguna. Me refiero, por supuesto, a la política norteamericana. Han pasado ya cerca de 24 horas desde que el mundo se despertase hoy con la noticia, inesperada para muchos, esperanzada para algunos y temida para otros, de la victoria contundente del empresario y multimillonario candidato del partido republicano, Donald Trump. Empiezo felicitando al pueblo estadounidense por la valentía que ha tomado al votar a una persona que ha sido machacada incesantemente por los medios de comunicación del sistema desde que el ahora presidente electo de EEUU decidiese hace un año dar un paso al frente para disputarle a la ex primera dama y gran perdedora de las elecciones de anoche, Hillary Clinton, la presidencia de los Estados Unidos. Como no podía ser de otra forma debido a la incultura que padecemos por desgracia en nuestra sociedad, cuando hoy me enteré de la noticia de la victoria del partido republicano, una de las primeras cosas que hice fue leer los comentarios en las redes sociales. Mi sorpresa es mayúscula no porque la gente se lleven las manos a la cabeza por el triunfo del candidato republicano (Ya sabemos todos las escasas simpatías que Trump tiene fuera de EEUU gracias al gran trabajo de los medios de descomunicación y manipulación) sino por la tristeza generalizada por la derrota de Hillary Clinton y la indignación que ello ha ocasionado en gran parte de la población mundial. Personalmente debo añadir que he sentido gran vergüenza propia y ajena así como un asqueo bastante considerable cuando he leído uno tras otro los comentarios en apoyo a la candidata demócrata y su repulsa hacia un tipo que según los individuos indignados llaman "Racista, homófobo, machista, xenófobo, fascista, belicista, etc...". Al terminar de leer estos comentarios he podido comprobar que no sólo la sociedad española vive inmersa en una manipulación profunda. La población mundial está, cuanto menos, al mismo nivel que nosotros en lo que se refiere a información generalizada de los temas de actualidad, es decir, cero (Algo que considero bastante grave, ya que la población mundial cada vez se encuentra más manipulada y robotizada, además de estar más cerca de la sociedad Orwelliana de "1984" donde la voz de la prensa es la voz del sistema y la libertad de pensamiento está secuestrada en favor del sistema a través de la prensa). Más tarde me referiré a Hillary Clinton y a su marido, pero ahora quiero centrarme en Donald Trump, que es por mucho que les joda a una gran parte de la población mundial, el ganador de las elecciones y actual presidente electo de USA.

Tengo que añadir que cuando comenzó el proceso de primarias en el partido republicano no eché mucha cuenta de la candidatura de Trump, ya que estaba convencido de que las elecciones de anoche iban a disputarse nuevamente entre un miembro de la familia Bush, en este caso el hijo de George Herbert Walker Bush, y hermano de George Walker Bush; Jeb bush, y un miembro de la familia Clinton, en este caso la esposa del ex presidente de EEUU, Bill Clinton; Hillary Clinton. Cuál es mi sorpresa cuando observo que el candidato del establishment por el partido republicano, osease, Jeb Bush, está perdiendo las primarias del partido republicano en favor de un tipo multimillonario y ex presentador de un reality show que yo no conocía de antes pero que despertaba mucho interés allá por donde fuese; Donald John Trump. A partir de entonces comencé a indagar un poco sobre él y me sorprendió para bien algunas propuestas que defendía para USA y que con ello iba a beneficiar al resto de países aliados entre los que se encuentra España (TTIP, OTAN, Relaciones con Rusia, lucha contra el ISIS, refugiados...). Cuando finalmente Jeb Bush tiró la toalla y los republicanos dejaron vía libre a Trump para la candidatura a la Casa Blanca, me convenció definitivamente y creí que era un tipo que podría dar mucho juego a la situación actual en la que se encuentra inmersa el mundo. Desde entonces, aunque ya de por sí había una campaña bastante dura contra él desde los medios de comunicación, la campaña se recrudeció y empezaron a tildar a Trump cuánto menos de ser el demonio personificado. Tampoco ayudaba mucho a todo esto el lenguaje nada políticamente correcto de Trump, determinadas declaraciones que hacía eran aprovechadas por la prensa para arremeter contra él y tildarlo de ser una persona violenta que no respetaba ni a las mujeres, ni a los inmigrantes, ni a los homosexuales. Mientras los medios lanzaban a los infiernos a Trump, encumbraban a la candidata demócrata Hillary Clinton como la única persona capaz de detener a un "tipo peligroso que quiere destruir la democracia estadounidense" y que posee la experiencia suficiente para ser la primera mujer en ser la presidenta de EEUU. Con el paso de los meses la campaña se recrudecía cada vez más hasta el punto de ser tildada para muchos como una de las campañas electorales más sucias que se recuerdan. Los candidatos se echaban por tierra todos sus "puntos flacos". Mientras Clinton acusaba a Trump de ser un tipo peligroso, enemigo de los homosexuales, los inmigrantes y las mujeres, éste por su parte acusaba a Clinton de ser una candidata auspiciada por el establishment y no capacitada para ser presidenta de Norteamérica (Esta última acusación fue dicha también por el propio Barack Obama durante las primarias demócratas que los enfrentaron a ambos en 2008). Una vez empezada la campaña electoral, la salud de Clinton, así como la publicación por parte de Wikileaks de unos emails irregulares concernientes a ésta durante su etapa como secretaria de estado marcaron gran parte de la carrera a la Casa Blanca pero sin el grito puesto en el cielo por parte de los medios de comunicación aún con los altos y graves contenidos secretos que contenían dichos correos. Sin embargo la publicación de un vídeo del año 2005 donde Trump hace un comentario acerca de las mujeres, sí conduce a la prensa a poner el grito en el cielo y a exigir al partido republicano la destitución de Trump como candidato. Muchos miembros del partido republicano mueven ficha durante esos días para apartar al empresario de la candidatura tras anunciar éstos su decisión de no votarlo en las elecciones presidenciales. Finalmente el intento de destituir a Trump como candidato a sólo un mes de las elecciones queda en nada, aunque la tensión seguirá siendo la protagonista durante toda la campaña presidencial. Dicha situación se ha prolongado hasta esta misma noche pasada en la que los norteamericanos han dicho "basta" a más gobierno demócrata y han puesto fin al deseo de los Clinton de regresar a la Casa Blanca, así como a los ocho años de presidencia de Obama con el regreso de los republicanos al gobierno federal de la mano de Trump.

La cuestión ahora es; ¿Por qué ha ganado Donald Trump las elecciones americanas?. Para mí la respuesta es muy sencilla; los americanos han votado cambio, pero no ese cambio que prometió Obama en 2008 y que luego resultó ser simples palabras vacías llevadas por el viento. Los estadounidenses han votado romper con todo lo establecido hasta ahora y reconducir otra vez a una nación que vive sus horas más bajas en mucho tiempo. Hay quienes dicen que Estados Unidos es el Imperio Romano del siglo XX y XXI, y que el presidente de los Estados Unidos es el nuevo Emperador romano de nuestra época, y tienen razón. Pero al igual que Roma, USA está también en pleno proceso de decadencia. Sinceramente no puedo decir el momento exacto que Estados Unidos comenzó su declive, pero la presidencia de George Bush hijo y los atentados del 11-S son determinantes a la hora de iniciarse este proceso. Aún así se puede considerar que esta situación ya viene de muy atrás. Concretamente desde la presidencia de Ronald Reagan (Para muchos, el padre del neoliberalismo actual y primer responsable del sistema socioeconómico actual), seguida por la presidencia de George Bush padre, donde la Guerra del Golfo contra Saddam Hussein fue decisiva para los conflictos que posteriormente se sucederían, y más tarde la presidencia del marido de Hillary; Bill Clinton. Aquí me quiero detener para analizar varias cuestiones acerca de la presidencia de Clinton. Bill Clinton hereda de Bush padre una situación económica bastante nefasta con unos índices de desempleo bastante considerables. La famosa frase "Es la economía, estúpido" le llevará en 1993 a la presidencia con 46 años desalojando a un Bush de 68 años que tenía garantizada la reelección en 1992 gracias a la victoria en la Guerra del Golfo. Una vez en la presidencia, Clinton inicia una serie de reformas que en teoría serán el origen de la remontada en la economía estadounidense. Este buen período con el paso de los años ha demostrado ser una farsa en la que la economía americana estuvo envuelta durante los años 90 hasta el año 2008. Los buenos datos de la economía que deja Clinton en 2001 no son más que un puro espejismo que Bush hijo explotará aún más hasta su estallido en septiembre de 2008. Es por ello por lo que se puede decir que uno de los grandes responsables del estallido de la burbuja inmobiliaria estadounidense fue el propio Clinton junto con su sucesor en el cargo, Bush hijo. También es bastante curiosa la forma en la que Clinton trata el asunto de la lucha contra el terrorismo durante su presidencia. En una entrevista ya como ex presidente en 2002, Clinton reconoce que en un momento dado de su mandato tuvo la posibilidad de asesinar al líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, pero sin saberse a día de hoy los motivos, decidió finalmente no hacerlo. Es bastante curioso que el presidente americano no decidiese dar muerte cuando tuvo la ocasión al líder de una organización terrorista que suponía un gravísimo peligro para Estados Unidos y que finalmente decidió dejarlo escapar, teniendo como consecuencia los atentados que cambiaron la historia del mundo y la vida de todos nosotros; el 11-S. También hay que tener en cuenta la actitud que adopta Clinton en diciembre de 1998 cuando está en pleno proceso de "impeachment" por el escándalo sexual de Mónica Lewinsky. En un momento determinado, Clinton, para distraer a la opinión pública del caso que le podía costar la presidencia, de la infidelidad y humillación a Hillary Clinton, y del proceso de destitución al que estaba siendo sometido en ese momento, decide bombardear Irak en la famosa "Operación Zorro del Desierto". Esta acción tendrá consecuencias muy graves también después de su presidencia. En resumen, se puede considerar que la presidencia de Clinton supone junto con la de Reagan y Bush padre un punto y aparte en la decadencia de USA. Pero por supuesto, cuando oficialmente comienza el deterioro del "Imperio" es durante la presidencia de Bush hijo. El comienzo de su mandato coincide con la llegada del siglo XXI y el III milenio, y con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 (Unos atentados que poco después de llegar al gobierno, Bush es informado del peligro de su perpetración, a lo que éste hace caso omiso sin saber hoy en día por qué). Atentados con los que Bush aprovecha para crear la mayor ley de restricciones de derechos y libertades a la población americana en pos, según el gobierno americano, de proteger a la ciudadanía del terrorismo (Patriot Act), dando paso posteriormente a la guerra inmediata contra Afganistan y en 2003, al igual que su padre 13 años antes, en Irak contra Saddam Hussein. Bush anuncia entonces en 2002 su plan de invadir Irak con el falso testimonio de la existencia de armas de destrucción masivas en poder de Saddam Hussein. Posteriormente y ya en 2003, Bush declara la guerra a Irak, pero tras la invasión del país y la posterior caída del poder, captura y ejecución de Saddam, el gobierno americano reconoce no encontrar esas armas por las que declaró en su día la guerra a Bagdad. Por supuesto no hace falta decir que Bush y su gobierno sabían de antemano la no existencia de esas armas químicas, pero el gobierno estadounidense encontró en esta la excusa perfecta para invadir un país que ya estaba en el punto de mira de Estados Unidos desde hace mucho tiempo por una simple cuestión: el petróleo, por el que el gobierno de Bush se vio ampliamente beneficiado una vez invadido el territorio iraquí. La guerra contra el terror sigue durante todo el mandato de Bush y la economía le explota en la cara cuatro meses antes de abandonar la presidencia en septiembre de 2008. La famosa burbuja inmobiliaria creada por Clinton en los 90 y continuada por él, estalla llevándose consigo también toda la economía mundial, dando con ello comienzo a la mayor crisis financiera y económica global desde la gran depresión. Tras rescatar a la banca americana (Algo ilógico viniendo de un supuesto liberal) y con la victoria en las presidenciales de un desconocido senador afroamericano de 47 años llamado para ironías del destino o no, Barack Hussein Obama, prometiendo cambios en Estados Unidos y en el mundo, Bush hijo deja el despacho oval tras una nefasta presidencia con la que sí comienza oficialmente el declive del "Imperio estadounidense". Ya en 2009 comienza el mandato del que muchos llaman el "Presidente del cambio". Como si de un mesías se tratase (Nunca olvidaré las escalofriantes imágenes de un grupo de mujeres latinoamericanas rezándole a fotos de Obama al día siguiente de su victoria en las elecciones como si fuese un dios) Obama comienza la presidencia prometiendo el paraíso terrenal y nombrando a Hillary Clinton secretaria de estado, pero con el paso del tiempo Obama demuestra que no es ese ser sobrenatural que los medios de comunicación del establishment habían hecho creer al mundo. Su determinación de cerrar la prisión cubana de Guantánamo no se llega a producir, su decisión de retirar las tropas de Irak es aplaudida por muchos pero criticada por otros, y su idea de cambiar radicalmente la sanidad estadounidense queda finalmente en una pobre reforma que aunque beneficiosa en muchos casos, es muy insuficiente a lo que prometió Obama en su día al pueblo americano. Su momento más "dulce" lo vive en mayo de 2011 cuando consigue lo que ninguno de sus predecesores había conseguido antes; matar a Osama Bin Laden (Aunque todavía es un misterio si finalmente consiguieron matar a Bin Laden o no, ya que el gobierno americano jamás publicó ninguna foto de su cadáver), pero la decisión de intervenir en Libia para derrocar a Gadafi con el apoyo entusiasta de Hillary (Por los mismos objetivos que los de Bush al invadir Irak: el petróleo) y la intromisión en Siria, donde el interés y la obsesión por parte de Obama y Clinton de deshacerse de al-Ásad les conduce incluso a financiar y a vender armas a los rebeldes sirios que posteriormente crearán el Estado Islámico, hacen de la política exterior de los demócratas una gestión criminal e irresponsable que ahora paga muy caro occidente y en especial el continente europeo debido a las muertes que han provocado aquellos que en su día el gobierno norteamericano con Obama y Clinton a la cabeza financiaron y comercializaron con armas. Ya en 2013, la decisión casi segura de Obama de atacar Siria se queda en nada cuando Rusia anuncia en el último momento su apoyo al líder sirio si Washington interviene en Damasco. Tras esto, Obama da marcha atrás en el último instante, dejando la reputación militar estadounidense por los suelos. Posteriormente, la política de Obama tanto a nivel interno como a nivel externo se minimiza y su última etapa queda marcada por los atentados del ISIS en Europa, el problema de la discriminación racial en América del Norte, y el fin del embargo a Cuba. Con todo esto llegamos a noviembre de 2016, con Trump de presidente electo, y Hillary y Obama apartados del poder (Los cuáles quedarán en mi opinión marcados para siempre y con toda la razón del mundo, como los primeros responsables de la creación del Estado Islámico, tanto por acción como por omisión), porque aunque la derrota recaiga en Hillary Clinton como candidata, esta es también la derrota que recibe el todavía presidente Obama como consecuencia de sus pésimos ocho años en la Casa Blanca.

Después de exponer lo acaecido en Estados Unidos a lo largo de estos 20 años, reitero el porqué de la victoria de Donald Trump en la noche de ayer. Los americanos quieren un cambio, quieren romper con todo lo que llevan vivido durante estas últimas décadas, y sobre todo quieren un cambio real cuanto antes. Las decepciones de los últimos mandatarios, en especial la de Obama (El cuál ha sido sido más un personaje televisivo y de redes sociales, y un producto de marketing que un presidente durante sus ocho años de mandato), han hecho mella en el pueblo estadounidense y no creen ni esperan ya nada de los políticos "profesionales" que llevan varias décadas mintiendo a la población desde Washington. Es por ello por lo que han elegido hace 24 horas como presidente de la nación más poderosa del mundo a un multimillonario y empresario alejado de la política, que aunque no sea muy políticamente correcto a la hora de hablar, sí ha demostrado que tiene un lenguaje completamente distinto a los de esos políticos "profesionales", que llega y conecta con el sentir verdadero de la población norteamericana de 2016, asqueada y harta de sus gobernantes y de su establishment. Es por ello también por lo que Hillary Clinton, que representa mejor que nadie ese establishment que componen la clase política, económica y financiera, junto con la Reserva Federal, la CIA, el FBI, y Wall Street, ha recibido un varapalo electoral que sería verdaderamente justo que fuese acompañado de su entrada en la cárcel por haber inundado junto con el todavía presidente Obama, a todo occidente de un grupo terrorista que ellos mismos han estado involucrados en su creación. Ahora por desgracia ya es tarde para volver a atrás, pero sí hay tiempo aún para recomponer lo que han dejado los anteriores gobiernos no sólo en Estados Unidos sino también en el resto del mundo, y que tanto daño han hecho.

Por último quiero añadir un par de cosas más sobre Donald Trump. Personalmente no sé si dentro de dos meses, cuando tome posesión como presidente de los EEUU, nos engañará a todos y será simplemente uno más de los presidentes que ha tenido la historia de USA (Si es así entonces es cuando sí podemos darlo todo por perdido). Yo en estos meses que lo he seguido en su campaña me ha dado la intuición de ver en él algo nuevo y distinto que no había visto en otros candidatos a la presidencia. Puede que sea un tipo que sólo busca poder, puede que sea lo que algunos llaman "disidencia controlada", o puede que sea un tipo que va por libre y que verdaderamente quiere cambiar las cosas. Sólo el tiempo lo dirá, pero el simple hecho de hablar las cosas que ha hablado durante la campaña electoral (Trapos sucios de los Clinton y de su fundación, las críticas al ex presidente Bush en su actuación en el 11-S, y las críticas al partido demócrata, pero también al republicano y a muchos de sus miembros, entre otras cosas) y de haber derrotado a una representante del sistema como es Hillary Clinton (La cuál por cierto tenía mucho interés en plantarle cara a Rusia y a Putin con unas consecuencias que no me quiero ni imaginar) tiene para mí un voto de confianza. Yo espero no equivocarme en mi opinión sobre Trump y espero y deseo que tenga la mayor de las suertes en este momento en el que Estados Unidos necesita de verdad un liderazgo claro y conciso, y en un momento en el que están cambiando demasiadas cosas en el mundo a un rito más rápido del que estamos acostumbrados. Enhorabuena Donald, espero que tengas éxito en tu tarea. Ya que de ese éxito saldrá beneficiado no sólo EEUU, sino también el resto del mundo.

lunes, 3 de octubre de 2016

No hay alternativa al PP de Rajoy

Ayer finalmente se consumó el golpe de estado interno del PSOE contra Pedro Sánchez orquestado por Susana Díaz, la vieja guardia socialista con Felipe González a la cabeza, y el establishment nacional con los medios de comunicación como cómplices. Tras una dura y larguísima jornada de comité federal donde ocurrió de todo (Incluso se rumoreó un intento de agresión a Sánchez por parte de uno de los fieles a Susana Díaz), finalmente el ya ex secretario general del PSOE dimitió sobre las ocho de la tarde tras perder una votación en la que se optaba entre un congreso extraordinario urgente, o el nombramiento de una gestora. Sánchez, que había anunciado previamente su dimisión en caso de salir victoriosa la opción de la gestora, puso ayer por la tarde fin a sus dos años como líder del PSOE tras votar los delegados allí presentes la formación de una gestora que desde ayer es presidida por el presidente del Principado de Asturias y secretario general de los socialistas asturianos, Javier Fernández (Susanista y firme partidario de la abstención frente a Rajoy).

Lo de ayer no constituye solamente la caída definitiva (O no, ya que algunos hablan incluso de su regreso en unas futuras primarias) de Pedro Sánchez como secretario general, sino también constituye la defunción oficial del PSOE a nivel nacional. Un partido de gobierno no puede jamás dar un espectáculo como el que ayer se dio en la calle Ferraz de Madrid. La foto que apareció ayer públicamente en la que se observaba cómo los delegados discutían a grito pelado, demuestra la bajeza en la que ha caído definitivamente este partido. Del mismo modo que hoy se puede confirmar la guerra civil abierta que ha supuesto la división en dos de la formación socialista. Por un lado los "Sanchistas" y partidarios del no a Rajoy, y por otro lado los "Susanistas" y partidarios de la abstención al PP. Una división que va a ir a más conforme pasen los días y las semanas, y que supondrá a medio plazo la desaparición definitiva del PSOE y de cualquier alternativa socialdemócrata al gobierno de Rajoy por mucho que los críticos intenten lavar la imagen del partido con la complicidad de los medios de comunicación elsalzando a la futura líder que cerrará la persiana de Ferraz en poco tiempo, Susana Díaz. Hoy, el ex ministro de Zapatero, Jordi Sevilla anunciaba su salida del PSOE, y será la primera de muchas renuncias en el partido a partir de ahora. Renuncias que suponen la pérdida de afiliados, que por otro lado ya han anunciado desde el periódico "El Mundo" que de continuar así la sangría de pérdidas, no le quedara más remedio a los socialistas que queden en el partido de vender la sede de Ferraz.

Pero esta noche no voy a hablar de la crisis y futura desaparición del PSOE. Hoy quiero hablar sobre las consecuencias de lo gravemente ocurrido ayer en la sede socialista en lo que respecta a la gobernabilidad de España a partir de ahora. Si alguien resultó ayer vencedor absoluto de la explosión del PSOE ese es Mariano Rajoy Brey. El actual presidente del gobierno en funciones vio ayer cómo desaparecía de manera imparable cualquier posibilidad de alternativa a su gobierno y a su partido en futuras elecciones generales. El de Pontevedra es consciente de que ya no hay ningún obstáculo ni en lo referente a personas (En este caso, Pedro Sánchez) ni en lo partidista (La bomba que estalló ayer en el PSOE supone su inminente desaparición) que impida su continuidad al frente del gobierno de España. Rajoy es plenamente consciente también que la izquierda no va a volver al ejecutivo en muchos años (Yo me atrevería a decir que incluso hasta dentro de 20 años) por múltiples razones; la primera es la extinción del PSOE, que puede ser ya historia cuando se produzcan las siguientes elecciones en 2020. La segunda es Podemos; aunque la caída del PSOE beneficiará y mucho a los de Pablo Iglesias, no quiere esto decir que los "Podemitas" se conviertan en alternativa de gobierno, ya que muchas personas siguen desconfiando de éstos cuando se habla de su posible llegada a la Moncloa algún día. La tercera es Ciudadanos; otro partido que puede verse algo beneficiado de la caída del PSOE, ya que los votantes de izquierdas más moderados pasarán a votar a la formación de Albert Rivera. Aún así Rajoy puede dormir tranquilo, ya que los "Naranjitos" no alcanzarán jamás ser alternativa de gobierno, puesto que el motivo por el que fue creado por parte del establishment no era otro que el de convertir este partido en bisagra del bipartidismo en los gobiernos tanto a nivel local, regional, y nacional.

Después de lo ocurrido ayer se ha hablado y mucho de la posibilidad de que las terceras elecciones estén más lejanas. Lo curioso de todo es que, ironías de la vida, se está dejando entrever la posibilidad desde el propio PP que Rajoy rechace acudir a otra sesión de investidura propuesta por el rey, y que aceptará ir a unas nuevas elecciones para conseguir un resultado mucho mejor y de paso pegarle la estocada final al PSOE en beneficio de Podemos. Con esta decisión y con unos resultados electorales beneficiosos para el PP y para Podemos, que podrían llevarlos a ser la segunda fuerza política, Rajoy tendrá garantizada la gobernabilidad de España, ya que fomentará el voto del miedo en el supuesto de que la población acabe harta de las políticas que aplique el PP y decida votar a Podemos como alternativa para echar a los conservadores de la Moncloa. La alternativa pues, ha desaparecido en España. Antes de ayer, cuando escribí sobre la crisis del PSOE, dije que no sólo el PP tiene ya garantizado por muchos años el gobierno del país. También lo tiene Mariano Rajoy, el cuál no descarto en absoluto que en 2020, y ante un PSOE extinguido, un Podemos que no termina de despegar definitivamente por el miedo de la gente, y un Ciudadanos en retroceso aún con los nuevos votos que se añadan por parte de ex votantes socialistas, decida postularse por sexta vez a la presidencia del gobierno. Incluso, y ya lo dije el otro día, no es descartable tampoco la posibilidad de que Rajoy, que por entonces contará con sesenta y nueve años, decide presentarse por séptima vez a la Moncloa en 2024. El gallego ya no tiene nada que temer. Tiene el camino de la gobernabilidad sólo para él durante varios años. Ha eliminado poco a poco a todos sus enemigos políticos, tanto a nivel interno del PP como a nivel externo de otros partidos. Pedro Sánchez ha sido la última víctima de su interminable lista de cadáveres políticos, y no es para nada insospechado que pueda acabar dentro de poco con la carrera política del que ahora muchos en la prensa ven como su delfín, Alberto Nuñez Feijóo. Nuestro actual presidente ha conseguido con todo esto lo que ningún presidente (A excepción del intento de Zapatero con el "Pacto del Tinell") había conseguido antes: la eliminación de cualquier alternativa política y la ocupación de un partido en el poder durante varios años (E incluso puede que durante varios lustros). El pontevedrés ha jugado de una manera muy sucia con respecto a sus adversarios políticos y ha quedado a la altura de Hugo Chávez y Nicolás Maduro (Los cuales Rajoy siempre los ha expuesto de mal ejemplo de gobernantes), que han dejado a Venezuela sin alternancia política en favor de su permanencia en el poder. Con esto no quiero decir que Rajoy sea un dictador ni muchísimo menos, pero sí que ha conseguido su continuidad en el poder sólo equiparable a como lo hace el presidente de una república bananera. Por todo ello, y a menos que la política que lleve a cabo el PP sea tan desastrosa y agresiva que la población salga a la calle a votar masivamente en unas elecciones generales a Podemos sin importarles las consecuencias de la llegada de éstos al poder, los populares tienen ente sí un largo camino de flores en el que la alternativa real de poder será nula como mínimo durante una década.

De momento nos esperan cuatro años más de Marianismo hasta el 2020 (Y que quede ahí la cosa). Cuando el gallego decida retirarse por su propia voluntad (Cuan monarca absolutista que desea abdicar del trono), entonces llegará el momento de la sucesión de manos de Soraya Saénz de Santamaría, de Alberto Nuñez Feijóo, o de cualquier otro político del PP que todavía no haya salido a la luz. Lo que es un hecho es que el cambio político en España va a tardar y mucho en llegar, si es que llega algún día. La operación de Moncloa en 2013 donde se ideó la división del voto de la izquierda en favor de Podemos, y con ello la supresión de cualquier forma de alternativa a un gobierno del PP ha dado sus frutos y ayer se pudo confirmar. Con una oposición dividida y una alternativa de gobierno que no se vislumbra por ningún horizonte, acabo con una pregunta cuya respuesta dejo en el aire. Para democracias así, ¿Quién envidia y/o necesita un sistema unipartidista? Porque yo personalmente no veo la diferencia por ningún lado.