"El mundo se ha vuelto loco", decía Messala (Stephen Boyd) a Judah (Charlton Heston) en la iniguablale obra de 1959 "Ben Hur". Messala no imaginaría jamás que el mundo del siglo I d. C. sería, salvando las distancias, mucho más racional que el que viviríamos los seres humanos en pleno 2026. ¿A cuento de qué viene esta reflexión? En base a las sucesivas noticias que están circulando en los últimos días, en las cuales se está haciendo una promoción masiva de una nueva, denominada, tendencia: "los therian" un conjunto de personas que se consideran, según describen los medios, como "una persona que se identifica a nivel psicológico o espiritual como un animal no humano, total o parcialmente".
Pues bien, ese tipo de "personas", por llamarlas de alguna forma, se están haciendo cada vez más visibles como consecuencia de la cobertura sistémica que desde las redes sociales y los medios de comunicación se les están otorgando. Concentraciones en cientos de ciudades y numerosos altercados se han producido como consecuencia de este "fenómeno" que se extiende ya por todo el mundo.
Una vez dicho esto, conviene preguntarse: ¿Cuándo comenzó el mundo a perder la cordura y la razón? ¿Desde cuándo es noticia darle cobertura social y mediática a personas que son por razones obvias enfermos mentales? ¿Por qué se está haciendo querer mostrar normal lo anormal? ¿Por qué lo que de toda la vida de Dios se viene catalogando como un "trastorno" o "enfermedad mental" se nos presenta ahora como un sentimiento o una identificación por parte de las personas hacia algo o alguien? ¿Desde cuándo es normal que las personas se identifiquen psicológicamente o espiritualmente con un animal, planta, objeto, etc? ¿Desde cuándo surge este fenómeno anormal y se le da cobertura social?
Creo que no hay definición posible cuando escribo esta entrada e intento buscarle algún adjetivo a esta aberración inhumana. ¿Cómo es posible que hayamos llegado a un punto en el cual no solo se normaliza sino que se promocionan enfermedades mentales de esta índole? Sí, enfermedades mentales. Ese y no otro es el término que mejor se adapta al problema que sufren estos individuos. Un problema que, lejos de ser denunciado y tratado desde el punto de vista psiquiátrico, es normalizado y popularizado.
Qué asco y qué vergüenza siento como ser humano cuando observo cómo a mi alrededor la sociedad ha perdido todo tipo de cordura y de raciocinio en favor de una sinrazón que se ha adueñado de nuestras vidas y de nuestro mundo. ¿Por qué tengo que aguantar que si voy por la calle, un tipo que se cree un animal salvaje me llegue a atacar? ¿Por qué tengo que resignarme y ver cómo por mi ciudad la gente van disfrazadas de animales porque éstos se identifican como tales? ¿Hasta dónde hemos llegado como especie humana para aceptar y aplaudir esta locura colectivista?
Y no sólo me refiero a aquellos enfermos que se creen animales, también extiendo esta crítica a quienes se consideran plantas u objetos. Por no hablar de aquellos colectivos de personas que consideran que su sexo no es el que le corresponde y deciden someterse a procesos de hormonalización para quedar satisfechos consigo mismos. Ese tipo de personas que te tachan de "insensible" y "mala persona" por no aceptar su condición cuando son ellos mismos quienes no se aceptan tal y como realmente son.
No me voy a extender en la cuestión del colectivo transgénero o de los "no binarios" porque esta crítica va dirigida también contra estos mismos colectivos, aunque el primero, en este caso, es el colectivo de los denominados "therian". Colectivos que si bien están siendo secundados por personas de todas las edades, lo es sobre todo entre los más jovenes, lo cual demuestra el nivel inmoral de la mayoría de los nacidos especialmente desde el comienzo del presente siglo hasta el día de hoy.
Por último, y antes de terminar, quisiera lanzar una pregunta que dejó en el aire: ¿No es un poco raro que este "fenómeno" haya surgido a nivel mundial precisamente cuando ha estallado el caso Epstein, el cual amenaza a gran parte de la élite política, social, científica, económica, cultural, etc? ¿Es solo casualidad que estos pobres enfermos hayan salido a la luz en estos momentos o estamos ante algo más que premeditado para tener entretenida a la masa mientras van saliendo a la luz informes y documentos a cuál más abominable y aterradores?
Ahí dejo la pregunta, aunque la respuesta se contesta por sí misma. Vivimos en los tiempos donde la decadencia humana, la locura colectiva, la aberración, lo anormal, lo inmoral y lo vomitivo es el ejemplo a seguir y la tendencia popular en la actualidad. El mundo nunca ha sido un lugar apacible y perfecto, todo lo contrario; pero tampoco es el psiquiátrico terrenal en el que unos pocos han convertido el mundo desde unos años hasta la fecha.
Solo cabe preguntarse ¿Dónde estaban estos enfermos hace treinta, cuarenta o cincuenta años? Nadie sabía de la existencia de este tipo de individuos porque lo coherente es que estuviesen siendo tratados por profesionales de la salud mental y no entrevistados y grabados por los medios de comunicación. Este es el mundo desolador y peligroso en el que nos encontramos y que amenaza con empeorar a medida que avancen los próximos años.
Si Dios destruyó, según describe el Génesis, Sodoma y Gomorra, que eran solo dos ciudades sumidas en la degradación y la abominación, ¿Qué tendría que hacer ahora que se ha extendido esa degradación y abominación a nivel mundial? Que cada cual escoja la respuesta que mejor considere oportuna. Yo la tengo bastante clara, aunque prefiero ahorrarme escribirla por aquí.

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