"Estoy hasta los cojones de todos nosotros", Estanislao
Figueras, primer presidente republicano dijo esta frase en el transcurso de un consejo de ministros durante la I República española en
el año 1873. Así se sentía él hace 142 años, y así me siento yo también en estos instantes. Asquerosa, vergonzosa y repugnante la situación que estamos viviendo en España a raíz de las elecciones generales del pasado 20-D. Los políticos, en lugar de dar todos marcha atrás y hacer de una puñetera vez algo eficiente por este país, se encierran en sus despachos para posteriormente empezar a conspirar y a hacer estrategias sobre qué es lo más conveniente para sus intereses partidistas y/o personales en estos instantes.
Para empezar es de vergüenza la actitud del señor Mariano Rajoy. Un tipo que la misma noche del 20 de diciembre debería de haber presentado su dimisión irrevocable al frente del PP, y su renuncia a ser candidato a la Moncloa en la investidura de enero del 2016, aunque fuese en favor de la mediocre Soraya Sáenz de Santamaría, como muchos habían comentado en caso de que el PP se llevase el batacazo electoral que finalmente se ha llevado. Aún así, Santamaría también está ya moviendo sus hilos bajo cuerda por si a Mariano no le salen las cosas tan bien como él cree. En lugar de irse, el gallego ha sacado pecho por haber perdido más de 60 diputados, de haber llevado al PP al peor resultado electoral de su historia, y de haber pasado de una mayoría absoluta histórica de la derecha española a algo más de 120 diputados. Ole sus cojones, señor Rajoy, es usted el primer político junto con el señor Sánchez que se enorgullece de una hecatombe electoral, en su caso, con botes en el balcón de Génova incluido. Hace cuatro años pensé que jamás volvería a conocer a ningún político más falso y cínico que el señor Zapatero, en estos instantes puedo decir que este señor le ha superado, por la mínima, pero le ha superado. Hoy sin ir más lejos, día de los Santos Inocentes, Mariano Rajoy ha recibido en la Moncloa a Pablo Iglesias y a Albert Rivera después de recibir hace unos días en el mismo lugar a Pedro Sánchez, con el objetivo de conseguir un pacto entre los partidos políticos para que el PP con él al frente continúen otra legislatura más al frente del gobierno. Vamos a ver, ¿Qué coño hace el presidente del gobierno en funciones utilizando la sede de la presidencia del gobierno para llegar a pactos de partido con el resto de fuerzas políticas?, ¿Acaso se cree Rajoy que la Moncloa es el nuevo cuartel general del PP?, ¿Por qué no invita a los líderes políticos a la calle Génova, señor Rajoy, y deja de utilizar las instituciones del Estado para actos partidistas que sólo a usted le beneficia? Otra cuestión, me parece impresionante la manera en la que este tipo está quedando como el "bueno" de esta "película". Este señor es el máximo responsable de la situación a la que se ha llevado a España desde hace cuatro años, su partido consigue la victoria aunque obtiene un resultado electoral desastroso, y ahora son el resto de las fuerzas políticas las culpables de la situación de desgobierno que atraviesa este país, mientras él se presenta a la sociedad como el único hombre de Estado que puede resolver esta situación. Hace unos días se hablaba de que Rajoy le había ofrecido a Pedro Sánchez la posibilidad de reformar la constitución, tema tabú para Rajoy durante estos años, e incluso estaba dispuesto a hablar sobre la derogación del artículo 135 que él mismo junto con Zapatero pactaron a espaldas de los españoles en verano de 2011. También se habló de la posibilidad de que el PP dejase al PSOE la presidencia del Congreso de los Diputados con la condición de que éstos se abstengan en la investidura del registrador de la propiedad llegado el momento. Estamos ante un tipo que le da exactamente igual las consecuencias que puedan suponer para España su permanencia en la presidencia del gobierno otros cuatro años más. Se habla mucho de qué es lo que hará Pedro Sánchez con Pablo Iglesias llegado el momento de hablar sobre la posibilidad de convocar un referéndum en Cataluña, la cuestión es; ¿Estaría dispuesto Mariano Rajoy a llevar a cabo ese referéndum si con ello tuviese garantizado el apoyo de ciertas fuerzas políticas no sólo para su investidura sino para toda la legislatura? Si hablásemos de un hombre de Estado, la respuesta es no, pero hay que recordar que estamos hablando de un tipo que le ha ofrecido la presidencia de las cortes a la misma persona que unos días atrás le llamó "indecente" ante millones de ciudadanos en un debate de televisión, y la derogación de una reforma constitucional que él mismo apoyó y firmó en su momento, con eso lo digo todo. Mi teoría es que este personaje será de nuevo presidente, ¿Cómo?, no lo sé, pero su estrategia de dejar que el tiempo pase y que el adversario se queme le está dando de momento resultados. Todas las miradas están puestas en lo que harán o dejen de hacer Pablo Iglesias y Albert Rivera, pero sobre todo, en Pedro Sánchez, la cuestión es, ¿Quién tiene la mirada puesta mientras tanto en Mariano Rajoy?
La situación de Pedro Sánchez no es mejor a la de Rajoy, ha llevado al PSOE de 110 diputados a 90 en el año y medio que lleva al frente del socialismo español. Aún así confía en pactar con Iglesias para formar el que sin duda alguna sería el último gobierno del PSOE en España. La cuestión es, ¿Cómo puede ser presidente un tipo que ha obtenido el peor resultado posible del socialismo español?, y la más curiosa, ¿Cómo va a formar gobierno este personaje si dentro de su partido, especialmente desde el sur, ya le están haciendo la cama para que pase a la historia del PSOE dentro de muy poco tiempo? Pedro Sánchez jamás será presidente del gobierno, pero tampoco debería de haber sido nunca secretario general del PSOE. Después del desastrozo resultado del partido en las europeas del año pasado, el pastel envenenado que había dejado Rubalcaba estaba reservado para Susanita y su ratón, la cuál rechazó el ofrecimiento que le propusieron en bandeja de plata, simplemente porque ella quería ser secretaria general del socialismo español con el respaldo de todos los barones territoriales, y aunque su proclamación estaba asegurada sí o sí, había algún que otro barón que todavía no veía con buenos ojos que la muchachita del sevillano barrio de "El Tardón" cruzase Despeñaperros. ¿Qué se podía hacer mientras? Derribar al que en su momento todas las encuestas daban como seguro ganador después de Díaz para la secretaria general, Eduardo Madina, y otorgarle el liderazgo a un desconocido Pedro Sánchez con los votos de Susanita y sus cortesanos del PSOE-A, con el objetivo de que ella manipulase al ex-consejero de Caja Madrid el tiempo que éste tuviese su despacho en la calle Ferráz. La situación se volvió contra Susanita, y Sánchez se reveló contra la sevillana, haciendo y deshaciendo lo que veía oportuno y conveniente en el partido que él ya dirigía. Díaz parafraseando a Rajoy dijo "Hasta aquí hemos llegado, señor Sánchez" y empezó a mover los hilos para propiciar su caída una vez que el madrileño perdiese las elecciones generales contra Mariano. Ahora, el propio Sánchez se encuentra en la peor situación posible, por un lado Susanita está haciendo lo posible y lo imposible para descabalgar a Pedrito y colocarse ella como la nueva lideresa del PSOE lo antes posible, y candidata a la presidencia del gobierno en unas supuestas nuevas elecciones generales en mayo del 2016, eso sí, al igual que Rajoy, ella lo hace todo por el bien de España. Por otro lado, Sánchez sabe que el partido socialista es un partido al que le quedan pocos años de vida, si pacta con Pablo Iglesias y llega a formar gobierno, el Sistema lo catalogará como un extremista peligroso y lo echarán del poder en pocos meses, hundiendo con ello a su partido mientras Podemos sube imparable en las encuestas, si por el contrario se abstiene y deja gobernar a Marianico, que no es tan corto como todos creíamos, se llevará igualmente al PSOE por delante después de traicionar a sus bases. En resumen, Pedro Sánchez lo tiene no ya difícil, sino imposible, tanto para formar gobierno como para seguir al frente de la secretaria general de su partido, la pregunta es, ¿Cuándo se producirá su caída definitiva?.
Pablo Iglesias es el que, por el contrario que Sánchez, está fumándose un puro en su casa al estilo Mariano cuando veía pasar el cadáver político de Zapatero por su puerta. Iglesias también le ha cogido gusto a esto de marear la perdiz, y desde el 20 de diciembre se ha convertido en el referente del independentismo catalán al olvidar por un momento las reivindicaciones sociales y pedir por activa y por pasiva un referéndum sólo en Cataluña para decidir el futuro de la región situada al noreste de España. Él es consciente de que ya es de facto, el líder de la izquierda en España, y lo único que le interesa, claro está, por el bien del país según él, es un adelanto electoral para rematar definitivamente al PSOE y convertir a Podemos no ya en la segunda fuerza política en España, sino en la primera, y convertirse él en presidente del gobierno de aquí a verano del año que viene. Es por ello por lo que Iglesias no pactará con Sánchez ahora, sabe que el PSOE está herido de muerte y que sólo es cuestión de tiempo que se produzca el desenlace. Por este motivo, el líder de Podemos está pidiendo cosas inconmensurables con el único propósito de alargar la situación de ingobernabilidad, que Sánchez tire la toalla, Rajoy también, y salir él victorioso en unas elecciones anticipadas, ya sea como primera o como segunda fuerza. También es curiosa la propuesta que Podemos ha presentado estos días, en las que aceptarían un gobierno presidido por una persona independiente. Señores de Podemos, ¿No eran ustedes los que hablaban de que solamente es el pueblo el que tiene la potestad para decidir en los asuntos que le conciernen?, ¿Quienes son ustedes para proponer como presidente del gobierno a alguien que los ciudadanos no han votado en las urnas?, ¿Les están corrompiendo el poder incluso antes de tocarlo? Es curioso también que se hable cada cierto tiempo de una persona independiente para ocupar la jefatura del gobierno. En los últimos meses de Suárez se hablaba continuamente de la posibilidad de que un personaje destacado y alejado del mundo político ocupase la presidencia del gobierno para llevar a cabo las reformas que España necesitaba en aquél entonces y que Adolfo Suárez no quería, ni podía llevarlas ya a efecto, es lo que en su momento se llamó "Operación Armada", mejor conocida por todos como el 23-F, un episodio que los españoles no han olvidado para nada en estos casi 35 años. También me resulta curioso cómo van a conseguir Pablo Iglesias y compañía que Rajoy y el Partido Popular no puedan formar gobierno de nuevo. Señor Iglesias, sus 69 diputados no están nada mal, pero al igual que los 40 de tu amigo/rival, Albert Rivera, no suponen nada ni a favor, ni en contra para impedir la investidura de Rajoy, lo que se decida será solamente entre PP y PSOE una vez más. Tengo que añadir además que menos mal que Pablo Iglesias decía que España necesitaba hombres de Estado para este nuevo tiempo que se avecinaba, su actitud de querer por activa y por pasiva el poder demuestra que se está comportando como tal.
Por último y para terminar tenemos a Albert Rivera, el niño mimado del Ibex-35, el cuál está depresivo porque ha visto desmoronarse su sueño de convertirse en presidente del gobierno a toda costa después del 20-D, o convertirse en protagonista total con el apoyo a Rajoy para conseguir éste la reelección. De Rivera tampoco se sabe mucho, salvo que ha acudido hoy junto con Iglesias a la Moncloa para hablar con Rajoy. El catalán ya ha dicho, eso sí, por activa y por pasiva que él se va a abstener para que Mariano continúe otra legislatura más, pero nos encontramos con el mismo problemilla que con Pablo Iglesias. Albertito, tus 40 diputados no suponen nada ni a favor, ni en contra para este escenario, con el cuál tú no contabas para nada. Es verdad que la campaña que los medios de descomunicación y el Sistema en general han hecho a favor de Ciudadanos ha sido descarada, aún así, el respaldo que ha obtenido los naranjitos no eran ni mucho menos los esperados. Ya hay quien dice que la oportunidad de Rivera ha pasado, y que no será él quien encabece las reformas que España tiene que llevar a cabo en los próximos años. ¿Qué se esperaban los señores del "establishment"?, ¿Se creían acaso las encuestas que ellos mismos manipulaban engordando los resultados que les otorgaban a C's con el objetivo de que la sociedad votase en masa al partido liderado por Rivera?, ¿Pensaban que el niño mimado del Ibex iba a llegar a la Moncloa, o que en su defecto, apoyase a Rajoy para formar un gobierno de derechas después de convertirse C's en segunda fuerza política? Si la respuesta es afirmativa tengo que decir que los señores del Ibex se han comido un peralto bastante considerable. También me resulta muy gracioso la forma en la que estos señores querían llevar en bolandas sí o sí a la presidencia del gobierno a Rivera, independientemente del resultado que sacase en las elecciones. Una vez que se ha demostrado que la Operación Rivera no ha servido más que para dividir al electorado conservador/liberal sin dar resultado alguno, el Sistema puede que le de la espalda definitiva a su joven promesa, o por el contrario, le de otra oportunidad para las próximas elecciones generales que en estos instantes no se sabe a ciencia cierta la fecha en la que se van a producir. También tengo que decir que la posición de Rivera después de las elecciones me parece tan vergonzosa como la que han llevado a cabo tanto Rajoy, como Sánchez, como Iglesias. El señor Albert Rivera se muestra partidario ahora de pillar cacho entrando en el gobierno de España, independientemente de quien sea el presidente de ese gobierno y el cargo que él ocupe en dicho gabinete, cosa que hasta hace bien poco siempre había negado y que demuestra la falta de compromiso y la cara tan dura que tiene este personaje, así como también se niega en redondo, siempre por el bien de España, por supuesto, a convocar elecciones anticipadas, porque según él no está bien llevar a los ciudadanos a las urnas cuando ellos ya se han expresado hace poco. Mire, señor Rivera, si tan demócrata se confiesa usted, por qué no deja que la sociedad española hable por segunda vez, quizás porque su partido perdería más de la mitad de los diputados en favor nuevamente del Partido Popular en unas supuestas elecciones en mayo, y eso a usted y a su partido no le conviene porque acabarían de manera precipitada de la misma manera que UPyD, partido al que el Sistema se ha encargado de hacer desaparecer en favor de ustedes. Por último, y para terminar, con respecto a este personaje digo lo mismo que de Pablo Iglesias; para pedir hombres de Estado de manera incesante para estos difíciles momentos, en mi opinión los más trascendentales para España desde la Guerra Civil, se están comportando muy al contrario de lo que ellos pregonaban hasta antes de las elecciones de hace poco más de una semana. Si Estanislao Figueras viese la situación actual de España y a los políticos actuales, no sé hasta dónde iba a quedar de todos vosotros.
martes, 29 de diciembre de 2015
lunes, 21 de diciembre de 2015
20-D; Crisis institucional y política
Ya lo dije hace una semana; "El PP va a ganar las elecciones generales", no he fallado en mi predicción, el partido conservador ha vuelto a ganar los comícios de esta noche, aunque la suma del PP (122 diputados) y C's (40 diputados) no es suficiente para investir a Rajoy de nuevo como presidente del gobierno. El PSOE se hunde con su peor resultado desde 1977 (90 diputados), a la vez que Pedro Sánchez confía en pactar con Podemos y nacionalistas para formar gobierno. Pablo Iglesias obtiene un gran resultado (69 diputados) pero insuficientes como para convertirse en la alternativa al bipartidismo. Albert Rivera fracasa en su intento de convertirse en el "Adolfo Suárez" de la II Transición, obteniendo un resultado que ha decepcionado al "establishment".
A estas horas de la noche se están barajando todo tipo de hipótesis; desde la continuidad de Rajoy como presidente mediante un pacto con el PSOE y C's, hasta la posibilidad de convocar elecciones anticipadas en la próxima primavera si el actual presidente en funciones no obtiene la confianza del congreso de los diputados para formar gobierno. La idea de la temida coalición entre PP y PSOE también ha estado presente en la mente de todos durante toda esta noche, la cuestión radica en que el partido que lidera Pedro Sánchez firmaría su sentencia definitiva apoyando un gobierno presidido por esa persona "indecente" (Pedro Sánchez dixit) que ha llevado a España a la situación que estamos viviendo en estos instantes. También sería una temeridad para el PSOE volver al gobierno gracias a un pacto con Podemos y ERC. Esa opción sería igual de letal tanto para los socialistas (Por acceder al gobierno en dichas condiciones) como para los de Pablo Iglesias (Otorgando el gobierno de España al 50% de la casta junto con aquellos que desde Barcelona ya han puesto en marcha el proceso de secesión). Aún así, Pedro Sánchez sabe que esta es su única oportunidad para acceder al gobierno, por consiguiente, si Rajoy fracasa de aquí a marzo en su intento de buscar la reelección, él buscará el pacto de izquierdas para que el PSOE vuelva a la Moncloa, aunque sea gracias a los "comunistas" y a los independentistas, lo cuál podría llevar consigo la gravísima aceptación por parte de Sánchez de organizar un referéndum para la independencia catalana. Si este pacto finalmente se consumase, volverían al poder quizás por última vez en la historia de España el partido que fundó en su día el auténtico Pablo Iglesias hace 137 años.
La probabilidad de unas elecciones anticipadas son muy altas, aunque yo personalmente no creo que dicha situación se vaya a producir. Si Rajoy no consigue el apoyo de Sánchez para ser investido, ya sea mediante abstención o mediante gobierno de coalición, se convocarán automáticamente elecciones generales para la primavera del 2016. En mi opinión, si se llega a dicha situación, el PP debería forzar la retirada definitiva de Rajoy como candidato a dichas elecciones, aunque ya deberían de haberlo hecho en estas que se han celebrado hoy. Con toda probabilidad será Soraya Saénz de Santamaría la que se convierta en sucesora del desgastado presidente gallego si las circunstancias se presentan de esta manera. No menos difícil lo tendrá Pedro Sánchez para volver a ser candidato en unas hipotéticas elecciones en 2016, el PSOE no ha obtenido el resultado apocalíptico que le auguraban todas las encuestas, pero ha obtenido un resultado vergonzoso de un partido que hace sólo cuatro años tenía 169 diputados en el congreso. Mi apuesta es que Susana Díaz será la que tome dentro de muy poco el liderazgo en el PSOE y se convierta en la candidata a la Moncloa por los socialistas. Si este escenario se cumple, el bipartidismo y el futuro inminente de España estará marcado por dos mujeres dentro de los principales partidos tradicionales.
Dentro de las opciones que hay, creo que lo más probable será que Susana Díaz, una vez que haya tomado el control del PSOE, aceptará formar un gobierno de coalición o llegar a acuerdos puntuales con Rajoy para permitirle tener una legislatura tranquila con el objetivo de convocar elecciones en 2017/2018. Independientemente de lo que ocurra, Rajoy sabe que estas son las últimas elecciones a las que se ha presentado, ya no tiene nada más que hacer después de hoy, o el congreso le nombra presidente, o habrá nuevas elecciones sin él de candidato. Si en todo caso, el PP se resigna a perder el gobierno, Rajoy puede acelerar el proceso sucesorio y nombrar a Soraya como candidata a la presidencia sin pasar de nuevo por unas elecciones generales, con el objetivo de que tanto el PSOE como C's apoyen o se abstengan en dicha investidura.
También el papel del rey juega un papel, no sé si catalogarlo como relevante pero sí interesante, en este proceso. Felipe VI, el cuál no es santo de mi devoción, podría nombrar como candidato a la presidencia del gobierno a alguien independiente del ámbito parlamentario, incluso político, para que presida un gobierno entre PP, PSOE, C's, e incluso Podemos, para llevar a cabo las reformas políticas, sociales, y económicas, con el fin de convocar elecciones anticipadas a mitad de legislatura o finalizar esta a finales de 2019 con un mapa político quizás completamente distinto en el que se deje atrás a los partidos tradicionales. Sea cuál sea el escenario, Felipe VI tendrá que quitarse la máscara en estos meses y enseñar sus cartas ante una crisis institucional tan grave como la que ha empezado esta noche. Quizás la solución para nuestro monarca sea alguna parecida a la que tuvo su "augusto" padre hace 34 años, una operación Armada del siglo XXI, aunque sin golpes de estado delante de las cámaras, y de una forma mucho más discreta que la primera.
Por último y para finalizar, me hace "gracia" como todo el mundo se está echando las manos a la cabeza por la victoria del PP esta noche. El escenario de hoy ya lo predije yo hace una semana, es cuestión de pura lógica y matemática. Si existen diez millones de personas, y de esas diez, cinco votan a favor de un partido de forma unida, mientras que los que desean echar a ese partido, que son los otros cinco millones restantes, votan a tres fuerzas políticas distintas con el objetivo de expulsar a la formación en cuestión, los que votan unidos serán los que salgan victoriosos, mientras que los que han dividido su voto en tres partidos distintos son los que se llevan un chasco. Hasta el día de hoy, cuando el PSOE gobernaba mal, los españoles votaban en masa al PP, y cuando el PP gobernaba mal, los españoles votaban en masa al PSOE. Las elecciones de hoy, y el nacimiento del cuatripartidismo, hace imposible ya esa opción. El cuatripartidismo tiene sus ventajas, pero también tiene sus inconvenientes, lo ocurrido esta noche es uno de esos inconvenientes. A partir de ahora, en unas elecciones como las de hoy, será muy difícil echar al partido que esté en ese momento en el gobierno, debido a la fragmentación del voto para echarlo, al menos que los tres partidos alternativos se unan para poder echar al primero y tomar el relevo de una vez por todas. Por otra parte, estamos en España, y el resultado de esta noche no hace más que reflexionar sobre los otros factores que han condicionado la victoria del PP en estas elecciones. O bien la situación política, económica y social no es tan mala como estamos viviendo, y los españoles están contentos con la labor del PP en estos cuatro años, o bien los infinitos recortes sociales, casos de corrupción que afectan personalmente al presidente del gobierno, e incluso la permisividad de Rajoy ante la independencia de Cataluña, no son para los españoles motivos suficientes para haber mandado a Pontevedra al sexagenario registrador de la propiedad. Si es lo primero, me preocupa, porque los españoles no son conscientes de la gravedad en la que está inmersa la sociedad española en estos años, y si es lo segundo, me acojona, porque entonces se confirma oficialmente de que para los españoles todo lo que yo he expuesto anteriormente no son motivos suficientes para echar a un político a la calle, y en ese caso la ráiz del problema no estará ya en la clase política, qué también, sino en la misma sociedad española.
A estas horas de la noche se están barajando todo tipo de hipótesis; desde la continuidad de Rajoy como presidente mediante un pacto con el PSOE y C's, hasta la posibilidad de convocar elecciones anticipadas en la próxima primavera si el actual presidente en funciones no obtiene la confianza del congreso de los diputados para formar gobierno. La idea de la temida coalición entre PP y PSOE también ha estado presente en la mente de todos durante toda esta noche, la cuestión radica en que el partido que lidera Pedro Sánchez firmaría su sentencia definitiva apoyando un gobierno presidido por esa persona "indecente" (Pedro Sánchez dixit) que ha llevado a España a la situación que estamos viviendo en estos instantes. También sería una temeridad para el PSOE volver al gobierno gracias a un pacto con Podemos y ERC. Esa opción sería igual de letal tanto para los socialistas (Por acceder al gobierno en dichas condiciones) como para los de Pablo Iglesias (Otorgando el gobierno de España al 50% de la casta junto con aquellos que desde Barcelona ya han puesto en marcha el proceso de secesión). Aún así, Pedro Sánchez sabe que esta es su única oportunidad para acceder al gobierno, por consiguiente, si Rajoy fracasa de aquí a marzo en su intento de buscar la reelección, él buscará el pacto de izquierdas para que el PSOE vuelva a la Moncloa, aunque sea gracias a los "comunistas" y a los independentistas, lo cuál podría llevar consigo la gravísima aceptación por parte de Sánchez de organizar un referéndum para la independencia catalana. Si este pacto finalmente se consumase, volverían al poder quizás por última vez en la historia de España el partido que fundó en su día el auténtico Pablo Iglesias hace 137 años.
La probabilidad de unas elecciones anticipadas son muy altas, aunque yo personalmente no creo que dicha situación se vaya a producir. Si Rajoy no consigue el apoyo de Sánchez para ser investido, ya sea mediante abstención o mediante gobierno de coalición, se convocarán automáticamente elecciones generales para la primavera del 2016. En mi opinión, si se llega a dicha situación, el PP debería forzar la retirada definitiva de Rajoy como candidato a dichas elecciones, aunque ya deberían de haberlo hecho en estas que se han celebrado hoy. Con toda probabilidad será Soraya Saénz de Santamaría la que se convierta en sucesora del desgastado presidente gallego si las circunstancias se presentan de esta manera. No menos difícil lo tendrá Pedro Sánchez para volver a ser candidato en unas hipotéticas elecciones en 2016, el PSOE no ha obtenido el resultado apocalíptico que le auguraban todas las encuestas, pero ha obtenido un resultado vergonzoso de un partido que hace sólo cuatro años tenía 169 diputados en el congreso. Mi apuesta es que Susana Díaz será la que tome dentro de muy poco el liderazgo en el PSOE y se convierta en la candidata a la Moncloa por los socialistas. Si este escenario se cumple, el bipartidismo y el futuro inminente de España estará marcado por dos mujeres dentro de los principales partidos tradicionales.
Dentro de las opciones que hay, creo que lo más probable será que Susana Díaz, una vez que haya tomado el control del PSOE, aceptará formar un gobierno de coalición o llegar a acuerdos puntuales con Rajoy para permitirle tener una legislatura tranquila con el objetivo de convocar elecciones en 2017/2018. Independientemente de lo que ocurra, Rajoy sabe que estas son las últimas elecciones a las que se ha presentado, ya no tiene nada más que hacer después de hoy, o el congreso le nombra presidente, o habrá nuevas elecciones sin él de candidato. Si en todo caso, el PP se resigna a perder el gobierno, Rajoy puede acelerar el proceso sucesorio y nombrar a Soraya como candidata a la presidencia sin pasar de nuevo por unas elecciones generales, con el objetivo de que tanto el PSOE como C's apoyen o se abstengan en dicha investidura.
También el papel del rey juega un papel, no sé si catalogarlo como relevante pero sí interesante, en este proceso. Felipe VI, el cuál no es santo de mi devoción, podría nombrar como candidato a la presidencia del gobierno a alguien independiente del ámbito parlamentario, incluso político, para que presida un gobierno entre PP, PSOE, C's, e incluso Podemos, para llevar a cabo las reformas políticas, sociales, y económicas, con el fin de convocar elecciones anticipadas a mitad de legislatura o finalizar esta a finales de 2019 con un mapa político quizás completamente distinto en el que se deje atrás a los partidos tradicionales. Sea cuál sea el escenario, Felipe VI tendrá que quitarse la máscara en estos meses y enseñar sus cartas ante una crisis institucional tan grave como la que ha empezado esta noche. Quizás la solución para nuestro monarca sea alguna parecida a la que tuvo su "augusto" padre hace 34 años, una operación Armada del siglo XXI, aunque sin golpes de estado delante de las cámaras, y de una forma mucho más discreta que la primera.
Por último y para finalizar, me hace "gracia" como todo el mundo se está echando las manos a la cabeza por la victoria del PP esta noche. El escenario de hoy ya lo predije yo hace una semana, es cuestión de pura lógica y matemática. Si existen diez millones de personas, y de esas diez, cinco votan a favor de un partido de forma unida, mientras que los que desean echar a ese partido, que son los otros cinco millones restantes, votan a tres fuerzas políticas distintas con el objetivo de expulsar a la formación en cuestión, los que votan unidos serán los que salgan victoriosos, mientras que los que han dividido su voto en tres partidos distintos son los que se llevan un chasco. Hasta el día de hoy, cuando el PSOE gobernaba mal, los españoles votaban en masa al PP, y cuando el PP gobernaba mal, los españoles votaban en masa al PSOE. Las elecciones de hoy, y el nacimiento del cuatripartidismo, hace imposible ya esa opción. El cuatripartidismo tiene sus ventajas, pero también tiene sus inconvenientes, lo ocurrido esta noche es uno de esos inconvenientes. A partir de ahora, en unas elecciones como las de hoy, será muy difícil echar al partido que esté en ese momento en el gobierno, debido a la fragmentación del voto para echarlo, al menos que los tres partidos alternativos se unan para poder echar al primero y tomar el relevo de una vez por todas. Por otra parte, estamos en España, y el resultado de esta noche no hace más que reflexionar sobre los otros factores que han condicionado la victoria del PP en estas elecciones. O bien la situación política, económica y social no es tan mala como estamos viviendo, y los españoles están contentos con la labor del PP en estos cuatro años, o bien los infinitos recortes sociales, casos de corrupción que afectan personalmente al presidente del gobierno, e incluso la permisividad de Rajoy ante la independencia de Cataluña, no son para los españoles motivos suficientes para haber mandado a Pontevedra al sexagenario registrador de la propiedad. Si es lo primero, me preocupa, porque los españoles no son conscientes de la gravedad en la que está inmersa la sociedad española en estos años, y si es lo segundo, me acojona, porque entonces se confirma oficialmente de que para los españoles todo lo que yo he expuesto anteriormente no son motivos suficientes para echar a un político a la calle, y en ese caso la ráiz del problema no estará ya en la clase política, qué también, sino en la misma sociedad española.
sábado, 12 de diciembre de 2015
Atado y bien atado
A falta de una semana para el 20-D, sólo queda decir que todo está ya más que mascado. La encuesta que ha publicado hoy "El Confidencial" dando al PSOE el cuarto lugar por detrás de Podemos, Ciudadanos y PP, nos da una idea de que los próximos cuatro años van a ser presididos de nuevo por Mariano Rajoy, o en su defecto, por Soraya Sáenz de Santamaría.
Está todo más que pactado, al "establishment" le conviene ahora mismo que sea el PSOE el que se lleve la estocada final en estas elecciones para ir dando paso a Rivera y a Iglesias. Cuando se lleven a cabo las elecciones anticipadas de la próxima legislatura será el momento de darle también la estocada final al PP y encumbrar a C's y Podemos como los nuevos garantes de la estabilidad del neo régimen del 78. Lo ocurrido al PSOE y a Pedro Sánchez desde el pasado lunes no es casual, todos los partidos ven al lider de la oposición como si el fuese el candidato a la reelección y no Rajoy. El hecho de que hoy "El Confidencial" sitúe a los socialistas como la cuarta fuerza política no tiene otra interpretación que la voluntad férrea de ir desmontando por partes el viejo sistema de 1978 para ir construyendo a la par el nuevo sistema que saldrá previsiblemente en 2017/2018.
La victoria de Rajoy llevará emparejada el dilema para Albert Rivera de otorgarle cuatro años más al presidente de los SMS y de los sobresueldos ilegales, o por el contrario le concede a Soraya el "inmenso honor" de ser la primera mujer al frente del gobierno de España. Quizás Rivera en un acto de limpieza de cara a la galería, exija la cabeza política de Mariano por la de su vicetodo, así él queda como el líder que expulsó al gallego de la Moncloa y abrió un período nuevo en España con la primera mujer presidenta. Personalmente, llegados a estas alturas de la película no descarto la posibilidad de que Rivera ni siquiera pida la renuncia del todavía presidente del gobierno, y le de su apoyo a la investidura a cambio de una serie de reformas que Rajoy, como pájaro viejo que es, esquivará ante Rivera a lo largo de la próxima legislatura, terminando su próximo mandato de manera anticipada de la misma manera que ha terminado el actual, no haciendo absolutamente nada. La reforma de la constitución tendrá que esperar hasta dentro de dos años como mínimo, ya que mientras el PP continúe en el gobierno, la reforma política quedará paralizada.
En fin, personalmente felicito de manera anticipada a Mariano Rajoy porque, independientemente de que llegue a formar gobierno o no, ganará sin duda alguna las elecciones generales más reñidas en España desde hace 40 años sin mover un sólo dedo y gracias al famoso dicho del "Divide y vencerás" cuando lo tenía absolutamente todo en su contra. El hecho de que el voto izquierdista y centrista se haya fragmentado entre el PSOE, Ciudadanos y Podemos, hace que el voto derechista se unifique en torno al partido conservador, lo cuál provocará que el próximo domingo los populares celebren una victoria aún mayor que la que les está otorgando las encuestas. La ley electoral beneficia a los dos grandes partidos, si el Sistema decide que ha llegado el momento de que caiga uno de ellos, el que quede se llevará el gato al agua, mientras que los "regeneradores" celebrarán por todo lo alto los resultados que obtengan que no serán más que las migajas que PP y PSOE les dejen por el camino.
Y le doy mi pésame a Susana Díaz, ya que a partir del 21-D estará más cerca de cruzar Despeñaperros que nunca, en unas circunstancias no precisamente muy agradables. La carrera política y el liderazgo de Pedro Sánchez acabarán el próximo domingo tras conocerse los resultados electorales. A Sánchez no le van a salvar ni las Z de sus apellidos (Ya que a excepción de Rajoy, todos los presidentes elegidos por las urnas llevaban la última letra del abecedario en sus dos apellidos). Díaz será la encargada pues de echar el cierre al partido que fundó hace 137 años Pablo Iglesias (El original) mientras pacta con el PP aquellas cuestiones de estado que Ciudadanos se negará a firmar para salvaguardar su futuro político.
Por último, sea cuál sea el resultado de C's y de Podemos, que aunque no sea suficiente para formar gobierno será arrollador sin duda, el neo régimen del 78 estará protagonizado dentro de dos o tres años por Pablo Iglesias desde la izquierda en el papel del nuevo Felipe González, y por Albert Rivera por la derecha en el papel del nuevo Adolfo Suárez dejando tras de sí la última legislatura del PP al frente del gobierno para caer posteriormente en picado como la extinguida UCD, y con el PSOE convertido en el nuevo PASOK español. Estas elecciones, las próximas y la historia futura de España ya están escritas desde hace mucho tiempo, ahora sólo queda que los populares terminen su desgaste en esta próxima legislatura con los nuevos recortes a partir del año que viene como ya está exigiendo Bruselas, y convocar elecciones anticipadas para dar el paso definitivo a la II Transición con los nuevos partidos "regeneradores" como principales y únicos protagonistas.
Está todo más que pactado, al "establishment" le conviene ahora mismo que sea el PSOE el que se lleve la estocada final en estas elecciones para ir dando paso a Rivera y a Iglesias. Cuando se lleven a cabo las elecciones anticipadas de la próxima legislatura será el momento de darle también la estocada final al PP y encumbrar a C's y Podemos como los nuevos garantes de la estabilidad del neo régimen del 78. Lo ocurrido al PSOE y a Pedro Sánchez desde el pasado lunes no es casual, todos los partidos ven al lider de la oposición como si el fuese el candidato a la reelección y no Rajoy. El hecho de que hoy "El Confidencial" sitúe a los socialistas como la cuarta fuerza política no tiene otra interpretación que la voluntad férrea de ir desmontando por partes el viejo sistema de 1978 para ir construyendo a la par el nuevo sistema que saldrá previsiblemente en 2017/2018.
La victoria de Rajoy llevará emparejada el dilema para Albert Rivera de otorgarle cuatro años más al presidente de los SMS y de los sobresueldos ilegales, o por el contrario le concede a Soraya el "inmenso honor" de ser la primera mujer al frente del gobierno de España. Quizás Rivera en un acto de limpieza de cara a la galería, exija la cabeza política de Mariano por la de su vicetodo, así él queda como el líder que expulsó al gallego de la Moncloa y abrió un período nuevo en España con la primera mujer presidenta. Personalmente, llegados a estas alturas de la película no descarto la posibilidad de que Rivera ni siquiera pida la renuncia del todavía presidente del gobierno, y le de su apoyo a la investidura a cambio de una serie de reformas que Rajoy, como pájaro viejo que es, esquivará ante Rivera a lo largo de la próxima legislatura, terminando su próximo mandato de manera anticipada de la misma manera que ha terminado el actual, no haciendo absolutamente nada. La reforma de la constitución tendrá que esperar hasta dentro de dos años como mínimo, ya que mientras el PP continúe en el gobierno, la reforma política quedará paralizada.
En fin, personalmente felicito de manera anticipada a Mariano Rajoy porque, independientemente de que llegue a formar gobierno o no, ganará sin duda alguna las elecciones generales más reñidas en España desde hace 40 años sin mover un sólo dedo y gracias al famoso dicho del "Divide y vencerás" cuando lo tenía absolutamente todo en su contra. El hecho de que el voto izquierdista y centrista se haya fragmentado entre el PSOE, Ciudadanos y Podemos, hace que el voto derechista se unifique en torno al partido conservador, lo cuál provocará que el próximo domingo los populares celebren una victoria aún mayor que la que les está otorgando las encuestas. La ley electoral beneficia a los dos grandes partidos, si el Sistema decide que ha llegado el momento de que caiga uno de ellos, el que quede se llevará el gato al agua, mientras que los "regeneradores" celebrarán por todo lo alto los resultados que obtengan que no serán más que las migajas que PP y PSOE les dejen por el camino.
Y le doy mi pésame a Susana Díaz, ya que a partir del 21-D estará más cerca de cruzar Despeñaperros que nunca, en unas circunstancias no precisamente muy agradables. La carrera política y el liderazgo de Pedro Sánchez acabarán el próximo domingo tras conocerse los resultados electorales. A Sánchez no le van a salvar ni las Z de sus apellidos (Ya que a excepción de Rajoy, todos los presidentes elegidos por las urnas llevaban la última letra del abecedario en sus dos apellidos). Díaz será la encargada pues de echar el cierre al partido que fundó hace 137 años Pablo Iglesias (El original) mientras pacta con el PP aquellas cuestiones de estado que Ciudadanos se negará a firmar para salvaguardar su futuro político.
Por último, sea cuál sea el resultado de C's y de Podemos, que aunque no sea suficiente para formar gobierno será arrollador sin duda, el neo régimen del 78 estará protagonizado dentro de dos o tres años por Pablo Iglesias desde la izquierda en el papel del nuevo Felipe González, y por Albert Rivera por la derecha en el papel del nuevo Adolfo Suárez dejando tras de sí la última legislatura del PP al frente del gobierno para caer posteriormente en picado como la extinguida UCD, y con el PSOE convertido en el nuevo PASOK español. Estas elecciones, las próximas y la historia futura de España ya están escritas desde hace mucho tiempo, ahora sólo queda que los populares terminen su desgaste en esta próxima legislatura con los nuevos recortes a partir del año que viene como ya está exigiendo Bruselas, y convocar elecciones anticipadas para dar el paso definitivo a la II Transición con los nuevos partidos "regeneradores" como principales y únicos protagonistas.
martes, 10 de noviembre de 2015
España: El fin de una nación
Se produjo. Hoy, día 09 de noviembre del 2015, Cataluña ha proclamado el inicio de la república catalana y la ruptura total con España. El parlamento catalán lo ha votado sobre las 12 de este mediodía. Con este acto se pone fin no sólo a la permanencia de Cataluña dentro de España sino también al Sistema político que lleva padeciendo el pueblo español desde 1978.
La declaración de independencia ha dejado al descubierto la más absoluta ineficacia e irresponsabilidad de las dos máximas autoridades del Estado; el rey y el presidente del gobierno. El primero porque la constitución le otorga la potestad de intermediar entre las distintas instituciones del Estado cuando la situación así lo requiera, y porque el jefe del estado español representa según la carta magna la unidad de España. Felipe VI ha incumplido íntegramente sus funciones como jefe del estado español, y por esto hay motivos más que suficientes para exigir, no ya la celebración de un referéndum dentro de lo que quede a partir de ahora de territorio español sino la proclamación de una III República española que sería en todo caso la I, ya que debería de ser la primera vez que España se reconcilie de una vez por todas como una sola nación dentro de ese sistema político al que por desgracia, la historia nos ha dado muchos quebraderos de cabeza durante las dos experiencias vividas anteriormente con dicho sistema.
La monarquía ya no representa absolutamente nada en España, no ha podido siquiera garantizar la unidad del país, y el rey no se ha comportado con la exigencia que se le pide a un monarca cuando su nación se está rompiendo en mil pedazos. Ahora pueden venir los típìcos liberales monárquicos a decirme que la monarquía es la institución que mejor representa la convivencia entre españoles, que se lo digan a aquellas personas que se encuentran en estos instantes en Cataluña preocupadas por el futuro que les depara en dicho territorio sin haber deseado jamás una ruptura entre su tierra y el estado español.
Felipe VI sólo tiene una misión que cumplir como rey de España, presentar su abdicación y largarse de este país junto con su mujer y sus hijas. Los españoles no podemos consentir que esta familia que no es ejemplo de nada, ni siquiera de honorabilidad, siga ejerciendo la máxima representación del Estado así como la jefatura suprema de las Fuerzas Armadas. Ha llegado el momento en que España entre en una nueva era política mediante la proclamación de una República que ponga punto y final a este período tan nefasto como gris de la historia de nuestro país.
Responsabilidad también para el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, por haber cometido una ilegalidad al no haber hecho cumplir la constitución cuando la situación así lo exigía siendo él además consciente de ello. El todavía presidente del gobierno ha tenido tres años y dos meses desde la famosa Diada catalana de 2012 para aplicar el artículo 155 de la constitución y suspender la autonomía catalana en el momento en que las instituciones de dicha región se saltaron la legalidad y exigieron algo que estaba fuera de toda ley. Mariano Rajoy no sólo dijo en aquél entonces que dichas exigencias eran simple "algarabía" sino que tampoco movió un sólo dedo para garantizar el cumplimiento de las leyes en Cataluña y su permanencia en España.
Más de 12 horas después de la proclamación independentista, la respuesta del gobierno ha sido NINGUNA. Rajoy ha anunciado que mañana se reunirá de nuevo con Pedro Sánchez para hablar de los pasos a seguir para detener la independencia y el miércoles llevará la autodeterminación al Tribunal Constitucional. Señor Mariano Rajoy, ¿Acaso no sabía usted que los catalanes iban a proclamar la independencia hoy?, ¿Por qué no tenía preparada ya la suspensión al TC?, y sobre todo, ¿Por qué y para qué se va a reunir con Sánchez de nuevo si usted dijo hace una semana cuando se reunió con él por primera vez que habían tratado los pasos a dar para después de lo que se iba a producir hoy?, ¿Acaso no pensaba usted que los catalanes fuesen a dar el paso y se creía usted que le estaban tomando el pelo?. Si la respuesta de este gobierno ha sido nefasta durante estos tres años, la que han dado durante estas dos semanas es para llevar al ejecutivo en pleno ante el Tribunal Supremo. A Mariano Rajoy no le ha importado jamás la unidad de España, ahora quiere aparecer ante la opinión pública como un estadista con el único objetivo de ganar votos para el 20 de diciembre y mantenerse otros cuatro años más en la Moncloa, pero no porque le preocupe el futuro de los catalanes ni la integridad de los territorios de España.
Mariano Rajoy ha llevado a España a una situación deplorable, vergonzosa, inquietante y desoladora. Gracias a él, Cataluña ha iniciado hoy la independencia y es probable que otros territorios del pueblo español hagan lo mismo de aquí a un tiempo. Ya no vale recurrir ante el TC, la declaración de independencia recoge que no acatarán las sentencias que provengan desde Madrid. Incluso la aplicación del artículo 155 es ya insuficiente. El gobierno de España ha tenido tres años para actuar y sólo han fomentado aún más el espíritu independentista en la sociedad catalana. Ahora lo único que puede hacer Mariano Rajoy es presentar su dimisión irrevocable, renunciar a la candidatura para el 20-D y volver a su Pontevedra natal, de la que nunca debió salir. Cuanto más tiempo permanezca en la presidencia del gobierno, más daño ocasionará a lo que queda de España de aquí hasta que se forme el próximo gobierno en enero del 2016.
Por último, responsabilidad para todos y cada uno de los mandos supremos de las Fuerzas Armadas, que han incumplido gravemente su misión de salvaguardar la unidad de los pueblos de España y su soberanía nacional, tal y como refleja el artículo 8 de la constitución española. Los altos mandos militares han faltado a su cometido de una manera aberrante, ya que han depositado su confianza para salvar la situación en el gobierno del PP. No han actuado con coherencia y no han dado un paso al frente para mantener el orden y la legalidad vigente en Cataluña y en el resto del estado español.
Es indecente además que determinados militares hayan despotricado contra el ex jefe de la JEMAD, Julio Rodríguez, por fichar en Podemos y hayan acusado a éste de ser un antipatriota y un traidor por integrarse en dicho partido. Si hay alguien que merecen ser llamados antipatriotas y traidores son todos y cada uno de los actuales miembros que componen las FFAA, ya que han dejado el futuro de una población en manos de unos golpistas que no respetan la ley. Ustedes, señores militares no saben lo que es el honor, la lealtad y el amor por su país. Sólo entienden de misiones de paz y de llevar tiritas al frente en unas guerras en la que a nosotros ni nos va ni nos viene. Preocúpense de su país, del gobierno de irresponsables y traidores que tenemos, y de los enemigos que tiene esta nación, que sin duda están más dentro que fuera de ella. Ahora sigan ustedes desfilando y cantando muy orgullosamente vuestros himnos ante vuestros ingratos superiores mientras despreciáis y dejáis a un lado ese país que os está manteniendo y que ustedes un día jurasteis defender. Con vuestra actitud habéis quedado a la par que la clase política y se os ha caído la careta para dejaros ver lo que verdaderamente sois, una banda de TRAIDORES. Si vuestros antecesores en los cargos castrenses viviesen en la actualidad, ya os hubiesen llevado a todos ante un consejo de guerra por vuestra cobarde e impresentable respuesta ante el gravísimo acto que se ha consumado hoy.
Para acabar, añadir que el Régimen del 78 ha muerto hoy con este acontecimiento histórico. Ya no hay vuelta atrás, el Sistema ha estallado y sólo queda enterrarlo de una vez y para siempre. El régimen político nacido en la Transición ha terminado hoy con la independencia de una de las regiones a las que más dinero y funciones este ha ido otorgando durante 40 años con el objetivo de mantener en silencio la inmensa corrupción que acechaba por Barcelona y alrededores con la complicidad de los sucesivos gobiernos de Madrid.
Desde hace tres años venía señalando la posibilidad real de que Cataluña se independizase de España, y reiteré una y otra vez mi posición en que lo mejor que podía hacer el gobierno para evitar dicha secesión era hacer cumplir la constitución y la ley en dicho territorio, nada más. Pero el presidente del gobierno abdicó de sus funciones y dejó Cataluña a la suerte de los golpistas Artur Mas y Oriol Junqueras, y ahora tenemos las consecuencias de dicho abandono de responsabilidades, una España rota y una Cataluña fuera de la ley. Gracias Mariano Rajoy, gracias Felipe VI, y gracias también al ex-rey Juan Carlos I, y a los sucesivos presidentes del gobierno, en especial a José Luis Rodríguez Zapatero, el cuál sin su firme apoyo al estatuto catalán de 2006 jamás se hubiese producido la situación a la que se ha llegado por desgracia hoy. Gracias a ustedes, España es una nación desestructurada, sin esperanza y sin futuro como sociedad. Espero y deseo que más pronto que tarde respondáis de todo el daño que habéis hecho a una nación con más de 500 años de antigüedad ante la Justicia y ante la Historia, SINVERGÜENZAS.
La declaración de independencia ha dejado al descubierto la más absoluta ineficacia e irresponsabilidad de las dos máximas autoridades del Estado; el rey y el presidente del gobierno. El primero porque la constitución le otorga la potestad de intermediar entre las distintas instituciones del Estado cuando la situación así lo requiera, y porque el jefe del estado español representa según la carta magna la unidad de España. Felipe VI ha incumplido íntegramente sus funciones como jefe del estado español, y por esto hay motivos más que suficientes para exigir, no ya la celebración de un referéndum dentro de lo que quede a partir de ahora de territorio español sino la proclamación de una III República española que sería en todo caso la I, ya que debería de ser la primera vez que España se reconcilie de una vez por todas como una sola nación dentro de ese sistema político al que por desgracia, la historia nos ha dado muchos quebraderos de cabeza durante las dos experiencias vividas anteriormente con dicho sistema.
La monarquía ya no representa absolutamente nada en España, no ha podido siquiera garantizar la unidad del país, y el rey no se ha comportado con la exigencia que se le pide a un monarca cuando su nación se está rompiendo en mil pedazos. Ahora pueden venir los típìcos liberales monárquicos a decirme que la monarquía es la institución que mejor representa la convivencia entre españoles, que se lo digan a aquellas personas que se encuentran en estos instantes en Cataluña preocupadas por el futuro que les depara en dicho territorio sin haber deseado jamás una ruptura entre su tierra y el estado español.
Felipe VI sólo tiene una misión que cumplir como rey de España, presentar su abdicación y largarse de este país junto con su mujer y sus hijas. Los españoles no podemos consentir que esta familia que no es ejemplo de nada, ni siquiera de honorabilidad, siga ejerciendo la máxima representación del Estado así como la jefatura suprema de las Fuerzas Armadas. Ha llegado el momento en que España entre en una nueva era política mediante la proclamación de una República que ponga punto y final a este período tan nefasto como gris de la historia de nuestro país.
Responsabilidad también para el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, por haber cometido una ilegalidad al no haber hecho cumplir la constitución cuando la situación así lo exigía siendo él además consciente de ello. El todavía presidente del gobierno ha tenido tres años y dos meses desde la famosa Diada catalana de 2012 para aplicar el artículo 155 de la constitución y suspender la autonomía catalana en el momento en que las instituciones de dicha región se saltaron la legalidad y exigieron algo que estaba fuera de toda ley. Mariano Rajoy no sólo dijo en aquél entonces que dichas exigencias eran simple "algarabía" sino que tampoco movió un sólo dedo para garantizar el cumplimiento de las leyes en Cataluña y su permanencia en España.
Más de 12 horas después de la proclamación independentista, la respuesta del gobierno ha sido NINGUNA. Rajoy ha anunciado que mañana se reunirá de nuevo con Pedro Sánchez para hablar de los pasos a seguir para detener la independencia y el miércoles llevará la autodeterminación al Tribunal Constitucional. Señor Mariano Rajoy, ¿Acaso no sabía usted que los catalanes iban a proclamar la independencia hoy?, ¿Por qué no tenía preparada ya la suspensión al TC?, y sobre todo, ¿Por qué y para qué se va a reunir con Sánchez de nuevo si usted dijo hace una semana cuando se reunió con él por primera vez que habían tratado los pasos a dar para después de lo que se iba a producir hoy?, ¿Acaso no pensaba usted que los catalanes fuesen a dar el paso y se creía usted que le estaban tomando el pelo?. Si la respuesta de este gobierno ha sido nefasta durante estos tres años, la que han dado durante estas dos semanas es para llevar al ejecutivo en pleno ante el Tribunal Supremo. A Mariano Rajoy no le ha importado jamás la unidad de España, ahora quiere aparecer ante la opinión pública como un estadista con el único objetivo de ganar votos para el 20 de diciembre y mantenerse otros cuatro años más en la Moncloa, pero no porque le preocupe el futuro de los catalanes ni la integridad de los territorios de España.
Mariano Rajoy ha llevado a España a una situación deplorable, vergonzosa, inquietante y desoladora. Gracias a él, Cataluña ha iniciado hoy la independencia y es probable que otros territorios del pueblo español hagan lo mismo de aquí a un tiempo. Ya no vale recurrir ante el TC, la declaración de independencia recoge que no acatarán las sentencias que provengan desde Madrid. Incluso la aplicación del artículo 155 es ya insuficiente. El gobierno de España ha tenido tres años para actuar y sólo han fomentado aún más el espíritu independentista en la sociedad catalana. Ahora lo único que puede hacer Mariano Rajoy es presentar su dimisión irrevocable, renunciar a la candidatura para el 20-D y volver a su Pontevedra natal, de la que nunca debió salir. Cuanto más tiempo permanezca en la presidencia del gobierno, más daño ocasionará a lo que queda de España de aquí hasta que se forme el próximo gobierno en enero del 2016.
Por último, responsabilidad para todos y cada uno de los mandos supremos de las Fuerzas Armadas, que han incumplido gravemente su misión de salvaguardar la unidad de los pueblos de España y su soberanía nacional, tal y como refleja el artículo 8 de la constitución española. Los altos mandos militares han faltado a su cometido de una manera aberrante, ya que han depositado su confianza para salvar la situación en el gobierno del PP. No han actuado con coherencia y no han dado un paso al frente para mantener el orden y la legalidad vigente en Cataluña y en el resto del estado español.
Es indecente además que determinados militares hayan despotricado contra el ex jefe de la JEMAD, Julio Rodríguez, por fichar en Podemos y hayan acusado a éste de ser un antipatriota y un traidor por integrarse en dicho partido. Si hay alguien que merecen ser llamados antipatriotas y traidores son todos y cada uno de los actuales miembros que componen las FFAA, ya que han dejado el futuro de una población en manos de unos golpistas que no respetan la ley. Ustedes, señores militares no saben lo que es el honor, la lealtad y el amor por su país. Sólo entienden de misiones de paz y de llevar tiritas al frente en unas guerras en la que a nosotros ni nos va ni nos viene. Preocúpense de su país, del gobierno de irresponsables y traidores que tenemos, y de los enemigos que tiene esta nación, que sin duda están más dentro que fuera de ella. Ahora sigan ustedes desfilando y cantando muy orgullosamente vuestros himnos ante vuestros ingratos superiores mientras despreciáis y dejáis a un lado ese país que os está manteniendo y que ustedes un día jurasteis defender. Con vuestra actitud habéis quedado a la par que la clase política y se os ha caído la careta para dejaros ver lo que verdaderamente sois, una banda de TRAIDORES. Si vuestros antecesores en los cargos castrenses viviesen en la actualidad, ya os hubiesen llevado a todos ante un consejo de guerra por vuestra cobarde e impresentable respuesta ante el gravísimo acto que se ha consumado hoy.
Para acabar, añadir que el Régimen del 78 ha muerto hoy con este acontecimiento histórico. Ya no hay vuelta atrás, el Sistema ha estallado y sólo queda enterrarlo de una vez y para siempre. El régimen político nacido en la Transición ha terminado hoy con la independencia de una de las regiones a las que más dinero y funciones este ha ido otorgando durante 40 años con el objetivo de mantener en silencio la inmensa corrupción que acechaba por Barcelona y alrededores con la complicidad de los sucesivos gobiernos de Madrid.
Desde hace tres años venía señalando la posibilidad real de que Cataluña se independizase de España, y reiteré una y otra vez mi posición en que lo mejor que podía hacer el gobierno para evitar dicha secesión era hacer cumplir la constitución y la ley en dicho territorio, nada más. Pero el presidente del gobierno abdicó de sus funciones y dejó Cataluña a la suerte de los golpistas Artur Mas y Oriol Junqueras, y ahora tenemos las consecuencias de dicho abandono de responsabilidades, una España rota y una Cataluña fuera de la ley. Gracias Mariano Rajoy, gracias Felipe VI, y gracias también al ex-rey Juan Carlos I, y a los sucesivos presidentes del gobierno, en especial a José Luis Rodríguez Zapatero, el cuál sin su firme apoyo al estatuto catalán de 2006 jamás se hubiese producido la situación a la que se ha llegado por desgracia hoy. Gracias a ustedes, España es una nación desestructurada, sin esperanza y sin futuro como sociedad. Espero y deseo que más pronto que tarde respondáis de todo el daño que habéis hecho a una nación con más de 500 años de antigüedad ante la Justicia y ante la Historia, SINVERGÜENZAS.
viernes, 30 de octubre de 2015
Váyase, señor Rajoy
Carta al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy Brey.
Al poco de conocerse los planes de los partidos secesionistas, usted compareció en calidad de presidente del gobierno para hacer hincapié en una cosa: La independencia catalana es imposible, y añadió posteriormente que usted utilizará todos los instrumentos y mecanismos que la constitución y las leyes les permite para detener esta situación. Señor Rajoy, ¿No le es para usted suficiente una legislatura completa para llevar a cabo dicha actuación?, ¿No ha tenido usted tiempo más que suficiente para paralizar un proceso que ahora sí que es imparable?, ¿Por qué ahora, señor Rajoy?, ¿Porque dentro de dos meses tiene usted unas elecciones generales y quiere quedar ante la opinión pública como el político que conservó la unidad de los pueblos de España y detuvo a los secesionistas?, ¿Cree usted que los españoles nos hemos olvidado de su actuación durante estos años con este asunto y con otros muchos?
Cuando se produjo hace tres años y un mes la famosa Diada, usted dijo que eso era una "algarabía" y no le dio importancia a que más de la mitad de la población catalana se mostrase partidaria de la autodeterminación con España. Usted ha abdicado de sus responsabilidades y ha tratado este asunto con una frivolidad digna de estudios para la historiadores futuros. No sólo no ha movido un sólo dedo para parar este despropósito sino que ha promocionado y patrocinado la independencia dando vía libre al señor Mas y Junqueras para que llevasen a efecto lo que éstos se habían propuesto. ¿Cómo puede tener la desfachatez de autoproclamarse garante de la estabilidad constitucional cuando ha sido usted el que con su permisividad ha contribuido a llevar a este país a la mayor crisis política y territorial en 80 años? Si cree que actuando ahora de forma heróica voy a votarle, vayase acomodando porque la espera va a ser larga. Usted ya ha mentido y ya ha demostrado la clase de persona que es ante el pueblo español. Si quiere hacer un último favor a este país, lárguese YA. No haga creer a los españoles que va a detener el proceso secesionista, porque todos sabemos que por su pasividad ya no es posible parar esto. Tuvo su momento y lo desaprovechó, ahora no venga a mentir una vez más a los españoles. De un paso atrás de una vez por todas y termine su mandato con la vergüenza y la humillación de padecer la autodeterminación de una región que usted ni ha querido ni ha sabido detener.
lunes, 19 de octubre de 2015
Nixon y Rajoy: Destinos paralelos
Ayer tuve la oportunidad de ver una vez más la impresionante película de
Oliver Stone, "Nixon", interpretada por el grandioso Anthony Hopkins. Mientras veía esta producción que relata la vida del trigésimo séptimo presidente de los EEUU, Richard Nixon, me percaté del gran paralelismo que tienen las vidas del dimisionario presidente norteamericano y la del todavía presidente del gobierno español, Mariano Rajoy.
Richard Nixon y Mariano Rajoy pertenecen a partidos conservadores, uno del Partido Republicano y el otro del Partido Popular. Nixon fue vicepresidente de los EEUU con Eisenhower, Rajoy fue vicepresidente del gobierno con Aznar. Ambos se convirtieron en candidatos a suceder a sus jefes una vez que éstos terminaron sus dos mandatos consecutivos. Nixon y Rajoy tenían las encuestas a su favor para ganar las elecciones. Ambos pierden estas contra todo pronóstico, Rajoy por el 11-M, Nixon por el famoso debate en televisión frente a Kennedy. José Luis Rodríguez Zapatero le ganó las elecciones a Mariano Rajoy Brey con 43 años, John Fitzgerald Kennedy a Richard Milhous Nixon con 43 años también. Nixon perdió estos comicios con 47 años, Rajoy con 48. El californiano Nixon volvió a perder unas elecciones, esta vez frente al gobernador de California, Pat Brown en 1962, el gallego Rajoy volvió a perder las elecciones contra Zapatero en 2008. La prensa dieron por muertos políticamente tanto a Nixon como a Rajoy después de sus dos derrotas consecutivas, de hecho el norteamericano se retiró de la política hasta que en 1968 decide volver a ella. Nixon ganó las elecciones y se convirtió en presidente de EEUU 8 años después de su derrota frente a Kennedy, tenía 56 años. Rajoy ganó las elecciones y se convirtió en presidente del gobierno 7 años y medio después de su derrota frente a Zapatero, tenía también 56 años. Nixon ganó las elecciones con la excusa de tener un plan secreto para acabar con la guerra de Vietnam, una vez que llegó a la Casa Blanca se pudo comprobar que había tomado el pelo a los estadounidenses, Rajoy ganó las elecciones con la excusa de tener un plan para acabar con la crisis económica que padecía (Y padece) España, una vez que llegó a la Moncloa se comprobó también que todo había sido una tomadura de pelo. Los dos padecieron durante sus mandatos masivas protestas y tenían a los jóvenes en su contra. Durante la presidencia de nuestros protagonistas salieron a la luz gravísimos casos de corrupción que les afectaban directamente a ambos, Nixon por estar implicado en las escuchas ilegales del caso Watergate, Rajoy por estar implicado en los sobresueldos ilegales del caso Bárcenas. Richard Nixon es hasta la fecha el único presidente de los Estados Unidos que ha dimitido de su cargo, Mariano Rajoy puede convertirse dentro de dos meses en el primer presidente español que sale del poder tras una sola legislatura en el cargo. El americano salió de la Casa Blanca con 61 años, si Rajoy pierde o es obligado a dejar el cargo en favor de otro candidato, dejará de ser presidente a punto de cumplir 61 años también.
Estos son algunos de los paralelismos que poseen estos dos políticos. Seguramente me he dejado algunos más en el aire, pero de lo que no cabe duda es de la semejanza histórica, personal y política de estos dos personajes que para más mal que para bien han dejado sus correspondientes huellas en la historia de sus respectivos países.
Richard Nixon y Mariano Rajoy pertenecen a partidos conservadores, uno del Partido Republicano y el otro del Partido Popular. Nixon fue vicepresidente de los EEUU con Eisenhower, Rajoy fue vicepresidente del gobierno con Aznar. Ambos se convirtieron en candidatos a suceder a sus jefes una vez que éstos terminaron sus dos mandatos consecutivos. Nixon y Rajoy tenían las encuestas a su favor para ganar las elecciones. Ambos pierden estas contra todo pronóstico, Rajoy por el 11-M, Nixon por el famoso debate en televisión frente a Kennedy. José Luis Rodríguez Zapatero le ganó las elecciones a Mariano Rajoy Brey con 43 años, John Fitzgerald Kennedy a Richard Milhous Nixon con 43 años también. Nixon perdió estos comicios con 47 años, Rajoy con 48. El californiano Nixon volvió a perder unas elecciones, esta vez frente al gobernador de California, Pat Brown en 1962, el gallego Rajoy volvió a perder las elecciones contra Zapatero en 2008. La prensa dieron por muertos políticamente tanto a Nixon como a Rajoy después de sus dos derrotas consecutivas, de hecho el norteamericano se retiró de la política hasta que en 1968 decide volver a ella. Nixon ganó las elecciones y se convirtió en presidente de EEUU 8 años después de su derrota frente a Kennedy, tenía 56 años. Rajoy ganó las elecciones y se convirtió en presidente del gobierno 7 años y medio después de su derrota frente a Zapatero, tenía también 56 años. Nixon ganó las elecciones con la excusa de tener un plan secreto para acabar con la guerra de Vietnam, una vez que llegó a la Casa Blanca se pudo comprobar que había tomado el pelo a los estadounidenses, Rajoy ganó las elecciones con la excusa de tener un plan para acabar con la crisis económica que padecía (Y padece) España, una vez que llegó a la Moncloa se comprobó también que todo había sido una tomadura de pelo. Los dos padecieron durante sus mandatos masivas protestas y tenían a los jóvenes en su contra. Durante la presidencia de nuestros protagonistas salieron a la luz gravísimos casos de corrupción que les afectaban directamente a ambos, Nixon por estar implicado en las escuchas ilegales del caso Watergate, Rajoy por estar implicado en los sobresueldos ilegales del caso Bárcenas. Richard Nixon es hasta la fecha el único presidente de los Estados Unidos que ha dimitido de su cargo, Mariano Rajoy puede convertirse dentro de dos meses en el primer presidente español que sale del poder tras una sola legislatura en el cargo. El americano salió de la Casa Blanca con 61 años, si Rajoy pierde o es obligado a dejar el cargo en favor de otro candidato, dejará de ser presidente a punto de cumplir 61 años también.
Estos son algunos de los paralelismos que poseen estos dos políticos. Seguramente me he dejado algunos más en el aire, pero de lo que no cabe duda es de la semejanza histórica, personal y política de estos dos personajes que para más mal que para bien han dejado sus correspondientes huellas en la historia de sus respectivos países.
martes, 11 de agosto de 2015
II Transición, o cómo tomarle el pelo a un país nuevamente
Ante las noticias que han ido saliendo a lo largo de estos días y el alto grado de aburrimiento que poseo en estos instantes (El verano es lo que tiene), quiero hacer un par de comentarios sobre algunas cuestiones. Hace unos días nuestro "querido" presidente, Mariano Rajoy, dijo que estaba dispuesto a reformar la Constitución española de 1978. Eso sí, para la siguiente legislatura, y por lo visto dicha modificación sería la misma que el Consejo de Estado planteó hace cerca de diez años a nuestro otro "querido" presidente, José Luis Rodríguez Zapatero. En dicho dictamen del organismo anteriormente citado se hablaba de reformar cuestiones como las Comunidades Autónomas, el derecho de la mujer a la sucesión al trono, el Senado y otras cuestiones relacionadas con la UE. Para rematar, hoy he leído una noticia en la que se habla por parte de algunos socialistas de otorgarle un carácter distintivo a Cataluña sobre el resto de España dentro de esa reforma constitucional que se llevará a cabo en un futuro no muy lejano.
Qué cachondeo, señores. Resulta que llevamos cuatro años hablando de reformar la constitución día sí y día también y el señor Rajoy argumentaba que nuestra Carta Magna no necesita reforma alguna porque goza de "buena salud". Ahora, en plena precampaña electoral tanto para las elecciones catalanas como para las generales, se habla de una reforma que el señor Rajoy considera buena de la noche a la mañana, pero que será buena para la siguiente legislatura y con él de presidente, claro.
Vaya, vaya. Resulta que el muerto político que todos dábamos por finiquitado ni está tan muerto ni está tan finiquitado, para nuestra desgracia. Rajoy se ha disfrazado de Adolfo Suárez y quiere convencer a los españoles de que él y solamente él es el único capaz de llevar a España a buen puerto (Aunque sea él mismo el que nos está llevando ahora a mal puerto). Para más INRI, este señor criticó la reforma constitucional que el señor Zapatero (Y que conste que yo soy un antizapaterista total) quiso llevar a cabo en su momento cuando llegó al gobierno en 2004. Dicha reforma se habría producido si no fuera por la oposición total que el señor Rajoy llevó a cabo contra esa reforma, la misma que él ahora defiende y que está dispuesto a llevarla a cabo en los próximos cuatro años, y que podría otorgarle una nueva reeleccion para un tercer mandato si decide presentarse, aunque eso ya es otro cantar.
Nos la están metiendo doblada cuarenta años después y nosotros sin enterarnos. Para empezar, ¿Quién es Mariano Rajoy para llevar a cabo una reforma de la Constitución? Un señor que está acusado de cobrar sobresueldos ilegales junto con todos los dirigentes de su partido y que ha llevado a España a la peor situación que se recuerda desde la Guerra Civil. Ha sido este señor el que con su filosofía de dejar gobernar al tiempo, "Que es el que lo pone todo en su sitio" según él, a llevado a Cataluña a la secesión. Ya no hay nada de que hablar sobre Cataluña, esta región será independiente de España de aquí a un año. Deberían de tomar nota de ésto los socialistas, que siguen en sus trece de catalogar en la Constitución a dicho territorio como algo especial dentro de ese concepto discutido y discutible, "Zapatero dixit" que es España. Ya está bien por favor, Cataluña nunca ha sido ni fue más que nadie porque nunca fue un país, sino un condado del antiguo reino de Aragón, nada más, pero claro, ¿Cómo les vas a explicar historia a estos sinvergüenzas que sólo entienden de llevarse el dinero mientras arrasan el país que les da de comer? Ante esta situación sólo espero y deseo, y jamás pensé que lo diría, que Cataluña se independice lo antes posible.
También me parece curioso que el señor Rajoy quiera reformar cuestiones como el Senado, la Corona y las CCAA. Reformas que por supuesto no suponen la disolución de dichos organismos e instituciones sino su reforzamiento. ¿Por qué hay que llevar a cabo en la reforma constitucional los derechos de la mujer a la sucesión al trono?, ¿No es mejor preguntarles a los ciudadanos si queremos o no seguir manteniendo a una familia de sinvergüenzas que han robado a manos llenas nuestro país mientras desde los medios de descomunicación y la clase política y social se les besaba (Y se les sigue besando) el culo?, ¿O es que acaso el señor Rajoy y todos los partidos políticos nos toman a los españoles por subnormales y no quieren que seamos capaces de decidir nuestro propio futuro como país o de lo que queda de él?, ¿Por qué tengo yo que votar el reforzamiento del senado y de esos reinos de Taifas mal llamados CCAA que han supuesto el fin de nuestra nación?, ¿Acaso no tengo yo derecho como ciudadano español a decidir sobre las cuestiones que considero más o menos idóneas para lo que queda de mi país? Muchas preguntas y ninguna respuesta. Visto el panorama la situación es bastante clara; reforma constitucional con Mariano o sin él a la cabeza (Aunque cada vez tengo más claro que va a ser con él, desgraciadamente) que lleve consigo un refuerzo de todas y cada una de las instituciones que están cuestionadas por la sociedad actualmente y que no tienen futuro ni utilidad alguna: Monarquía, Senado, Diputaciones, CCAA, organismos de enchufe para familiares y amigos de la casta, etc... Todo ésto bajo el reinado de nuestro nuevo y "honrado" monarca, Felipe Uve Palito, y sus descendientes que reinarán sí o sí en este desdichado país por lo siglos de los siglos, aunque ello sea contra la voluntad del pueblo español que ya tiene bastante calada a la royal family.
Como es lógico, ni soy vidente ni sé cuándo se producirá en concreto la reforma en cuestión ni su votación en un referéndum a nivel nacional, sólo pido una cosa: Votad NO. No a otro atraco a mano armada a la sociedad española, no a otra tomadura de pelo, no a una II Transición que nos llevará a un sistema diez veces peor que el vivido hasta la fecha, y no a la aprobación de una reforma que supondrá verdaderamente un consentimiento de la corrupción que estamos padeciendo por los mismos personajes que ahora quieren engañarnos de nuevo para continuar su plan de depravación contra nuestro país y la sociedad que la compone. Se produzca cuando se produzca el dichoso referéndum, recuerden señores, voten NO.
Qué cachondeo, señores. Resulta que llevamos cuatro años hablando de reformar la constitución día sí y día también y el señor Rajoy argumentaba que nuestra Carta Magna no necesita reforma alguna porque goza de "buena salud". Ahora, en plena precampaña electoral tanto para las elecciones catalanas como para las generales, se habla de una reforma que el señor Rajoy considera buena de la noche a la mañana, pero que será buena para la siguiente legislatura y con él de presidente, claro.
Vaya, vaya. Resulta que el muerto político que todos dábamos por finiquitado ni está tan muerto ni está tan finiquitado, para nuestra desgracia. Rajoy se ha disfrazado de Adolfo Suárez y quiere convencer a los españoles de que él y solamente él es el único capaz de llevar a España a buen puerto (Aunque sea él mismo el que nos está llevando ahora a mal puerto). Para más INRI, este señor criticó la reforma constitucional que el señor Zapatero (Y que conste que yo soy un antizapaterista total) quiso llevar a cabo en su momento cuando llegó al gobierno en 2004. Dicha reforma se habría producido si no fuera por la oposición total que el señor Rajoy llevó a cabo contra esa reforma, la misma que él ahora defiende y que está dispuesto a llevarla a cabo en los próximos cuatro años, y que podría otorgarle una nueva reeleccion para un tercer mandato si decide presentarse, aunque eso ya es otro cantar.
Nos la están metiendo doblada cuarenta años después y nosotros sin enterarnos. Para empezar, ¿Quién es Mariano Rajoy para llevar a cabo una reforma de la Constitución? Un señor que está acusado de cobrar sobresueldos ilegales junto con todos los dirigentes de su partido y que ha llevado a España a la peor situación que se recuerda desde la Guerra Civil. Ha sido este señor el que con su filosofía de dejar gobernar al tiempo, "Que es el que lo pone todo en su sitio" según él, a llevado a Cataluña a la secesión. Ya no hay nada de que hablar sobre Cataluña, esta región será independiente de España de aquí a un año. Deberían de tomar nota de ésto los socialistas, que siguen en sus trece de catalogar en la Constitución a dicho territorio como algo especial dentro de ese concepto discutido y discutible, "Zapatero dixit" que es España. Ya está bien por favor, Cataluña nunca ha sido ni fue más que nadie porque nunca fue un país, sino un condado del antiguo reino de Aragón, nada más, pero claro, ¿Cómo les vas a explicar historia a estos sinvergüenzas que sólo entienden de llevarse el dinero mientras arrasan el país que les da de comer? Ante esta situación sólo espero y deseo, y jamás pensé que lo diría, que Cataluña se independice lo antes posible.
También me parece curioso que el señor Rajoy quiera reformar cuestiones como el Senado, la Corona y las CCAA. Reformas que por supuesto no suponen la disolución de dichos organismos e instituciones sino su reforzamiento. ¿Por qué hay que llevar a cabo en la reforma constitucional los derechos de la mujer a la sucesión al trono?, ¿No es mejor preguntarles a los ciudadanos si queremos o no seguir manteniendo a una familia de sinvergüenzas que han robado a manos llenas nuestro país mientras desde los medios de descomunicación y la clase política y social se les besaba (Y se les sigue besando) el culo?, ¿O es que acaso el señor Rajoy y todos los partidos políticos nos toman a los españoles por subnormales y no quieren que seamos capaces de decidir nuestro propio futuro como país o de lo que queda de él?, ¿Por qué tengo yo que votar el reforzamiento del senado y de esos reinos de Taifas mal llamados CCAA que han supuesto el fin de nuestra nación?, ¿Acaso no tengo yo derecho como ciudadano español a decidir sobre las cuestiones que considero más o menos idóneas para lo que queda de mi país? Muchas preguntas y ninguna respuesta. Visto el panorama la situación es bastante clara; reforma constitucional con Mariano o sin él a la cabeza (Aunque cada vez tengo más claro que va a ser con él, desgraciadamente) que lleve consigo un refuerzo de todas y cada una de las instituciones que están cuestionadas por la sociedad actualmente y que no tienen futuro ni utilidad alguna: Monarquía, Senado, Diputaciones, CCAA, organismos de enchufe para familiares y amigos de la casta, etc... Todo ésto bajo el reinado de nuestro nuevo y "honrado" monarca, Felipe Uve Palito, y sus descendientes que reinarán sí o sí en este desdichado país por lo siglos de los siglos, aunque ello sea contra la voluntad del pueblo español que ya tiene bastante calada a la royal family.
Como es lógico, ni soy vidente ni sé cuándo se producirá en concreto la reforma en cuestión ni su votación en un referéndum a nivel nacional, sólo pido una cosa: Votad NO. No a otro atraco a mano armada a la sociedad española, no a otra tomadura de pelo, no a una II Transición que nos llevará a un sistema diez veces peor que el vivido hasta la fecha, y no a la aprobación de una reforma que supondrá verdaderamente un consentimiento de la corrupción que estamos padeciendo por los mismos personajes que ahora quieren engañarnos de nuevo para continuar su plan de depravación contra nuestro país y la sociedad que la compone. Se produzca cuando se produzca el dichoso referéndum, recuerden señores, voten NO.
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